jueves, 20 de enero de 2011

Pino Solanas: ¿lo nuevo es lo mismo?

Ya entramos a recorrer el 2011, se habla mucho de las candidaturas pero poco y nada de proyectos para un mejor país.

El Diario La Nación publicó un reportaje al Diputado Nacional Fernando "Pino" Solanas, candidato a Presidente de la Nación, en donde se explayó sobre varios temas y hasta se animó a anunciar algunas de las medidas que impulsaría en caso de convertirse en primer mandatario. Las definiciones que Solanas entregó a ese influyente medio de comunicación pueden sonar algunas interesantes aunque no abundan en los métodos de aplicación, los cuales las haría más creíbles.

Ideológicamente hablando, "Pino" Solanas se encuentra próximo al kirchnerismo. Dice que, al igual que la Presidente Cristina Fernández, rechaza la "represión" de las protestas callejeras, que está bien enviar a la policía desarmada para controlar esas movilizaciones porque "Pensar que el manifestante lleva un revólver me parece una grosería, una idea absolutamente reaccionaria" (sí, Pino... ¿todos los piqueteros son bebés de pecho?). Al igual que la Presidente Cristina Fernández, culpa exclusivamente de la inflación a "las grandes empresas están ganando cifras fabulosas en la Argentina". Sostiene que duda que Cristina Fernández intente ser reelecta como titular del Ejecutivo Nacional y cree que Daniel Scioli será finalmente el candidato a Presidente de la Nación por el Partido Justicialista. El mandamás del "Proyecto Sur" habló de la necesidad de implementar un "revolución cultural" en la Argentina y acusó al kirchnerismo de entregar los recursos naturales de nuestro país.

Solanas dijo que promoverá la "libertad de afiliación" en los gremios, incluyendo el reconocimiento jurídico a la Central de Trabajadores Argentinos (C.T.A.). De concretarse, sería un gran paso para la necesaria democratización del movimiento obrero argentino... aunque, conociendo que eso implicaría recortar el poder mafioso de pesos pesados como Hugo Moyano, sabemos que la aplicación de esta medida sería algo muy difícil. Ni siquiera los Kirchner han querido ir en contra de la insaciable apetencia de poder de Moyano y sus socios en la Confederación General del Trabajo.

Una de las promesas más salientes de Solanas es la estatización de los servicios públicos. De hecho, "Pino" afirma que impulsará de la creación de una nueva empresa estatal que se dedique a la extracción, procesamiento y comercialización del petróleo, tal como lo hacía Y.P.F. Lamentablemente, Solanas prefirió no dar más precisión ni mucho menos plantear este proyecto, si es que es tan buen, en el Congreso de la Nación.


La privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales: 
la gran estafa al pueblo argentino

Cuando Carlos Saúl Menem era Presidente de la Nación, se impulsó la polémica "Reforma del Estado", la cual consistía en la privatización de la mayor parte de los patrimonios que poseían tanto el Estado Nacional como los Provinciales. Menem contó con el apoyo de todo el Partido Justicialista (sí, muchos de los que hoy defenestran del neolibralismo menemista) para que se entregara el capital público a manos privadas que se adueñaron de los recursos estratégicos de los argentinos pagando precios prácticamente irrisorios e insultantes para el pueblo. Cuando se iban vendiendo las empresas estatales se nos repetía hasta el hartazgo que lo privado era sinónimo de eficiencia mientras que lo público estaba asociado al atraso, a la burocracia, a lo deficitario, corrupción institucionalizada.

Entre tanto humo de esos slogans privatistas, nadie se tomó tiempo para investigar y denunciar penalmente a esa corrupción que habría estado enquistada en las empresas públicas. No importó a nadie... y las empresas se regalaron.

Hoy en día, son pocos los que recuerdan que fue Néstor Carlos Kirchner, entonces Gobernador de la Provincia de Santa Cruz, quien presionó para que Y.P.F. sea privatizada. De hecho, Cristina Elisabet Fernández, por entonces diputada provincial en Santa Cruz, presionó a legisladores nacionales de su Provincia para que apoyen la entrega de Y.P.F. Era tal su interés que el mismísimo Kirchner se puso al frente del proceso de enajenación de la mítica petrolera estatal para después tomar una porción del precio de venta que en vez de ser destinado al Estado santacruceño, se evaporó vaya a saber dónde... En definitiva, la Provincia de Santa Cruz (léase, Kirchner) recibió, en el año 1993, US$ 654 millones por la venta de Y.P.F.; con ellos, adquirió acciones de la misma empresa: las compró en US$ 290 millones y, seis años más tarde, las vendió por US$ 670 millones. El hoy mártir de la Patria envió toda esa parva de dinero estadounidense al exterior y, hasta el día de hoy, nadie sabe donde está. Una vez más, Kirchner demostró su habilidad y buen olfato para los negocios, tal como cuando durante los años 70, mientras se daba una lucha sangrienta en el país, sel patagónico estaba más ocupado en acrecentar su parimonio personal rematando deudores hipotecarios...

Kirchner y Menem, artífices y socios en otra estafa al pueblo argentino
Lo cierto es que la privatización de Y.P.F. constituyó una tremenda (e impune) estafa al pueblo argentino que tuvo como principales actores a Carlos Menem y a Néstor Kirchner. Así, Y.P.F. fue vaciada por empresarios inescrupulosos, mientras nuestros gobernantes miraban para otro lado y se llevaban su tajada de ese entuerto.

A decir verdad, con el correr de los años, hemos sido testigos de que la tan prometida "eficiencia privada" no fue tal: con la complicidad de los poderes de turno, los monopolios brindaron (y brindan) servicios mediocres, elevaron las tarifas y no cuidan a los usuarios. Entregando recursos como el agua, el petróleo, los servicios de gas y electricidad, además de la invasión de entidades bancarias extranjeras, la Argentina vio seriamente comprometida su soberanía. Como escribió alguna vez Eduardo Galeano, "en Latinoamérica es lo normal: se entregan los recursos en nombre de la falta de recursos".

Se hace preciso volver a tomar el control absoluto de nuestros recursos estratégicos... ¿alguien tendrá el coraje suficiente para luchar contra el imperialismo y los cipayos locales? ¿alguien podrá?

3 comentarios:

Felipe dijo...

Si la gente se informara mas, si escuchara varias campanas, no una sola, pensariamos 2 veces antes de elegir.
No se, al menos sabriamos a quienes NO votar, y no estoy hablando de ninguno en particular...

mario dijo...

Hola Felipe

Coincido con vos. El pueblo argentino muchas veces peca de mediocre por preferir no involucrarse y eso, a la vista está, facilita la faena de quienes constituyen lo peor que tenemos en esta sociedad.

Saludos.

camaleonx dijo...

Pino no es más de lo mismo, es más de lo peor de lo mismo. La gente no tiene lógica ni memoria, por eso el éxito de éste tipo de personajes (primer mandataria incluída).

El día en que recuperemos esas dos virtudes, recién ahí vamos a poder pensar en ser un mejor país.

Saludos
PLPLE

PD: Me gusta el nuevo diseño del blog, felicitaciones!

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina