jueves, 16 de junio de 2011

"Violencia de Género" en el INADI... y también corrupción

Rachid y Morgado, sobrios a las piñas
Con las recientes renuncias de Claudio Morgado y María Rachid, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) está atravesando uno de sus momentos más difíciles, desde que fue creado en el año 1995.

Claudio Morgado fue designado Presidente del INADI por Cristina Elisabet Fernández en Diciembre de 2009 y, una año más tarde, por la misma vía, María Rachid fue nombrada Vicepresidente de dicha institución.

Desde la llegada de Rachid al INADI, las tensiones en ese instituto fueron in crescendo por los continuos enfrentamientos entre el Presidente y la Vicepresidente. La situación entre ambos dirigentes fue tal que llegó un punto en que no podían compartir siquiera estar en el mismo edificio: mientras Morgado siguió con su oficina en la sede del INADI, Rachid optó por instalar su despacho en un edificio ubicado a unas siete cuadras de allí. El momento culmen del conflicto se vivió el pasado 10 de junio cuando ambos directivos protagonizaron un vergonzoso escándalo dentro de las instalaciones del INADI que incluyó gritos, insultos, violencia física y la irrupción de un patrullero policial que se llegó para aplacar los ánimos.

No se trató de una pelea común entre compañeros de trabajo porque, una vez que este episodio tomó estado público, empezaron las acusaciones entre los protagonistas de la pelea.

Rachid disparó "Claudio Morgado sumió al INADI en una parálisis, la impunidad con la que se manejaba era sorprendente. Va a tener que dar explicaciones por su gestión irresponsable" y reivindicó su labor como Vicepresidente indicando "Yo me encargué de ordenar el organismo: faltaba control, transparencia, se duplicaron las denuncias gracias a la mayor visibilidad que logramos"; dio su versión del escándalo contando "Estaba con compañeros buscando información en una oficina por sospechas por irregularidades y Morgado me mandó una patota a amenazarnos de manera muy violenta. Fue en ese momento en el que pedí un móvil policial para que los retiraran". En una entrevista concedida al Diario Clarín, María Rachid acusó de corrupción a su ex compañero de trabajo cuando declaró "Pudimos constatar que el INADI pagaba todos los almuerzos de Morgado y el celular de su esposa. Hay transferencias de dinero millonarias que no está claro para qué se utilizaron. Por ejemplo, una de un millón y pico de pesos que dice ser para la elaboración de un supuesto manual de procedimientos que no existe. Nadie en el INADI conoce de su existencia" y dijo también que "Lo que pasa es que la tolerancia y el respeto por la diversidad no incluye tolerar delitos y falta de transparencia".

Por su parte, Claudio Morgado no se quedó callado y también se dio tiempo para criticar a Rachid. Entre otras cosas, dijo "Yo recibí 14 denuncias de violencia laboral, de abuso de autoridad, de maltrato por parte de Rachid. Gente del programa de autismo, gente que es padre de niños autistas, que no tiene acuerdo político de nada es denunciante. Personas sordas que se fueron del lugar porque no podían seguir trabajando en este marco. Todo esto desde que asumió en el INADI María Rachid. Ella, en complicidad con gente del gabinete, se hizo convertir en la autoridad del INADI: deriva firmas del presidente del directorio, cosa por fuera de la ley que regula el funcionamiento de la institución. Hay un golpe institucional en el INADI". y hasta opinó sobre las aspiraciones políticas de la ex Vicepresidente "Ella quiere ser candidata pero le hace muy mal al proyecto nacional, ni siquiera representa a la comunidad gay, todas las organizaciones están distanciadas con ella".

María Rachid alcanzó notoriedad pública cuando, como Presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), fue una ferviente activista a favor del matrimonio para personas del mismo sexo, que finalmente se terminó imponiendo por Ley. De ahí, luego del éxito de la iniciativa del kirchnerismo, fue designada en el INADI por la Presidente Cristina Fernández para ser, recientemente, postulada como candidata a legisladora por el kirchnerismo en la Ciudad de Buenos Aires.

En su afán personalista, Rachid está acusada de acoso laboral sobre empleados del INADI a quienes habría obligado a concurrir a actos públicos, con la amenaza de despedir a quienes no accedieran a sus mandatos. En tal sentido, la Junta Interna de Delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (ATE-Justicia) denunció que en el INADI, los trabajadores son "víctimas, en la condición de rehenes, de la disputa de poder entre Claudio Morgado y María Rachid", que además "se ha pretendido obligar a los trabajadores del INADI, a participar en actos disfrazados de jornadas de capacitación, bajo la amenaza de descontar el día a quienes no hicieren". Asimismo, "Reclamamos además, el urgente pago del adeudado aguinaldo de los contratados del año 2010, el pago de las cargas sociales de todo el personal de la planta permanente y del salario en extraña jurisdicción. Asimismo denunciamos las pésimas condiciones de trabajo y la deliberada tardanza en la firma de las designaciones en la planta".

Por las repercusiones de este affaire, María Rachid fue sacada de la campaña electoral del kirchnerismo que quiere desbancar a Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires. La activista no fue invitada a participar en actos políticos, ni su nombre aparece en afiches de propaganda electoral aunque, al parecer, su candidatura no peligra.

Morgado y Rachid se vieron obligados a renunciar a sus respectivos cargos en el INADI, por lo que la Presidente Fernández actuó rápidamente nombrando como interventor a Pedro Mouratian, quien se desempeñaba como Coordinador de Políticas de esa dependencia del Ministerio de Justicia.

Al margen del discurso de la "inclusión" y de la "no discriminación", en el INADI hay mucho dinero en danza. Un dato no menor es que, en el año 2005, el INADI tenía un presupuesto de menos de 2 millones de pesos. El año pasado, había trepado a los 25. Para 2011, se duplicó hasta casi 50 millones. En estos seis años, sus empleados saltaron de 35 a 550 en todo el país.

Si la Justicia puede investigar a fondo como corresponde, es muy probable que estemos en presencia de otro caso más de corrupción en el Gobierno Nacional. Otro caso más de corrupción en el kirchnerismo... y van.


Discriminar o no discriminar, esa es la cuestión (y el negocio)

El INADI es un ente descentralizado en la órbita del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, con facultades para recibir denuncias, investigar, realizar campañas y apoyar a las víctimas, en cuestiones relacionadas con toda forma de discriminación. Acerca de sus objetivos, leemos en su sitio oficial que las acciones del INADI están dirigidas a todas aquellas personas cuyos derechos se ven afectados al ser discriminadas por su origen étnico o su nacionalidad, por sus opiniones políticas o sus creencias religiosas, por su género o identidad sexual, por tener alguna discapacidad o enfermedad, por su edad o por su aspecto físico. Sus funciones se orientan a garantizar para esas personas los mismos derechos y garantías de los que goza el conjunto de la sociedad, es decir, un trato igualitario.

María José Lubertino, la inclusiva
 Antes de que Morgado llegara, María José Lubertino fue quien presidió el INADI entre 2006 y 2009. De origen radical, Lubertino fue incorporada al Gobierno Nacional por Néstor Kirchner y, desde su llegada al INADI, cobró un perfil alto en los medios de comunicación.

Con tal de instalarse en la arena política, Lubertino basó en su propia persona a su gestión al frente del INADI; la actual legisladora porteña gusta de protagonizar producciones fotográficas. De hecho, al finalizar cada año de su gestión, ordenó editar libros para "resumir" su gestión al frente del INADI: fueron en total tres libros, en donde sobreabundan fotos de ella y en los que se gastó $ 421.238.

Producto de la altisonante tarea de Lubertino, los argentinos empezamos a escuchar cada vez más hablar de "discriminación", llegando a extremos que rozan la histeria. Quienes cobraron mucho protagonismo desde esta institución fueron agrupaciones que abogan por los derechos de "las minorías sexuales"; con el aparato estatal detrás y sin posibilidad de debates abiertos en la sociedad, el INADI se constituyó en un espacio más que propicio para difundir una ideología determinada y despreciar cualquier otra forma de creencia.

Así, se pretendió censurar de distintas maneras calificativos peyorativos que están instalados en el inconsciente colectivo de los argentinos y que, mal que nos pese, nos pintan como sociedad. Pero, como pasa con todo lo que concierne al kirchnerismo, la palabra "discriminación" tiene su connotación ideológica porque no se incluyen actitudes descalificadoras hacia quienes no comparten el pensamiento "progre": en consecuencia, en nuestro país, para el INADI, no es discriminar cuando desde el kirchnerismo se habla despectivamente de "derecha", de "retrógados" o "fachos", o cuando se trata de atacar a la Iglesia Católica. Los censores del INADI se desactivan automáticamente cuando quien discrimina es alguien del Gobierno Nacional, o afín al kirchnerismo.

Actividades como las marchas del "orgullo gay" o los eventos anuales de las "mujeres autoconvocadas" que patrocinó el INADI dejaron como saldo episodios lamentables en donde quedó evidenciada la intolerancia de quienes, precisamente, exigen a la sociedad que se "respeto por la diversidad". Quienes dicen ser tolerantes fueron quienes insultaron abiertamente a quienes no piensan como ellos, quienes dicen estar ajenos a prejuicios llenaron paredes de pintadas de tinte xenófobo en templos católicos.

Cabe preguntarse, entonces, ¿qué entendemos todos por discriminación?. ¿Manejamos todos el mismo concepto?, ¿quién tiene la justa?. Mientras reina la confusión y la confrontación entre nosotros, unos pocos aprovechan para imponer dictatorialmente su pensamiento y, de paso, hacer sus negocios.

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina