domingo, 30 de enero de 2011

La Re-Re Vergüenza

enviado por Dr. Ernesto Lloveras

Vergüenza propia y ajena. Vergüenza de ciudadano y de habitante. Vergüenza actual y futura. No hay otro término que defina mejor lo que se vive en el San Juan de hoy que el de VERGÜENZA. Funcionarios adulones, pseudos periodistas obsecuentes, políticos farandulescos y una oposición muda, anestesiada por la vacuna de los negocios comunes, salvo honrosas excepciones. Este es el San Juan de hoy.

Los mercantilistas medios de comunicación tratan el tema de la Re relección del actual Gobernador como un hecho casi pintoresco, divertido, como una ocurrencia mas del reseco paisaje político de la provincia convertida en un Mineral-Estado. Sólo se entrevista a funcionarios y a cortesanos del Poder, que intentan una vez mas engañar al pueblo, COMO YA LO HICIERON CON LA BOCHORNOSA SUSPENSIÓN DE LA LEY NACIONAL DE PROTECCION DE GLACIARES, aduciendo ahora impunemente que con sólo modificar un artículo de la Constitución Provincial, se despejará el camino para un tercer mandato del actual gobernante.

No se atreven a entrevistar a juristas renombrados ni a Constitucionalistas de fuste, porque saben que tal osadía les costará muy caro. Ni siquiera se dan cuenta que la historia les tiene preparado un lugar oscuro y tenebroso, compartido con todos los irreverentes que intentaron lo mismo, la perpetuación abusiva en el Poder, violando nada menos que la Ley de Leyes.

Todos los que digan que un tercer mandato consecutivo de Gioja es posible MIENTEN. Sólo hay que leer los Artículos 175, 274 y 277 de la manoseada Carta Magna Sanjuanina, para entender que los Convencionales de 1986, siguiendo la doctrina constitucionalista mas moderna del mundo civilizado, coincidieron y aprobaron UNA SOLA REELECCION, tal como los mismos justicialistas allí presentes manifestaron en la ocasión, y que consta en el Diario de Sesiones. Inclusive en el Derecho Constitucional Comparado, prevalece el criterio del ejercicio de UN SOLO MANDATO, pudiendo el candidato presentarse en forma alternativa, como en el caso de Mendoza o Chile.

Esto es así porque lo que se trata de evitar es que mediante la utilización abusiva del poder, a través del llamado “Clientelismo”, los gobernantes terminen perpetuándose en sus cargos. Aquí en San Juan, existe un gran Universo de Planes Sociales, Contratos Basura, Etc, que conforman una gran aparato populista, alimentado por medios aceitados por pautas millonarias, y empresas mineras trasnacionales que no quieren perder a su principal impulsor. El que se opone…pierde, como perdió el Tribunal de Cuentas sus máximas atribuciones, al cuestionar las liquidaciones de las Regalías Mineras. O la agraviante censura impuesta a miles de sanjuaninos que no pueden hacerse oír, ni siquiera pagando solicitadas. Ejemplos hay muchos, y están documentados.

Por ello es un grave error afirmar aquello de que “Hay que dejar que el pueblo se exprese”, porque ello significaría que después de tantos gobiernos totalitarios que se perpetuaron a lo largo de la historia de la humanidad, no hemos aprendido nada. Sin duda, un tercer mandato consecutivo del actual gobernador, sería una GRAN VERGÜENZA para todos los que habitamos este bendito y resecado suelo sanjuanino.-

sábado, 29 de enero de 2011

Milagro Sala: personaje hipócrita y siniestro... a lo Kirchner

Sin duda, Milagro Sala es una de las dirigentes más polémicas de la Argentina. Es la fundadora y titular de la Organización Barrial "Tupac Amarú" que, por su cercanía y condescendencia para con el kirchnerismo, ha llegado a recibir millonarios subsidios de parte del Estado Nacional que destina, entre otras cosas, a sostener distintos emprendimientos. El poder de la "Tupac Amaru" es tal que es, prácticamente, una organización paraestatal que tiene más prerrogativas del poder centralista de Buenos Aires que el mismísimo Gobierno de la Provincia de Jujuy.

Esta dirigente de tan estrechos vínculos con el kirchnerismo fue sorprendida veraneando en la exclusiva Punta del Este. Para su desgracia, un lector del Diario Perfil la encontró en esa ciudad uruguaya presenciando un recital que Charly García dio en el Hotel Conrad en compañía de su marido, dos hijos y otro familiar. Al ver que estaba siendo filmada, Sala intentó vanamente ocultar su rostro y no pudo disimular su incomodidad: su hipocresía había quedado al descubierto. Según informó ese diario, Sala estuvo sentada junto a su esposo y familiares en la fila seis, cuyo precio de la entrada es de 123 dólares y que, durante el show, también compraron un pancho y una gaseosa para cada uno, a 17 dólares por cabeza.

Al haber quedado en evidencia su frivolidad, Sala declaró a Radio 10 que, para ella, "Punta del Este para mí es como Mar del Plata" e, intentando justificar lo injustificable, se preguntó "¿Por qué los negros no podemos ir al Conrad? ¿Por qué soy colla y provinciana no puedo venir a Uruguay? Yo conozco el Uruguay, Bolivia, Cuba, Francia, Italia y Venezuela".

Sorpresivamente, quien salió a criticar la ostentación de Sala fue nada menos que el impresentable Luis Ángel D'Elia quien afirmó No iría nunca a Punta del Este de vacaciones, no me sentiría cómodo, me gusta estar de vacaciones con los trabajadores. Pero no abro juicios, ella es dueña de ir a donde quiera” (a propósito, ¿D'Elia es trabajador?); de paso, el piquetero la culpó por la profunda crisis que vive actualmente la C.T.A. sosteniendo que Sala "es una mujer que tenía mucha confianza en Néstor Kirchner y terminó traicionando esa confianza en las elecciones de la CTA".

Al igual de hipócrita que la Presidente Cristina Fernández, Milagro Sala dice estar del lado de "los pobres" y por eso ataca a las oligarquías enarbolando un discurso de "izquierda".  Sala aparece en actos públicos con una apariencia desalineada como para forzar una imagen popular que en su intimidad no es tal: quedó a la vista de todos paseándose por Punta del Este como cualquier señora de la alta sociedad argentina.... ¿cuántos argentinos disponen de dinero para ir de vacaciones a esa exclusiva costa uruguaya?.

Como la Presidente Cristina Fernández, Sala nos vende un discurso de izquierda, el cual nos quieren imponer a la fuerza... pero en su fuero íntimo son peores que los más acérrimos capitalistas.

Milagro Sala, relato de una progresista 
(aclaración: su patrimonio es lo que progresa rápidamente, no su forma de hacer política)

Nacida en San Salvador de Jujuy en el año 1964, Sala tuvo una infancia y adolescencia muy difícil sumida entre prostitución, drogas y robos, por lo que estuvo presa con tan solo 18 años de edad. Al respecto, declaró “Una vez me metieron en la cárcel injustamente ocho meses, por ser pobre, porque no tenía quién me defienda. Y cuando estaba en la cárcel me puse a pensar que así como el poder era injusto conmigo, con cuántos chicos humildes también era injusto. La Justicia es justa con los que tienen plata y con los que no tienen no. Entonces me juré ahí en la cárcel que el día que saliera iba a luchar para que no hubiera más injusticia”.

Su vínculo con la empezó en Jujuy militando en la Asociación de Trabajadores del Estado (A.T.E.), luego fundó la "Tupac Amarú" e ingresó a la Central de Trabajadores Argentinos (C.T.A.). Poco antes de la caída del Gobierno de Fernando De la Rúa, Sala participó en piquetes en donde empezó a forjar su liderazgo. A poco de que Néstor Kirchner asumió la Presidencia de la Nación, Milagro Sala puso "Tupac Amarú" al servicio de la causa kirchnerista y, de ahí en más, empezó a administrar millones de pesos que han sido girados desde la Casa Rosada durante todos estos años. En Jujuy, la Tupac Amarú emprendió proyectos como la construcción de viviendas, comedores infantiles, centros de salud y cooperativas de trabajo, además de administrar unos 25.000 planes sociales.

Asimismo, Sala logró posicionarse como líder de agrupaciones aborígenes que abogan por la reivindicación de los "pueblos originarios" algo que, en los hechos, significa la exigencia de donación de terrenos fiscales y el reconocimiento de naciones preexistentes. Con frases cargadas de resentimiento como "antes que ser argentina soy americana" y "antes que reconciliarnos con los blancos ellos nos tienen que devolver todo lo que nos robaron", Sala se ha puesto al frente de reclamos de descendientes de guaraníes, coyas y los polémicos mapuches...

Aunque no todas son rosas para ella ya que ha recibido críticas de algunos líderes indígenas como acontenció en Mayo de 2010 cuando el Encuentro Nacional de Pueblos Originarios, que integran 26 organizaciones indígenas, acusó a la líder del Movimiento Tupac Amaru de “plagiar” documentos armados por su organización para tomarlos como propios en los festejos del Bicentenario. A través de su vocero, Matías Millán, la agrupación acusó a Sala de haber robado la causa para sus propios intereses.

También se le atribuye tener unas quinientas armas registradas a su nombre en el RENAR (Registro Nacional de Armas), algo que no está fehacientemente demostrado. Se muestra siempre rodeada con patotas con los que arremete impúnemente contra funcionarios e instituciones públicas, acumula causas en su contra por "aprietes" y otros hechos de violencia, como así también cobrar una "comisión" a los beneficiarios de planes sociales que trabajan para ella. El Movimiento Socialista de los Trabajadores la acusó de actuar apañada por el Gobernador Fellner y la Policía de la Provincia de Jujuy, por lo que Sala se permite agredir salvajemente a quien se le ponga enfrente. Asimismo, Sala sería propietaria de una veintena de inmuebles y unos 30 vehículos.

Teniendo en cuenta su historia de vida, cuesta creer que esta dirigente haya construido su patrimonio personal en base a un trabajo honrado. Maneja millones de pesos que recibe del Estado Nacional y de los cuales no permite que se los auditen y hoy la vemos paseándose por Punta del Este no como cualquier jujeño, sino como cualquier personaje de la farándula porteña.

martes, 25 de enero de 2011

No se olviden de Cabezas

escrito por Christian Sanz

Eran las 4:30 del sábado 25 de enero. Oscar Andreani gozaba del éxito de su cumpleaños. Las cámaras fotográficas lo eternizaban posando sobre la escenografía que armó en el quincho de su casa y que pretendía imitar a un buque. Los invitados eran más de 200 y Pinamar se encontraba con su capacidad hotelera al máximo. Sus ciudadanos se preparan para la gran noche de los fuegos de artificio del desfile de Roberto Giordano. La avenida Bunge estaba más que resplandeciente. Andreani disfrutaba al máximo mientras esperaba la llegada del basquetbolista "Magic" Johnson. Y José Luis Cabezas, el reportero gráfico de la revista Noticias, levantaba su cámara Nikon F-4 para hacer la última foto de su vida.

El fotógrafo había llegado al cumpleaños de Andreani a las 23:40 junto con el periodista Gabriel Michi. Dejaron el Ford Fiesta blanco, patente AUD396, a 100 metros de la puerta lateral de la casa. Michi estuvo en lo de Andreani hasta las 4 de la mañana. Luego se había ido con Carlos Alfano, fotógrafo de la revista Para Ti, que lo llevó hasta el departamento que Noticias alquilaba en la avenida Bunge.

A las 5 de la mañana José Luis Cabezas decidió que era hora de volver a su casa. Aparte de Candela, su hija de cinco meses, lo esperaban Juan Ignacio y María Agustina, los hijos de su primer matrimonio. Ese día, habían llegado a la casa de Gabriel Michi tres amigos para festejar el cumpleaños del periodista, el cual iba a ser al día siguiente. A las 5:10, Cabezas se despidió del fotógrafo Eduardo Lerke, de la revista Caras. Salió a la calle por la puerta principal y hasta allí lo acompañó Marcelo, productor del programa radial de Juan Alberto Badía. Diana, quien vive a cuarenta metros de la puerta lateral de la mansión de Oscar Andreani, esa noche se convirtió en una testigo clave en el caso. A un costado de su propiedad estaba estacionado un Fiat Uno blanco, de cinco puertas. En el interior del Fiat -que estaba chocado en su frente- había dos hombres. Diana ingresó a su casa y su madre le dijo que esos hombres estaban ahí dese las 0:30. En realidad, los hombres eran tres, uno de ellos –que tenía una campera de cuero negra- recorría la calle en donde estaba estacionado el auto alquilado por Noticias. Los hombres se reemplazaban entre sí y se intercambiaban la campera. Diana, de pronto, decidió salir, golpeó la ventanilla del conductor y un hombre gordo de 1,80 de estatura salió del auto.

- “¿Qué hacen acá?, ¿Ustedes quiénes son?”
- “Somos custodios.”
- “¿Custodios de quién?”
- “Ya te vas a enterar.”

El gordo solo atinó a reirse y llamó a su compañero que estaba haciendo guardia. Diana cruzó y le contó todo lo ocurrido al custodio de la fiesta de Andreani. El guardia salió a su encuentro y habló con los hombres del auto. Luego, volvió para prevenir a Diana: "-Métase adentro que lo que pasa acá es muy raro".

- “Si ustedes no llaman a la policía, la llamo yo”.
- “Deje, nosotros nos encargamos”.

Según Diana, a 30 metros, sobre la otra calle, aguardaba un Duna blanco con más sujetos.

El martes por la noche, después de los tres nuevos identikits que aportó Diana a la causa, reconoció, entre mil fotos de prontuario, a uno de los hombres que vio y que estaba como acompañante en el Fiat en cuatro de las imágenes.



Crimen por encargo

El reloj "Tag Heuer" de José Luis Cabezas se había parado a las 5:43. El auto estaba íntegramente quemado. No explotó. Los vidrios del sector derecho se hallaban casi derretidos. Las ópticas delanteras quedaron en el suelo, rozando el Ford Fiesta, que había sido bajado hasta una cava de 2 metros de profundidad, 14 de largo y 7 de ancho. "Se utilizó alcohol metílico", dijo un informe preliminar de los Bomberos. Sus manos estaban esposadas.

Una bala calibre 32 -después se determinó que eran dos- quedó dentro de su cráneo. Los peritajes no pudieron precisar si murió en el acto. Había mucho hollín en sus pulmones. La opinión de los especialistas es que dada la forma en que se halló el cuerpo, quemado en un 80 por ciento, el humo pudo haber entrado después del fallecimiento.

El sábado 25 A las 13hs., Gabriel Michi esperaba junto a su mujer Luz a José Luis Cabezas. Tenían planeado hacer una recorrida por la playa en busca de las modelos de Roberto Giordano. Luego de esperar un poco llamó a la casa de José Luis, desde donde atiende su suegra y le dice que el fotógrafo no había llegado aún. De inmediato, Michi mandó un radiomensaje al número 5425056 de la empresa Skytel, perteneciente a Cabezas. Al no obtener respuesta emprendió una larga cadena de llamados telefónicos: los balnearios, la casa de Andreani, el comisario Alberto Gómez de Pinamar y nuevamente a la casa de Cabezas. Sin ninguna respuesta positiva, Michi decidió ir a la comisaría.

El comisario Gómez lo atendió en su casa que da a los fondos de la dependencia policial y le preguntó sobre la marca del auto en que circulaba Cabezas. -“Es un Ford Fiesta blanco, patente AUD396”, responde Michi. A lo que Gómez alerta: -"Creo que tengo una mala noticia para darte". De ahí fueron hasta la ruta 11 y recorrieron unos 8 kilómetros, doblaron a la izquierda y anduvieron 5 kilómetros más por el camino de tierra que conduce a la laguna Salada Grande. Llegaron a una cava que había sido hecha 15 días antes por la Municipalidad de Madariaga para nivelar el camino de tierra y le preguntaron si reconocía el auto. Gabriel Michi recordó en ese momento que el Ford tenía un golpe en el guardabarro derecho y pidió que lo dejen descender a la cava para comprobarlo. Lo que quedaba del auto tenía un golpe en ese lugar. El periodista, entonces, levantó la vista y vió el cadáver de su compañero que aún permanecía en el Ford. El mismo cadaver que conocimos todos por las terribles fotos que circularon luego de ese fatídico 25 de enero.

La policía le muestra unas llaves, un trozo de una bota texana, un masacote de plástico y dos cartuchos de película. Michi no lo podía creer. Quedó paralizado. En febrero de 1996, José Luis Cabezas había hecho fotos del narcoempresario postal Alfredo Yabrán y de su mujer caminando por la playa. Era la primera vez que un fotógrafo podía capturar la imagen del empresario en esas circunstancias. La foto de Yabrán fue la tapa de la edición del 3 de marzo de 1996 de Noticias. Cuando se enteró de la existencia de esa foto, el empresario telepostal ardió de furia. En otra oportunidad había dicho: "Sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la frente". A partir de la publicación de esa nota, José Luis Cabezas y su mujer, María Cristina Robledo, empezaron a recibir advertencias y amenazas telefónicas que se sucedieron durante todo 1996.

No era casual que esto les pasara. El 20 de diciembre de 1996, Noticias había comenzado la cobertura del verano en Pinamar. A los dos días de iniciada, Cabezas dijo que uno de los hombres más cercanos al intendente Altieri le había hecho una confesión bajo estricto secreto: -"Gente vinculada a Yabrán estuvo tratando de averiguar tu dirección".

Alfredo Yabrán odiaba dar reportajes. Odiaba también que lo retrataran. Prueba de eso es la cantidad frustrada de veces en las que se lo intentó entrevistar o simplemente hablar.

Gabriel Michi y José Luis Cabezas trataron, durante todo enero, de acercarse al empresario para proponerle un reportaje. Yabrán utilizaba para sus desplazamientos en Pinamar una camioneta Land Cruiser bordó, patente AKR282. Con ella llegó al balneario Bacota a mediados de enero. Cuando los periodistas quisieron estacionar su Ford Fiesta, un empleado del balneario se los impidió. Los periodistas tuvieron que irse inmediatamente. Yabrán había abandonado su camioneta y ya estaba lejos.

En otra oportunidad, El sábado 18 de enero, el empresario, siempre rodeado por una temible custodia personal, estaba cenando en la parrilla "Martín Fierro" de Valeria del Mar. Michi iba solo en su auto y al descubrir la presencia de Yabrán trató de ingresar al restaurant. Dos hombres de seguridad se lo impidieron. Ante la mirada atenta de los guardaespaldas, el periodista debió abordar su Ford y retirarse del lugar.

En enero de 1995 los periodistas de Noticias cubrían el verano en Pinamar y encontraron los dos autos de alquiler que utilizaban para movilizarse despedazados con una precisión admirable. Los dos Volkswagen Gol tenían los vidrios rotos y los neumáticos destrozados. El día anterior, la revista había publicado por primera vez la foto de Alfredo Yabrán. Hasta ese momento, su rostro era un enigma.



Testigo indiscreto

José Luis Cabezas era una persona extrovertida. A lo largo de cinco temporadas en Pinamar había logrado concentrar una importante cantidad de fuentes informativas. Una de ellas era Rafael El Rafa De Vito, dueño, entre otros negocios, del más importante corralón de materiales de la zona y del balneario Cocodrilo. El Rafa mantiene una excelente relación con Eduardo Duhalde y fue el principal artífice para que el gobernador comprara una casa en Pinamar por 60.000 dólares que ahora está tasada en 150.000: De Vito le hizo un precio especial por los materiales que utilizó el gobernador para refaccionar su casa. A menos de 100 metros del chalet, rodeado de guardaespaldas, fue visto por última vez José Luis Cabezas con vida. Hoy, Rafael De Vito suena como el sucesor de Blas Altieri en la conducción de la Municipalidad de Pinamar.

Cristina y Candela, la mujer y la hija menor del fotógrafo, ocuparon durante enero una carpa en Cocodrilo. Cuando Cabezas quiso pagar el alquiler,El Rafa le contestó: "Yo no te puedo cobrar. ¿O vos no sabés lo que te quiero?". Después del homicidio, Rafael De Vito dice otra cosa.

la foto de Cabezas que enfureció a Yabrán
Desde el mismo momento en el que mataron a José Luis Cabezas, muchos de los policías que investigaban el caso hicieron notables esfuerzos para intentar demostrar que el homicidio tenía que ver con la vida personal del fotógrafo y no con su actividad profesional. De ese tenor fueron las primeras preguntas que recibieron los compañeros del fotógrafo en la noche del sábado, cuatro horas antes de que se presentara el juez José Luis Macchi en la comisaría de Madariaga. Esa línea también recibió refuerzos inesperados. Un ex comisario de la Policía Bonaerense vinculado a la SIDEinformalmente, hizo cuatro llamadas en dos días a la redacción de Noticias insistiendo en la cuestión de que "hay que investigar a la víctima".

Blas Altieri es el intendente de Pinamar y tenía una relación muy particular con Alfredo Yabrán. Sospechado de pertenecer al círculo íntimo del empresario, el martes 28 de enero hizo verdaderos esfuerzos por demostrar su amistad y su consternación por el destino de Cabezas y se apuró a lanzar una definición muy elocuente: "Yabrán no tiene nada que ver con el caso".

El miércoles 29, una persona le acercó a un periodista de Canal 13 una caja vacía de esposas. "Yo trabajo en el edificio 'Marinas II' y encontré esto en las cocheras", dijo el hombre -morocho, de 1,85 y pelo crespo- antes de salir corriendo. Ese era el edificio donde se había alojado Gabriel Michi durante su estada en Pinamar. La caja resultó ser el envoltorio de unas esposas de juguete.

El domingo 26, un productor del programa de Juan Alberto Badía encontró un teléfono celular Miniphone. Luego de hacerlo llegar a la redacción de revista Noticias, fue entregado al comisario inspector Carlos Rossi, jefe del grupo operativo de la investigación. Los policías alentaron en ese momento esperanzas alrededor del teléfono y algunos llegaron a sostener ante los medios que pertenecía a Cabezas, a pesar de que el fotógrafo nunca tuvo celular. El aparato fue descubierto semienterrado en las cercanías de la casa de Oscar Andreani, en el mismo lugar donde estaba el Ford Fiesta.

Más allá de todo lo que se pueda decir acerca de José Luis Cabezas, no hay que olvidar ni siquiera por un momento, la manera en la que fue asesinado. Su muerte es y será el eterno fantasma de un pasado que nunca más debe ser parte de nuestras vidas...

* Parte del libro "La larga sombra de Yabrán", de Christian Sanz (Sudamericana, 1998)




Amistad, divino tesoro

A Alfredo Yabrán se lo vinculó públicamente con personas de gran poder, comenzando por el entonces presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem. Un día después de que el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo denunciara al empresario postal en el Congreso -el 23 de agosto de 1995-, Menem aseguró desconocer “a las mafias que denuncia el ministro” desde la escalerilla de un Lear Jet de la empresa Lanolec, propiedad de Yabrán. La relación entre ambos resultó tan obvia que la ex esposa de Menem, Zulema Yoma, dijo que “me da asco que Menem ande tratando de tapar las amistades que tiene con Yabrán”. Por lo demás, el Presidente lo defendió varias en veces en público, a quién consideró “un empresario más”.

Yabrán siempre tuvo buena llegada con el ministro del Interior, Carlos Corach, quién decidió indeminizar a una de sus empresas, Intercargo por el rompimiento de contrato, que la ligaba al Estado, con la friolera de 44 millones de dólares cuando sólo le correspondían unos cinco millones. Además, se apresuró a desligar a Yabrán del asesinato de José Luis Cabezas y a dar como establecido que éste había muerto por disparos de la pistola de uno de los miembros de la gavilla conocida como “Los Pepitos”, ligados a un prostíbulo del puerto de Mar del Plata.

Ermán González nunca desmintió haber defendido los intereses de Yabrán desde los ministerios de Economía y Defensa y admitió haberlo visitado. También habría destrabado el cobro de una deuda, por lo que Yabrán le habría facilitado el dinero para comprar un departamento en la calle Larrea 1381 de la Capital Federal.

Otro de los estrechos allegados a Yabrán lo fue el ex subsecretario de Seguridad, luego interventor eterno de la Dirección Nacional de Migraciones, Hugo Franco, alías El Ratón. Franco fue impulsor, junto con Corach, de la privatización de la hechura de los DNI a medida del Grupo Yabrán, subasta que ganó Siemens cuando Yabrán se encontraba en la debacle.

El ex ministro y actual senador Eduardo Bauza, alías El Fideo, mantenía aceitadas relaciones con Yabrán, aunque cuando le resultó necesario, puso distancia con él. El juez federal de San Iisidro, Roberto Marquevich, benefició con varios de sus fallos a empresas de Yabrán. Según un informe de Inteligencia, el Grupo lo recompensó por estos favores comprándole un chalet en San Isidro.

durante la Presidencia de Menem, aumentaron los crímenes mafiosos
El secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, dijo a los pocos días del asesinato de Cabezas que “investigarlo a Yabrán es una locura”. A confesión de partes, relevo de pruebas.

Según Zulema Yoma, el senador Eduardo Menem fue una pieza clave en la relación del gobierno con Yabrán. Aún así, una de las hipótesis del brutal asalto que sufrió la casa del senador (un polícia muerto y otro malherido) es que lo hayan cometido allegados a Yabrán a consecuencia del intento del hermano presidencial de olvidar aquél vínculo.

Monzer al Kassar visitó a Yabrán en su principal estancia entrerriana. El narcotraficante y traficante de armas habría mantenido relación con Yabrán a través del extinto presidente de la firma Prosegur de España, Herberto Gut Beltramo, un antiguo empleado y más tarde socio de Amadeo Juncadella..

El ex embajador en el Vaticano, Esteban Caselli, alías Cacho o El Obispo, solicitó por escrito a la Fuerza Aérea por “expreso pedido del presidente” que la empresa Lanolec pudiera instalar un hangar en Aeroparque. Caselli fue un personaje clave en el contrabando del oro y de las armas y estaba estrechamente relacionado a Yabrán.

Durante la gestión de Horacio Jaunarena como ministro de Defensa, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, se decidió conformar la sociedad entre la Fuerza Aérea y Yabrán, EDCADASSA, que se consolidó durante el gobierno de Menem gracias a los desvelos de Erman González.

El ex ministro de Obras Públicas Roberto Dromi benefició notoriamente a Villalonga Furlong en sus relaciones con Encotel pergeñando un decreto que se firmó en 1990. El actual ministro de Justicia y ex embajador en Washington, Raúl Granillo Ocampo, mantuvo buenas relaciones con Yabrán al menos desde 1989, cuando se desempeñaba como secretario Legal y Técnico de la Presidencia.

Elías Jassan, ex ministro de Justicia (cargo al que debió renunciar cuando se descubrió que habia mantenido más de cien contactos telefónicos con Yabrán desde el asesinato de Cabezas) había sido antes vicepresidente de Interbaires. Jassan le dio el reparto de la correspondencia del Ministerio de Justicia a OCA. “No tengo ni he tenido relación alguna con el señor Yabrán”, mintió descaradamente en noviembre de 1996. Eso le costó el cargo.

Emir Yoma fue uno de los principales nexos entre Yabrán y el gobierno y lo ha recibido tanto en su casa como en sus oficinas.

Horacio Massaccesi dijo que siendo gobernador rionegrino mantuvo reuniones con el empresario. "Cuando la situación financiera de la provincia se hizo inmanejable hubo que reunirse con empresarios que tenían en sus manos la suerte de la provincia", se justificó.

El ex juez federal Carlos Branca, posteriormente preso, trabó un embargo por 30.000 dólares contra Cavallo por una denuncia de OCASA. Más tarde se descubriría que integraba una banda de contrabandistas.

También tuvieron relaciones con Yabrán, Fernando de la Rúa (que fue apoderado de OCA), Carlos Grosso; el ex intendente de Pinamar, Blas Altieri; el comisario Juan Adrián Pellachi y, entre otros, los jueces federales Rodolfo Canicoba Corral, Jorge Urso y María Romilda Servini de Cubría.

En estos días, en los que nuevos grupos (económicos y periodísticos, pseudomafiosos) intentan ocupar alguno de los tantos lugares vacantes dejados por Yabrán y se tejen alianzas espurias a espaldas de la sociedad, urge volver a traer a la memoria los nombres de aquellos que permitieron el saqueo de nuestro país y el ingreso de las drogas a gran escala.

Todo por un puñado de dinero manchado con sangre...

lunes, 24 de enero de 2011

Guerra Gaucha, nuevo capítulo

El Gobierno Nacional sigue redobla su apuesta en su enfrentamiento con la Mesa de Enlace y, en un nuevo capítulo, como represalia a un paro que convocaron las autoridades agropecuarias, inspectores del Ministerio de Trabajo de la Nación salieron a distintos establecimientos rurales para controlar la situación laboral de la gente.

A poco de iniciado el 2011, la Mesa de Enlace había convocado a un paro en la comercialización de granos al no encontrar respuestas a sus reclamos presentados para liberar los cupos de exportación. En conferencia de prensa, Eduardo Buzzi, Presidente de la Federación Agraria Argentina, se quejó de que “A los productores nos pagan $0,60 el kilo de trigo y al consumidor le cobran $8 el kilo de pan”. Ante esta medida, funcionarios de la Casa Rosada salieron enfurecidos a declarar como el Ministro de Agricultura Julián Domínguez que, sin ponerse colorado, exclamó “nadie hizo tanto por el sector como este gobierno y el ex presidente Néstor Kirchner, se ha cambiado el sistema de producción favoreciendo a los múltiples actores que intervienen en un negocio que es hoy agro negocios, y donde Argentina es altamente competitiva”; por su parte, cuando no, el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández intentó por enésima vez enfrentar a la ciduadanía con los dirigentes agropecuarios cuando dijo que el paro es una “expresión política que implica jugar con el consumo de los argentinos”.

En Diario Perfil, Enrique Szewach analizó que la solución para todos sería que subir las retenciones y liberar las exportaciones de trigo; explicando además que el Gobierno Nacional no sólo impuso retenciones a los precios de exportación de trigo (que reducen el precio que recibe el productor, por su cosecha, y aumentan los recursos públicos), lo que es común, en mayor o menor medida, a casi todos los productos que la Argentina exporta, sino que prohibir la libre comercialización externa del trigo que no se utiliza en el mercado interno hace que los productores reciban un precio aun menor al precio de exportación, descontadas las retenciones.

Los efectos fueron analizados desde distintas ópticas: mientras el portal Fortunaweb dijo que el paro agropecuario tuvo alto acatamiento informando que no se registraron operaciones con granos en el recinto en la Bolsa de Comercio de Rosario y bajó a la mitad en ingreso de camiones a puertos. Por otro lado, Página/12 tituló que fue un "fallido lockaout" (¡!) aunque evitó fundamentar sus apreciaciones. Lamentablemente, ni Fortunaweb ni Página/12 (como todos los medios de Buenos Aires) son capaces de mirar más allá de la Pampa Húmeda, así que por eso no les cuenta lo que aconteció en provincias alejadas de la tiranía del Puerto de Buenos Aires.

La furia kirchnerista se expresó por un blanco fácil: la precariedad de la situación laboral de los trabajadores rurales, un problema social y cultural que se arrastra desde los comienzos la historia de nuestra Patria. Es un drama que del total de las personas que trabajan en el campo, hay un altísimo porcentaje que lo hace sin cobertura social y, como si fuera poco, gran parte de los salarios tienen un nivel bajo. Como parte de un nuevo contraataque oficialista, Página/12 puso el tema en su tapa y tituló en una nota "El calvario del trabajo rural" (...). Ante la evidencia de una realidad que indigna, Buzzi se excusó aseverando "El gobierno pone hoy el eje en el trabajo esclavo. Y en realidad yo creo que es repugnante que exista trabajo esclavo en el campo, es repugnante, que los investiguen y los metan en cana, como lo ocurrido en esa multinacional"; mientras que el Ministro de Trabajo de la Nación Carlos Tomada explicó que "ningún sector productivo es perseguido" y que "la lucha fue, es y será contra aquellos que fomentan y apañan la precarización de los trabajadores para maximizar ganancias en cualquier sector de la producción".


¿Ley pareja no es rigurosa?

Es muy bueno que el Gobierno Nacional tome cartas en el asunto y audite la situación laboral de los trabajadores agropecuarios. Así, se está empezando a enfrentar la histórica precarización del trabajo en este sector tan caro para nuestro país.

Con ese mismo celo que los inspectores fueron enviados a algunos campos bonaerenses (¿el resto del país no importa?), sería bueno que el Ministro de Trabajo de la Nación envíe a sus empleados a que se den una vuelta por dependencias de Estados Provinciales y Municipales, a lo largo y a lo ancho del país, a fin de constatar que todos los empleados públicos están "en regla".

En efecto, es muy común que en esos lugares encontremos personas trabajando como becarios y con contratos que encubren una relación de dependencia, por la cual funcionarios públicos evaden toda responsabilidad para con sus empleados. Ahora bien, sabemos que toda esa gente es usada para "trabajar" en las campañas electorales como así también para rellenar espacios vacíos en actos públicos de los partidos políticos gobernantes; tampoco es nada nuevo que quienes acceden a un cargo político tienen que "donar" parte de lo que perciben para "el partido". Además, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos anota en sus registros a toda esa gente es contada como "empleada"...

¿Le interesa al Ministerio de Trabajo de la Nación también la dignidad de esa gente?... ¿o ese avance sobre esos establecimientos agropecuarios es tan solo una burda represalia política?.

domingo, 23 de enero de 2011

Sunshine of your love (Cream)

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"Sunshine of your love" es una gran canción que popularizó Cream, una gran banda rockera que integraban Jack Bruce, Eric Clapton y Ginger Baker. Este single fue parte del disco Disraeli Gears, el cual salió a la venta en el año 1967.

Bruce compuso el célebre riff de esta canción con su bajo, luego de haber asistido a un concierto que Jimmy Hendrix dio en Londres. La letra es de Pete Brown, amigo de la banda y poeta; durante toda una noche, la canda estuvo trabajando en la canción, Clapton aportó el puente hasta que estuvo terminada cuando despuntaba el amanecer.

Además del gran éxito que tuvieron, "Sunshine of your love" fue versionada por otras bandas y solistas, como Jimmy Hendrix, Ozzy Osbourne, Living Colour y Carlos Santana.

Con un sonido crudo, Cream tuvo una gran influencia en la escena británica, tanto en sus contemporáneos como en otras bandas que surgieron después. Eric Calpton ya gozaba de gran reputación como guitarrista blusero, había formado parte de The Yadbirds y de John Mayall's Bluesbreakers y se unió el proyecto que estaba armando Bruce.

En 1968, a causa de las tensiones personales entre Bruce y Baker, Cream llegó a su fin en medio de una gira por los Estados Unidos; ya habían editado tres discos y su compañía discográfica publicó uno más al año siguiente. Cada uno de sus miembros encararon distintos proyectos y se reunieron ocasionalmente para el casamiento de Clapton en 1979, cuando fueron introducidos al Rock and Roll Hall of Fame en 1993 y para dar cuatro recitales en Londres en 2005.

sábado, 22 de enero de 2011

Lo más delgado del hilo

El martes pasado, en la localidad bonaerense de Tolosa, Fabián Enrique Esquivel salía de su domicio particular en compañía de su hijo, de once años. Repentinamente, Esquivel, de 41 años de edad, fue sorprendidos por tres delincuentes armados que lo abordaron para asaltarlo. En medio de la tensión de la situación, el hijo de Esquivel pudo esconderse en un placard de su casa y de ahí pidió auxilio a la Policía Bonaerense a través del 911. Los malvivientes robaron electrodomésticos y asesinaron a Fabián Esquivel; cuando huían con el botín, fueron interceptados por los efectivos policiales quienes, tras librarse un tiroteo, solo pudieron detener a uno de ellos.

El detenido es un menor de tan solo 15 años de edad, que vivía a dos cuadras de sus víctimas y era buscado por un robo y tiene antecedentes penales. Posteriormente, la Justicia de Responsabilidad Penal Juvenil de La Plata determinó que el menor de 15 años acusado de matar a un hombre frente a su hijo es “no punible”.

Los medios masivos de comunicación estuvieron prestos para encender el morbo, una vez más. Así, el mínimo edad de imputabilidad de los menores ha sido otra vez puesta sobre el tapete.

En declaraciones radiales, el Jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri habló de que "Acá hay mucha hipocresía, no se quieren debatir las cosas en serio, se compran propuestas ideológicas que suenan bien y al final del día no han servido para cuidar a nuestra gente porque no es lo mismo hoy un chico de 18, de 16, de 14 años que lo que era un chico de esas edades hace 20 años. Tienen otro grado de libertad, de información; otra capacidad de desenvolverse en la sociedad".

Daniel Scioli ya lanzó silenciosamente su campaña para ser reelecto como Gobernador de Buenos Aires aunque, en su fuero íntimo, sigue soñando con ser consagrado como "el candidato de la unidad del Partido Justicialista" desbancando nada menos que a Cristina Elisabet Fernández. En este tema, a ligual que todos sus colegas, Scioli también procede según las encuentas y toma distancia de la Casa Rosada cuando comunicó que "La posición de nuestro gobierno es muy clara, pero no desde ahora sino de más de dos años que venimos planteando que el Congreso Nacional avance en el debate y posterior sanción a la ley de Responsabilidad Penal Juvenil que incluye la baja en la edad de la imputabilidad para delitos graves, delitos dolosos. Esto tiene media sanción en el Senado de la Nación". A su vez, el precandidato presidencial Eduardo Duhalde opinó que el menor que comete un homicidio “no puede estar un solo día en la calle”.

En medio del tumulto mediático, aprovechó la ocasión el Diputado Nacional Francisco De Narváez
 para hacerse notar. A través de la prensa, De Narváez pidió a la Presidente Cristina Fernández que convoque a "sesiones extraordinarias" para tratar el proyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil... suena un poco extraño, teniendo en cuenta que este "peronista disidente" es de los legisladores de participación casi nula en las sesiones que se celebran en la Cámara Baja. De Narváez no solo es un inepto, es también un oportunista.


En el Congreso de la Nación, la Cámara de Senadores ya aprobó el proyecto de Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, el cual ya fue girado a los Diputados. Según informa el portal Urgente 24, la propuesta establece que la responsabilidad penal alcanzará a los jóvenes de 14 ó 15 años de edad que cometan un delito con pena mínima de 3 años de prisión o reclusión; y a los jóvenes de 16 ó 17 años de edad que participe en la comisión de un delito con pena mínima de 2 años o más de prisión o reclusión. Determina que ninguna persona menor de 18 años a la que se le atribuya la comisión de un delito podrá ser juzgado por el sistema penal general ni podrá atribuírsele las consecuencias previstas para las personas mayores. La iniciativa señala que estarán exentas de responsabilidad penal las personas que al momento de cometer el delito no alcancen la edad de 14 años y tampoco recibirán sanciones quienes tengan 14 o 15 años y hayan cometido delitos de acción privada sancionados con multa, inhabilitación o con pena mínima privativa de libertad inferior a tres años, mientras que los que tengan 16 ó 17 años podrán ser penados con multa, inhabilitación o con pena mínima privativa de la libertad menor a dos años. Quedan fuera de la responsabilidad penal quienes tengan 16 o 17 años y sean sancionados con multa, inhabilitación o con pena mínima privativa de la libertad inferior a dos años. Se establece que toda persona menor de 18 años tiene derecho a que se respete su vida privada y la de su grupo familiar.

La inseguridad que padecemos diariamente en todo el país no es una enfermedad sino que es tan solo un síntoma de lo que somos como sociedad. Esa forma de ser se trasluce en la forma en que nustros políticos analizan y debaten acerca de este tema; en efecto, son tres los factores que priman a la hora de analizar este problema que nos aqueja a todos:

1- La influencia de los medios masivos de comunicación: desde hacen años, cuando en el apogeo menemista grupos empresarios entraron a los medios de comunicación, la información vertida pasó a ser un negocio (perverso). A la inmensa mayoría de los periodistas les obsesiona obtener impacto de una noticia y así concitar más la atención del público, en lugar de honrar a la verdad. El morbo resulta más rentable, de ahí que noticias de ese tipo ocupan generosos espacios... la televisión ocupa aún un sitio privilegiado en las preferencias populares y sus noticieros, especialmente los que se emiten desde Buenos Aires, se convierten en una cloaca de nuestra realidad...

2- Año electoral: los políticos argentinos están jugándose sus porciones en el poder, en uno y otro lado; sus ojos puestos en las encuestas de popularidad y sus oídos puestos en sus asesores de imagen de manera tal que puedan llegar mejor posicionados para las próximas elecciones; necesitamos de políticos que tengan una visión mucho más amplia, que abarque a futuras generaciones y, claro está, el bien común de nuestra Patria.

3- El individualismo insoportable de los argentinos: lo más simplista que en este país tenemos los argentinos a mano es culpar a nuestros políticos e instituciones de todo nuestros males, no nos gusta asumir nuestras responsabilidades de ciudadanos ni, mucho menos, comprometernos para mejorar este país. En la Argentina, prima el "sálvese quien pueda"...


Según informó Página/12, el Juez platense Luis Arias, del fuero Contencioso Administrativo,  sostuvo que “no hay vacío legal, hay incumplimiento de las leyes de protección y promoción del derecho del niño”; respecto a organización de una marcha para reclamar justicia, el magistrado expresó “Me gustaría saber más si los vecinos cercanos a Tolosa, que están hablando de realizar una marcha, si esa marcha es para manifestarse en contra de los que les suministran armas, drogas; este menor, que participó en este hecho lamentable, tenía una pistola 9 milímetros que corresponde a las fuerzas de seguridad, cómo llegó ese arma al menor, nadie se pregunta esto”.

Sin embargo, la cuota de sensatez no vino de algún alto dirigente sino de la mismísima madre de la víctima de esa tragedia que, seguramente, debe haber desconcertado a más de un periodista morboso y a algún político oportunista cuando declaró “Yo no quiero que se pudra en la cárcel, sino que sea rehabilitado porque es un ser humano, porque mañana puede hacerle lo mismo a otra persona” y, en vez de culpar al Estado Nacional o a no sé a quien, se dirigió a los padres de ese muchacho quienes les pidió “se pongan en el lugar de las madres que estamos sufriendo y colaboren en la rehabilitación de sus hijos”... imagino la cara de ciertos periodistas porque se quedaron sin un título rimbomante ya no que no pudieron retratar resentimientos ni búsquedas de venganza.


En realidad, esos chicos que delinquen son víctimas. Pero no son víctimas de la clase política ni del imperialismo ni de no sé qué más: están fallando las familias como espacio primordial para el desarrollo del ser humano.

Como ciudadano lamento que, cada vez que acontece una desgracia de este tipo, toda esa sarta de oportunistas salen a pedir micrófonos y cámaras para lanzar frases pensando únicamente en las próximas elecciones y sin analizar la cuestión a fondo. No solo que a ellos nos les importa el desamparo den el que se forja la delincuencia juvenil sino que tampoco les importa la vida de Fabián Esquivel y de tantísimas otras víctimas de la inseguridad, para ellos no hay derechos humanos... ni tampoco hay derechos humanos para las familias rotas que lloran las muertes de esos infortunados.

Cabe preguntar a todos los que piden más mano dura¿por qué la droga está cada vez más difundida en la Argentina?, ¿quién se beneficia con la expansión de esa mafia?,  ¿qué hay del sistema penitenciario en nuestro país?, ¿por qué las penas impuestas a delincuentes se terminan reduciendo al ridículo?, ¿se recuperan a los que cometieron crímenes o son lugares de hacinamiento y perfeccionamiento de delincuentes?, ¿cumplen su cometido los hogares de menores? ¿qué se hace para luchar contra el narcráfico?...

jueves, 20 de enero de 2011

Pino Solanas: ¿lo nuevo es lo mismo?

Ya entramos a recorrer el 2011, se habla mucho de las candidaturas pero poco y nada de proyectos para un mejor país.

El Diario La Nación publicó un reportaje al Diputado Nacional Fernando "Pino" Solanas, candidato a Presidente de la Nación, en donde se explayó sobre varios temas y hasta se animó a anunciar algunas de las medidas que impulsaría en caso de convertirse en primer mandatario. Las definiciones que Solanas entregó a ese influyente medio de comunicación pueden sonar algunas interesantes aunque no abundan en los métodos de aplicación, los cuales las haría más creíbles.

Ideológicamente hablando, "Pino" Solanas se encuentra próximo al kirchnerismo. Dice que, al igual que la Presidente Cristina Fernández, rechaza la "represión" de las protestas callejeras, que está bien enviar a la policía desarmada para controlar esas movilizaciones porque "Pensar que el manifestante lleva un revólver me parece una grosería, una idea absolutamente reaccionaria" (sí, Pino... ¿todos los piqueteros son bebés de pecho?). Al igual que la Presidente Cristina Fernández, culpa exclusivamente de la inflación a "las grandes empresas están ganando cifras fabulosas en la Argentina". Sostiene que duda que Cristina Fernández intente ser reelecta como titular del Ejecutivo Nacional y cree que Daniel Scioli será finalmente el candidato a Presidente de la Nación por el Partido Justicialista. El mandamás del "Proyecto Sur" habló de la necesidad de implementar un "revolución cultural" en la Argentina y acusó al kirchnerismo de entregar los recursos naturales de nuestro país.

Solanas dijo que promoverá la "libertad de afiliación" en los gremios, incluyendo el reconocimiento jurídico a la Central de Trabajadores Argentinos (C.T.A.). De concretarse, sería un gran paso para la necesaria democratización del movimiento obrero argentino... aunque, conociendo que eso implicaría recortar el poder mafioso de pesos pesados como Hugo Moyano, sabemos que la aplicación de esta medida sería algo muy difícil. Ni siquiera los Kirchner han querido ir en contra de la insaciable apetencia de poder de Moyano y sus socios en la Confederación General del Trabajo.

Una de las promesas más salientes de Solanas es la estatización de los servicios públicos. De hecho, "Pino" afirma que impulsará de la creación de una nueva empresa estatal que se dedique a la extracción, procesamiento y comercialización del petróleo, tal como lo hacía Y.P.F. Lamentablemente, Solanas prefirió no dar más precisión ni mucho menos plantear este proyecto, si es que es tan buen, en el Congreso de la Nación.


La privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales: 
la gran estafa al pueblo argentino

Cuando Carlos Saúl Menem era Presidente de la Nación, se impulsó la polémica "Reforma del Estado", la cual consistía en la privatización de la mayor parte de los patrimonios que poseían tanto el Estado Nacional como los Provinciales. Menem contó con el apoyo de todo el Partido Justicialista (sí, muchos de los que hoy defenestran del neolibralismo menemista) para que se entregara el capital público a manos privadas que se adueñaron de los recursos estratégicos de los argentinos pagando precios prácticamente irrisorios e insultantes para el pueblo. Cuando se iban vendiendo las empresas estatales se nos repetía hasta el hartazgo que lo privado era sinónimo de eficiencia mientras que lo público estaba asociado al atraso, a la burocracia, a lo deficitario, corrupción institucionalizada.

Entre tanto humo de esos slogans privatistas, nadie se tomó tiempo para investigar y denunciar penalmente a esa corrupción que habría estado enquistada en las empresas públicas. No importó a nadie... y las empresas se regalaron.

Hoy en día, son pocos los que recuerdan que fue Néstor Carlos Kirchner, entonces Gobernador de la Provincia de Santa Cruz, quien presionó para que Y.P.F. sea privatizada. De hecho, Cristina Elisabet Fernández, por entonces diputada provincial en Santa Cruz, presionó a legisladores nacionales de su Provincia para que apoyen la entrega de Y.P.F. Era tal su interés que el mismísimo Kirchner se puso al frente del proceso de enajenación de la mítica petrolera estatal para después tomar una porción del precio de venta que en vez de ser destinado al Estado santacruceño, se evaporó vaya a saber dónde... En definitiva, la Provincia de Santa Cruz (léase, Kirchner) recibió, en el año 1993, US$ 654 millones por la venta de Y.P.F.; con ellos, adquirió acciones de la misma empresa: las compró en US$ 290 millones y, seis años más tarde, las vendió por US$ 670 millones. El hoy mártir de la Patria envió toda esa parva de dinero estadounidense al exterior y, hasta el día de hoy, nadie sabe donde está. Una vez más, Kirchner demostró su habilidad y buen olfato para los negocios, tal como cuando durante los años 70, mientras se daba una lucha sangrienta en el país, sel patagónico estaba más ocupado en acrecentar su parimonio personal rematando deudores hipotecarios...

Kirchner y Menem, artífices y socios en otra estafa al pueblo argentino
Lo cierto es que la privatización de Y.P.F. constituyó una tremenda (e impune) estafa al pueblo argentino que tuvo como principales actores a Carlos Menem y a Néstor Kirchner. Así, Y.P.F. fue vaciada por empresarios inescrupulosos, mientras nuestros gobernantes miraban para otro lado y se llevaban su tajada de ese entuerto.

A decir verdad, con el correr de los años, hemos sido testigos de que la tan prometida "eficiencia privada" no fue tal: con la complicidad de los poderes de turno, los monopolios brindaron (y brindan) servicios mediocres, elevaron las tarifas y no cuidan a los usuarios. Entregando recursos como el agua, el petróleo, los servicios de gas y electricidad, además de la invasión de entidades bancarias extranjeras, la Argentina vio seriamente comprometida su soberanía. Como escribió alguna vez Eduardo Galeano, "en Latinoamérica es lo normal: se entregan los recursos en nombre de la falta de recursos".

Se hace preciso volver a tomar el control absoluto de nuestros recursos estratégicos... ¿alguien tendrá el coraje suficiente para luchar contra el imperialismo y los cipayos locales? ¿alguien podrá?

martes, 18 de enero de 2011

El hambre y las ganas de comer

Por estos días, escuchamos y leemos en distintos medios de comunicación las insulsas acusaciones que se lanzan mutuamente Aníbal "Baúl" Fernández y Elisa María Avelina Carrió. El Jefe de Gabinete hace gala de su verborragia (¿?) disparando descalificaciones a cuanto opositor se le cruce, mientras que la diputada nacional se arroga un papel mesiánico en medio de todas las catástrofes que predice.

Luego del bochornoso incidente que protagonizaron unos argentinos en España cuando fueron detenidos transportando 900 kgs. de cocaína en un avión que partió desde Buenos Aires, la sombra del lavado de dinero y el narcotráfico volvió a extenderse sobre todo el kirchnerismo. Un nuevo episodio lamentable (y seguramente, también impune) que enreda al perverso negocio de la droga y al mundillo político argentino.

Carrió aprovechó el bochorno para salir a declarar en contra del Gobierno. Nuevamente, la errática dirigente chaqueña volvió a vincular difusamente al bueno de Aníbal Fernández con el narcotráfico... aunque sin animarse a concurrir a la Justicia para presentar pruebas y que, al menos, se investigue.

Por su parte, Fernández sintió que a su juego lo llamaron y se prendió a este estúpido juego de declaraciones cruzadas que no llevan a nada. Nuevamente trató a Carrió de "desquiciada" y de otras cosas más que no vale la pena citar. No es nada nuevo que, mientras ha estado en este Gobierno, el ex Intendente de Quilmes hizo mucho para que el narcotráfico avance en nuestro país, contaminando la vida de tantísimos argentinos. Desde alentar fanáticamente la despenalización del consumo de estupefacientes, desmantelar radares que facilitan vuelos clandestinos de los que lucran con esos venenos y apañar policías corruptos, Aníbal Fernández es un alfil más que importante para los zares de la droga.

Los argentinos sabemos que siguen sumándose confusos episodios en donde el kirchnerismo queda seriamente sospechado de tener estrechas relaciones con dinero proveniente del narcotráfico. Desde que estalló el escándalo del tráfico en aviones de la empresa Southern Winds durante el Gobierno que lideró el hoy mártir de la Patria Néstor Kirchner, pasando por los oscuros fondos que financiaron la campaña electoral que llevó a Cristina Fernández a ser Presidente de la Nación, se sucedieron hechos que nunca quedaron claros como el Triple Crimen de General Rodríguez que destapó el comercio ilegal de efedrina y la Mafia de los Medicamentos, el transporte de marihuana en movilidades del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, como así también la instalación de cárteles que operan en la Ciudad de Buenos Aires.

Las consecuencias de este (prolijo) descalabro las vemos en nuestras calles: cada vez más niños, adolescentes y jóvenes caen en el infierno de la drogadicción. De hecho, no hace mucho la Organización de la Naciones Unidas publicó un informe en el que sitúa a la Argentina en el primer puesto de cantidad de consumo de cocaína en Latinoamérica.

Ahora bien, al margen de declaraciones que solo sirven para titulares de noticieros y de diarios, ¿alguien se anima a ponerle el cascabel al gato?, ¿alguien quiere realmente parar esta locura?, ¿por qué la Sra. Elisa Carrió no entrega a la Justicia los nombres y apellidos de los mafiosos?... Mientras eso no pase, todos estos episodios meramente mediáticos no serán más que pura espuma... y, lo que es peor, así, todos siguen jugando a favor de los narcotraficantes.

lunes, 3 de enero de 2011

Los montoneros le llevaron a Menem la idea de los indultos

"Síganme!!"
A 20 años del perdón más polémico. En 1987 habían firmado un documento que proponía la “reconciliación nacional”. Antes de la interna del PJ el riojano aceptó el plan, que incluía a los ex represores. La trama oculta de un pacto desconocido.

Por Claudio Savoia

Mirá Carlos, estás en Punta Alta, acá nomás está la base naval Puerto Belgrano. Es el momento de que en tu discurso metas algún tema que te diferencie, que pienses en el futuro. Acá podés conseguir el voto militar...

–Pedime cualquier cosa menos algo para estos hijos de puta, que cuando me tenían preso ni siquiera me dejaron ir al entierro de mi mamá.

–Me parece que te equivocás. Hay que mirar para adelante, y quién mejor que vos para hacerlo.


Sentado junto a la cama revuelta en la que minutos antes Carlos Menem dormía la siesta, el viejo militante montonero insistió un poco más. Le leyó al precandidato presidencial peronista las ideas que le ofrecía para el discurso del día siguiente, mientras su interlocutor dormitaba. Sin arrancarle ni una palabra más, le dejó la carpeta y se fue. Un día después, cuando el riojano tomó el micrófono, su consejero no podía creerlo: con la audacia y el carisma que lo hizo famoso, Menem le hablaba a la “familia militar” sobre un futuro de “reconciliación nacional”, “sin rencores ni persecuciones”. El operativo indultos, una de las últimas misiones montoneras, estaba en marcha.

La anécdota fue confirmada a Clarín por tres fuentes que frecuentaban el colorido campamento menemista durante la campaña para las elecciones internas del justicialismo, que Menem le terminó ganando a Antonio Cafiero el 9 de julio de 1988. Aquel acto en Punta Alta fue el primer jalón visible de un acercamiento que la cúpula montonera –reorganizada en el Peronismo Revolucionario– había iniciado con el gobernador riojano, y que terminó formalizándose en un acuerdo reservado a través del cual Montoneros apoyó a Menem en lo que entonces parecía un gigantesco camino hacia la Presidencia. A cambio, el precandidato les prometió “solucionar la situación de los compañeros presos –como Mario Firmenich– o ‘perseguidos por la justicia’”. La maniobra, por supuesto, también incluía a los militares condenados por la represión ilegal.

Lejos de la mañosa versión kirchnerista de la historia y a veinte años del último decreto con el que Menem cumplió su parte del trato, Clarín reconstruye hoy la trama secreta de un acuerdo político sellado a espaldas de los argentinos, con la intención de cerrar el ciclo de juicios impulsado por Raúl Alfonsín y el objetivo manifiesto de dejar atrás definitivamente dos décadas de persecuciones, atentados, secuestros, torturas y muerte.

Alfonsín había cumplido con su promesa de juzgar a los ex comandantes de la dictadura y a la cúpula de las organizaciones guerrilleras. Capturado en Brasil, Mario Firmenich había sido extraditado a Argentina y condenado a prisión perpetua en 1985, mientras que varios de sus ex compañeros afrontaban decenas de causas penales. Pero algo había cambiado: a través de los años, el espanto y la tragedia habían ido macerando en todos ellos un largo viaje de las armas a las urnas. Los dirigentes montoneros que quedaban –en la cárcel o en el exilio– se habían incorporado a la política democrática a través del Peronismo Revolucionario (PR).

Aquel viaje deparaba más sorpresas: en el documento “Nuestra propuesta política de autocrítica y reconciliación nacional dentro del pacto para la transición democrática”, fechado el 14 de junio de 1987 y firmado por la Mesa Nacional y el Consejo Federal del PR, aparece por primera vez el objetivo de cerrar los juicios y revertir las condenas contra los ex guerrilleros y también contra los represores.

En la página 12 de este complejo y por tramos bizarro trabajo, sus autores dicen que “en lo tocante a la autocrítica y reconciliación nacional, cabe decir que es el primer paso para cualquier solución que, reconociendo las causas de los enfrentamientos entre hermanos, le pongan fin e impidan su reiteración. Esto será el fruto de un compromiso político de la sociedad, el cual dará las soluciones jurídicas correspondientes que ayuden a cerrar las heridas ocasionadas”.

Dos párrafos después, el texto es más explícito aún: “En la medida en que las Fuerzas Armadas participen y se encuadren en la autocrítica y reconciliación nacional, también quedarán incluidas en el acuerdo para saldar el pasado en el contexto de una alternativa de poder superadora de la transición.”

El documento admite que “los padres, madres, esposas y esposos, los hijos, familiares o amigos entrañables muertos, son sencillamente una pérdida que ninguna consideración política nos puede reparar”, y reconoce que “debemos ser concientes que así como nosotros tenemos heridas abiertas bajo la responsabilidad de otros sectores nacionales o del movimiento popular, también esos otros sectores tienen heridas abiertas bajo responsabilidad de los montoneros o de otros sectores peronistas que hoy no tienen continuidad orgánica, e inclusive bajo la responsabilidad del ERP”.

“El problema argentino no se resuelve con el ‘olvido forzoso’ y por lo tanto irreal. Tampoco ‘juzgando a todo el mundo’, porque el problema nacional no es la violación formal del Código Penal; no es un problema de ‘delincuencia individual’ o de ‘bandas’; es un problema de guerra civil por ausencia de Proyecto Nacional”, advierte el paper. “El problema argentino se resuelve yendo al fondo del mismo: por eso planteamos la necesidad del proceso de autocrítica nacional como punto de partida de un futuro provechoso y compartido. Eso requiere luego de alguna forma de consagración jurídica positiva, que será la formalidad que institucionalice un nuevo pacto político”.

El documento lleva la firma de la plana máxima de Montoneros y varios ex referentes de la Tendencia Revolucionaria peronista, integrantes de la Mesa Nacional del PR: Mario Firmenich (su autor), Roberto Cirilo Perdía, Fernando Vaca Narvaja, Rodolfo Galimberti, los ex gobernadores Oscar Bidegain (Buenos Aires) y Jorge Cepernic (Santa Cruz), Pablo Unamuno, Jorge Salmón, Inés López, Héctor Pardo, Oscar Viñas y Guillermo Martínez Agüero. También firman los representantes provinciales del Consejo Federal, entre ellos el histórico dirigente porteño Gustavo Gemelli y también el hoy piquetero kirchnerista Emilio Pérsico.

Con este papel “conceptual”, los montoneros iniciaron el camino de la negociación. Clarín entrevistó a una de las dos personas clave de aquellas negociaciones, el entonces secretario del PR y delegado personal de Mario “Pepe” Firmenich, Pablo Unamuno. “A fines del 87, en el peronismo se venía la elección del candidato presidencial entre Menem y Cafiero, y nosotros teníamos que decidir por cuál jugarnos”, recuerda. “Pepe, Mario Montoto, yo y algunos más queríamos a Menem, Perdía, el Vasco (Fernando Vaca Narvaja) y Pérsico preferían a Cafiero, Galimberti estaba más jugado todavía, y otros dudaban. Entonces hicimos un Consejo Federal en la ciudad mexicana de Cuernavaca y redactamos un breve documento de ocho puntos. El segundo decía algo así como que ‘el candidato que acepte la resolución del PR de promover el cese de la persecución judicial a los compañeros y libere a los detenidos, tendrá nuestro apoyo’”. Se había dado el segundo paso.

“Ese mismo verano de 1988 lo contactamos a Menem, a través de su jefe de campaña, Julio Mera Figueroa. Lo encaramos en Mar del Plata. Fuimos Jorge Salmón, Gemelli y yo. Estaba en cueros, esperando un asado. Le contamos la idea y nos contestó de inmediato: ‘Bueno muchachos, dénle para adelante’. Nos quedamos fríos. Esperábamos más negociaciones, pero Menem arreglaba las cosas así. Le pedimos que formalizara ese compromiso y ahí nomás lo llamó a Eduardo Duhalde para que armara una rueda de prensa en Buenos Aires”, dice el ex militante revolucionario, quien hoy trabaja junto a Patricia Bullrich, otra vieja integrante de Montoneros.

En aquella conferencia estuvieron, entre otros, Duhalde, Jorge Rachid y Fernando “Pato” Galmarini por el menemismo; Unamuno y el veterano ex gobernador santacruceño –referente de Néstor Kirchner– Jorge Cepernic. La foto del encuentro ilustró una solicitada con la que el PR hacía público su apoyo a Menem, difundida el 23 de marzo de 1988 y que hoy vuelve a publicar Clarín. Las menciones a la “autocrítica” y la “reconciliación” eran muy vagas, y de ninguna manera explicitaban el contenido del pacto sellado por los montoneros con Menem.

“Con él nunca hablamos de indultos”, aclara Unamuno. “Nuestra idea era una solución como la que años después adoptó Nelson Mandela en Sudáfrica: cerrar todas las acciones penales pendientes para aquellos que hicieran público su arrepentimiento y que aportaran información sobre hechos desconocidos o personas desaparecidas. Y quien no aceptara eso se quedaría afuera del perdón. Pero Menem sólo nos decía ‘yo lo voy a resolver, quédense tranquilos’.”

Firmenich... un joven idealista
En la cárcel, Firmenich estaba lejos de tranquilizarse. Temeroso de alguna sorpresa o traición, le pedía a sus mensajeros que Menem diera señales públicas de que respetaría el pacto. “Pepe tenía dos personas de enlace con Menem: Mario ‘Pascualito’ Montoto, que era su hombre de máxima confianza y le manejaba sus asuntos privados; y yo, que era el jetón”, sonríe Unamuno. El y Cepernic, entonces, se sumaron a la mesa chica “Menem Presidente”. “Yo tenía máxima confianza con Carlos: iba a su casa en La Rioja, participaba de los asados, de los picaditos. Me preguntaba mucho por Firmenich, quería saber cómo estaba”. Los temas importantes se tocaban en diez minutos, a veces en medio de la cena, delante de invitados o de los hijos del precandidato. La respuesta siempre era la misma: “Ya sé, Pablito, yo me voy a ocupar de lo de ustedes”.

El 9 de julio del 88, contra todos los pronósticos, el caudillo riojano venció por paliza al más previsible –y hasta entonces ascendente– gobernador Cafiero, y se consagró como candidato presidencial del PJ. “En aquel momento, esa nominación era casi equivalente a la Presidencia, porque el ciclo radical ya estaba agotado”, revive Unamuno. “Yo sentía muy fuerte la presión del Pepe por un lado y las evasivas de Menem por el otro. Entonces a Firmenich se le ocurrió que una buena forma de que se blanqueara nuestro acuerdo era armar una reunión entre Carlos y don Oscar Bidegain, el ex gobernador de Buenos Aires electo en 1973 y que estaba exiliado en España, prófugo de la justicia argentina”.

Menem aceptó. Apenas terminada la interna iba a hacer un viaje por Siria, Grecia y Francia, y ahí se podía organizar la reunión. Pero había una objeción: el riojano no quería ir a España, para no tener que encontrarse con Isabel Perón. “Teníamos que convencer a don Oscar de que viajara a París y no sabíamos cómo: él era un viejo muy formal, y Menem, todo lo contrario. Temíamos que no hubiera química entre ellos, y el encuentro terminara mal”. Entonces surgió otro plan: hablar con “la Toni”, la esposa de Bidegain, que era una española izquierdista muy comprometida. “Dejen que yo hable con Oscar”, les dijo a Unamuno y Montoto, encargados de la delicada misión. “Al día siguiente él nos llamó para decirnos que sí, con una condición que todavía me emociona: ‘no quiero que pidan nada para mí’. Por supuesto, no le hicimos caso”, dice Unamuno.

