martes, 16 de agosto de 2011

We see dead people

El pasado 14 de agosto, la alegría fue solo kirchnerista. 

Del otro lado o, mejor dicho, en los otros bandos, hubieron caras largas, fastidios, pases de factura, casi nulas autocríticas y sonrisas forzadas que vanamente pretendieron disimular el impacto de una dura derrota.

En la competencia para la Presidencia de la Nación, la disputa quedó cerrada entre Eduardo Duhalde y Ricardo Alfonsín, quienes quedaron rondando un magro 12,16% y 12,15%, respectivamente. Un poco más atrás quedaron Hermes Binner con el 10,26% y (el) Alberto Rodríguez Saá con el 8,17%; fue lapidario el rechazo de la ciudadanía que experimentaron tanto Elisa Carrió (3,24%) y el Proyecto Sur que, liderado por el mediático Fernando "Pino" Solanas  y con Argumedo como candidata, que quedó afuera de las elecciones generales por tener apenas un 0,90%. Todos a años luz del 50,07% que obtuvo Cristina Fernández.

A la hora de analizar públicamente lo que pasó en las urnas, Eduardo Duhalde apeló a sus provocaciones y bajezas que llevan su marca registrada. Quien es el mentor del kirchnerismo, aseguró ser el verdadero heredero de Juan Domingo Perón y Eva Duarte (¡!) y manifestó su deseo de "dar un susto" (¿?) al oficialismo en las elecciones del 23 de octubre. Duhalde intentó mostrarse sereno y hasta sonriente, pero en sus dichos destilaba más resentimiento contra Néstor Kirchner y Cristian Fernández, a quienes no les perdona la traición; seguramente, Duhalde se reprochará hasta el día de su muerte el haber apoyado con todo su aparato político a un por entonces casi desconocido Néstor Kirchner en los comicios presidenciales del 2003.
Ricardo Alfonsín, candidato por la UDESO (¿?), fue el primer dirigente opositor en salir a dar la cara luego de que se fuera conociendo la tendencia de los primeros resultados. En su bunker, sus simpatizantes buscaron fuerzas de donde ya no quedaban para intentar animar la reunión con algunos cantitos que no contagiaban a nadie. En su discurso, Alfonsín forzó una mueca que fingió ser sonrisa para decorar frases como "Estoy seguro que podemos ganar las elecciones; ésta era una elección preliminar, un ensayo general: estamos en la grilla de partida". Lamentable, ni él podía creer en sus palabras.

El nulo liderazgo de Alfonsín en ese mejunje electoralista que es la UDESO quedó demostrado cuando Ricardito dio por finalizado el acto, amagó con bajarse del atril y alguien le ordenó que no se vaya porque Francisco De Narváez estaba por llegar y quería participar del acto. De Narváez llegó y se adueñó del centro del acto que encabezan sus socios políticos; el empresario quiso chicanear al kirchnerismo cuando recordó que "en las legislativas de 2009, a las 9 de la noche, todos decían que ganó Néstor Kirchner y al final ganamos nosotros". Acto seguido, para saludar a las cámaras fotográficas y las de la televisión, De Narváez alzó su mano derecha para tironear la mano de Alfonsín quien, sorprendido, se vio sorprendido y sacudido como un títere por el colombiano. Fue un espectáculo de un par de segundos patéticos, en el que se nos mostró quien se impone sobre quien en la UDESO. De Narváez fue otro de los grandes derrotados por el kirchnerismo porque volvió a fracasar en su obsesión de ser Gobernador de Buenos Aires, en esta oportunidad sobrepasando tímidamente el 18% del total de los votos bonaerenses que lo ubicó muy distante del arrasante 48% que logró el Gobernador Daniel Scioli y del 34% con el que derrotó a Néstor Kirchner en las elecciones legislativas del 2009.

Si estudiamos los resultados de todas las elecciones que hubieron desde 2007 hasta la fecha, quien padeció la mayor sangría de votos fue Elisa María Avelina Carrió. La chaqueña cosechó un paupérrimo 3,24% de los votos, lo que podría leerse como que casi el 97% del electorado argentino está harto de sus berrinches inocuos. Presa de su soberbia e ineptitud, la líder de la Coalición Cívica olvidó centrarse en el diálogo abierto con sus seguidores y repitió la estrategia de querernos convencer de que ella es la única dirigente "honesta". Desde hacen años, Carrió sigue minimizando la importancia de contar con un plan de gobierno concreto y realizable, como así también priorizar el trato con los dirigentes provinciales en detrimento de los micrófonos del periodismo que usa para sus apocalípticas declaraciones que ya aburren. Basta de narcisismo, Carrió.

