domingo, 9 de octubre de 2011

San Ernesto de La Higuera

Hacen 44 años, el ejército boliviano abatía a Ernesto Guevara de la Serna, mundialmente conocido como "El Che". Acaso el argentino más famoso en todo el mundo, el Che fue un personaje tan extraordinario como polémico y enigmático.

En las últimas décadas, su imagen ha sido emblema de numerosas manifestaciones populares alrededor del mundo, como así también su rostro es reproducido infinitamente en cuadros, posters, remeras, medallas y en cuanto objeto se pueda. Su nombre es tomado como sinónimo de revolución, idealismo, abnegación, compromiso, romanticismo, rebeldía, justicia social, lucha contra imperialismos y capitalistas, defensa de los derechos humanos.

Ahora bien, es relativamente poco lo que se sabe de su vida, tanto de su pensamiento como de su accionar: su mito ha excedido largamente a lo que fue realmente su vida y obra

Guevara aborrecía la tiranía del capital... pero dio su vida por imponer su propia tiranía. Guevara odiaba el imperialismo estadounidense que somete a Latinoamérica... pero quería someter toda esta parte del mundo con una ideología que solo abrazaba una minoría insignificante.

Ciertamente, el Che creía estar revestido de un papel mesiánico en este mundo. Como si él mismo se hubiera ungido a si mismo como salvador del mundo. A él no le importaba conocer la voluntad popular, despreciaba la democracia como sistema de gobierno... no muy distinto a otros déspotas que hemos padecido en la historia de la humanidad toda.


El filósofo José Pablo Feinmann usa la pantalla del canal estatal Encuentro para pontificar sobre historia latinoamericana, con una mirada poco equilibrada y bastante sesgada hacia lo que conocemos como "izquierda". Feinmann alienta el odio clasista y el resentimiento social que motoriza el fanatismo comunista cuando, entre otras cosas, afirma que "la derecha tiene héroes, mientras que la izquierda tiene mártires" (¿?). Precisamente, Feinmann es otro de los "intelectuales" que, por enésima vez, ha reivindicado la figura del Che.
 
Junto a Fidel Castro, Guevara arrasó despiadadamente con las vidas de miles de cubanos que no simpatizaban con su "revolución"; otros fueron encarcelados y torturados y algunos pudieron escapar teniendo que recurrir a un destierro de su propia Patria.

Pero, claro, por esas cuestiones caprichosas que tiene cierto revisionismo histórico, cuando alguien identificado con la "izquierda" asesina a mansalva no es tildado como genocida sino como "luchador" o "idealista"; cuando alguien identificado con la izquierda toma el poder por la fuerza en un país, no se lo cataloga como gobernante de facto sino que se le dice "revolucionario". Es por eso que por esas cuestiones caprichosas, es que el Che Guevara goza hoy de efectivos (y prepotentes) agentes de prensa que hacen de él una figura emblemática ante la que se pretende que todos le rindamos pleitesía.

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