lunes, 10 de diciembre de 2012

Víctor Hugo Morales, conver$o K

VÍCTOR HUGO MORALES, RELATOR DEL RELATO.
Ser K tiene sus privilegios: ser ahora premiado por ELLA.
En el marco de la "Fiesta Popular por los Derechos Humanos y la Democracia", antes de hablar al público presente y por cadena nacional, la Presidente Fernández entregó el "Premio Anual Azucena Villaflor de De Vincenti a los Derechos Humanos", correspondiente al año 2012, al difunto ex Subsecretario de Derechos Humanos Eduardo Luis Duhalde (sus hijos lo recibieron en su representación), a Edgardo Joaquín Esteban, Sara Susana Trimarco, Alejandro Daniel Freyre y Víctor Hugo Morales.

Las distinciones fueron resueltas a través del Decreto 2313/2012, el cual lleva la firma de la Presidente Cristina Elisabet Fernández y del Ministro de Justicia Julio Alak. 

Fue una sorpresa encontrar a Morales entre los distinguidos por el gobierno argentino. Según la citada normativa, Víctor Hugo Morales es un "locutor y periodista comprometido con la democracia y los derechos humanos en la REPUBLICA ARGENTINA y en la REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY. Trabajó en las Radios El Mundo, Mitre, Argentina y Continental. Condujo y fue productor de programas radiales y televisivos de interés general y cultural. Desde sus tareas como periodista deportivo impulsó un estilo comprometido con una ética deportiva lejana a la mercantilización. Defensor y promotor de la Ley de SERVICIOS DE COMUNICACION AUDIOVISUAL en distintos debates, foros y universidades. Publicó varios libros, entre ellos “Un Grito en el Desierto” en donde relata con mirada implacable los efectos del neoliberalismo latinoamericano. En la actualidad conduce el programa “Bajada de línea” desde donde promueve un periodismo plural democrático y crítico. Recibió los premios ETER 2010, 2011 y 2012 y “Alberto Olmedo” a la labor televisiva".

Víctor Hugo Morales fue protagonista de una controversia a raíz de la publicación del libro "El relato oculto", el cual fue escrito por los uruguayos Leonardo Haberkorn Manevich y Luciano Álvarez García. En dicha publicación se detalla las vinculaciones que, durante la década de los '70, el periodista uruguayo habría tenido con la Dictadura que gobernó su país, en donde se leen textuales elogios de Morales para los gobiernos de facto que padecieron Uruguay y Argentina. El libro en cuestión fue presentado por Jorge Lanata en su programa "Periodismo Para Todos" en donde comentó al respecto "en la Dictadura hubo mucha gente que se quedó, otra que colaboró activamente, gente que miró para otro lado. El problema no es tanto ese. Estamos hartos de gente que inventa un pasado de Che Guevara que no tuvo".

Morales desató toda su furia por la difusión de ese libro disparando sin piedad sobre Lanata, a quien se dirigió a través de los micrófonos de Radio Continental lanzándole "No te es fácil, Jorge. Andás con aparatos. Me parece bien que la última parte de tu vida se la des a Magnetto", aludiendo a algún trastorno de salud del conductor de PPT; no contento con ello, el periodista charrúa añadió crudamente "La vida nos separó, Jorge. Cada uno tiene lo que se merece".

Rápidamente, Morales recibió el apoyo de dirigentes kirchneristas y hasta diputados nacionales del oficialismo presentaron en el Congreso un proyecto para repudiar formalmente los "agravios" contra el periodista uruguayo. La siempre polémica Hebe Pastor de Bonafini bramó "límpiense la boca antes de hablar de Víctor Hugo".

En el ahora kirchnerista C5N, Morales juró no tener ninguna vinculación con el actual Gobierno Nacional, en donde contó "Mi programa ("Bajada de línea") es extraordinariamente libre. No tengo contacto con el Gobierno. Nunca tome un café con Aníbal Fernández, que me parece un tipo inteligente. Es el más preparado de todos los políticos de la actualidad", aunque reconoció "He tomado café con Tomada, cuando ocurrió lo de la [resolución] 125. Comí una vez con Boudou, otra con Bossio, tres veces con Bauer, tres veces con Randazzo, cuatro veces con Macri. Normalmente, como un invitado. Yo no tomé la iniciativa".

Parece haber quedado sepultado en el olvido de todos aquel triste episodio en que, en el año 2006 durante la Presidencia de Néstor Kirchner, Víctor Hugo Morales era despedido de la conducción de "Desayuno" que diariamente emitía La Televisión Pública. En aquel momento, no hubo legislador ni dirigente "social" que se solidarizara con el reconocido periodista charrúa.


A raíz de su abrupto despido, el periodista ahora kirchnerista se despachó con declaraciones que, al día de hoy serían consideradas propias de algún "gorila" y/o destituyente y/o títere de Héctor Magnetto. Las repasemos:

► A Diario La Nación "Es claro que el Gobierno tiene una especie de tara con todo lo que sea libertad de prensa" (¡¡¡!!!).

► en declaraciones radiales, el oriental lamentó que "Querrán un periodista o periodistas en general independientes pero que se correspondan más con la línea venerativa que algunos periodistas tienen por el Gobierno, yo no tengo admiración por el Gobierno, tengo respeto por lo que se hace y trato de ser equilibrado en la evaluación que hago de los actos del Gobierno. Lo que yo no quiero es ubicarme en el papel de la víctima".

► A Revista Noticias le dijo "Lo que se debería evitar es el discurso único y complaciente, que justamente nosotros no recorrimos. Ellos toman una medida que admite varias lecturas. Por un lado, “Desayuno” tiene su propia línea editorial y, además de eso, yo soy muy espontáneo. Por otro lado, es lamentable que se prive a la gente de una voz independiente y que cumplió una tarea integradora".


Claro que Morales está en todo su derecho de cambiar de opinión. Aunque, estimados aduladores del poder, hay que reconocer que "intachabilidad" y "coherencia" no son adjetivos que le pueden caber a este periodista uruguayo. Más aún si tenemos en cuenta que él asume un papel de fiscal de sus colegas.

Víctor Hugo Morales nunca ocultó su simpatía con el comunismo ni su aborrecimiento por el capitalismo; hasta en algunas oportunidades habló de su admiración por el "Movimiento de Liberación Nacional Tupamaro", aunque admitió que "no hubiera sido tupamaro, sencillamente no tenía las agallas necesarias". Claro que, como otros tantos zurdos mediáticos, Morales también predica por izquierda pero su vida personal transita por "derecha": amante de los viajes pro el mundo, restaurantes y hoteles de lujo que son posibles por el nivel de los cachets y honorarios que él mismo fija para sus labores de periodista y disertante. Un zurdito bon vivant...

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