viernes, 18 de mayo de 2012

Mejor no hablar de ciertas cosas en Angola

FERNÁNDEZ Y DOS SANTOS. Prédicas por izquierda, vidas por derecha.
La Presidente Cristina Fernández se encuentra por estos días de misión comercial en Angola, adonde llegó acompañada por una nutrida comitiva integrada por funcionarios y empresarios.

En la Ciudad de Luanda, Fernández fue recibida por José Eduardo Dos Santos, quien preside ese país africano desde hacen ¡32 años!. Durante los años 70, mientras los Kirchner hacían dinero en base a hipotecas inmobiliarias, Dos Santos se enroló en el Movimiento Popular de Liberación de Angola, desde donde luchó contra el colonialismo portugués. Formó parte del primer gobierno patrio de su país, y pasó a ser Presidente desde el año 1979 hasta estos días.

Ante la Asamblea de Angola, Fernández hizo una "encendida" defensa de la democracia como sistema de gobierno cuando aseguró "A los golpes de Estado debemos condenarlos enfáticamente... No hay posibilidad de desarrollo, de crecimiento de inclusión y de respeto del resto de los países del mundo si no hay democracia". Claro que en ningún momento hizo crítica alguna a Dos Santos ni hizo referencia a la Dictadura de los Hermanos Castro en Cuba. Y ni hablar de que su admirado Juan Domingo Perón inició su carrera política nada menos que participando en dos Golpes de Estado.

La primera mandataria argentina auguró una próspera relación bilateral y, además de autoelogiarse como de costumbre, resaltó la figura de Dos Santos. Asimismo, hizo una breve reseña sobre la influencia de personajes africanos que fueron claves en algunos momentos históricos de la Argentina; entre tantas cosas, Fernández hizo referencia al censo poblacional que se realizó en la Ciudad de Buenos Aires en el año 1778 contando que los datos recogidos mostraron que "la mitad de la población de la ciudad, esto es la vieja Buenos Aires y la campaña circundante, tenía un 50 por ciento de población de origen afro. Sí, señor Presidente, no era del INDEC el censo, era del virrey....los argentinos me van a entender el chiste, ustedes no lo van a entender pero después le contamos por qué lo digo" (¡¡!!)

Para finalizar su discurso, antes de almorzar con su par angoleño, la titular del Ejecutivo Nacional propuso a los comensales "Brindar porque ambos pueblos sigamos conservando eso, la alegría de la vida, la alegría del compartir la solidaridad, el bailar, el saber que estamos vivos, porque el saber que estamos vivos y que podemos ser mejores es lo que nos va a permitir crecer como sociedades y como naciones. Por Angola y por la Argentina, muchas gracias" (...).

Al margen de las motivaciones de tanto brindis propuesta por la presidente argentina, vale la pena reflexionar acerca de la difícil realidad de Angola. Este país africano habitado por casi 19 millones de seres humanos ostenta cifras macroeconómicas que hablan un crecimiento sostenido gracias a la explotación de inmensos yacimientos de petróleo. Sonangol es la empresa petrolera estatal que, administrada por familiares y amigos de Dos Santos, realiza grandes negocios tanto en Angola como en el exterior... aunque, por otro lado, las cifras de pobreza en Angola son alarmantes como en otros tantos países africanos.

Roberto Musante, de 77 años de edad, es un sacerdote católico nacido en Argentina y perteneciente a la Congregación Salesiana que llegó a Angola hacen unos seis años para realizar allá un trabajo social y apostólico. En declaraciones a la prensa argentina, Musante analizó de que existen "dos Angolas": "una que parece crecer indiscriminadamente y otra que vive en la absoluta miseria" y lamentó que la Presidente Fernández vaya a visitar la parte más próspera. Dicha obra salesiana se ubica en el Barrio de Lixiera, al norte de Luanda, cuyo nombre en portugués significa "basura", sobre la que el religioso contó que "Se llama así porque está asentado sobre un antiguo basural, en el que se instaló la gente que huía de la guerra civil angoleña (1975-2002), pero también porque no hay servicio de agua, luz ni de limpieza".

El regimen comunista de Angola ya reprimió varias manifestaciones populares. Uno de los conflictos más persistentes y dolorosos en Angola tiene lugar en Cabinda, territorio ubicado al norte de ese país, que concentra alrededor del 60% del petróleo de ese país pero tiene los índices más altos de pobreza. Desde que se independizaron de Portugal, Cabinda lucha por separarse de Angola y formar una nueva república, lo que implican durísimos enfrentamientos armados que ya han dejado cientos de víctimas inocentes en el camino. La fuerza separatista visible es el FLEC ("Front for the Liberation of the State of Cabind"), quien se negó a firmar un tratado de paz con el gobierno central angoleño en 2002 y sigue recurriendo a la guerra.

Fue en Angola que el Canciller Héctor Timerman mantenía un diálogo con algunos periodistas argentinos y fue abordado por Jorge Lanata quien, fiel a su estilo irreverente, le pidió algún pronunciamiento sobre la extensísima duración del gobierno de Dos Santos, sobre la violación de derechos humanos en Cabina y si cabía la posibilidad de que él se reuniera con opositores a la tiranía comunista. Evidentemente incómodo por esas preguntas, Timerman evitó manifestar alguna opinión e intentó ningunear a Lanata, dando otra muestra más de que para el kirchnerismo los derechos humanos se tienen en cuenta según la ideología política de las personas.

El Gobierno de José Dos Santos sostiene su poder político en el petróleo y hasta se dal el lujo de realizar importantes transacciones en bolsas europeas. Ese regimen comunista seguirá en pie hasta que, tal como sucedió con las dictaduras de Muammar Gadafi en Libia y Ben Ali en Túnez, deje de ser útil para quienes dominan el mundo. Allí será cuando surjan "movimientos rebeldes" apañados desde las sombras por las primeras potencias mundiales para derrocar a Dos Santos.


La Salada No Sala

Según el organismo Transparency International, Angola se encuentra entre los países más corruptos del mundo. Precisamente hacia ese país, se dirigió Cristina Elisabet Fernández con una comitiva de empresarios argentinos que encabezó Guillermo Moreno, el siempre controversial Subsecretario de Comercio Interior de la Nación.

Un episodio curioso lo protagonizó Mauricio Benítez, empleado en la Secretaría de Deportes en La Matanza y militante de la JP Evita, quien se sacó fotos repartiendo medias con la leyenda "Clarín Miente" a niños angoleños que andaban descalzos. En el muro de su cuenta de Facebook, Benítez escribíó sobre esta foto "a los nenes que nada tienen una sonrisa es una tonelada de oro. La foto de las medias de Clarín, que circuló por todos lados, no tiene la intención de hacer política, más allá de la frase que contenían las medias. Los chicos todo el tiempo piden agua, gorras, comida, ropa y trabajar".

Apenas llegó a Angola junto con la comitiva oficial argentina, Benítez se ubicó en un hotel que cuesta más de 200 dólares la noche (¿quén se lo habrá pagado?) y, desde su habitación, escribió una columna en el blog "Noticias Con Objetividad" (¡¡!!) algo como "Incondicionalmente sentimos el compromiso de representar, en ésta misión a nuestro País y al modelo nacional y popular que conduce nuestra presidenta, la compañera Cristina Fernandez de Kirchner".

EXPORTANDO EL "MODELO NAC & POP". Los niños angoleños descalzos ya están en contra de "la corpo".
Entre esos hombres de negocios que arribaron a África de la mano de la Presidente Fernández, se destacaron representantes del polémico "Mercado La Salada". Jorge Castillo, titular de dicho complejo comercial, se mostró exultante por el éxito de la participación de su gente en esta misión oficial; en declaraciones a Minuto Uno, Castillo contó "Estamos vendiendo buzos, alpargatas, remeras, zapatillas, de todo. Llevamos a dos feriantes, un administrador y un representante de la Cámara de Comercio de La Salada y también fue un abogado y un contador por si hay problemas con papeles" (¡!). Por su parte, Gustavo Rojas, uno de los "empresarios" de La Salada manifestó que "Una remera en la calle, acá la venden a 20 dólares y nosotros las ofrecemos a 7. Angola es una Gran Salada" (...).

Como es sabido, "La Salada" es la mayor feria del comercio ilegal de toda Latinoamérica. Otro "orgullo" nacional para la Argentina. En un predio de 20 hectáreas, convergen comerciantes y miles de compradores llegados procedentes de distintos puntos del país en un negocio más que lucrativo que tiene por objeto la venta de artículos que, mayoritariamente, son imitaciones de marcas reconocidas. Lo que vulgarmente en Argentina llamamos "trucho". La Salada no es investigada en materia impositiva ni tampoco en cuanto a las condiciones laborales tanto de quienes fabrican los artículos a la venta como los que las venden. Ilegalidad nacional y popular. Eso es lo que los argentinos exportamos ahora.

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina