domingo, 7 de agosto de 2011

¿Educar o adoctrinar?, ¿cuál es?

En San Juan, se está instalando el debate en las escuelas acerca de la aplicación de la "Educación Sexual Integral" que impulsa el Ministerio de Salud de la Nación.

Desde el Gobierno Nacional se ha utilizado esta estrategia para ayudar a evitar embarazos indeseados y frenar la propagación de las enfermedades de transmisión sexual.

En tal sentido, dicho Ministerio ha empezado a distribuir en todo el país una revista que sirve como un manual para guiar a docentes y padres en la educación sexual que se pretende dar desde las aulas. En la portada, se lee una frase que seria como una suerte de lema que dice "Cuanto más sepan, mejor". En esa publicación, se brinda información básica sobre aspectos fisiológicos de la sexualidad, además de temas como masturbación, relaciones sexuales, embarazo en la adolescencia, métodos anticonceptivos, VIH-SIDA, homosexualidad, derechos de las mujeres (¿los hombres no tenemos derechos?) violencia en el noviazgo y trata de personas.

Esta iniciativa se encuadra en la Ley Nacional de Educación (Nº 26.206), aprobada por el Congreso da la Nación en el año 2006 y con la Ley 25.610 que obliga a la educación sexual integral en las escuelas.

En sintonía con esta visión de la sexualidad, María José Lubertino, polémica legisladora porteña y ex titular del INADI, presentó un proyecto de Ley para que se distribuyan gratuitamente preservativos en escuelas, empezando entre niños de 12 años de edad. Página/12 publicó declaraciones de Lubertino en las que justifica su propuesta aseverando que “Si bien la Ley 418, de Salud Sexual y Procreación Responsable, estableció la gratuidad en la entrega de profilácticos, la distribución se encuentra en centros de salud y hospitales, y en general los adolescentes no se acercan a esos lugares” y por eso considera necesario que “No se trata de repartirlos a mano alzada, sino que puedan ir a buscarlos, pero sin quedar expuestos”. Alberto Sileoni, Ministo de Educación de la Nación, rechazó la propuesta de Lubertino argumentando que la escuela “no es el ámbito para distribuir preservativos”, sino para “brindar información veraz y científica, en cumplimiento de lo que indica la Ley de Educación Sexual Integral”.

En nuestra Provincia, como en otros puntos del país, ya se han generado polémicas entre quienes están a favor y en contra respecto a esta "Educación Sexual". La semana pasada, la Ministro de Educación de la Provincia declaró que se ha suspendido momentáneamente el tratamiento de la famosa revista expresando que “Al tema de educación sexual lo estábamos trabajando muy lentamente con los equipos técnicos, porque estamos en el convencimiento de que es un año de cierre de gestión; le pedimos a los directivos que leyeran el material, que lo comentaran con sus docentes y que tuvieran un compás de espera hasta que tuviéramos reuniones que pudieran establecer cómo, en qué términos y en qué plazos eso iba a ser bajado.

Queda el interrogante sobre el derecho que le corresponde a un padre y a una madre que no comparte la ideología que viene impuesta. Una persona que no comparta la visión de la sexualidad expuesta en esa revista, ¿será censurada y hasta etiquetada con términos peyorativos?, ¿hasta dónde importan las creencias que atesore una familia determinada?, ¿es democrático imponer por Ley una determinada forma de pensar?, ¿es ético que el Estado se inmiscuya en un derecho tan íntimo de una persona que es educar a sus hijos?.

Más allá de todo lo que se diga, ya hay una Ley que obliga a su tratamiento dentro del encuadre que viene ya impuesto: la sexaludiad queda distorsionada en el concepto "moderno" de género. Todo queda relativizado y supeditado a la búsqueda del placer más que al amor a uno mismo y a otra persona, nada se habla de valores ni virtudes, noviazgo ni de matrimonio. Esta educación presume de ser integral pero, casualmente (o no tanto), no contempla el aspecto espiritual del ser humano; ¿qué pasa entonces con las familias en las que se profesa un credo religioso determinado?, ¿hay que anular la religiosidad de las personas?.

Solapadamente, en ese texto se introducen ideas como, cuando se habla del embarazo en la página 11, “el embrión es como un puntito muy pequeño, que en la panza de la mamá va creciendo…”. Así, según la gente del Ministerio de Salud, hay que enseñar que un embrión no es un ser humano sino que es ¿"un puntito"?. Este concepto del inicio de la vida humana es básico para tratar el tema del aborto ya que, de crearse la idea de que un embrión no es una persona, exterminar ese "puntito" no constituiría un asesinato. Pavada de detalle...

¿FALTA INFORMACIÓN SOBRE SEXUALIDAD? La Televisión, muchas veces,
no es un buen estímulo y es por eso que nuestros niños necesitan formación, orientación
Actualmente, en las escuelas públicas y privadas existen planes de educación sexual para niños y adolescentes, aunque no todos con la misma eficacia. Es importante que se hable de sexualidad, pero sin reducirla a la genitalidad ni al hedonismo sino como un concepto que engloba a todo el ser humano.

Vivimos en una era en que ya sobreabunda la información. Todos bombardeados por información de todo tipo, útil e inútil, pocas veces constructiva y muchas que nos llenan de nada y/o porquería. Y, en medio de todo ese vendaval informativo, nuestros niños y adolescentes son los más vulnerables: de ahí que se hace precisa la guía y contención de sus padres. Creo que nuestros chicos necesitan más formación que información, para fortalecer su libertad para elegir lo que los construya como personas, más que todo aquello que los esclavice y degrade. En consecuencia, esta propuesta del Gobierno Nacional no parece positiva.

2 comentarios:

Luis Quijote dijo...

Buen trabajo.
Coincido plenamente en "Es importante que se hable de sexualidad, pero sin reducirla a la genitalidad".
Sal U 2

mario dijo...

Hola Luis: Coincido con vos, me parece que es así... Saludos.

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