domingo, 1 de mayo de 2011

Chamuyo originario

Finalmente, tras cinco meses de protesta, la Comunidad Qom La Primavera de la Provincia de Formosa tuvo que levantar su pequeño campamento en plena Avenida 9 de julio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los manifestantes accedieron deponer su medida tras recibir una intimación de la Fiscalía 4 de la Ciudad. Cabe destacar que se encontraban allí en reclamo por el violento desalojo que sufrieron en Formosa el pasado 23 de noviembre cuando, en confusos incidentes, fueron asesinadas dos personas: un miembro de esa comunidad y un agente de la policía provincial.

Formosa es una de las provincias argentinas más castigadas por la pobreza y está gobernada por Gildo Insfrán, quien está atornillado al poder desde 1995 hasta este año. Afiliado al Partido Justicialista (y, después de haber sido menemista y duhaldista, es ahora ultra-kirchnerista), Insfrán lleva 15 años consecutivos como Gobernador de Formosa, serían en total 22 ejerciendo el poder si computamos los dos periodos en que se desempeñó como Vicegobernador. Recientemente, la religiosa Martha Pelloni realizó públicamente acusaciones al Gobernador Insfran por su inacción ante la trata de persona y narcotráfico en Formosa. Aún así, por esas cosas de la democracia, el apoyo popular que recibe en las urnas es abrumador; de hecho, en las últimas elecciones obtuvo una nueva reelección al ser elegido por el 73% de los ciudadanos formoseños. La receta de tanta permanencia es harto conocida (la padecemos también en San Juan): clientelismo, hábiles gestiones de fondos en Buenos Aires, legislatura obsecuente, jueces adictos (ningún funcionario de Insfrán tiene un procesamiento en su contra) y prensa condescendiente. 

En representación del Gobierno Nacional, el Ministro del Interior Florencio Randazzo criticó la protesta declarando "Lo que deben hacer, en principio, es terminar con el corte que perjudica a todos. Estamos dispuestos a hablar cuando sea necesario, siempre y cuando estén dispuestos a levantar el corte".

A su vez, el Ministro de Gobierno de Formosa Jorge González afirmó que “La comunidad La Primavera es propietaria de 5187 hectáreas desde el año 1985. Según el último censo está conformada por 413 familias, en total 1883 personas. Un grupo, el liderado por el señor Félix Díaz, está planteando un reclamo por tierras que están por fuera de las del título de propiedad. Es una reserva otorgada por el Estado Nacional con un decreto en 1940 en las leguas A y B del lote III de Laguna Blanca que son de 2500 hectáreas cada una” .

Esta protesta tuvo algunas voces de apoyo en el mundo de la política. En primer lugar, el Vicepresidente de la Nación Julio Cobos ofreció a esta comunidad poder concurrir al Senado de La Nación para poder expresarse . Esta movida tuvo también las adhesiones de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires y de Amnistía Internacional. Asimismo, Clotilde Acosta, más conocida como "Nacha Guevara", pidió públicamente a la Presidente Cristina Fernández que reciba a los Qom... llama la atención que esta señora que pide dignidad pero no hizo mea culpa por su descarada estafa que cometió contra los ciudadanos bonaerenses con ese invento kirchnerista que fueron las candidaturas testimoniales en las elecciones de 2009.

La Comunidad Toba Qom Navogoh (La Primavera) está radicada a unos 140 km. de la capital de Formosa y está integrada por unas 4600 personas. Aludiendo cuestiones ancestrales, desde el año 2007, dicha comunidad está reclamando la propiedad de unas 1.300 hectáreas en la que el Gobierno de Misiones proyecta construir una facultad para estudios agropecuarios y capitales privados han previsto edificar un hotel.

