miércoles, 16 de octubre de 2013

Un correctivo para Juan Cabandié

CABANDIÉ, EL MÁS GUAPO. al parecer, su condición de "hijo de desaparecidos"
le representa un título nobiliario y lo sitúa por encima de millones de mortales.
Juan Cabandié, Diputado Nacional por la Ciudad de Buenos Aires, protagonizó un confuso episodio cuando efectivos de Gendarmería Nacional e inspectores de tránsito, lo detuvieron a bordo de su vehículo para chequear su documentación y lo multaron por no poder demostrar tener pago el seguro contra terceros. 

El hecho se hizo público recién cinco meses después de ocurrido (...) y no casualmente divulgado en vísperas de las elecciones legislativas en las que Cabandié busca ser reelecto en su banca en el Congreso de la Nación. Todo surgió a raíz de un video filmado con un teléfono celular en el que se observa claramente a Cabandié discutir con una inspectora de tránsito, a quien le expresó su molestia por la multa que le impusieron. El video en cuestión está evidentemente recortado y fue publicado en tres partes, como obedeciendo a un plan friamente calculado.

En la primera "entrega" del video, se observa muy ofuscado al referente de "La Cámpora" con Belén Mosquera, la joven que se desempeñaba como inspectora de tránsito en la Municipalidad de Lomas de Zamora. Entre las frases desafiantes de Cabandié, se destaca "Yo soy más guapo que vos porque me banqué la dictadura, porque yo soy hijo de desaparecidos, porque yo pongo huevo, estoy donde tengo que estar, bancando a los hijos de puta que quieren arruinar a este país" y, en la "segunda" parte, se observa al legislador kirchnerista hablando por su teléfono celular con una persona a la que le pide "pasale el dato a Martín, no para que la echen sino para que le apliquen ’un correctivo’ (?) porque es una desubicadita".

Desde los influyentes Diarios Clarín y La Nación se fogoneó este episodio y la controversia estalló en las redes sociales en donde las condenas a la actitud del diputado del Frente para la Victoria fueron abrumadoras. Ante la gran repercusión, Cabandié tuvo que reconocer la veracidad de los hechos y pidió disculpas, aunque intentó justificar su reacción porque entendió que los gendarmes le pedían una coima.

Belén Mosquera pasó repentinamente a ser el personaje más buscado por los medios de prensa opositores al Gobierno de Cristina Fernández. La joven contó que, a raíz de ese desafortunado episodio, fue despedida del Municipio de Lomas de Zamora.

Torpemente, en su afán de mitigar el impacto negativo en su imagen pública, Martín Insaurralde salió rápidamente a condenar el exhabrupto de su compañero Cabandié. El actual Intendente de Lomas de Zamora y candidato a Diputado Nacional por Buenos Aires ofreció públicamente disculpas a la joven Mosquera, llegando incluso a proponerle reincorporarse al municipio que él mismo argumentando "yo como hombre nunca maltrataría a una mujer". Una ternurita. Lo que ellas quieren...

Torpemente, siempre siguiendo la agenda que le marcan los medios dominantes, no faltaron los legisladores opositores que salieron corriendo para denunciar a Juan Cabandié y Martín Insaurralde. En efecto, muy obedientes, los diputados Patricia Bullrich (Unión por Todos), Federico Pinedo y Laura Alonso denunciaron a ambos candidatos kirchneristas por "abuso de poder" ante la UFI N° 2 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, a cargo de la Dra. Mariana Monti.

Al margen de cuanto haya de verdad y cuanto de operación mediática en este confuso episodio, podemos detenernos un momento en la moralidad con la que se manejan las "organizaciones de derechos humanos" en la Argentina. En nuestro país, cuando hablamos de "derechos humanos" se entienden únicamente para las víctimas del lamentable Terrorismo de Estado que padecimos entre los años 1976 y 1983, como si fuera de ese periodo no existieron gobernantes que censuraron, secuestraron y mataron a seres humanos, como si no hubieran existido energúmenos que en nombre de sus "ideales" masacraron a inocentes.

Juan Cabandié exhibe su condición de "hijo de desaparecidos" como un si se tratara de un titulo nobiliario que lo pone muy por encima de cualquier otro argentino; algo similar acontece con turbios personajes como Estela Barnes de Carlotto y Hebe Pastor de Bonafini quienes, dada su pública lucha contra los jerarcas militares, hoy se creen más allá del bien y del mal. Su drama personal ha sido hábilmente explotado tanto por él mismo como por quienes impulsan la política de "derechos humanos" del kirchnerismo.

El bueno de Cabandié no es un político que se caracterice por el equilibrio en su obrar; basta recordar cuando juraba haber visto bancos de peces en el Riachuelo, emblema de la desidia gubernamental y de la irresponsable contaminación ambiental de las empresas radicadas en las inmediaciones. Al igual que otros tristes personajes, Cabandié está convencido de ser integrante de una suerte de raza superior, de una elite, de un grupo selecto al cual los argentinos no solo debemos admirar sino rendirles eterna pleitesía. En efecto, los derechos humanos en Argentina no son para todos y todas.

2 comentarios:

Hector dijo...

Despues del incidente se conocio una carta de otro nieto recuperado, Matías Reggiardo Tolosa, que critica la actitud de Cabandié.

http://www.lavoz.com.ar/politica/carta-abierta-de-un-nieto-recuperado-juan-cabandie

Tambien hay otra de Victoria Montenegro, pero defendiendo y justificando lo que hizo Juan.

mario dijo...

Hola Héctor:

Muy atinadas las cartas abiertas para don Cabandié. Me molesta que ese hombre se crea superior al resto de la humanidad.

Igual, me resulta todo muy extraño... quién está atrás de estas cámaras? con qué objetivo las editaron y las publicaron en tres partes? todo muy raro.

Saludos.

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina