jueves, 7 de agosto de 2014

Guido Carlotto y el "sacrilegio" de dudar

ÉPICA. Es políticamente correcto rendir ciega pleitesía
a Enriqueta Estela Barnes.
Se anunció que Enriqueta Estela Barnes de Carlotto finalmente pudo encontrar a su nieto Guido, noticia que sacudió a la opinión pública de toda la Argentina y hasta repercutió en otros lugares del mundo.

Y se escucharon numerosas voces que manifestaron su regocijo y admiración para con la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, por su insistente búsqueda de su nieto.

Estela Barnes organizó rápidamente una conferencia de prensa para manifestar sus sensaciones acerca de esta noticia; ante los numerosos periodistas que se hicieron presentes, Doña Estela afirmó “no me quería morir sin abrazarlo, sin conocerlo”. Fue casi un show mediático, en el que la titular de Abuelas fue el centro de todos los flashes del periodismo.

Resultó ser que "Guido Carlotto" es Ignacio Hurban, un hombre de 35 años, músico de profesión y residente en Olavarría.  

Ahora bien, hay varios puntos no muy claros en esta historia: cómo fue el cotejo genético de los ADN y las circunstancias del nacimiento del nieto. Según se supo, la información genética de Ignacio Hurban fue comparada con los datos del banco genético, se encontró que se correspondían en un 99,99% con el ADN de Oscar Montya, su papá, y de Estela de Carlotto, su abuela. De todas maneras, la jueza federal María Servini de Cubría lleva largos años investigando esta situación.

Resulta curioso que, contrariamente a otros casos resonantes de recuperación de nietos, Estela Barnes de Carlotto no solo que no acusó por apropiación a la Familia Hurban sino que hasta habló muy bien de ellos, como si ya los conociera de antes (?). Sin dar muchas explicaciones, dirigente afirmó que los padres de Guido Carlotto/ Ignacio Hurban "nada tuvieron que ver con la Dictadura" (!), añadiendo que "si lo criaron bien, yo se los quiero agradecer".

Laura Estela Cartotto estudiaba Historia en la Universidad Nacional de La Plata y militaba en Montoneros, ámbito en el que conoció a Walmir Oscar "el Puño" Montoya, con quien formó pareja. Ambos jóvenes participaron en hechos violentos y fueron detenidos y luego asesinados por los "grupos de tareas" que tanto terror sembraron en aquellos tristes años de la Argentina. Estela Barnes y su marido Guido Carlotto fueron de los pocos padres que tuvieron el "privilegio" de recibir el cadáver de su hija de manos de los jerarcas militares, poco tiempo después de haber sido brutalmente asesinada. La Sra. de Carlotto era muy cercana a la familia de Reynaldo Bignone, ex Presidente de facto.

Estela Barnes se unió a los valientes pedidos de Justicia, aunque nunca había denunciado que su hija estaba embarazada al momento de ser capturada. Según sus propias palabras, fue recién en el año 1984cuando, según su propia declaración, conversando casualmente con otra persona en la Ciudad de San Pablo, se enteró de que su hija Laura había estado embarazada al momento de ser secuestrada y que habría parido un hijo en cautiverio. De ahí en más, la Sra. Estela Barnes inició la búsqueda de su nieto al que la misma Laura habría llamado "Guido".

Desde el año 1985, cuando hizo exhumar el cadáver de su hija, la líder de Abuelas de Plaza de Mayo repetía públicamente “Yo vi a Laura. Vi los huesitos de Laura. Por los huesitos de la pelvis, supe que había sido mamá”. Según consta en la investigación, nunca hubieron evidencias contundentes que sostuvieran la hipótesis de un embarazo de Laura Carlotto, más que vagos "comentarios".

Desde ahí en más, Estela Barnes de Carlotto fue cobrando notoriedad en la opinión pública debido a su lucha por la verdad y justicia, llegando a ser destinataria de numerosos subsidios en dinero que recibía de entidades. Fue convirtiéndose en una personalidad destacada que fue recibida siempre con honores por presidentes como fue el caso de Carlos Saúl Menem, de quien logró apoyo financiero para Abuelas de Plaza de Mayo, a pesar de que el riojano había decretado el polémico indulto para genocidas y terroristas. Y, como es de público conocimiento, hace más de una década que la titular de Abuelas se encolumnó al kircnerismo al sentirse apoyada política y, hay que reconocerlo, económicamente.

CERCANA AL PODER. Estela Barnes tuvo una "amable"
reunión  con el entonces Presidente Menem, a pesar de que
el riojano haya decretado indulto para genocidas y terroristas.
La Sra. de Carlotto adquirió una gran "autoridad moral" en materia de derechos humanos que le sirvió para que su opinión sea muy escuchada por una porción importante de la sociedad, sumado a la gran cantidad de premios y distinciones que distintas instituciones le fueron entregando. Se enarboló la teoría del "Plan Sistemático de Robos de Bebés" y, como sucedió con los desaparecidos durante la triste Dictadura, se arrojó al aire el número de 500 para medir la cantidad de niños robados por los jerarcas militares. Así, el ego de la Sra. de Carlotto fue haciéndose exhorbitante.

