viernes, 31 de mayo de 2013

Pascua Lama al freezer, Barrick a hacer los deberes en Chile

GIOJA Y PIÑERA. Dos maneras de administrar políticas mineras:
uno a favor de las empresas y el otro a favor de su país.
El Gobierno de Chile, a través de la Superintendencia de Medio Ambiente (S.M.A.), aplicó una millonaria multa a Barrick Gold por el daño ambiental ocasionado en glaciares y el curso de ríos en la Mina Binacional Pascua Lama. Dicha multa asciende a la suma 16,4 millones de dólares... mucho dinero para cualquier mortal pero de todas maneras, es un importe irrisorio para el nivel de ingresos de la minera transnacional.

La controversia se originó en la acusación formal que realizó una comunidad diaguita que señaló que Barrick Gold está afectando los glaciares Toro I, Toro II y Esperanza, los cuales alimentan al Río Huasco. 

Mientras las autoridades de Barrick en Chile juraban que estaban trabajando "en base los más altos estándares internacionales" (bla, bla, bla), los problemas ambientales se incrementaban. A posteriori, el gobierno chileno comprobó que las aguas contaminadas que vertía la Mina Pascua Lama se estaba mezclando con la que emanaba de los glaciares y está envenenando las aguas del río en cuestión afectando a las poblaciones cercanas. Ante las evidencias, Barrick tuvo que reconocer el daño ambiental y por eso removió a todas sus autoridades de su filial en Latinoamérica.

Las autoridades trasandinas ordenaron la inmediata paralización de los trabajos hasta que la minera transnacional "no ejecute el sistema de manejo de aguas en la forma prevista en su Resolución de Calificación Ambiental". Cecilia Pérez, Secretaria de Estado, defendió esta medida ante la prensa de su país declarando que Pascua Lama no puede seguir funcionando hasta tanto no cumplan con los requisitos ambientales que rigen en Chile, ya que se pretende “proteger la salud de las personas, cuidar el medio ambiente y los proyectos que tienen problemas tienen que resolver sus problemas”.

La oposición apoyó al oficialismo en la sanción impuesta a Barrick, aunque no la consideran suficiente. Así se manifestó Isabel Allende quien analizó que la multa aplicada resulta “ejemplar, pero simbólica en relación al daño irreversible que la Superintendencia señala ha hecho el proyecto. Barrick ha incurrido en un incumplimiento gravísimo y cuatro incumplimientos graves de lo que la empresa se comprometió en su RCA (Resolución deCalificación Ambiental).

Barrick Gold comunicó que para cumplir con las exigencias del gobierno chileno necesitará erogar unos 29 millones de dólares y estimó que los trabajos demandados llevarán un tiempo aproximado de siete meses. Al respecto, Juan Carlos Monckeberg, titular de la S.M.A. opinó sobre la hipotética demora de Barrick en realizar obras para amoldarse a lo ordenado por el gobierno chileno "depende de que tan diligente es la empresa (...) podría ser un año, dos años (la construcción de obras definitivas)", aunque valoró que "la empresa por lo menos respecto a nuestro procedimiento se ha mostrado en una lógica de cumplir todo lo que nosotros les estamos exigiendo".

Ayer Sebastián Piñera, Presidente de Chile, viajó a Canadá para firmar acuerdos comerciales con las autoridades de ese país norteamericano. Allí, Piñera mantuvo una reunión con Stephen Harper, primer ministro canadiense, para ratificarle la sanción impuesta a Barrick, comentándole que las inversiones en Chile son bienvenidas pero que deben cumplir las leyes y controles establecidos por su Gobierno.

Mientras fue Presidente de Chile, Michelle Bachelet apoyó los trabajos de Barrick en Pascua pese a las denuncias de contaminación ambiental que acumulaba. Poco le importó al Gobierno de Piñera que las obras en Pascua Lama están en un 80% de avance, que la inversión de la transnacional de origen canadiense lleva invertidos 8.500 millones de dólares.

La controversia ambiental que se vive en Chile es seguida con suma atención (y angustia, hay que decir también) desde el Gobierno de San Juan y empresarios locales. Es que, más allá de que públicamente declaren lo contrario, saben que Lama no es económicamente viable sin Pascua.

MINERO$ UNIDO$. Una foto tomada en el año 2010 durante un almuerzo que compartieron en Canadá la Presidente Cristina Fernández, el Vicepresidente Amado Boudou, los Gobernadores José Luis Gioja, Luis Bedder Herera y Juan Urtubey y el Secretario de Minería Jorge Mayoral, junto al CEO de Barrick Gold Corporation Peter Munk.
A fines de abril pasado,el Gobernador José Luis Gioja mantuvo una reunión privada con Kelvin Dushnisky, vicepresidente de Barrick Gold a nivel mundial, para analizar los pasos a seguir (?). Desde que la noticia llegó a este lado de la Cordillera, Gioja bajó un mensaje tan claro como poco creíble: la suspensión de Pascua no afectará a Lama y que no hay contaminación en Argentina. De ese encuentro, poco se supo salvo un comunicado difundido por el gobierno provincial en el que se asegura que “Dushnisky confirmó que las tareas de construcción de la planta en Lama, en territorio argentino, avanzan dentro de los plazos originalmente determinados, sin inconvenientes, transmitiendo tranquilidad a las empresas contratistas, proveedores y trabajadores vinculados al proyecto”.

Juan José Igualada, titular de la Cámara Servicios Mineros, se mostró optimista en sus declaraciones a Radio Light. Igualada negó el daño ambiental de Pascua Lama (¡¡!!), argumentando que hay desinformación en la prensa chilena (¿?). Si bien lamentó el retraso de la mina binacional, habló de que se están estudiando alternativas para "mitigar" el impacto económico negativo que la medida de la Justicia de Chile tendrá en empresarios argentinos... Esto es lo grafica mejor como es la política minera de la Argentina.

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