Horacio Verbitsky (apodado "El Perro") es, sin dudas, uno de los personajes más siniestros de la Argentina.
Actualmente, a pesar de haber sido muy crítico de
Néstor Kirchner (en un programa de televisión dijo que el
santacruceño era "un perejil de los setenta"), se ha convertido en uno de los personajes más influyentes en el
kirchnerismo, llegando a ser determinante en el discurso arbitrario de "derechos humanos" del
oficialismo como así también en materia de políticas en Defensa con el que se han humillado
sistemáticamente a nuestras Fuerzas Armadas.
Dirige el periódico
ultrakirchnerista Página/12 y es miembro de
Carta Abierta, la agrupación de los (
autodenominados) "
intelecutales" que suscriben la forma de hacer política que tienen la Presidente Cristina
Fernández y su marido. Desde su pasquín,
Verbitsky ataca a los opositores a la Presidente
Fernández poniendo el acento en sus debilidades hasta exagerarlas (
Macri lo sabe muy bien) y, a la vez, defiende al
kirchnerismo hasta lo indefendible.
A propósito, como botón de muestra, cuando fue interrogado por la Revista Noticias acerca del curioso incremento del patrimonio familiar de los
Kirchner, como buen hombre de negocios (a pesar de decir ser hombre de izquierda), el Perro justificó
"Es parte de problemas estructurales del país. ¿Tenés un departamento propio? ¿Cuánto vale ese departamento propio? ¿Cuánto vale ese departamento? ¿Cuál es la valuación fiscal? Si el precio de mercado es de 30.000 dólares, la valuación fiscal es de 4.000. Si vos tenés ese departamento en tu declaración y lo vendés el año que viene vas a tener 30.000. Todo el mundo va a decir que multiplicaste por ocho tus ingresos."Por otro lado,
la Iglesia Católica de nuestro país es una molestia para Néstor Kirchner y Cristina Fernández por sus constantes denuncias sobre pobreza que contrastan con los dichos de la Presidente de la Nación con los que se nos quiere convencer de que la Argentina está mejor que nunca, gracias al Frente para la Victoria.
El Cardenal Jorge Mario
Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires y máxima autoridad de la religión católica en la Argentina ha cuestionado en varias oportunidades a
Kirchner y a
Fernández por la prepotencia con la que se manejan a la hora de gobernar nuestro país, como así tampoco ahorra críticas a dirigentes de la oposición. Dado que la Iglesia Católica es aún mayoritaria en este país,
Bergoglio es un personaje incómodo para este poder político de turno.
Es por ello que, como un feroz perro de caza,
Verbitsky gruñe y muestra sus dientes para salir a la caza de "los enemigos" del kirchnerismo.
Bergoglio está ahora en su mira, tal como lo muestran las largas notas difamatorias para con ese sacerdote católico que está publicando en las ediciones dominicales de Página/12.
Lejos de intentar demostrar cuán equivocadas pueden estar las apreciaciones del Arzobispo de Buenos Aires acerca de la realidad de la Argentina, Verbitsky intenta convencer a la gente desde Página/12 de lo miserable que sería Bergoglio al acusarlo de haber sido cómplice por acción de la dictadura militar que gobernó el país entre los años 1976 y 1983. La primera nota fue nota de tapa de Página/12 y tuvo como título
"Operación Cónclave", en donde "el Perro" abona la tesis de que Benedicto
XVI estaría recibiendo fuertes para renunciar como Papa presiones desde el seno de la Iglesia Católica Apostólica Romana, como así también se refiere al cardenal argentino, citando el libro "Iglesia y Dictadura" escrito por el periodista Emilio
Mignone, señalando a
Bergoglio como uno de los sacerdotes católicos que
“se encargaron de cumplir la tarea sucia de limpiar el patio interior de la Iglesia, con la aquiescencia de los prelados”.
No saciado su odio,
Horacio Vertbisky arremetió de nuevo. En la nota titulada
"Recordando con ira",
Verbitsky escribe el testimonio de una
ex catequista católica que sostiene que Jorge
Bergoglio habría sido cómplice de las detenciones de Orlando
Yorio y Francisco
Jalics, dos sacerdotes católicos que trabajaban apostólicamente en villas miserias, al no protegerlos de las acechanzas de los militares que sospechaban de que eran subversivos.
Bergoglio era el superior de la
Congregación Compañía de Jesús, popularmente conocidos como los jesuitas, en San Miguel, Provincia de Buenos Aires. Recientemente, este sacerdote ha escrito el libro titulado simplemente "El Jesuita" en donde intenta plasmar su pensamiento y, entre otras cosas, cuenta cómo fue su labor pastoral durante los años de Dictadura en la Argentina.

En un reportaje que publicó el
Diario Perfil, el Padre
Bergoglio dio su versión de lo acontecido con
Yorio y
Jalics explicando
"Ellos estaban pergeñando una congregación religiosa, y le entregaron el primer borrador de las reglas a los monseñores Pironio, Zazpe y Serra. Conservo la copia que me dieron. El superior general de los jesuitas, quien por entonces era el padre Arrupe, dijo que eligieran entre la comunidad en que vivían y la Compañía de Jesús y ordenó que cambiaran de comunidad. Como ellos persistieron en su proyecto, y se disolvió el grupo, pidieron la salida de la Compañía. Fue un largo proceso interno que duró un año y pico. No una decisión expeditiva mía. Cuando se le acepta la dimisión a Yorio (también al padre Luis Dourrón, que se desempeñaba junto con ellos) –con Jalics no era posible hacerlo, porque tenía hecha la profesión solemne y solamente el Sumo Pontífice puede hacer lugar a la solicitud–, corría marzo de 1976, más exactamente era el día 19; o sea, faltaban cinco días para el derrocamiento del gobierno de Isabel Perón. Ante los rumores de la inminencia de un golpe, les dije que tuvieran mucho cuidado. Recuerdo que les ofrecí, por si llegaba a ser conveniente para su seguridad, que vinieran a vivir a la casa provincial de la Compañía."Travesuras de un Perrito
De reconocida y oscura militancia en Montoneros, Verbitsky se refugió en el periodismo para, desde allí, disparar contra todo y todos como si él tuviera autoridad moral para erigirse en el juez supremo de nuestro país. Como un adolescente, se para enfrente a criticar a toda institución con unas ínfulas insoportables. Hay que decir que
ese desinformador es no solo un impresentable y un mercenario, sino que es un personaje que quiere convencernos de que su historia de vida es inmaculada.
Como montonero, quien hoy se nos presenta como un periodista "serio y
comprometido", fue uno de los cerebros de la inteligencia de esa nefasta
organización clandestina que tanto terror sembró en nuestro país.
Aunque,
lo peor de este energúmeno no es solo su pasado como terrorista sino que hay evidencias que lo señalan como un posible "doble agente": no solo que militaba en Montoneros, sino que habría sido también un espía de las Fuerzas Armadas cuando éstas ejercían el temido Terrorismo de Estado. El caso emblemático de su traición a sus camaradas es la muerte de Rodolfo Walsh, quien fuera asesinado en una extraña emboscada por fuerzas parapoliciales en Marzo de 1977. También se lo vinculó con el asesinato de Francisco Urondo y el secuestro y tortura de Jacobo Timmerman, ambos referentes montoneros con los que, se suponía, trabaja codo a codo. Quien aparentaba ser un apasionado guerrillero, en 1978, estaba del lado de los militares cuando
escribió el libro "El poder aéreo de los argentinos", en donde se resalta el accionar de las Fuerzas Aéreas de aquellos difíciles años.
Debido a sus traiciones, es mirado de reojo por otras personas cercanas a los Kirchner. Sin ir más lejos, la
verborrágica Hebe Pastor de
Bonafini dijo
"Verbitsky es un sirviente de EE.UU., recibe un sueldo de la Fundación Ford y, además de ser judío, es totalmente pronorteamericano".
Rodolfo Galimberti, dirigente montonero, declaró alguna vez sobre
Verbitsky "tira mierda para todos lados como si él meara agua bendita".
Según informa el portal
Seprin,
Horacio Verbitsky fue partícipe activo de:
→ El asesinato del ministro del Interior radical Arturo Mor
Roig→ El estallido del comedor de Seguridad Federal, uno de los atentados más sangrientos que padeció la Argentina (algunos sostienen que el número de muertos fue mayor que el que produjo el atentado terrorista que voló la Embajada de
Israel, en 1992)
→ La explosión de una bomba en el Estado Mayor General del Ejército.
→ Un "daño colateral": la muerte de civiles inocentes al hacer estallar un ómnibus. Ese botón lo apretó el propio
Horacio Verbitsky.
→ Encabezó ANCLA (Agencia de Noticias Clandestina), que comunicaba los atentados de esa banda terrorista.

Fue asesor del general
Velazco Alvarado en Perú (1974) , a quien le escribía los discursos.
→ Fue colaborador del comodoro Juan José
Güiraldes (1979) en la redacción del libro "El Poder Aéreo de los Argentinos" cuando otros de sus compañeros de armas habían muerto en enfrentamientos o simplemente desaparecido.
→ Fue colaborador de la Editorial Contrapunto, que publicaba los libros de
ex terroristas del
ERP y del
MTP (Años 80')
→ Fue uno de los máximos responsables de la redacción del semanario marxista "El Periodista" (Años 80')
→ Colaboró con la terrorista revista "Entre Todos" (
MTP), la golpista "Confirmado", "Casa de las
Américas", "El Porteño", "Crisis", "Humor", etc.
→ Criticó severamente la Ley de Punto Final -propuesta por el gobierno de Raúl
Alfonsín- pues señalaba que la misma consagraría "la impunidad de militares por violaciones a los derechos humanos" (1986) ; cuando lo que en realidad ocurrió fue que él y otros terroristas consiguieron la impunidad para los actos delictivos que desarrollaron durante los años Setenta como consecuencia de la prescripción de las causas dispuesta por esa ley.
Verbistky jamás será juzgado por los crímenes que él mismo cometió.
→ En 1987 promovió una acción judicial que implantó la censura previa en el país. Con la complicidad del juez Martín
Irurzun y del recientemente destituido funcionario municipal Eduardo
Jozami, quien en ese momento era uno de los
capitostes de la
UTPBA (Unión de
Trabajadores de Prensa de Buenos Aires), impidió que cinco diarios de la Capital Federal publicaran una solicitada cuyo texto le disgustó.
→ Durante la gestión
presidencial de Raúl
Alfonsín asesoró en forma "oficiosa" al ministro de Defensa,
Dr.
Horacio Jaunarena; a quien tuvo que explicarle, junto a Jorge
Lanata, que "Página/12" no había tenido "nada que ver" con el sangriento
copamiento del
RIM III de La Tablada (1989), cuando era bien sabido que "El Perro" conocía de antemano lo que ocurriría, que la máxima
dirigencia del
MTP escribía columnas en ese diario y que dos de los terroristas que
intervinieron en el ataque eran empleados en el mismo.
→ En 1992 señaló que se estaba llevando a cabo "una campaña en su contra" por el solo hecho de que muchos rememoraron su paso por "Montoneros". Consiguió la solidaridad del senador
norteamericano del partido Demócrata,
Alan Cranston, un individuo que, en realidad, siempre fue afiliado al partido Comunista de
EEUU y que estuvo detenido por provocar graves disturbios en ese país durante su juventud.
→ Es muy comentada en medios bien informados la presunta pertenencia de
Horacio Verbitsky al Servicio de
Inteligencia de la Fuerza Aérea Argentina (
SIFA).
→ Pero esto no es todo.
Recientemente criticó a los argentinos que sacaron
legítimamente su dinero del país ante los severos daños que ha sufrido el derecho de propiedad con la
confiscación forzosa de depósitos. Llama a eso "vaciamiento" pero olvida cuando él mismo fue el encargado de sacar de la Argentina 54 de los 60 millones de dólares producto del pago del rescate por el secuestro de los hermanos
Born. Lo hizo en los Años 70'. Utilizó valija diplomática -libre de control aduanero- de la embajada de Cuba en Buenos Aires. Y los sacó de a fajos de 5 millones. Iban a Lima, donde operaba
Verbistsky como asesor del general
Velazco Alvarado. En la capital peruana hizo todos los arreglos para que el dinero saliera en los aviones de la línea aérea cubana -que tenía vuelos regulares allí- y no en Buenos Aires, todo ello para facilitar el traslado del "botín". Los 54 millones de dólares que "El Perro" envió al país tiranizado por
Fidel Castro en los Años 70'
equivaldrían,
aproximadamente, a 120 millones de dólares actuales que están depositados en el Banco Nacional de Cuba. De ese dinero sólo se devolvió una pequeña parte a los "Montoneros". El resto se utilizó para financiar guerrillas en América Latina que mataron a numerosas personas. Que la Argentina haya sido un sostén financiero del régimen
castrista es mucho peor que el hecho de sacar los ahorros de la Argentina para impedir que sean confiscados por sus gobiernos.
→
Verbitsky pudo "facilitar" la salida de la Argentina de un "botín" obtenido en secuestros dispuestos por la asociación ilícita montonera que él integró, pero le molesta que otros puedan sacar su dinero del país.
→ Pero todavía hay más: Ahora hasta la propia izquierda desconfía de él a raíz de un extraño aporte monetario efectuado por la Fundación
Ford para financiar algunos de los programas del Centro de Estudios Legales y Sociales (
Cels) presidido por
Verbitsky.
Con semejante prontuario, ¿hemos de creer en lo que diga
Horacio Verbitsky?