jueves, 7 de julio de 2011

Para ser "rebelde y revoltoso" en Argentina, hay que ser K... si no, no vale

"Rebelde y revoltosa, solo yo" pareciera decir la Presidente Fernández
"Las diferencias se deben dirimir en democracia, pero nunca más justificando lo injustificable. La violencia, el destrozo y el saqueo no son protestas: esos son delitos. Empecemos a llamar a las cosas por su nombre".

"Los argentinos tenemos que ponernos de acuerdo en que determinadas actitudes nunca pueden ser justificadas. Tenemos que abroquelarnos porque pretender hacer creer a la sociedad que la disconformidad con algo es fundamento para quemar, devastar, no puede ser posible. Estas actitudes deben ser condenadas".

Estas fueron dos frases muy atinadas que hoy dijo la Presidente Cristina Fernández en ocasión de un acto que encabezó para el llamado a licitación para obras de remodelación de la estructura edilicia del Hospital Churruca. Con esas palabras, la Jefe de Estado se mostró visiblemente molesta al referirse a las conclusiones de la investigación que lleva adelante el Juez Federal de San Martín Dr. Juan Manuel Salk por el incendio de los vagones en el Ferrocarril Sarmiento que ocurrieron en mayo pasado.

Cristina Fernández aseguró que se trató de una "asociación ilícita", sobre la cual debe caer todo el peso de la ley por semejante delito, que terminó ocasionando al menos 25 heridos y varios trastornos, por lo que el Estado Nacional debió gastar nada menos que 45 millones de pesos para reparar todos los daños.

Ciertamente, son muy sabios los dos conceptos vertidos por la titular del Ejecutivo Nacional. Los argentinos debemos aprender a vivir en democracia y, en el marco de las instituciones, saber superar todas las controversias y diferencias. Excelente.

Como gusta hacer, Fernández volvió a ponerse como ejemplo de los argentinos. En efecto, ella recordó sus años mozos (¡!) contando que era una chica "rebelde y revoltosa", que viajaba en tren pero que "Nunca se me ocurrió prender fuego nada; nadie prende fuego nada porque tarde media hora o una hora más en viajar".

Ahora bien, llama la atención que ni la Presidente Fernández nunca haya criticado de esta manera cada vez que desmanes de esa índole fueron protagonizados por dirigentes y organizaciones "sociales" afines al kirchnerismo. Cada vez que esa gente perpetró atentados contra circunstanciales rivales políticos y propiedades privadas, Fernández optó por mostrarse condescendiente y despreció cualquier pedido de  intervención de las fuerzas públicas de seguridad. Desde le kirchnerismo, se instaló eso de que proteger los derechos de todos y cada uno de los argentinos de los avasallamientos patoteriles podría ser sinónimo de "reprimir".

Desde fines del 2001 hasta esta parte, los argentinos hemos sido testigos de infinidades de cortes de rutas y calles, violentos escraches y actos patoteros que llevaron a cabo "luchadores sociales". A lo sumo, de vez en cuando, algunos eran detenidos pero rápidamente liberados, en lo que constituía un claro mensaje del Estado Nacional: vía libre e impunidad para los intolerantes. No satisfechos con la protección judicial, esas organizaciones mafiosas fueron premiadas con el manejo de subsidios y planes sociales; ejemplo de ello, tenemos a personajes impresentables como Emilio Pérsico, Luis D'Elia y Milagro Sala.

Enhorabuena si la Presidente Fernández quiere poner orden y activar todos los mecanismos democráticos para asegurar las libertades individuales, caiga quien caiga y le pese a quien le pese... pero si la ley no es pareja para todos y se hacen distinciones ideológicas, eso no se tratará de aplicar justicia, sino de una mera persecusión política.

Quizás la Presidente se acordó de que vivimos en democracia y estalló ante esos destrozos por el hecho de que los vergonzosos desmanes que ocurrieron en el Ferrocarril Sarmiento fueron provocados por gente que no son de su "palo". Lamentablemente, a ella y a su séquito le falta una gran dosis de imparcialidad para preservar el orden democrático porque sus admiradores parece que no entran entre los que, según su parecer, no saben convivir en democracia.

6 comentarios:

Pablo de Córdoba dijo...

Desde fines del 2001 hasta esta parte, los argentinos hemos sido testigos de infinidades de cortes de rutas y calles, violentos escraches y actos patoteros que llevaron a cabo "luchadores sociales". Inclueyendo en "luchadores sociales" a "ruralistas" sojeros...que en 2008, por ejemplo, hicieron el mayor corte de rutas que haya vivido en Córdoba al menos en los últimos 20 años, y escracharon legisladores en sus casas, amenazaron,etc.

mario dijo...

Hola Pablo

Desde este espacio, critiqué TODOS los cortes de rutas que se hicieron en este país... no recuerdo haberte leído a vos criticando criticando a los "luchadores" sociales.

Saludos.

Pablo de Córdoba dijo...

Se ve que en este artículo se te olvidó mencionar a los sojeros, por eso lo agregué como comentario nada más.

Hay que seguir recordando a Hugo Biolcati, Luciano Miguens, Alfredo de Ángelis junto a los Emilio Pérsico, Luis D'Elia y Milagro Sala. Si no al final sólo se le hace el juego a favor o encontra a los "kirchneristas" y seguimos pensando como monarquía

Y no, no hice ningún post criticando nada, de hecho no hago posts propios, sólo copio noticias interesantes en mi blog.

Saludos

mario dijo...

Hola Pablo:

En este post planteé los "piqueteros" que alteraron el orden público impúnemente.

Lamentablemente, los sojeros eligieron también a este vil recurso de protesta y los critiqué por eso, más allá de que entendí sus razones para estar descontento. De todas maneras, la sutil diferencia entre esos "piqueteros de la abundancia" y los dirigentes "sociales" es que a los campesinos les tiraron encima a la Gendarmería, mientras perritos falderos K como D'Elia y Bonafini pedían palos para ellos.

Visito tu blog y me parece interesante, pero para escribir y mostar un parecer no hace falta tener un blog propio, basta dejar un comentario en cualquier otro que encontrés por ahí.

Saludos.

Pablo de Córdoba dijo...

Disculpa que me ponga pesado con esto, pero no entiendo cuál es la diferencia sutil. La gendarmería actúo con los ruralistas y con los piqueteros en varias ocasiones para liberar rutas nacionales. Y siempre sin armas de fuego empuñadas.

Es más, la gendarmería normalmente trata de intervenir de antemano para evitar el corte de ruta. Los que más presente la tienen son los piqueteros (ej. Raúl Castells, etc) es casi todos los años. La gendermería supuestamente está para liberar las rutas y evitar conflictos.

Si uno se esfuerza y trata de ver una preferncia de accionar de la gendarmería, no fue para el caso de los sojeros que cortaban calles.

De por si hasta ahora el accionar de la gendarmería me parece bastante coherente.

Gente como D'Elía o D'Angelis siempre va a haber que vociferen barbaridades racistas (de uno u otro lado), clasistas y violentas para tratar de tirar para su lado.

No hincho más porque si no se pone aburrido. Un saludo y gracias por mantener la posibilidad de comentar. Cuando tengo un tiempito me doy una vuelta por tu blog.

Saludos

mario dijo...

Pablo:

Me parece que Gendarmería Nacional hizo la vista gorda más de una oportunidad cuando los desmanes fueron protagonizados por gente como D'Elia, Pérsico, Quebracho, La Cámpora o Sala. Si Castells si tuvo que "soportar" que la Ley cayera sobre él fue precisamente porque no tranzó con el kirchnerismo.

No comparto que metás en la misma bolsa a D'Elia y a De Angeli. No solo porque sus luchas fueron distintas, sino porque el ruralista fue siempre respetuoso en sus declaraciones para con la Presidente Fernández.

Te aseguro que no sos pesado, porque expresas tu parecer con respeto y claridad. A mí no me aburre la gente que piensa distinto a mí.

Podés volver cuantas veces quieras, que serás bienvenido.

Saludos cordiales y buena semana.

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