Aún así, su figura no estuvo ajena a polémicas al criticar duramente a reclamos populares de Justicia de gente que no afín al kirchnerismo, como los del Caso Blumberg, a las Tragedia de Once y Cromagnon (no dudó en calificar públicamente de "delincuentes" a los padres de las víctimas), como así también su controversial abandono de la Presidencia de la "Comisión Provincial por la Memoria" en Buenos Aires.

En medio de tanto júbilo popular por la aparición del nieto de Estela, un detalle que muchos pasaron por alto es el silencio de Hebe Pastor de Bonafini. No lo reconocen públicamente, pero Estela Barnes y Hebe Pastor se detestan por razones que solo ellas saben.

CARLOTTO ES OTRA QUE REPUDIA A BERGOGLIO PERO ADMIRA 
AL PAPA FRANCISCO. Apenas fue elegido como Papa, Carlotto sentenció
desde su pedestal "Bergoglio perteneció a la Iglesia que oscureció al país".
Meses después, al cambiar la mirada del kirchnerismo sobre el Papa argento,
Carlotto se mostró muy sonriente junto a Francisco
Quien sí celebró la aparición de "Guido" fue Nora Cortiñas, quien encabeza la agrupación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Cortiñas, que también está enfrentada con la Presidente de Madres de Plaza de Mayo, sentenció "dentro de esta militancia que han hecho desprendido de egoísmo, una lucha con miras en el país soñado, con justicia social, con vida digna para todos y todas" (...).

Lo que estas señoras no dicen es que se trata de un "idealismo" que a los argentinos nos costó también terror y muertes de inocentes. Tampoco es políticamente correcto reconocerlo.

No voy a negar el horror que vivieron aquellos que fueron secuestrados, torturados y desaparecidos. Y es digno de respeto la abnegada lucha de sus familiares.

Pero es una verdad incómoda que esa legítima búsqueda de Justicia terminó contaminándose por intereses espúreos de algunos personajes que se pusieron a la cabeza de esos reclamos. Estela Barnes y Hebe Pastor priorizaron sus egos y terminaron por prostituir a Abuelas y Madres de plaza de Mayo.

El portal Tribuna de Periodistas informa acerca de una declaración de Estela Barnes en Radio Mitre en donde contó que "El contacto se dio el 4 de junio" (¿¿¿???). Es decir, en base a su propia confesión, la activista ya habría conocido a su nieto y queda entonces planteada la duda: ¿por qué la noticia es difundida recién ahora?. Es llamativo que la dirigente hizo público su pedido a la Jueza Servini de que, por lo pronto, no cite a declarar a Ignacio Hurban/ Guido Carlotto para que no invadan su privacidad entorpeciendo el reestablecimiento de los vínculos familiares en la familia Carlotto. Parece que no hay urgencia de develar más detalles sobre "Guido".
"El contacto se dio el 4 de junio"
 
Como están dadas las cosas en este país, es políticamente incorrecto (y muy incómodo) dudar de las historias de Estela Barnes de Carlotto y de Hebe Pastor de Bonafini. Personalmente, me permito dudar.


El "otro" Guido Carlotto

Otro detalle tampoco difundido es que este caso constituye la tercera oportunidad en la que Estela Barnes de Carlotto asegura haber encontrado finalmente a su nieto desaparecido.

Un caso que no tuvo mucha repercusión mediática y que es ignorado por muchos militantes es el de Roberto Julián Gutiérrez. Gutiérrez concurrió voluntariamente al Banco Nacional de Datos Genéticos del Hospital Durand en el año 2001 para someterse a los análisis correspondientes, los cuales arrojaron como conclusión que era el nieto que tanto buscaba la Sra. Estela Barnes. Fue citado por la Jueza María Servini de Cubría a declarar y así incriminar a sus padres "adoptivos" pero, para desagrado de la magistrada y de la titular de Abuelas, Giménez dudó e inició él una investigación que terminó unos cuatro años después contradiciendo lo que había determinado el Banco de Nacional de Datos Genéticos.

BIEN JUNTITAS. El kirchnerismo se encargó de capitalizar hábilmente
el prestigio logrado por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Pero no fue grati$.
Acto seguido, Roberto Giménez inició acciones legales contra la Jueza Servini por “cohecho pasivo y falsedad ideológica agravada por su condición de funcionario público”.Tiempo después, se refirió en duro términos acerca de la persona de Enriqueta Estela Barnes cuando declaró “esta mujer es tan distinta de como la ven todos, es nefasta.... cuando fui citado por Servini de Cubría me di cuenta de lo insensible que es; conocí bien el negocio de los Derechos Humanos que formó con su familia”.

El caso de Gutiérrez no es el único. Podemos recordar el de Carlos Ignacio Mancuso Giménez. A instancias de Abuelas de Plaza de Mayo, los padres de Mancuso Giménez fueron rápidamente procesados por el Juez Nolberto Oyarbide acusados de ser "apropiadores". Luego de la realización de un nuevo exámen de ADN, se determinó no solo que Carlos Ignacio Mancuso no era hijo de desaparecidos sino que efectivamente era hijo biológico de los padres que lo criaron.
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