miércoles, 2 de marzo de 2011

Vargas Llosa, kirchnerismo y la verdad de las mentiras

Mario Vargas Llosa
La llegada de Jorge Mario Pedro Vargas Llosa a Buenos Aires ha generado gran inquietud en el kirchnerismo, debido a que ese aclamado escritor peruano ha sido invitado para inaugurar la próxima Feria Internacional del Libro que tendrá lugar en la Ciudad de Buenos Aires a partir del próximo 20 de abril.

El recelo de los aduladores de nuestra Presidente de la Nación se debe a que el Premio Nóbel de Literatura 2010 ha criticado duramente las figuras de Juan Domingo Perón, Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Por ejemplo, en Abril de 2008, Mario Vargas Llosa cuestionó el avance de los "movimientos sociales" en Argentina cuando escribió el artículo titulado "Borges y los piqueteros" en el Diario el País; posteriormente, en una entrevista concedida al Diario La Nación, el escritor peruano dio su parecer sobre varios líderes políticos del mundo y, cuando habló de la primera mandataria argentina, no ahorró críticas manifestando "Cristina Fernández es un desastre total. Argentina está conociendo la peor forma de peronismo: populismo y anarquía. Temo que sea un país incurable"; en Noviembre de 2010, declaró a la Agencia AFP que "La Argentina era un país desarrollado, próspero, se ha ido subdesarrollando por razones puramente políticas... y para mí eso tiene un nombre, que es el peronismo".

El primero en manifestar su contrariedad por la llegada de Vargas Llosa a la Feria Internacional del Libro fue Horacio González, titular de la Biblioteca Nacional, quien escribió una carta a Carlos De Santos, Presidente de la Cámara Argentina del Libro (C.A.L.) en donde, entre otros conceptos, expresó que hay dos versiones del polémico literato peruano "El gran escritor que todos festejamos y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región".

A su vez, un grupo de (autodenominados) intelectuales afines al kirchnerismo expresaron su "profundo desagrado y malestar" en otra carta que dirigieron a la Cámara Argentina del Libro. Firmada por José Pablo Feinmann, Ricardo Forster, Diana Bellessi, Mario Goloboff, Vicente Battista, Mauricio Kartun y Juano Villafañe, entre otros, los "sabiondos K" dejan en claro su posición: “Convertido desde hace años en vocero de los grupos multinacionales editoriales y mediáticos, de un supuesto ‘liberalismo’ de sometimiento y depredación, y de la oposición a lo que ellos denominan ‘gobiernos populistas’ en América latina, Mario Vargas Llosa se ha ensañado de modo muy particular con nuestro país y nuestra sociedad, en declaraciones vastamente difundidas por esos mismos medios.

Lo que se estaba gestando como un nuevo episodio de patoterismo kirchnerista tuvo un vuelco inesperado cuando, según Horacio González, la Presidente Cristina Fernández le ordenó que retirara la carta que remitió a la C.A.L. En una nueva misiva, González explicó que "La Sra. Presidenta me hizo conocer su opinión respecto de que esta discusión no puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido".

Ahora, parece que la titular del Ejecutivo Nacional tuvo un rapto inédito de tolerancia y respeto ante la libertad de expresión. En tal sentido, el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández salió a respaldar la actitud de Jefe de Estado, no sin criticar a Vargas Llosa diciendo que "Es un talentoso escritor, pero pertenece a la derecha más reaccionaria, enemigo de los gobiernos populares y, particularmente, del argentino, al que ha insultado millones de veces, gratuitamente y sin ninguna necesidad".

Página/12, el diario hiperkirchnerista que continuamente nos habla de que que los males de nuestro país son culpa de la oposición y de operaciones políticas, deslizó en varias notas que la invitación de Vargas Llosa respondería a una intencionalidad política, debido a las repercusiones que pueden tener unas nuevas críticas que el peruano pueda vertir sobre los modos del kirchnerismo. Para conocer el pensamiento del sectores más radicalizados del kirchnerismo, es preciso leer Página/12, que es dirigido por el impresentable Horacio Verbitsky. De hecho, además de querernos hacer creer que vivimos en el zenit de nuestra historia como nación, los medios oficialistas censuran todas las noticias que puedan favorecer a los opositores al kirchnerismo y omiten aquellas en que hablan de inflación, inseguridad y corrupción gubernamental. En una entrevista exclusiva con Horacio González, además de resaltar lo democrático de la Presidente de la Nación, ese pasquín avivó temores propios en una pregunta afirmando "En un año electoral no es nada inocente ni ingenuo darle la palabra a Vargas Llosa, ¿no?"; asimismo, en un artículo titulado "Un paso en falso", el escritor Noé Jitrik consideró que "Tenemos razón quienes creemos que invitar a Vargas Llosa a abrir la Feria es un paso en falso, un absurdo compromiso que puede leerse inclusive en el contexto del proceso electoral que se está abriendo con todos los retortijones que conmueven el vientre político local".

No nos debería extrañar entonces que para esta próxima edición de la Feria Internacional del Libro puedan haber algunos hechos de la recurrente intolerancia K. Podemos recordar lo acontecido en el año 2010, cuando Hilda Molina, la médica cubana disidente, fue escrachada al momento de presentar su libro "Mi Verdad" y otro tanto padeció el periodista Gustavo Noriega cuando habló de su libro "INDEK: la historia íntima de una estafa".

En mi opinión, este escandalete no me resulta muy creíble. Pareciera ser otro montaje escénico para terminar beneficiando a la Presidente Fernández, en donde, en pleno año electoral, se intenta atribuirle un carácter de tolerante ante la libertad de expresión que no tuvo ni tiene.
Fue otra bomba de humo. Tal como esa noticia de que la Diputada Nacional Diana Conti, farsante y trepadora si las hay, dijo que estarían trabajando en un proyecto de Reforma Constitucional para habilitar la reelección indefinida del titular del Ejecutivo Nacional; "Queremos una Cristina eterna" dijo esa legisladora autoproclamada "stanlinista". ¿Qué pasó después? Cristina Fernández desmintió todo, se rió de todos los que mordieron el anzuelo y se escandalizaron sin sentido y esta controversia quedó a fojas cero.

Ya transitamos el año electoral y las aguas van agitándose cada vez más. Teniendo en cuenta el paupérrimo nivel de nuestros políticos, debemos prepararnos para escuchar discursos escasos de profundidad y acusaciones cruzadas que solo quedarán  en la banalidad hasta diluirse rápidamente. Habrá que estar atentos no solo para escuchar sino también para decodificar los mensajes. Ojalá algún político se rebele ante esta inercia atn estúpida y destructiva en donde se benefician los mismos de siempre y perdemos casi todos los argentinos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

QUE BUEN REVUELO A CREADO LA LLEGADA DE VARGAS LLOSA, NO CREAMOS QUE ES IMPROVISADA, OBVIO ESTO ESTA PENSADO, LO QUE NO SE ES PARA LOS DISTINTOS GRUPOS GENERA BENEFICIOS, ESTO CREA ÁNGELES Y DEMONIOS, NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR ESTÁN INSULTANDO NUESTRA INTELIGENCIA

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