Otro que muerde el polvo es Fernando "Pino" Solanas, un político adicto a declaraciones vacías y eufemismos que no sirven para nada. Luego de que "Pino" declinara a disputar la Presidencia de la Nación para ir por la Jefatura de la Ciudad de Buenos Aires, su u partido Proyecto Sur llevó como candidata a Alcira Argumedo y no llegó ni al 1%. Lejos de realizar una autocrítica, Solanas culpó de su derrota a Hermes Binner y a Margarita Stolbizer (¿?). En términos futboleros, "Pino" es otro vendedor de humo.

Las esquirlas alcanzaron a los grandes medios de prensa, hoy enfrentados con el kirchnerismo, que vieron naufragar sus esperanzas de ver derrotada a la Presidente Fernández. El Grupo Clarín estará poniendo sus barbas en remojo y, si quiere sobrevivir, deberá rever la óptica con la que retrata la realidad cotidiana de la Argentina.

Aunque no compitieron directamente, entre los perdedores en esta elección, hay que anotar a los integrantes de la Mesa de Enlace. Aquella insólita crisis del 2008 que llegó a jaquear al poder kirchnerista ha quedado sepultada en el olvido del pueblo argentino, inclusive en aquellos pequeños productores que en aquel año salían a manifestarse en contra del Gobierno Nacional y que hoy votaron por Cristina Fernández: el Frente para la Victoria se impuso claramente en las cinco provincias agropecuarias que más antikirchneristas eran. Para colmo de los males de esta gente, Julio Cobos, el político que fuera el mimado del amplio sector agropecuario nacional, hoy vaga en el ostracismo.

Con el resultado de estas (elecciones) primarias, quedó claramente demostrada la adolescencia de liderazgo en la oposición. Pero las fallas no son propiedad exclusiva del sector "No-K", ya que los dirigentes oficialistas no escapan al mar de contradicciones y mentiras en el que naufraga nuestro sistema político...  claro que, con lo exitistas que somos los argentinos, las falencias del circunstancial oficialismo quedan tapadas por triunfos electorales.

Quizás lo más digno de la oposición fue lo de Hermes Binner, líder del Prente Amplio Progresista, quien se alzó con un modesto 10,26%. El gobernador santafesino evitó alianzas oportunistas porque todos fuimos testigos de cómo se mantuvo firme en sus convicciones cuando rechazó compartir un espacio con Francisco De Narváez. La coherencia de Binner fue una saludable brisa fresca en la escena política argentina.

Uno de los grandes y recurrentes errores de los armados opositores fue construir alianzas focalizándose únicamente en la Ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense, menospreciando la importancia de las Provincias. Desde mediados de la Década de los 90, los políticos argentinos recurren a la construcción de frentes electorales que muchas veces confunden a la gente, muchos de los cuales no resisten más de una derrota en las urnas; peor aún, con el correr de los años, los argentinos ya casi perdemos la capacidad de asombro sobre cómo los políticos cambian de una vereda a otra como si nada, ayer son de derecha, hoy de izquierda, ayer son privatistas y hoy la moda es ser estatistas.

De última, perder una elección es una circunstancia que a cualquiera le puede pasar. Lo más grave es perder la dignidad y la sapiencia pero, por sobre todo, el patriotismo para estar a la altura de las circunstancias. Se hace preciso un profundo replanteo pero no para ganar las próximas elecciones sino  para elevar la calidad de la política nuestra de cada día.

2 comentarios:

Fran dijo...

Coincido totalmente, es paupérrima la oposición. Veo que no nombraste a Altamira. Lamentable que el gobierno actual no tenga con quién competir políticamente.

Pablo de Córdoba dijo...

Elogiable lo de Binner...acompañó en las cosas esenciales y se despegó de los tramullos de las tranzas políticas bonaerenses.

Ojalá siga en política.

Dejo una nota intersante, escrita en forma burlona y sarcástica (una lástima)pero que está bueno tener en cuenta lo qeu dice:

http://veintitres.elargentino.com/nota-2808-politica-La-manzana-podrida.html

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