jueves, 18 de junio de 2015

Es el peronismo, estúpido

CHAU, FLOPPY, GRACIAS POR TODO. Haberse convertido en un fanático
soldado de "el proyecto" no le alcanzó a Randazzo para ser ungido como el
candidato oficialista. Su jefa política lo invitó cordialmente a bajarse.
A poco de ser re-reelecto como Gobernador de Salta en mayo pasado, Juan Manuel Urtubey concedió una entrevista al Diario La Nación en la que, entre otras cosas, describió de manera visceral como es el proceder de los muchachos peronistas para mantenerse al calor del poder.

Contrariamente a lo que muchos dirigentes hoy declaran ante la prensa, el salteño se animó a relativizar la incidencia que podría tener Cristina Elisabet Fernández sobre el accionar del próximo presidente.

Al respecto, el Gobernador Urtubey explicó sin vueltas: "cuando tenga un candidato a presidente, que todavía no lo tengo, me va a empezar a parecer un gran dirigente; en septiembre, me va a parecer que es lo más cercano a los postulados del peronismo, y en octubre, cuando gane las elecciones, me va a parecer la reencarnación de Perón. Así somos nosotros. Si le va bien dentro de cuatro años militaremos su reelección, y si no le va bien, nos lo llevaremos puesto. Hoy no podés preanunciar qué vas a hacer porque es muy dinámico todo".

A todo ésto, Urtubey ya avisó que le gustaría ser Presidente de la Nación en el 2019 (!).

Esta introducción nos ayuda a interpretar dos sucesos que sacudieron la escena política argentina:
- la sorpresiva designación de Carlos Alberto Zannini como precandidato a Vicepresidente de la Nación acompañando en la fórmula a Daniel Scioli y, acto seguido,
- la intempestiva renuncia de Florencio Randazzo a su precandidatura presidencial.

Como es sabido, Zannini tiene como único mérito ser un hombre de extrema confianza para la familia Kirchner, lo cual podría garantizarles una considerable influencia sobre una hipotética presidencia de Scioli. Este cordobés de 60 años de edad fue un gran lugarteniente de Néstor Carlos Kirchner desde el año 1984 cuando empezó a militar en el peronismo de Río Gallegos; de allí en más, ocupó distintos cargos de la mano de Kirchner y su esposa: Actualmente, es el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación.

En el kirchnerismo necesitan alguien que les garantice "reelección de el proyecto" (?). Y el elegido es don Carlos Zannini. Es que, desde un primero momento, los kirchneristas duros miraron siempre con desconfianza a Daniel Scioli. Basta repasar las innumerables declaraciones de distintos referentes del kirchnerismo que lanzaron sus dardos envenenados contra el gobernador bonaerense.

No es creíble que Scioli haya sido quien eligió a Zannini como su compañero de fórmula. Es una imposición, como en su momento ocurriera con Gabriel Mariotto, "propuesto" como candidato a vicegobernador de Buenos Aires en las últimas elecciones. Al igual que ocurrió con Mariotto, Scioli aceptó sin reparos ser acompañado por Zannini. Todo sea para poder contar con el aparato kirchnerista para ser el próximo Presidente de la Nación.

Para echar más leña al fuego K, el ex Presidente Eduardo Duhalde aseguró en mayo de este año "quien conoce a Scioli sabe que es la contrafigura del kirchenrismo: es un hombre de consenso, de acuerdo, por eso para el kirchnerismo es difícil poder aceptarlo". Hoy Duhalde es mala palabra dentro del kirchnerismo pero bien sabemos que, sin el espaldarazo de Duhalde, Kirchner nunca hubiera llegado a convertirse en Presidente de la Nación.

AND THE WINNER IS... Finalmente, a pesar de los intentos de la Presidente,
al PJ no le queda otra que alinearse atrás de la candidatura de Daniel Osvaldo Scioli.
Néstor Kirchner en su momento y Cristina Fernández supieron lanzar duras críticas contra Scioli, llegando a humillarlo públicamente en más de una ocasión. Con una paciencia asombrosa, el actual candidato presidencial del FpV solo respondía a las agresiones con una sonrisa. Durante estos años de "Década Ganada", Scioli fue por lejos el dirigente más cuestionado dentro del kirchnerismo; podemos citar unos ejemplos:

►  Florencio Randazzo dijo a viva voz en enero de este año que “el candidato del Grupo Clarín en las primarias del FpV es Daniel Scioli”;

►  en marzo pasado, la polémica Hebe Pastor de Bonafini cargó contra el gobernador bonaerense en declaraciones radiales al decir "a Scioli lo veo muy falso y muy hipócrita, como lo que es. Además él cuenta lo que hicieron Cristina y Néstor, ¿por qué no cuenta lo que hizo en la Provincia? La hizo mierda" y cerró vaticinando "a mí me gustan todos los candidatos, tenemos muchos y buenos. Cualquiera que sea, yo estoy. Tengo el que me gusta más, pero no lo voy a decir. Menos Scioli, cualquiera".

►  El Diputado Carlos Kunkel disparó también contra Scioli, como cuando en junio de 2012 que se refirió a la gran inseguridad que se vive en Buenos Aires aseverando La inseguridad es responsabilidad del gobernador. Creo que 54 meses de gestión es un tiempo más que prudencial para ver que algunos aspectos de la política hay que cambiar”.

Por su parte, Florencio Randazzo procuró afanosamente seducir a la militancia kirchnerista mostrándose como incondicional de la Presidente Cristina Fernández. Tanto se dijo que "el modelo" debe continuar más allá de Cristina Fernández, que Randazzo intentó asumir un rol casi mesiánico, como si él fuera el único que podría cumplir con ese cometido. Nomás en marzo pasado sacaba pecho y quería convencernos de que era "el elegido" por Cristina Fernández; llegó a afirmar "siento la confianza de la Presidente, me siento apoyado por ella". Así, Floppy Randazzo fue adquiriendo un perfil cada vez más alto y era puesto en lugares preferenciales en cada acto encabezado por la primera mandataria. A su vez, el periodismo militante no ocultaba su preferencia por el actual Ministro del Interior y Transporte.

También es cierto que Florencio Randazzo nunca llegó a obtener la simpatía de los gobernadores justicialistas. De ahí se explica la casi nula adhesión que tenía la precandidatura del Ministro a lo largo y a lo ancho del país. Todo lo contrario ocurre con Scioli, quien casi desde un primer momento se mostró cercano a los principales mandatarios provinciales.

Los tiempos se fueron acortando y la Presidente Fernández entendió que Randazzo no ganaba adhesión popular pese a tantos intentos de la militancia. Distintos sondeos muestran que el preferido de la ortodoxia kirchnerista está muy por debajo de la intención de voto que ostenta Daniel Scioli. Entonces, imperó la lógica peronista para permanecer en el poder: cerrar filas atrás de Scioli... pero poniéndole a Zannini, un hombre fuerte de la ortodoxia kirchnerista para marcarle la cancha.

Floppy Randazzo seguramente se sintió traicionado con esa movida: Habrá caído en la cuenta de que poco le valió mostrarse como un encarnizado soldado de "el proyecto", poco creíble fueron sus actuaciones cuando criticó a Scioli en varias ocasiones (hasta llegó a burlarse). De todas maneras, mal que le pese, Randazzo acabará por entender que sus chances de ganar en las P.A.S.O. eran mínimas y que ningún peronista deseaba acompañarlo hacia una derrota casi segura.

A pesar del dolor de verse ahora desplazado, Floppy se esmeró en dejar en claro su pertenencia al kirchnerismo cuando permitió que se publique una carta que él envió a la Presidente para explicar los motivos de su renuncia a la precandidatura y su rechazo al premio consuelo de ser precandidato a Gobernador de Buenos Aires. Resta saber si, con el correr del tiempo, Randazzo es capaz de mantener tantos elogios hacia Cristina Fernández.

También resta saber cuál sería el escenario dentro del Partido Justicialista en el caso de una derrota de Scioli. El pase de facturas no tardará en producirse y serán varios los heridos que quedarán.

Al contrario de lo que hacía Kirchner, Cristina Fernández toma las decisiones partidarias prácticamente en soledad. La elección de Zannini como vice de Scioli es comparable con la también sorpresiva designación de Amado Boudou como candidato a Vicepresidente de la Nación en el 2011; Cristina Fernández vuelve a repetir un mensaje a todo el peronismo: pondera gente de su confianza por encima de la estructura partidaria.

Y, aunque ante la prensa se muestre como que todo está bien, eso genera resentimientos profundos.  Podemos citar el caso de Hugo Moyano, quien se apartó del kirchnerismo cuando se sintió desplazado en el armado de listas de candidatos de las elecciones generales del 2011; a partir de allí, el referente del Sindicato de Camioneros se transformó en crítico acérrimo de la Presidente y su entorno.

Aún así, con la oposición dividida, Daniel Scioli tiene grandes chances de convertirse en el próximo presidente de los argentinos. Scioli supo contruir una imagen pública, a partir de un hábil menajo mediático, más que un historial de demostraciones de capacidad ejecutiva. Resulta increíble que un tipo como Scioli que ya ha dado sobradas muestras de ineptitud para gobernar la principal provincia de la Argentina sea quien actualmente esté a la cabeza de las preferencias del electorado nacional. Ello tampoco habla bien de la ciudadanía argentina.