La cumbre se hizo a fines de julio del 88, en el Hotel Plaza Atheneé de París, uno de los más caros del mundo, rodeados por los jeques árabes que circulaban por los alfombrados corredores: “yo coordiné todo con Ramón Hernández, el secretario de Menem”, explica Unamuno. “Entonces le repetí a Menem que estábamos con él, pero que tenía que resolver la situación de don Oscar, de Pepe y del resto de los muchachos. El volvió a decir que sí, y yo me relajé”.

Ese fue, quizás, el error más grave: lejos de la informalidad de la interna del PJ, todos los ojos del país y unos cuantos del mundo –que intentaban descifrar al excéntrico candidato argentino– estaban fijos sobre Menem. Y ya no se podían cometer errores. Unamuno se aclara la voz: “En octubre del 88, Carlos hace otra gira por Europa y decide que lo acompañe. Mientras él arrancaba por Alemania, yo lo esperaba en Roma. Y entonces un viejo amigo de la infancia que era periodista y trabajaba para el diario alfonsinista El Ciudadano me pide una entrevista. Yo acepté, y con todo desparpajo le dije que Menem iba a liberar a Firmenich. Fue un escándalo fenomenal”.

Sí, fenomenal. Alentada por la necesidad de los radicales de sembrar dudas sobre la solvencia de Menem, la versión se propagó como el polen en primavera. El candidato multiplicó sus apariciones para desmentirla. “Niego que vaya a conceder una amnistía o indulto para aquellos que participaron en violaciones a los derechos humanos”, repetía, aunque también hablaba de la necesidad de “pacificar el país”. Aunque a puertas cerradas Menem lo tranquilizó a Unamuno, el fuego seguía lloviendo sobre él. Además de los radicales, con excepción de Mera Figueroa y alguno más, el equipo de campaña menemista quería lincharlo. “Anunciaron que el Consejo del partido me sancionaría, pero al final –meses después– ni siquiera trataron el tema. Igual, el Pepe me aconsejó que no aclarara nada y me enfrió mandándome a España como enlace con Bidegain. Nunca más volví al riñón menemista”, suspira Unamuno.

¿Quiénes eran los más escandalizados en ese entorno con el plan de liberar a guerrilleros y represores? Curiosamente, quienes años después serían vistos como los más derechistas del gobierno: Eduardo Menem, Carlos Corach, Eduardo Bauzá, César Arias. Los “celestes”, una de las dos líneas que junto a los “rojo punzó” nutrió de contenido ideológico al gobierno menemista en sus primeros años. Clarín intentó entrevistar a Eduardo Menem –uno de los más cerriles opositores a los indultos– pero la muerte de su hermano mayor Munir suspendió el encuentro que había sido acordado.

César Arias, en cambio, accedió: “Yo recién me enteré un mes antes de que Carlos anunciara los indultos. Una tarde estaba mirando por una ventana de su despacho y me pidió que me acercara. ‘Lo que le voy a decir es información reservada: voy a indultar a los ex comandantes’, me soltó. Quedé duro. Me dijo que lo haría para consolidar la pacificación nacional, y que no lo comentara. Yo entendí de inmediato: si este hombre que estuvo preso y le confiscaron sus bienes tomó esta decisión, es porque tiene toda la autoridad para hacerlo”. ¿Usted estuvo de acuerdo, Arias? “Yo entendí que era una decisión tomada y que nadie podría cambiarla”, gambeteó el ex secretario de Justicia de Menem.

Los primeros tiempos del gobierno peronista fueron volcánicos: el aquelarre ideológico de los funcionarios que acompañaban al Presidente combinaba a peronistas ortodoxos con ex montoneros y liberales; la pacificación prometida contemplaba desde un impensado abrazo con el almirante Isaac Rojas –personificación suprema del antiperonismo– con la repatriacion de los restos de Juan Manuel de Rosas. Y los indultos, por supuesto. Primero, en octubre de 1989, para los carapintadas, los cuadros militares no alcanzados por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los comandantes que llevaron al país a la guerra de Malvinas y decenas de acusados de hechos “subversivos”. Después, el 30 de diciembre de 1990, para Videla, Massera y los demás ex comandantes, y para Mario Firmenich. En total, más de 300 personas. Aunque no se aceptó la variante “sudafricana”, y a pesar de que el 75% de los argentinos estaba en contra, la promesa había sido cumplida. Tal era la resistencia en el seno del Gobierno, que dos fuentes confiaron a Clarín que el militante montonero Mario Montoto tuvo que redactar personalmente parte de los decretos. Montoto rechazó los reiterados pedidos de este diario para entrevistarlo. Una lástima: habría podido sumar más detalles a esta historia que, veinte años después, al fin ve la luz.



Quiénes fueron todos los liberados

El 30 de diciembre de 1990, Carlos Menem firmó los decretos 2.741, 2.742 y 2.743, mediante los cuales se interrumpieron las acciones penales y se liberó a Jorge Videla, Eduardo Massera, Orlando Agosti, Roberto Viola y Armando Lambruschini. También a Mario Eduardo Firmenich, condenado por varios asesinatos y el secuestro de los hermanos Born –como los jueces siguieron citándolo tras el indulto por otras causas, Menem firmó un decreto complementario en febrero de 1991–; a Guillermo Suárez Mason, por sus crímenes, y a José Martínez de Hoz, Duilio Brunello y Norma Kennedy por distintos delitos.

Videla, el Dictador
Un año antes, el 7 de octubre de 1989, una primera tanda de cuatro decretos había indultado a todos los jefes militares procesados por la represión ilegal que no habían sido beneficiados por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida (menos a Suárez Mason); a la junta militar que inició la guerra de Malvinas (Leopoldo Galtieri, Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo); a todo el personal militar, de Prefectura y de inteligencia que intervino en las rebeliones de Semana Santa, Monte Caseros (ambas en 1987) y Villa Martelli (1988). Por último, también se archivaron los juicios pendientes contra decenas de personas acusadas de subversión y un grupo de militares uruguayos acusados de participar de la represión ilegal.

La lista de “subversivos” amnistiados –que estaba plagada de errores y de hasta algunos desaparecidos– incluía, entre muchos otros, a Cirilo Perdía, Fernando Vaca Narvaja, Rodolfo Galimberti, Oscar Bidegain, Ricardo Obregón Cano, Lila Pastoriza (viuda del escritor Rodolfo Walsh), los escritores Juan Gelman y Pedro Orgambide, el actor Norman Brisky y el actual diputado Miguel Bonasso.


Otra sorpresa: el idilio de Kunkel y Rico, jefe de los carapintadas

Aunque sus proclamadas ideologías fueran opuestas, y durante años hayan dirimido esas diferencias a los tiros, la relación entre varios militantes de la Tendencia Revolucionaria peronista y los sectores militares “carapintadas” fue más que estrecha en las últimas dos décadas. ¿La clave? Una gaseosa nube política de la que todos se reconocen parte: “el campo nacional y popular”.

El primer jalón de este extraño romance ofrece hasta raíces familiares: un ex cuñado del indiscutible dueño de la patente carapintada, Aldo Rico era Norberto “Quique” Crocco, uno de los mandos originales de Montoneros que murió en una operación en 1971. Dos ex dirigentes de la “M”, como los peronistas llamaban a la organización guerrillera, admitieron a Clarín que muchos de sus cuadros colaboraron de distintos modos con “los muchachos de Semana Santa”, comandados en 1987 por el propio Rico. Recordemos: ambos grupos se sentían amenazados por la justicia en tiempos de Raúl Alfonsín.

Amigos son los amigos: Carlos Kunkel y Aldo Rico en un acto en 2007
Esa relación se estrechó cuando los carapintadas se arrimaron a la interna peronista. Menem tendía puentes con Mohamed Alí Seineldin –su enlace, hasta la rebelión del 3 de diciembre de 1990, era César Arias–, y con los montoneros, a través de Julio Mera Figueroa.

El 13 de marzo de 1990, los dirigentes montoneros –y menemistas– Fernando Vaca Narvaja y Cirilo Perdía analizaban la coyuntura: “en el vacío de poder que la situación está dejando va creciendo el discurso de Seineldín y Rico. Y eso no nos preocupa. Incluso es positivo”, coincidían sin sonrojarse.

Con la llegada al poder de Néstor Kirchner y el reverdecer de la mística “revolucionaria” de los 70, a algunos les llamó la atención la llegada al ministerio de Desarrollo Social del ex médico militar Sergio Berni, cargado de sospechas de haber participado de los alzamientos carapintadas. Su misión en el gobierno era –y sigue siendo– la relación con los grupos piqueteros, como el del hoy ultraoficialista –y ayer ultra montonero– Emilio Pérsico.

La polémica de las últimas semanas por los ascensos militares tuvo al general César Milani como principal protagonista: mientras que el gobierno lo sostenía contra viento y marea, la oposición se alarmó por una vieja foto de Milani junto a Rico durante su asonada de Semana Santa. La principal defensora del general era la entonces ministra de Defensa, Nilda Garré, otrora diputada en representación de la combativa Juventud Peronista.

Junto a Garré, en aquel bloque, revistaba Carlos Kunkel, actual sumo sacerdote del kirchnerismo. De ideas impermeables y trato duro, Kunkel sorprendió a todos en la campaña electoral del 2007, cuando empujó personalmente la candidatura a titular del PJ de San Miguel del mismísimo Aldo Rico. El escándalo lo hizo recular.
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