En el año pasado, Félix Díaz (un nombre bien cristiano, no?), referente de esa comunidad, explicó que “El pedido nuestro es la devolución de nuestras tierras, que fueron expropiada en 2007 por el gobierno de la provincia. A una familia criolla de la zona le habían cedido 2.042 hectáreas por medio de un decreto del año 40. Entonces, estamos exigiendo la devolución de nuestras tierras pero automáticamente, esta familia beneficiaria del terreno indígena le donó al Estado nacional unas 600 hectáreas. Se las cedieron a la Universidad de Formosa, que como sabe que es un tema delicado, las cedió nuevamente a la provincia y ésta instala un instituto provincial agropecuario. Ahí es donde empezó el conflicto, porque hemos pedido a la Justicia que detenga la obra, pero no hay caso… Hemos hecho recurso de amparo, medida cautelar, pero no hay caso… La única forma de parar esto es a través del corte y eso empezó el 25 de julio de este año. Hasta ayer estuvimos”. Acto seguido, los integrantes de "La Primavera" se apostaron en la Ruta 86 exigiendo que el Gobierno de Formosa cediera a todas sus exigencias.

El 23 de noviembre de 2010 se dio un violento enfrentamiento entre "La Primavera" y la Policía de Formosa que custodiaba el lugar. Según Díaz, ellos fueron incesantemente provocados por el gobierno formoseño, mientras que los propietarios de los terrenos denunciaron un violento ataque de La Primavera, incluyendo robo de animales y corte de alambrados. Ante la denuncia presentada por la familia terrateniente de que "La Primavera" ya estaba edificando casas en su terreno, el Juez de instrucción en turno de Clorinda Dr. Julio Mauriño ordenó a la policía provincial efectivizar el inmediato desalojo de los acusados de usurpadores. Lamentablemente, ese desalojo se terminó convirtiendo en una batalla campal que costó dos vidas, en circunstancias confusas.

El líder de "La Primavera", Félix Díaz estaba designado por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) como "representante de los pueblos originarios en Formosa", por el cual percibía una remuneración mensual de 3.000 pesos mensuales. Una vez que este conflicto llegó a Buenos Aires y cobró notoriedad, por cuestiones de "reestructuración interna" del INADI, no se renovó el contrato de Díaz.

Los qom, más conocidos como "tobas", eran una comunidad seminómade que habitó en lo que actualmente es el norte argentino y una parte de Paraguay y Bolivia; no poseían buenas relaciones con los guaraníes, debido a las constantes y violentas disputas por la posesión de tierras. Los tobas no solo resistieron ante el avance español en estas tierrras, sino que también se opusieron a formar parte de la Argentina. Con el crecimiento demográfico de nuestro país, muchos de ellos se desplazaron hasta las inmediaciones de las ciudades de Rosario y La Plata.

Desde la vuelta a la democracia, el Gobierno Nacional ha intentado abordar la cuestión de los aborígenes de distintas maneras. El paso más importante se dio en el año 1994 cuando se reformó la Constitución Nacional, en la que se estableció en artículo 75, inc. 17 "Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.". Este artículo fue el disparador de numerosos juicios contra el Estado Nacional y contra particulares, los cuales fueron motorizados por personas que pretendían (y en muchos casos lo lograron) apropiarse de territorios invocando ascendencia indígena.

Por estos tiempos, está de moda hablar de "pueblos originarios" y, desde que el kirchnerismo está en el poder, forma parte del discurso oficial sobre derechos humanos.
Repentinamente, han surgido distintos movimientos integrados por personas que juran ser descendientes de aborígenes, que fueron desplazados de sus territorios por diversos motivos. Paralelamente, se instaló la idea de que la llegada de los españoles a estas tierras ha sido de un impacto totalmente negativo y no faltan quienes califican a Cristóbal Colón de "genocida". A decir verdad, sería de ingenuos imaginar que, antes de la llegada de los españoles a estas tierras, las naciones aborígenes vivían en completa armonía. Al contrario, basta estudiar un poco más a fondo nuestra historia para comprobar que hubieron no pocas guerras entre ellos, que hubieron algunas naciones imperialistas y otras muchas humilladas, que en varias de ellas existía también la esclavitud.


En nuestro territorio, los más combativos son los mapuches quienes ya han protagonizado numerosos conflictos en la Patagonia en donde, al igual que en Chile, exigen se les reconozca legalmente la propiedad de miles de hectáreas. Este reclamo ha resultado simpático para diversos sectores de nuestra sociedad... pero nadie se cuestionado qué se entiende efectivamente por "pueblos orginarios". Si repasamos la historia de nuestros pueblos aborígenes, podremos caer en la cuenta que los mapuches no son los verdaderos "originarios" en la Patagonia, ya que se trató de un pueblo invasor que no solo estaba en constante conflicto con otras naciones aborígenes en lo que hoy es Chile sino que cruzaron la Cordillera de los Andes y sometieron violentamente a los tehuelches, puelches, huiliches, pehuenches y los pampas... De todas maneras, a nuestros jueces no les importó la suerte de esas naciones indígenas, se plegaron al discurso "progre" y ya entregaron muchas hectáreas a los mapuches en el sur de nuestro país, especialmente a la vera de lagos que son visitados por miles de turistas extranjeros y en las adyacencias de pozos petroleros, ¡ningunos zonzos!... ¿acaso los mapuches no pagarán por el exterminio de esas otras naciones?.

Es curioso ver también como esas comunidades que desprecian a los criollos y acusan a los argentinos de ladrones, terminan invocando nuestro marco legal para hacerse de territorios.
“El tema del dominio de la tierra es una cuestión estratégica y vital en este siglo XXI. Con este proyecto estamos dando un paso muy importante sobre el dominio nacional de este recurso no renovable, con la intención de seguir consolidando un país que puede ser uno de los grandes protagonistas de este tiempo.” Esta frase que encierra grandes verdades, fue dicha por la Presidente Cristina Fernández durante el anuncio de la presentación de un proyecto en el Congreso de la Nación para regular la venta de tierras a personas extranjeras... aunque no se haya expedido por la descontrolada y escandalosa vente de terrenos en la Provincia de Santa Cruz ni por la minería entreguista que ella termina avalando.

Necesitamos defender nuestra soberanía. No solo nuestros políticos sino también el mismo pueblo: somos Argentina. Personalmente, considero que los territorios de nuestro país no pertenecen a ninguna etnia sino a la República Argentina; si algún particular toma posesión de alguna porción, debe hacerlo sin proceder en desmedro del bien común y respetando todas las instituciones democráticas.

2 comentarios:

Pablo de Córdoba dijo...

Prefiero presencia de mapuches antes que de italianos que cercan campos enormes, usan a la policia como fuerza de seguridad privada (Benetton) y destruyen el ecosistema. Los prefiero también antes que a los canadienses e ingleses. La razón es simple, estos viven acá y dependen de la tierra, no la usan para extraer recursos y llevarlos afuera.

Y si desprecian a los "criollo", no es tanto el desprecio como el de los europeos actuales de la patagonia, por ejemplo, que cercan todo y ni siquiera hablan español.

Lo de pueblo invasor es dudable, porque la presencia en crónicas españolas de mapuche en la región pampeana (cerca de Azul y Olavarría incluso) está datada desde el siglo XVI. Seguramente ha habido masacres entre los distintos pueblos, es parte de la historia de la gran mayoría de los pueblos humanos. ASí como los incas sometieron a los aymara, etc.

Los cruces con los tehuelches son tempranos también. Si alguien encontrara una crónica anterior a la española habría algo para decir, pero ya en el siglo XVI cohabitaban zonas, incluyendo el sur de Córdoba gente que hablaba mapuche (los mismos nombres). Huinca Renancó por ejemplo.

Como sea, es siempre una cuestión de poder. El tema de que los mapuches eran chilenos se empezó a publicitar en la época previa a la campaña del desierto, donde los tatarabuelos de los actuales mega-terratenientes se dispusieron a sacar a los indios de las tierras fértiles (Azul, Olavarría).

mario dijo...

Hola Pablo

He leído sobre historia de pueblos aborígenes para escribir lo que escribí. Los mapuches tienen sus deudas para con sus "hermanos" originarios: no solo que han sido belicosos con los que habitaron en estas tierras sino también fueron conflictivos co otras comunidades que poblaron lo que hoy es Chile. En otro post que cito, lo explico más detalladamente.

Personalmente, prefiero que en esta tierra viva gente que respete las leyes de mi país y que, básicamente, ame la Argentina. Solo así podremos convivr pacíficamente y sin rencores estériles.

Yo nací en San Juan y, por ende, soy "originario": tengo tantos derechos como ellos. No tengo porqué cargar con sus resentimientos ni oportunismos. Acá no hay ciudadanos de primera ni de segunda, ni algunos "más" o "menos dueños" de esta tierra. Hablar de preponderancia de unos sobre otros por el mero hecho de ser criollos, indios, africanos, asiáticos o europeos es racismo.

Saludos.

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