Somos todos sciolistas en 3, 2, 1...

Lentamente, aunque a más de uno le moleste, ya se empieza a observar el encolumnamiento de la militancia kirchnerista tras la figura de Daniel Scioli. El caso más patético lo representa "Carta Abierta", espacio de supuestos "intelectuales" que adhieren hasta el fanatismo.

MENEM LO HIZO. El riojano introdujo a Scioli en el mundo de la política.
En mayo de 2014, la gente de Carta Abierta se reunió en la Biblioteca Nacional para reflexionar acerca de los posibles candidatos que tendría el Frente para la Victoria en las elecciones de este año. En ese cónclave, Ricardo Forster manifestó su oposición a una candidatura del ex motonauta cuando aseguró "a mí Scioli no me representa”; por su parte, Eduardo Jozami analizó “seria peligroso y negativo que Scioli fuera nuestro candidato(...) no puede ser la continuidad del proyecto kirchnerista”, mientras que Aurelio Narvaja fue más duro al decir “yo si Scioli me jura los 10 mandamientos, yo no lo creo”. Como fruto de esa reunión (?), la muchachada intelectual emitió un documento en el que, sin nombrarlo, dejaban por sentado a aversión por el Gobernador Scioli cuando afirman "Carta Abierta no elige candidatos, aunque no renuncia a apoyar en su oportunidad a quien se identifique más con el programa popular, pero tiene la obligación de decir que el postulante hoy mejor instalado en las encuestas está lejos de cumplir esa condición".

Ayer mismo, mostrándose muy afectuoso con Karina Rabolini, Ricardo Forster aseguró a los periodistas presentes que "apoya absolutamente la candidatura de Scioli como presidente" y hasta pronosticó "más de uno se va a sorprender" (¿¿??) con la candidatura presidencial del gobernador bonaerense, ya que "Scioli ha tomado la opción de construir una política de la distribución de la riqueza. El acuerdo con Zannini va en esa dirección".

Y sí, hay que ponerse la camiseta nuevamente y estar en sintonía con los dictados de la "Reina Madre". Uno recuerda algo similar que aconteció cuando el Cardenal Jorge Mario Bergoglio fue elegido como Sumo Pontífice y los kirchneristas hacían fila para pegarle al entonces Arzobispo de Buenos Aires... cuando notaron que el carisma del Papa Francisco calaba hondo en el mundo entero, dieron golpe de timón, y todos empezaron a convertirse en "más papistas que el Papa". Hasta le inventaron un pasado militante cuando alguien lo definió como "el Papa peronista" (¿?).

Nada sorprende del bueno de Forster, cuyo cargo en el Gobierno Nacional en el Ministerio de Cultura como "Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional" (¿?). En definitiva, a esos cráneos la ciega militancia les nubla la sabiduría.

A LA CABEZA. Scioli mucho le debe también a Duhalde, quien lo convocó
para integrar su gabinete durante su corta presidencia y luego se lo propuso
a Kirchner como compañero de fórmula en las elecciones del 2003. 
En algunas provincias Randazzo logró tener algún candidato para elecciones locales, aunque sin gravitación en la opinión pública. Tal es el caso de Ruperto Godoy, quien en San Juan se animó a enfrentar a José Luis Gioja en las internas bajo el paraguas de Randazzo; como Floppy ya declinó su postulación, al Peto Godoy no le queda otra que sumarse al sciolismo (¡!). De todas maneras, al igual que Randazzo, por más militancia K que invoque, Godoy no logra seducir al electorado y son pocas sus chances de superar las P.A.S.O. 

Daniel Scioli es un claro ejemplo de lo camaleónico y extremadamente pragmático que resulta ser el Partido Justicialista. Como la gran mayoría de sus compañeros partidarios, el primer mandatario bonaerense pasó por el menemismo, el duhaldismo y el kirchnerismo. En los 90´s fue privatista y neoliberal y actualmente es estatista y "nacional y popular". De ahí, que es más que entendible el miedo que hoy invade a la militancia K: saben bien que, sutilmente, Scioli es capaz de romper filas para convertirse en el nuevo líder del PJ.

Al fin de cuentas, las crudas palabras de Urtubey citadas al principio de este post terminan siendo más que apropiadas para graficar lo que es el peronismo desde sus inicios.Ya todos fueron menemistas, fueron duhaldistas, son kirchneristas y pronto serán todos sciolistas... hasta nuevo aviso, claro.

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