martes, 14 de marzo de 2017

Lobo suelto, cordero atado

La Ciudad de Olavarría se vio colapsada por el recital que brindó Carlos Solari, más conocido como "El Indio", cuya organización estuvo a cargo de la productora "En Vivo" propiedad de los hermanos Marcos y Matías Peuscovich.

En "Tsunami, un océano de gente", documental realizado por Vorterix, el Indio ya se jactaba de ser propietario del "pogo más grande del mundo" y reflexionó acerca del impacto de su obra en la gente asegurando "No se si están buenas las letras (...) La buena noticia que tengo es que conmueven a mucha gente (...) El Sold Out no existe para mi público, van igual al show".

Miles de personas deambulaban por las calles de Olavarría, trilpicando largamente la cantidad de habitantes de esa ciudad bonaerense.

Los olavarrienses vieron como esa horda de ricoteros acampaban en veredas, plazas y cualquier m{inimo espacio que econtraran. El caos fue total. Después de terminado el recital, se contraron que decenas movilidades (sin seguro ni habilitaciones correspondientes) en la que viajaron los fanáticos desde distintos lugares habían huído de Olavarría nomás empezaron los típicos desmanes de cada "misa". Algunos energúmenos provocaron destrozos en comercios, enfrentaron a la policía local, prendieron fuego en la boletería de la terminal.

Es que sucedió más de lo que se temía: dos personas fallecieron y hubieron decenas de heridos a causa de la avalancha humana que se hizo para llegarse al escenario en donde cantaba el semidiós argento.
En realidad, este desastre no sorprende si tenemos en cuenta el habitual caos que genera cada "misa ricotera", sea en la ciudad que sea su celebración.

Como pasa en cada espectáculo de Solari, la organización de este evento multitudinario hizo agua por todos lados. No hubo un dispositivo de seguridad acorde a la magnitud de la convocatoria de este artista, no habían profesionales de la salud para atender urgencias, los accesos no estaban señalizados, sumado a que el lugar elegido fue el predio "La Colmena", el cual es propiedad de Cooperativa Agraria Limitada y está habilitado para albergar a poco más de 150 mil personas.

Sin lugar a dudas "El Indio" Solari es un mito viviente, un personaje que excede lo estrictamente musical y despierta una devoción inusitada entre sus seguidores. Su rostro se multiplica en remeras, banderas, graffities, todo tipo de accesorio y souvenir y hasta está tauado en las pieles de muchos de sus seguidores. Una vez disueltos Los Redonditos de Ricota, el espíritu de Patricio Rey parece haber reposado únicamente en Solari.

Solari exprime al máximo su increíble popularidad para convocar a recitales en lugares que se ven desbordados de fanáticos. Más allá de su prédica bolchevique, el ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, acostumbra a fijar un precio a las entradas notablemente superior al de cualquier artista nacional, aunque no invierta para brindar un buen espectáculo ni en la seguridad de sus adoradores. Eso sí, este cantante no escatima detalles para su propio comfort; llegó a Olavarría en un vuelo privado y dispuso de seguridad personal.

Ahora se epsera el show de acusaciones cruzadas entre el Gobierno de Olavarría y quienes organizan el evento. Solari ya pincó en punta cuando, a hora de la tragedia, escribió en su página de Facebook:
"Para las familias que esperan a los suyos: Una vez más, de forma irresponsable y mezquina los medios están VENDIENDO pescado podrido. POR FAVOR NO CREAN TODO LO QUE SE DICE. Esperamos que con el correr de las horas todos vayan llegando a sus hogares"
Cero autocrítica y acusación contra los medios, de los que ya se está autodeclarando víctima.. (¿kirchnerismo en estado puro?).  Todo un palo. Cinismo en estado puro. Y uno puede reafirmar lo que viene diciendo desde hacen años: al Indio Solari su gente le importa un carajo.

Además de la respobilidad que le caben a Solari y a "En Vivo", la Justicia debe caer también sobre Ezequiel Galli. el joven Intendente de Olavarría, quien fue uno de los principales promotores de este evento; “era una cuenta pendiente para la ciudad”, había llegado a decir eufórico. En reiteradas ocasiones, Galli se encargó de demostrar su "orgullo" de que Solari actuara en su ciudad y dio numerosos mensajes optimistas en los meses previos.

Al igual que el ex líder de Los Redondos, Galli solo priorizó sacar su propio beneficio sin importarle la suerte de la gente que, como corderos, caen masivamente en cada convocatoria ricotera.

Parece que no hemos aprendido la lección de la tragedia de Cromañón: artistas y empresarios cegados en su avaricia y soberbia, fanáticos desbordados y ciegos, seguridad ausente y nulo control estatal. El hilo se cortó otra vez por lo más delgado.
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