miércoles, 20 de marzo de 2013

Francisco es ahora "Nacional y Popular"

Franciso inició su papado, concitando la atención de todo el mundo y constituyendo un hecho histórico. Es que la novedad de que el nuevo Sumo Pontífice sea alguien nacido en la Argentina fue también causal de alegría para millones de personas... menos para los que por estas tierras se autodenominan "progresistas". Como sabemos, quienes se han apropiado de ese curioso mote son los kirchneristas y fueron precisamente ellos los que desataron su ira por la elección del Cardenal Jorge Mario Bergoglio.

Como bien sabemos en nuestro país, la designación de Jorge Mario Bergoglio como Papa le cayó muy mal a la Presidente Cristina Elisabet Fernández, sus funcionarios y miles de fanáticos. Ver que un "enemigo público" del kirchnerismo se constituye en un líder global provocó el desconcierto entre las hordas kirchneristas.

El periodista Román Lejtman contó en Diario Cronista de una operación que Presidencia de la Nación habría orquestado para impedir la designación del argentino Jorge Mario Bergoglio como Papa. Según escribió Lejtman, Juan Pablo Cafiero, Embajador de Argentina en El Vaticano, distribuyó un dossier entre algunos cardenales que participaron en el Cónclave para elegir al nuevo sucesor de Benedicto XVI, en el que se consigna sobre las "actuaciones" de Bergoglio durante los años de Dictadura en nuestro país.

El dossier consistió en un compilado de notas firmadas por el siempre polémico Horacio Verbitsky señalando a Bergoglio como "cómplice" del gobierno que lideró el Gral. Jorge Rafael Videla ya que, según la versión del periodista devenido en "fiscal de la Nación", habría "entregado" a los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, quienes fueron secuestrados y luego liberados, tras seis meses de duro cautiverio. El polémico escrito no tenía firma ni membrete, estaba confeccionado en idioma español... pero, omitía el fallo del Tribunal Federal Nº 5 en la causa ESMA, en el que se desligaba de toda responsabilidad a quien hoy es la máxima autoridad de la Iglesia Católica.

Luego de que Bergoglio fue presentado al mundo como el nuevo Papa, el Gobierno esparció el "dossier" por todos los medios de prensa que le responden ciegamente. Lo patético fue ller y escuchar a los cientos de "idiotas útiles" que repetían como loros la versión del "Bergoglio-cómplice-de-la-Dictadura". Luis D'Elia subió una foto a su cuenta en Twitter en donde se ve a Jorge Videla recibiendo la Eucaristía de manos de un sacerdote que los militontos señalaron como Jorge Bergoglio.

Juan Pablo Cafiero buscó desligarse de este escándalo y, como no obtuvo apoyo de la diplomacia de El Vaticano, no le quedó otra que buscar a la prensa para dar su versión de los hechos (...). A Diario La Nación, Cafiero aseguró que "es todo una fantasía y ante semejantes mentiras me siento muy débil y desconcertado... es un intento de dañar el trabajo de nuestra embajada".

Ante las desmentidas que esbozó Cafiero, Lejtman redobló sus acusaciones detallando que el diplomático argentino se habría contactado con los cardenales Leonardo Sandri, Angelo Sodano y Tarciso Bertone para hacerles llegar los escritos desfavorables para con Bergoglio.

A la monada "progre" nunca le interesó entrevistar al sacerdote Francisco Jalics porque sabe bien que echará por tierra la teoría inicial. Diario Río Negro se hizo eco de un reciente comunicado emitido por el mismísimo Jalics quien, desde  un convento ubicado al sur de Alemania, afirmó estar "reconciliado con Bergoglio"; el jesuita de actualmente 80 años de edad indicó que fueron interceptados por su conexión con una catequista que había pasado a las filas de la "guerrilla", a quien "durante nueve meses no la vimos más, pero dos o tres días después de su detención también fuimos detenidos. El oficial que me interrogó me pidió los documentos. Cuando vio que había nacido en Budapest creyó que era un espía ruso" y que "en la congregación jesuita argentina y en círculos católicos se extendieron en los años previos informaciones falsas que indicaban que nos habíamos mudado a los barrios carenciados porque pertenecíamos a la guerrilla. Pero ese no era el caso. Supongo que estos rumores fueron motivados por el hecho de que no fuimos liberados inmediatamente".

Lerdos y oportunistas como siempre, desde la oposición avisaron que pedirán informes sobre esta controversia en el Congreso de la Nación, partiendo de las notas que fueron oportunamente publicadas en el Diario El Cronista; en tal sentido, los diputados Alfredo Atanasof (Peronismo Federal-Buenos Aires) y Patricia Bullrich(Unión por Todos-CABA) presentaron un proyecto de resolución a los efectos de convocar “de manera urgente al director de la SIDE, Héctor Icazuriaga, para que explique la posible intervención de la Secretaría en la campaña de desprestigio contra Jorge Bergoglio”.

Rápida y oportunista, la Presidente Fernández se dirigió hacia El Vaticano para participar en la asunción del nuevo Papa. La primera mandataria argentina tuvo que simular su fastidio por la unción de un "opositor", tuvo que dejar de lado su histórica indiferencia para cambiar hacia la capitalización en su propio beneficio político de que un compatriota es ahora un líder mundial.

Sin ponerse colorada por los 14 pedidos de audiencia denegados a Bergoglio cuando era máxima autoridad de la Iglesia en Argentina, Fernández corrió raudamente para sacarse la foto con el Papa Francisco. Luego de los saludos protocolares, la presidente argentina desplegó todo su cinismo al mostrarse "emocionada" por el encuentro personal con Francisco, dejando para la historia eso de que tocó el brazo del Sumo Pontífice y luego lo retiró inmediatamente, para luego preguntar irónicamente "¿Lo puedo tocar?" (¿¿??), a lo que Bergoglio le respondió "sí, claro" y la besó. "Nunca me había besado un Papa", dijo, "conmovida". Eso sí, Fernández nada dijo del documento firmado por los obispos latinoamericanos que Francisco le entregó en mano, en donde se habla de pobreza y corrupción.

La Presidente Cristina Fernández concurrió a una rueda de prensa luego de reunirse brevemente con el Papa en la que, sin aceptar preguntas de los periodistas allí presentes, contó que le solicitó al Sumo Pontífice que interceda en el Conflicto por las Islas Malvinas, diciendo "Me agradeció el hecho de que yo viniera a almorzar con él... Me sorprendió. ¿Cómo no iba a venir yo a almorzar con el Papa?".

Tal como reconoció el filósofo Juan Pablo Feinmann, la estrategia del kirchnerismo es clara: apropiarse de Francisco. De la agresión pasaron a los elogios, sin escalas. Acá no hay milagro ni una conversión al catolicismo, sino que la Presidente de la Nación no ninguna tonta y sabe muy bien que, por ahora, no pueden contra Francisco y que toda la opereta de su ejército de idiotas útiles no rindió los frutos esperados.

Hasta Página/12, pasquín hiperkirchnerista pasó de un agresivo ataque comandado por "El Perro" Verbitsky con rutilantes titulares como "¡Dios Mío!" y "Errar es Divino" a una postura más abierta  con un titular "Roma Ciudad Abierta" (¡¡!!). El verticalismo de "la izquierda" es tal que sus militantes deben ahora abandonar el discurso belicoso contra el Papa Francisco y su historial supuestamente ligado al Gobierno de Facto que liderara Jorge Rafael Videla; la nota principal de la edición de hoy arranca con un "Un hombre entra en la historia con dos condiciones: cuando todos los vientos le soplan en contra o cuando cada instante es un pacto benigno y cada gesto un acierto trascendente. Desde hace una semana, Jorge Mario Bergoglio pertenece a esta dimensión: ayer, cuando asumió su pontificado durante la misa celebrada en la Plaza San Pedro, hasta el cielo meteorológico fue conciliador".

Quedan algunos sectores reticentes a "cambiar" su opinión respecto al Papa Francisco. Los que dieron la nota fueron los integrantes de "Carta Abierta", agrupación de "intelectuales" afines al kirchnerismo, quienes se mantuvieron críticos. Horacio González, Director de la Biblioteca Nacional, lanzó que “me parece un retroceso político trascendente, inútil, criticable y riesgosísimo, lleva el mito de la nación católica al límite de la estupidez electoralista y a la incapacidad de reflexionar la profundidad de este tema” y justificó su intransigencia agregandoen el Vaticano va estar Carrió, De Narvaez, Pino Solanas, Macri, Mariotto, los genocidas. ¿Esto tiene que hacer la Argentina? ¿Conmemorar eso como un campeonato del mundo? No corresponde, corresponde que lo critiquemos”...

Resta saber si la postura tolerante de la monada "progre" se sostendrá cuando Francisco emita públicamente sus opiniones sobre "matrimonio" igualitario, aborto, eutanasia, educación sexual o si aborde la temática de la corrupción en los gobiernos latinoamericanos. Lo cierto es que, hoy por hoy, el Papa ostenta gran aceptación en todo el mundo y, desde un punto de vista maquiavélico, tiene su lógica que haya más de uno que quiera absorver algo de la popularidad del nuevo líder de la Iglesia Católica.

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