miércoles, 1 de agosto de 2012

Mercosur: teoría y práctica

TODOS JUNTITOS DE LA MANO. Chávez, Rousseff, Mujica y Fernández
Los países que integran el MerCoSur aprobaron el ingreso de la República "Bolivariana" de Venezuela en una reunión celebrada en la Ciudad de Brasilia.

La incorporación de Venezuela al MerCoSur representa un hecho histórico que podría afianzar el bloque estratégico que integran algunos países de este rincón del mundo. 

No podemos menospreciar el potencial económico de ese país debido a su gigantescas reservas de petróleo. Para nuestra YPF, esta alianza representa una magnífica oportunidad para crecer y eficientizar sus servicios.

A prima facie, suena muy atractivo imaginar un grupo de naciones sudamericanas trabajando en conjunto en pos de un desarrollo socioeconómico armónico e equitativo para todos.

Ahora bien, si uno toma distancia de las frases bonitas y escarba un poco más en esta realidad, encontramos varios puntos flacos que siembran más dudas que certezas.

Desde su creación hasta la fecha, el MerCoSur ha insinuado muchísimo más de lo que ha concretado. Se suponía que facilitaría el comercio entre las naciones que lo componen y que se tomarían en conjunto políticas macroeconómicas que beneficie a todo el grupo. Pero no. Año a año, en distintos puntos de esta parte de este hermoso continente, se repiten reuniones del MerCoSur a la que concuren jefes de Estado, gobernadores, intendentes, alcaldes, legisladores, periodistas y empresarios. El saldo que dejan todos esos encuentros son repetitivos hasta el aburrimiento: abundantes frases demagogas, firmas de documentos que son rápidamente olvidados, fastuosos copetines y fotografías de rigor.

Sin lugar a dudas, los sueños de Uruguay y Paraguay han quedado postergados por la avaricia de Argentina y Brasil, sus socios "mayores". En los últimos años, Montevideo viene insistiendo con sus quejas contra Buenos Aires por diversos motivos que van desde las restricciones a las importaciones como la controversia por el dragado en la Isla Martín García, sin olvidar el increíble conflicto por la instalación de una Papelera en Fray Bentos. Como si fuera poco, Paraguay ha sido suspendido como miembro del MerCoSur porque, por cuestiones ideológicas, la reciente destitución de Fernando Lugo como Presidente se juzgó como "Golpe de Estado".

Para los sudamericanos, el sueño de la "Patria Grande" va naufragando por cuestiones egoístas y sectarias. Es que la intolerancia ideológica se va acentuando desde el seno mismo de este organismo: los gobiernos que no sean de "izquierda" quedan sutilmente marginados por los que se autoproclaman de "izquierda". Evidentemente, tanto Hugo Chávez como Cristina Fernández y Dilma Rousseff se mantienen intransigentes para con aquellos que no comulgan con sus modos. A la marginación de Paraguay, debemos sumarle el alejamiento silencioso de Chile; ambos países buscan refugio en alianzas estratégicas con Perú y Colombia.

Chávez nos insiste una y otra vez con independizarnos del imperialismo, que sigamos las huellas de Simón Bolívar y José de San Martín, y que bla bla bla. Pero la realidad, aunque a la monada progre no le guste reconocer, es otra totalmente distinta: el principal socio comercial de Venezuela sigue siendo Estados Unidos ya que los hijos del Tío Sam son sus mayores compradores de petróleo... ¿Chávez rechazará los dólares estadounidenses para preferir los pesos argentinos?

Es muy fácil culpar de todos nuestros males al imperialismo, al colonialismo, al capitalismo, a la Coca-Cola y a Mc Donald's. La soberbia es la que nos ciega y nos impide hacer una profunda autocrítica. Al fin de cuentas, las mentes chicas de los líderes regionales son las que impiden que Sudamérica encare una integración sincera, armónica y justa. 

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina