miércoles, 11 de abril de 2012

El papel (moneda) de Amado Boudou

El Vicepresidente de la Nación Amado Boudou está atravesando su momento más difícil de su trayectoria política al verse seriamente involucrado en el Caso Ciccone, al ser acusado ante la Justicia por "violación de los deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles con la función pública y malversación de caudales públicos".

Ciccone Calcográfica era una de las principales imprentas de la Argentina. Por la sofisticación de sus trabajos, sus servicios eran requeridos para la impresión de billetes, billetes de lotería, cheques, documentos de identidad e impresiones a gran escala. La causa está en manos del Juez Daniel Rafecas y del Fiscal Carlos Rívolo.

En Junio de 2010 se declaró la quiebra de Ciccone Calcográfica por el Juez Javier Consentino. Previo previo pago de $ 500.000, la quiebra se levantó y Ciccone fue absorvida por la empresa Boldt S.A., su principal competidora en el mercado, la cual sería propiedad de Antonio Tavanelli. Ante la evidente posición dominante que tomó Boldt, amén de una (supuesta) intervención de Boudou, aparece en escena la empresa The Old Fund S.A. que, para "equilibrar" la oferta en el mercado, terminó haciéndose cargo de la ex Ciccone e, casi inmediatamente, fue contratada por el Banco Central de la República Argentina y la Casa de la Moneda para la impresión de billetes. The Old Fund está presidida por Alejando Paul Vandenbroele, quien sería nada menos que un testaferro de Boudou, aunque aún la Justicia no puede determinar fehacientemente quienes son sus verdaderos propietarios.

En medio de la investigación de un supuesto tráfico de influencias, el Juez Rafecas ordenó el allanamiento de un departamento de propiedad de Amado Boudou, situado en Puerto Madero, Ciudad de Buenos Aires, lo cual despertó airadas quejas del mismo Vicepresidente y de algunos referentes del kirchnerismo. Dicho inmueble está ubicado en el 25° piso del exclusivo Complejo Madero Center, había sido alquilado por Fabián Carosso Donatiello, socio de Vandenbroele. El Vicepresidente eligió al pasquín ultraoficialista Página/12 para dar su versión de los hechos y negó conocer personalmente a Vandenbroele.
 
En principio, en el mismo Gobierno Nacional nadie salió a defender públicamente a Amado Boudou. Consultado por esta controversia, el Ministro Florencio Randazzo fue categórico al dejar en claro que “uno no pone las manos en el fuego por nadie”. Por su parte, el actual Senador Aníbal Fernández pidió que "no se saquen de contexto" las declaraciones de Randazzo aunque él mismo dijo a la prensa que "Yo tampoco pongo las manos en el fuego por nadie. Me lo enseñó Néstor Kirchner. Pero estoy seguro de que Boudou no tiene nada que ver".

A la hora de hacer su primer descargo público, Boudou no solo que negó todas las acusaciones que lo apuntan sino que contraatacó asegurando ser víctima de un “brutal ataque a las instituciones que se está llevando adelante desde las mafias y sus esbirros”. Lejos de intentar dar alguna explicación o fundamento de su inocencia, el ex Ministro de Economía disparó contra Boldt, los Gobiernos de Buenos Aires y Santa Fe, un estudio jurídico y Adelmo Gabbi, Presidente de la Bolsa de Comercio... aunque centró su mira especialmente en el Juez Daniel Rafecas y, cuando no, en Héctor Magnetto cuando manifestó que todo ésto “se trata de una telenovela mediática del señor Magnetto (CEO del Grupo Clarín) y de la agencia de noticias de Rafecas para atacar la voluntad popular, porque no he hecho nada en contra de la ley.


El contraataKe


La estrategia de la defensa de Amado Boudou suele ser, en líneas generales, similar a la utilizada por otros dirigentes kirchneristas cuando han sido foco de atención por un caso de corrupción: la descalificación de sus críticos.

Para despegar de todas las acusaciones a al ex militante de la UCEDE, José María Núñez Carmona, amigo y socio de Boudou, contrató a Diego Perota como abogado defensor. Perota se movió con celeridad y eficacia: pidió que se declare nulo el allanamiento del departamento que Boudou alquilaba a Donatiello y, extrañamente, trascendió un insólito chat entre el Juez Rafecas y el abogado Ignacio Danuzzo Iturraspe, representante de Núñez Carmona, entre quienes hay una amistad de años. Danuzzo Iturraspe, se presentó "espontánemente" en la Justicia para aportar lo conversado con Rafecas, lo cual terminó mellando la credibilidad del magistrado; a raíz de ésto, el Gobierno Nacional denunciará a Rafecas ante el Concejo de Magistratura. A ésto se sumó que Núñez Carmona solicitó formalmente que se aparte al Fiscal Rívolo de la causa porque entiende que está procediendo en connivencia con la prensa "opositora".

Otro blanco para los dardos de Boudou fue el Procurador General de la Nación Esteban Righi. Boudou acusó de tráfico de influencias a dos abogadas que forman parte del estudio jurídico que Righi fundó. Al sentirse agraviado y sin respaldo político, Righi se sintió obligado a renunciar a su cargo. Para reemplazar a Righi, la Presidente Cristina Fernández ha propuesto a Daniel Raposo, actual titular de la Sindicatura General de la Nación y ex colaborador de Boudou en la ANSeS y en el Ministerio de Economía; rápidamente, Raposo esgrimió su obsecuencia al defender al Vicepresidente sentenciando que toda esta controversia no es nada menos que "No es un ataque a Boudou, sino a un proyecto que trabaja por la igualdad".


Un muchacho y una guitarra

El papel de los medios de comunicación es también clave en toda esta controversia. Como sucede siempre, según el diario que uno lea, es la versión de los hechos y está en el mismo ciudadano poder filtrar las noticias y elaborar el propio criterio.

A esta altura, la investigación judicial del Caso Ciccone se está empantanando entre las crecientes sospechas sobre el Vicepresidente de la Nación y los contraataques kirchneristas contra la Justicia y una parte importante de la prensa porteña.

Obviamente, el principal beneficiado en este laberinto es Boudou, quien ve como se van diluyendo las acusaciones sobre él. Así, este hombre surgido políticamente en la UCeDe salvaguarda su imagen, esa misma que supo construir silenciosamente y con ciega obsecuencia hacia Néstor Kirchner y Cristina Fernández. En algún momento, fue mimado por Hebe Pastor de Bonafini y Hugo Moyano, dirigentes que apoyaron públicamente su precandidatura a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Con el Juez y el Fiscal en jaque, se avisora un alentador panorama para Amado Boudou. Teniendo en cuenta la mayoría del Frente para la Victoria en el Congreso de la Nación, muy difícilmente Boudou llegue a un juicio político. Y como somos en este país, el Caso Ciccone pasará a ser tan solo una anécdota (Southern Winds, Skanska, la bolsa de Felisa Miceli, las valijas de Antonini Wilson, entre otros) como tantísimos otros casos de corrupción que involucraban a políticos de peso y que, solo por eso, naufragaron.

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