miércoles, 31 de marzo de 2010

Entre dos tierrras (Héroes del Silencio)



Héroes del Silencio es una banda de rock española que se formó en el año 1985 en la Ciudad de Zaragoza, con influencias del rock, punk y pop. Liderados por el carismático cantante Enrique Bunbury (cuyo nombre real es Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy), la banda se integraba además por Juan Valdivia en guitarras, Joaquín Cardiel en bajo y Pedro Andreu en batería y percusión.

A finales de 1987, logran grabar un EP denominado Héroes de Leyenda, con el cual empiezan a ganar notoriedad en España. En 1988, ya reclutados por la discográfica EMI, lanzan el disco El mar no cesa, con el cual logran un notable éxito comercial en ventas.

En 1990, el ex Roxy Music Phil Manzanera los actuar en vivo y se ofrece a producirles el siguiente disco, convencido del potencial de la banda. Así, va tomando forma Senderos de Traición, uno de sus trabajos más exitosos de su carrera y con el que salieron de gira por Europa y Latinoamérica. "Entre dos tierras" fue la canción más destacada de este disco.

El espíritu del vino fue el disco que editaron en 1993 y con el que consolidaron su fama en Europa y Latinoamérica, por donde extendieron sus conciertos. Durante este tiempo, aumentaron las tensiones en la banda que terminaron provocando la separación que se hizo realidad poco después de la salida del siguiente trabajo discográfico, Avalancha, en el año 1996.

Luego de haber emprendido proyectos en solitario en los que Bunbury fue el único exitoso, los Héroes del Silencio decidieron volver a reunirse para realizar una gira conmemorando los veinte años de su primer disco y, aunque no lo dijeron expresamente, engrosar sus cuentas bancarias. Como pasa en todos los casos de regresos de bandas de rock, la vuelta de Héroes del Silencio vino acompañada con la edición de los correspondientes CD y DVD.

martes, 30 de marzo de 2010

Humo del Infierno, grietas en la Iglesia

The New York Times es el diario más influyente del mundo. Recientemente, sacudió a la opinión pública mundial con duras acusaciones contra el Papa Benedicto y autoridades de la Iglesia Católica por supuestos casos de pedofilia.

El mes pasado se habló de Peter Hullerman, un sacerdote que cometió abusos en la diócesis de Munich en la época en que Ratzinger fue arzobispo. A fines de 1979, Hullermann fue suspendido en la ciudad alemana de Essen debido a varias denuncias presentadas por padres que lo acusaban de pedofilia. New York Times sostuvo que, lejos de sancionarlo y denunciarlo penalmente, Ratzinger dispuso el traslado de Hullermann, de por entonces 32 años de edad, a la Ciudad de Munich. Hullermann fue condenado por un tribunal de la Alta Baviera a 18 meses de cárcel en libertad condicional por abusar de un niño en 1985. Volvió a trabajar en 1986, y estuvo en servicio hasta hace dos semanas. Después de que la prensa destapara su caso, fue suspendido.

El Times afirma que la Iglesia Católica Apostólica Romana habría encubierto unos doscientos casos de abusos de menores en los Estados Unidos. El acusado es el sacerdote Lawrence Murphy, fallecido en 1998, que entre 1950 y 1974 trabajó en una conocida escuela para niños sordos. En 1996, el entonces cardenal Ratzinger no respondió a dos cartas del entonces arzobispo de Milwaukee, Rembert G. Weakland, con respecto al caso, asegura el rotativo neoyorquino. El Cardenal Tarcisio Bertone dispuso el traslado de Murphy, mientras se llevaba adelante una investigación para descubrir la realidad de los hechos.

Según informa el Diario El País, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, ha publicado hoy completa la nota enviada al diario estadounidense en la que afirma que no se castigó a Murphy porque estaba "muy enfermo". Lombardi subraya que el Vaticano solo fue informado del caso en 1996, años después de que la investigación hubiera terminado, y afirma que el cura no fue expulsado del clero "porque el derecho canónico no prevé castigos automáticos". La realidad es que algunos delitos sí preven ese tipo de correctivo: la revelación del secreto del sumario, por ejemplo, está penada por el código canónico con la excomunión automática.El comunicado oficial indica que, al abusar sexualmente de niños sordos, el padre Murphy "violó la ley, y cosa aún más importante, la sagrada fe que las víctimas pusieron en él". Lombardi aprovecha para recordar que "las normas de la Iglesia no han prohibido nunca denunciar los abusos a menores a las autoridades judiciales". Pero la afirmación es cuando menos dudosa: tanto el Código como la instrucción Crimen Sollicitationis, de 1962, penan severamente la revelación de los casos juzgados por el Vaticano, y la costumbre durante decenios ha sido no denunciar a los criminales a la justicia y lavar en casa los trapos sucios para tratar de evitar el escándalo.

El portal Zenit publicó la opinión del periodista Riccardo Cascioli que concluyó que “Los documentos dicen de hecho que los únicos que se preocuparon por el mal realizado por Murphy fueron los responsables de la arquidiócesis norteamericana y la Congregación para la Doctrina de la Fe, mientras que las autoridades civiles habían archivado el caso. Concretamente, la Congregación para la Doctrina de la Fe, implicada en la cuestión sólo entre 1996 y 1997, dio la indicación de proceder contra Murphy a pesar de que la lejanía temporal de los hechos constituyera un impedimento a la norma del derecho canónico”.

En Irlanda, la situación es también sombría. La B.B.C. informó que existen acusaciones presentadas por 320 personas contra 46 sacerdotes, 11 de los cuales fueron condenados por abusos sexuales a menores, por hechos ocurridos entre 1975 y 2004. Visiblemente consternado, el Arzobispo de Dublin Diarmuid Martin manifestó públicamente "Ofrezco a cada uno de los superviviente mis disculpas, pena y vergüenza. El hecho de que los abusadores eran sacerdotes representa una afrenta para el sacerdocio. Ninguna palabra de disculpa será suficiente". El Papa Benedicto XVI ha aceptado la dimisión del obispo irlandés John Magee, de 73 años y ex secretario privado de Juan Pablo II, que presentó su renuncia hace un año tras ser acusado de encubrir los abusos sexuales en su diócesis, según han anunciado hoy fuentes del Vaticano.

Otro caso aberrante se conoció en la Congregación Legionarios de Cristo, cuyo fundador, el Padre Marcial Maciel está señalado como protagonizar abusos sexuales contra seminaristas y de ser padre de dos hijos. El Padre Maciel fue cercano al Papa Juan Pablo II; Maciel acompañó a Juan Pablo II en los viajes que realizó a México en 1979, en 1990 y en 1993. Juan Pablo II nombró a Maciel miembro de la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la formación de los candidatos al sacerdocio en las circunstancias actuales (1991); miembro de la Comisión Interdicasterial para la justa distribución del clero (1991); miembro de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (1992); miembro del Sínodo de los Obispos sobre la Vida consagrada y su misión en la Iglesia y en el mundo (1993); consultor permanente de la Congregación para el clero (1994) y miembro de la Asamblea especial para América del Sínodo de los Obispos (1997). En el año 2006, luego de haber recibido denuncias contudentes, Benedicto XVI lo separó de su cargo y le ordenó a Maciel que se retirara a "una vida de oración y penitencia"; el Padre Maciel falleció el día 30 de enero de 2008, a la edad de 87 años. El actual Director General de dicha congregación, Padre Álvaro Corcuera, dijo que "Queremos ofrecer, una vez más, una expresión de profundo dolor y pesar hacia todas las víctimas que han sufrido estos actos. Es un acto de perdón que no tiene ninguna otra finalidad que la de abrir nuestro corazón con humildad a todas y cada una de las personas que han sido dañadas, y desgraciadamente escandalizadas, por las acciones de nuestro fundador, el Padre Maciel".

Como si todo eso fuera poco, se supo que la justicia chilena ha condenado hoy a 817 días de prisión al religioso español José Ángel Arregui Eraña (Bilbao, 1957) por posesión de pornografía infantil.

Con tantos golpes recibidos últimamente, la Iglesia desde Benedicto XVI no ha esquivado la responsabilidad que le toca. El Sumo Pontífice llamó a separar pecado del pecador cuando dijo
"Tenemos que aprender a ser intransigentes con el pecado, comenzando por los nuestros, e indulgentes con las personas". Respecto al escándalo suscitado en Irlanda, Benedicto XVI dijo sentir "vergüenza y remordimiento", pidió perdón a las víctimas y solicitó que los criminales involucrados se somentan "ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos".

Las voces de apoyo a Benedicto XVI no tardaron en llegar. La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) emitió un comunicado "en nombre de los obispos católicos de Estados Unidos, nosotros, los miembros del Comité Ejecutivo de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos escribimos para expresar nuestra profunda preocupación por aquellos a quienes se ha dañado con el crimen y el pecado del abuso sexual por miembros del clero, así como nuestro profundo agradecimiento por el respaldo que el Papa Benedicto XVI nos ha dado para dar respuesta a las víctimas, tratar con los responsables del abuso y crear ambientes seguros para los niños". A su vez, el Arzobispo de Nueva York, Mons. Timothy Dolan se manifestó comprensivo para con los fieles católicos que sienten desazón por los casos de pedofilia que han trascendido y recalcó que el Papa es "es un líder en la purificación, en la reforma y la renovación de la Iglesia".

En la Argentina, el Padre Luis Farinello también opinó sobre este tema. Farinello, quien en más de una oportunidad se ha manifestado a favor de que el celibato sacerdotal sea optativo en vez de obligatorio, sintetizó que "La experiencia mía de tantos años de cura es que si el sacerdote tiene una señora, una chica, la gente no hace drama. Si el cura es buen tipo, se rompe trabajando, ella es buena, la conoce la comunidad, la gente no hace drama". Respecto a las graves acusaciones de encubrimiento hacia la Iglesia, el cura afirmó que "siempre ha tratado de esconder estos casos para que no haya escándalo".

Por su parte, el Padre Gabriele Amorth, reconocido exorcista, reflexionó que "el demonio tienta a los hombres de Iglesia y entonces no nos debe maravillar si también los sacerdotes, que tienen todos los auxilios divinos, de la oración y los sacramentos, caen en la tentación. También ellos viven en el mundo y pueden caer como hombres del mundo".

Como católico, es ciertamente desagradable leer sobre estas noticias. Es lamentable que aquellos que se consagraron a Dios en el Sacramento del Orden Sagrado desprecien tan vilmente al sacerdocio que Cristo legó.

Es también doloroso cuando se detectan personas que sacan a relucir con saña sus resentimientos contra la Iglesia Católica, empezando por diversos estados que ha tenido en esta institución a alguien que no ha sido siempre complaciente con ciertos dictámenes. La Iglesia Católica ha sido crítica de ciertas políticas impulsadas por la Organización de la Naciones Unidas y de los países más poderosos del mundo, es por eso que no es para extrañarse que las miserias de ciertos integrantes de la Iglesia sean expuestos para enardecer odios y rencores.

Lamentablemente, estos casos de corrupción terminan casi eclipsando el inmenso bien que a diario realiza la Iglesia Católica en todo el mundo: en silencio, día a día, en todo el mundo, sacerdotes, religiosas y laicos consagrados atienden escuelas, hospitales, orfanatos, comedores infantiles, universidades pero no son tapas de diarios y revistas.

Esperemos que en todos esos casos puedan actuar los tribunales competentes y que hagan justicia. Pero, la que más importa es la Justicia de Dios.


10 mitos sobre la pedofilia y sacerdotes católicos
(fuente: es.catholic.net)

■ Mito 1: Es más probable que sacerdotes católicos, en comparación con otros grupos de hombres, sean pedófilos.

Esto es simplemente falso. No existe evidencia alguna de que los sacerdotes estén más inclinados a abusar de los niños que otros grupos de hombres.

El uso y abuso de los niños como objeto de gratificación sexual por parte de los adultos es epidémico en todas las clases sociales, profesiones, religiones y grupos étnicos alrededor del mundo, según lo demuestran claramente las estadísticas acerca de la pornografía, el incesto y la prostitución infantil. La pedofilia (el abuso sexual de niños preadolescentes) entre los sacerdotes es extremamente rara, pues afecta solamente al 0.3% del clero. Esta cifra, citada en el libro Pedophiilia and Piresthood (Pedofilia y Sacerocio), escrito por el estudioso no-católico Philip Jenkins, está tomada del estudio más amplio que existe hoy día sobre este tema. Concluye que solamente uno de entre 2,252 sacerdotes que formaron parte del estudio a lo largo de un período de más de 30 años, se ha visto afectado por la pedofilia. En los escándalos recientes de Boston, solamente 4 de entre más de los 80 sacerdotes etiquetados por los medios de comunicación como "pedófilos" son en realidad culpables de abusar de niños pequeños.

La pedofilia es un tipo particular de desorden sexual compulsivo en el cual un adulto (hombre o mujer) abusa de niños preadolescentes. La gran mayoría de los escándalos sexuales del clero que están saliendo a la luz ahora no entran propiamente en la categoría de pedofilia. Más bien, se deben calificar como efebofilia o atracción homosexual hacia adolescentes. Aunque el número total de sacerdotes que cometen abuso sexual es mucho más alto que el de los que son culpables de pedofilia, la cifra total queda aún por debajo del 2% que es semejante al porcentaje que se da entre hombres casados (Jenkins, Pedophilia and Priests).

Con ocasión de la crisis actual en la Iglesia, otros grupos religiosos e instituciones no religiosas han admitido tener problemas semejantes tanto de pedofilia como de efebofilia entre las filas de su clero o personal. No hay evidencia de que la pedofilia sea más común entre el clero católico, que entre los Ministros protestantes, los líderes Judíos, los médicos, o miembros de cualquier otra institución en la que los adultos ocupen posiciones de autoridad sobre los niños.


■ Mito 2: El estado célibe de los sacerdotes conduce hacia la pedofilia

El celibato no es causa de ninguna adicción sexual desviada, entre las que se cataloga la pedofilia. De hecho, en comparación con los sacerdotes, es tan probable que los hombres casados abusen sexualmente de los niños (Jenkins, Pedophilia and Priests). Entre la población general, la mayoría de los transgresores son hombres heterosexuales reincidentes que abusan sexualmente de las niñas. También hay mujeres que cometen este tipo de abusos sexuales. Aunque es difícil obtener estadísticas exactas sobre el abuso sexual de los niños, los rasgos característicos de los que repetidamente cometen abuso sexual con niños han sido bien descritos. El perfil de los abusadores sexuales de niños nunca incluye adultos normales que se sienten atraídos eróticamente hacia los niños como resultado de la abstinencia (Fred Berlin, Compulsive Sexual Behaviors, in Addiction and Compulsion Behaviors [Boston: NCBC, 1998]; Patrick J. Carnes, Sexual Compulsion: Challenge for Church Leaders, in Addiction and Compulsion; Dale O'Leary, Homosexuality and Abuse).


■ Mito 3: Si los sacerdotes se casaran, desparecerían la pedofilia y otras formas de conducta sexual desviada

Algunas personas incluyendo algunos disidentes católicos que suelen expresar su disconformidad en público se están aprovechando de esta crisis para promover sus propios intereses. Como respuesta a los escándalos, algunos están exigiendo que el clero sea casado, como si el matrimonio hiciera que "ciertos" hombres dejasen de molestar sexualmente a los niños. Esta afirmación se desmiente con las estadísticas mencionadas antes sobre el hecho de que, comparados con los sacerdotes célibes, es igualmente común que los hombres casados abusen sexualmente de los niños. (Jenkins, Pedophilia and Priests).

Dado que ni el ser católico ni el ser célibe predispone a una persona a caer en la pedofilia, el clero casado no resolvería el problema (Doctors call for pedophilia research, The Hartford Currant, March 23). No hay más que mirar a las crisis en otras religiones, sectas o profesiones para ver este punto con claridad.

El hecho es que hombres heterosexuales sanos no suelen caer en la atracción erótica hacia los niños como resultado de su abstinencia.


■ Mito 4: El celibato sacerdotal fue una invención medieval

Mentira. En la Iglesia católica de Occidente, el celibato se practicó ya universalmente a partir del siglo IV, comenzando con la adopción que S. Agustín hizo de la disciplina monástica para todos sus sacerdotes. Además de las muchas razones prácticas para adoptar esta disciplina se suponía que era un buen medio para evitar el nepotismo el estilo de vida célibe permitía a los sacerdotes ser más independientes y disponibles. Este ideal era también una oportunidad para que los sacerdotes dieran también testimonio del mismo estilo de vida que sus hermanos los monjes. La Iglesia no ha cambiado las normas del celibato, porque con el paso de los siglos se ha dado cuenta del valor práctico y espiritual que posee (Pablo VI, carta encíclica sobre El celibato sacerdotal, 1967). De hecho, incluso en la Iglesia católica del Este que admite también la posibilidad de tener sacerdotes casados los obispos son elegidos solamente entre los sacerdotes no casados.

Cristo reveló el verdadero valor y significado del celibato. Los sacerdotes católicos, desde S. Pablo hasta el presente le han imitado en la total donación de si mismos a Dios y a los demás viviendo célibes. Aunque Cristo elevó el matrimonio al nivel de sacramento que revela el amor y vida de la Santísima Trinidad, él fue también testigo vivo de la vida futura. Los sacerdotes célibes son para nosotros testigos vivos de esta vida futura en la cual la unidad y el gozo del matrimonio entre un hombre y una mujer son sobrepasados por la perfecta y amorosa comunión con Dios. El celibato entendido y vivido adecuadamente libera a la persona para amar y servir como Cristo lo hizo.

En los últimos cuarenta años, el celibato ha sido un testimonio todavía más poderoso del sacrificio amoroso de hombres y mujeres que se ofrecen a si mismos para servir a sus comunidades.


■ Mito 5. Mujeres sacerdotes ayudarían a solucionar el problema

No hay en absoluto ninguna conexión lógica entre el comportamiento desviado de una pequeña minoría de sacerdotes varones y la inclusión en sus filas de las mujeres. Aunque es verdad que según muestran la mayoría de las estadísticas sobre abuso de niños es más común que los hombres abusen de ellos, el hecho es que también hay mujeres que molestan sexualmente a los niños. En 1994, el National Opinion Research Center demostró que la segunda forma más común de abuso sexual de niños era el de mujeres que abusaban de niños varones. Por cada tres varones abusadores sexuales de niños, hay una mujer abusadora. Las estadísticas sobre las mujeres que abusan sexualmente de otros son más difíciles de obtener porque el crimen es más oculto (entrevista con el Dr. Richard Cross, "Una cuestión de carácter", National Opinion Research Center; cf. Carnes). Además, es más imporbable que sus víctimas más frecuentes, los niños, reporten los abusos sexuales, especialmente cuando el abusador es una mujer (O'Leary, Child Sexual Abuse).

Hay razones por las cuales la Iglesia no puede ordenar sacerdotes a las mujeres (como Juan Pablo II ha explicado en numerosas ocasiones). Pero esto nos sacaría ahora del tema. El debate sobre la ordenación de las mujeres no está para nada relacionado con el problema de la pedofilia ni con otras formas de abuso sexual.


■ Mito 6: La homosexualidad no está conectada con la pedofilia

Esto es simplemente falso. Es tres veces más probable que los homosexuales sean pedófilos que los hombres heterosexuales. Aunque la pedofilia exclusiva (atracción hacia los preadolescentes) es un fenómeno extremo y raro, un tercio de los varones homosexuales sienten atracción por los adolescentes (Jenkins, Priests and Pedophilia). La seducción de adolescentes varones por parte de homosexuales es un fenómeno bien documentado. Esta forma de comportamiento desviado es el tipo más común de abuso obrado por sacerdotes y está directamente relacionado con el comportamiento homosexual.

Como Michael Ross muestra en su libro, Goodbye!, Good Men ((Adiós,
hombres buenos!), hay una activa sub-cultura homosexual dentro de la Iglesia. Esto se debe a varios factores. La confusión que se ha dado en la Iglesia como resultado de la revolución sexual de los años 60, el tumulto posterior al Concilio Vaticano II, y una mayor aprobación de la homosexualidad por parte de la cultura. Todo esto hizo que se creara un ambiente en el cual homosexuales varones activos fueron admitidos y tolerados en el sacerdocio. La Iglesia se ha apoyado también más en la psiquiatría para valorar la idoneidad de a los candidatos al sacerdocio y para tratar a los sacerdotes que tenían problemas. En 1973, The American Psychological Association (Asociación Psicológica Americana) dejó de considerar la homosexualidad como una orientación objetivamente desordenada y la suprimió de su Manual Diagnóstico y Estadístico (Nicolosi, J., Reparative Therapy of Male Homosexuality, 1991; Diamond, E,. Et al. Homosexuality and Hope, documento no publicado de la CMA). Lógicamente, el tratamiento de comportamientos sexuales desviados se vio afectado por este cambio de actitud.

Mientras la actitud de la Iglesia hacia quienes tienen problema de atracción homosexual se ha caracterizado por la compasión, también ha sido firme y constante en sostener el punto de vista de que la homosexualidad es objetivamente desordenada y que el matrimonio entre un hombre y una mujer es el único contexto propio para el ejercicio de la actividad sexual.


■ Mito 7: La Jerarquía católica no ha hecho nada para solucionar la pedofilia

Aunque todos estamos de acuerdo en que la jerarquía no ha hecho lo suficiente, esta afirmación es, sin embargo, falsa. Cuando el Código de Derecho Canónico fue revisado en 1983, se añadió un pasaje importante:

(CIC c. 1395,2*).

Pero ciertamente, no es lo único que la Iglesia ha hecho. Los obispos, comenzando con el Papa Pablo VI en 1967, publicaron una advertencia dirigida a los fieles sobre las consecuencias negativas de la revolución sexual. La encíclica papal Sacerdotalis coelibatus (sobre el celibato sacerdotal), trató el tema del celibato sacerdotal en medio de un ambiente cultural que exigía mayor "libertad" sexual. El Papa volvió a reafirmar el celibato al mismo tiempo que apelaba a los obispos para que asumieran responsabilidad por "los hermanos sacerdotes afligidos por dificultades que ponen en peligro el don divino que han recibido". Aconsejaba a los obispos que buscaran ayuda para estos sacerdotes, o, en casos graves, que pidieran la dispensa para los sacerdotes que no podían ser ayudados. Además, les pidió que fuesen más prudentes al juzgar sobre la aptitud de los candidatos al sacerdocio.

En 1975, la Iglesia publicó otro documento llamado Declaración sobre ciertas cuestiones sobre la ética sexual (escrito por el cardenal Josef Raztinger) que trataba explícitamente, entre otros asuntos, el problema de la homosexualidad entre los sacerdotes. Tanto el documento de 1967 como el de 1975 tratan el tema de las desviaciones sexuales, incluso la pedofilia y la efebofilia, que son especialmente frecuentes entre los homosexuales.

En 1994, el Ad hoc Committee on Sexual Abuse (Comité sobre abuso sexual de la Conferencia Episcopal Americana) publicó unas orientaciones dirigidas a las 191 diócesis de Estados Unidos para ayudarles a crear unas líneas de acción para tratar el problema de abuso sexual de menores. Casi todas las diócesis redactaron sus propias directrices (USCCB document: Guideliness for dealing with Child sexual Abuse, 1993-1994). En estas fechas la pedofilia se reconocía ya como un desorden que no podía ser curado, y como un problema que se estaba agravando debido al aumento de la pornografía. Antes de 1994, los obispos siguieron la opinión de los psiquiatras expertos que creían que la pedofilia podía ser tratada con éxito. Los sacerdotes convictos de abuso sexual eran enviados a uno de los establecimientos especializados de los Estados Unidos. Los obispos frecuentemente se basaban en los juicios de los expertos para determinar si los sacerdotes estaban listos para volver al ministerio. Esto no mitiga la negligencia por parte de algunos miembros de la jerarquía, pero por lo menos ayuda a entender mejor la cuestión.

Como respuesta a los escándalos recientes, algunas diócesis están creando comisiones especiales para afrontar los casos de abuso de menores, y también están creando grupos de defensa de las víctimas; y están reconociendo oficialmente que se debe atender inmediatamente cualquier legítima acusación.


■ Mito 8: La enseñanza de la Iglesia sobre moralidad sexual es el verdadero problema, no la pedofilia

La enseñanza de la Iglesia sobre la moralidad sexual se basa en la dignidad de la persona humana y en la bondad de la sexualidad humana. Esta enseñanza condena el abuso de los niños en todas sus formas, lo mismo que condena otros crímenes sexuales reprensibles como la violación, el incesto, la pornografía infantil y la prostitución infantil. En otras palabras, si estas enseñanzas se vivieran, no existiría el problema de la pedofilia.

La creencia de que esta enseñanza conduce a la pedofilia se basa en un concepción falsa o en una deliberada falsa interpretación de la moral sexual católica. La Iglesia reconoce que la actividad sexual sin el amor y compromiso que se da solamente en el matrimonio, disminuye la dignidad de la persona humana y a fin de cuentas es destructiva. En lo que se refiere al celibato, siglos de experiencia han probado que hombres y mujeres pueden abstenerse de la actividad sexual al mismo tiempo que se realizan plenamente viviendo una vida sana y llena de sentido.


■ Mito 9: Los periodistas católicos han ignorado el problema de la pedofilia

Como todo lector de CRISIS sabe, esta afirmación es claramente falsa. Nuestro artículo de portada de octubre de 2001 se titulaba así: The High Price of Priestly Pederasty, (El alto precio de la pederastia de los sacerdotes), una exposición del escándalo que saldría a la superficie en el resto de la prensa tres meses después. Puedes leer nuestro artículo haciendo click sobre el título.

Y nosotros no fuimos los únicos que hemos seguido el problema de pedofilia/pederastia. Charles Sennot, autor de Broken Covenant, Rod Dreher de la National Review, el cofundador de CRISIS, Ralph McIncerny, Maggie Gallagher, Dale O'Leary, The Catholic Medical Association, Michael Novak, Peggy Noona, Bill Donohue, Dr. Richard Cross, Philip Lawler, Alan Keyes, and Msgr. George Kelly han cubierto este tema ampliamente.

El hecho de que el resto de los medios de comunicación haya ignorado nuestro trabajo, no significa que no lo hayamos hecho.


■ Mito 10: El requisito del celibato limita el número de candidatos al sacerdocio, con el resultado de que haya un número alto de sacerdotes sexualmente desequilibrados

Primero de todo, no existe un "alto número de sacerdotes sexualmente desequilibrados". De nuevo afirmamos que la gran mayoría de los sacerdotes son normales, sanos y fieles. Cada día demuestran que son dignos de la confianza de aquellos cuyo cuidado se les ha confiado.

En segundo lugar, quienes no se sienten llamados a una vida de celibato están ipso facto excluidos de poder ser sacerdotes católicos. De hecho, la mayoría de los hombres no está llamada a ser célibe. Sin embargo, algunos están llamados, y de entre ellos algunos están llamados por Dios al sacerdocio.

La vocación sacerdotal, como el matrimonio, requiere el mutuo y libre consentimiento de ambas partes. Por tanto, la Iglesia debe discernir si un candidato es verdaderamente digno y apto mental, física y espiritualmente para comprometerse a una vida de servicio sacerdotal. El deseo que un candidato tenga de ser sacerdote no constituye de por sí una vocación. Los directores espirituales y vocacionales conocen ahora mejor que nunca las deficiencias de carácter que hacen que un candidato, en otros campos cualificado, no sea apto para el sacerdocio.

lunes, 29 de marzo de 2010

"Las mentiras más exitosas de Cristina"

Por Jorge Oviedo

El gobierno de Cristina Kirchner ha logrado instalar algunas ideas entre quienes no son sus ciegos y fanáticos seguidores. A fuerza de repetir consignas llenas de falsedades, hay gente bien intencionada que les cree. Con otras, como las falsificadas estadísticas oficiales a partir del copamiento del Indec utilizando incluso métodos patoteriles, no han tenido éxito. Nadie cree, por ejemplo, en el índice de precios al consumidor oficial.

La siguiente es una breve e incompleta lista de las falsedades económicas con las que el Gobierno consigue confundir a muchos:

■ "Hay inflación porque hay crecimiento"

No resiste el menor análisis. Desde 2002 en adelante la economía se recuperó primero y creció después. Primero sin inflación. Pero cuando las políticas oficiales se volvieron claramente inflacionarias, en lugar de cambiarlas se comenzó a falsificar las estadísticas, persiguiendo y humillando a los técnicos que las confeccionan.

En 2009 hubo recesión y sin embargo siguieron subiendo los precios, a punto tal que la Argentina fue uno de los países con más inflación en el mundo. En Uruguay el año último el PBI continuó aumentando, y sin embargo, la inflación fue menor que en la recesiva Argentina.


■ "No hay que hacer ningún ajuste, porque ajuste es mala palabra"


La Presidenta ha conseguido instalar la intangibilidad del aumento del gasto público. Su nivel es, además, sacrosanto. Los políticos opositores tiritan cuando en público algún oficialista los desafía diciendo que ellos no van a hacer un ajuste. Y se apresuran a decir con vergüenza: "Nosotros tampoco". El gasto público astronómico, el más alto y probablemente el más ineficiente de la historia, es intocable.

Pero ¿está bien que la hija del matrimonio gobernante utilice un avión de la flota oficial para ir y venir a Río Gallegos, donde vuela regularmente la hiperdeficitaria Aerolíneas Argentinas? ¿Es razonable que se envíe un avión presidencial para llevar un jarrón a una residencia patagónica de los Kirchner o para hacerles llegar los diarios cuando ellos están allá? ¿Es lógico y prudente que se hayan gastado fortunas para que personajes oscuros de la administración contraten jets ejecutivos como si fueran multimillonarias estrellas de rock? Si es discutible que el Gobierno pierda millones por día subsidiando una aerolínea, que para colmo sigue siendo propiedad de un grupo privado, ¿cuánto menos razonable es que se dilapide más de un millón de pesos por día para subsidiar a la AFA con el "Fútbol para todos"?


■ El Gobierno no hará ningún ajuste

Error, el ajuste es la inflación. La recaudación de impuestos relacionados con los precios, como el regresivo IVA, que es el que más recauda en el país aunque el gobierno se dice progresista, sube con la inflación. Mientras, a los beneficiarios del gasto social que cobran sumas fijas, como la asignación universal por hijo, el dinero cada vez les rinde menos, gracias a la inflación. Al que paga, cada vez le cuesta menos pagar, mientras que al que cobra, todos los meses le alcanza para menos. ¿No es eso ajuste?


■ "La renegociación de la deuda en 2005 fue la más exitosa de la historia"


La primera pregunta lógica es: ¿entonces por qué hay que reabrirla? Desde finales de 2005 los Kirchner dijeron que los que no habían aceptado entrar al canje no cobrarían nunca más un centavo. Sacaron las sumas impagas de las estadísticas y pidieron en el Congreso una ley cerrojo que impidiera a cualquier administración futura reconocer esos pasivos. Muchos economistas, políticos y periodistas dijeron entonces que la situación era insostenible, que la Argentina no podía dejar un default de 20.000 millones de dólares impago sin sufrir consecuencias como altas tasas de interés y falta de acceso a los mercados. Hoy la Presidenta dice que hay que pagar como sea, porque si no las tasas de interés serán altas y el crecimiento menor. Acusa de conspiradores que quieren defaultear a quienes dijeron que la ley cerrojo era una tontería, pero mandó a derogarla.


■ "Las reservas fueron ahorradas por todo el pueblo argentino"


No es correcto. Las reservas son, como dice la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, en gran medida producto del superávit comercial. Y el superávit comercial es generado en la Argentina por empresas privadas. Las empresas estatales, como Aerolíneas o el sistema de medios públicos, tienen déficits horrorosos, de manera que generan pérdidas y necesitan permanentes subsidios para sobrevivir.

De manera que el Banco Central para incorporar dólares a sus reservas necesita comprarlos. Pero los adquiere emitiendo deuda. Imprime pesos, que son una deuda con sus tenedores. O entrega letras y bonos (Lebacs y Nobacs), que son otra deuda. Cuando se usan las reservas para pagar deudas del Tesoro pierden respaldo los pesos y las Nobacs y Lebacs, que en parte tienen los bancos y por lo tanto respaldan los depósitos. Las reservas serían un ahorro si hubieran sido con superávit propio y no con instrumentos de deuda.

sábado, 27 de marzo de 2010

La hora del eco-imperialismo.. ¿más mentiras verdes?

125 países alrededor del mundo han anunciado su adhesión a la propuesta de la World Wildlife Fund (W.W.F.) para que, en el día de hoy, se realice un apagón para ahorrar energía eléctrica en lo que se ha denominado "la Hora del Planeta" para que todos tomemos conciencia del "cambio climático".

De esta manera, la W.W.F. incita a "promover que los gobiernos aprueben leyes y ratifiquen un tratado internacional que reduzca las emisiones de CO2". Afirman que entienden que el cambio climático "es la consecuencia de las formas en que nos vinculamos con la naturaleza y aprovechamos los recursos naturales. Entre ellas, la sobreexplotación de los recursos, la deforestación, el uso de energías no renovables y los estándares de consumo".

Si hay algo que le tenemos que reconocer a todo este movimiento ecologista es su efectiva publicidad que utiliza, con la cual logra instalarse en primera plana de los principales medios de comunicación de todo el mundo, en donde suman elogios y nadie se atreve a criticar.

Según diversas organizaciones ecologistas, entre las que se destaca Greenpeace, todos estos cambios bruscos de clima que estamos observando serían producto del aumento de Dióxido de Carbono en la atmósfera terrestre, lo cual estaría directamente correlacionado con el aumento de la población humana en el Planeta.

Por cambio climático, ecologistas hablan de sensible aumento de las temperaturas en todo el mundo, mayores catástrofes naturales (más huracanes, lluvias torrenciales y sequía en algunos lugares del mundo, más frío en el Norte de Europa, escasez de agua, supertormentas, etc.), cambios de medios y de animales, extinción de especies, nuevas especies, aumento de los niveles del mar ue hará desaparecer islas y amenaza seriamente a ciudades costeras, aumento de plagas y enfermedades y problemas en la agricultura y, por consiguiente, más hambre en el mundo.

Con la prédica del miedo para generar más pánico, los ecologistas sostienen que el cambio climático mataría unas 300.000 personas por año. Las exigencias de esas agrupaciones "verdes" van más allá del mero cuidado de ecosistemas, apuntan directamente al ser humano como único causante de las debacles climáticas y es por eso que exigen la reducción de la cantidad de personas sobre este mundo. Dicho de otra manera, según la muchachada verde, somos demasiados en el Planeta Tierra y, para salvarlo, debemos considerar que hay gente que sobra...

Lo cierto es que parece haber quedado en el olvido el fracaso que resultó ser la Cumbre sobre Cambio Climático que se celebró en la Ciudad de Conpenhague en diciembre de 2009. Allí, los agoreros del cambio climático tenían altas expectativas de esparcir más aún su locura en todo el mundo... pero el principio del fin fue cuando salieron a la luz correos electrónicos que se enviaban entre científicos de la Intergubernamental Panel of Climate Change (I.P.C.C.) en donde reconocían como adulteraban mediciones ambientales para enardecer la paranoia por el supuesto cambio climático.

En medio del ridículo, días después del fracaso estrepitoso en Copenhague, presentó su renuncia el secretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer. A su vez, Al Gore, ex Vicepresidente de los Estados Unidos y uno de los principales predicadores del apocalipsis climático, suspendió diversas conferencias que tenía programadas sin previo aviso; dicho sea de paso, la contradicción de Gore es tremenda porque él mismo estaba en el Gobierno de los EE.UU. cuando fue su país uno de los pocos que se negó a suscribir el Protocolo de Kioto en donde la mayoría de las naciones del mundo se comprometieron a reducir sus emanaciones de Dióxido de Carbono.

Mucho se dice con lindos y contundentes slogans... pero poco es lo que se investiga a fondo acerca del tan mentado cambio climático. Hay varias pistas que hacen pensar que ésta es otra movida digitada por la O.N.U. para seguir alineando a países.

Lo que no nos dice esta gente es que en la comunidad científica no hay unanimidad de criterios a la hora de hablar del tan mentado cambio climático. Desde que existe, en el Planeta Tierra el clima ha mostrado tiempos de relativa estabilidad como así también momentos de grandes alteraciones que ha modificado ecosistemas enteros y ha hecho desaparecer especies. El C02 humano es de solo 6000 ó 7000 millones anuales de toneladas, reconocido oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas, lo cual no es significativo en la atmósfera en done se estiman unas 750.000 millones de toneladas.

Vincent Gray, integrante del I.P.C.C., denunció que todo lo que la O.N.U. predica acerca del cambio climático es una farsa. Gray dijo de si mismo “He sido un Experto Evaluador del IPCC desde su primer gran informe en 1990. El IPCC se ha distinguido por proporcionar pruebas de que el clima de la Tierra ha sido dañado por los cambios que han originado las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero". Este científico reconoció que son cada vez sus colegas que descreen de la teoría del calentamiento global y sintetizó que “Convertir la teoría del cambio climático en un arma para emprender una campaña destinada a empobrecer el mundo”, ya que los informes publicados por la I.P.C.C. quieren imponer a “crecientes restricciones a la actividad económica”.

Es curioso que solo tienen prensa los científicos que gustan asustar a la gente con catástrofes naturales que serían culpabilidad del hombre (¿?) pero no hay micrófonos para los que disienten exponiendo sus argumentos... ¿quién se beneficia con todo ésto?

Mujica, progresismo y drogas

En esta parte del continente, han asumido protagonismos ciertas corrientes políticas autodenominadas "progresistas", las cuales enarbolan algunos postulados del marxismo aunque conserven un estricto modo capitalista de vida en sus ámbitos privados.

El consumo de la droga es un durísimo flagelo en todo el mundo y Latinoamérica no es la excepción. El "progresismo" aboga por la despenalización del consumo de droga, entendiendo que es parte de la vida privada de cada ser humano, como si la conducta de cada persona no terminase interactuando con otros directa o indirectamente.

Quien ha asumido una postura "políticamente incorrecta" para estos tiempos es José Mujica, Presidente de la República Oriental del Uruguay, quien se pronunció acerca de posibles soluciones para el drama de los adictos al paco, que en aquel país es conocido simplemente como "la pasta base". Aproximadamente, desde el año 2002, en Uruguay creció notablemente el consumo de esa droga, especialmente en las zonas más marginales, lo cual estuvo relacionado directamente con el aumento de hechos delictivos en las principales urbes orientales.

Mujica, un dirigente que proviene de la izquierda (que desde acá se le dice "progresista"), sostuvo en declaraciones a la Revista Búsqueda que A los adictos hay que sacarlos del medio ambiente, tenerlos un poco aislados y que se cansen. Se les puede dar instrucción militar. Hay que diferenciar servicio militar de instrucción, que no significa andar a los tiros ni nada de eso. También los podemos mandar al campo. El asunto es sacarlos de sus lugares y ponerlos a hacer trabajo físico”.

Para intentar calmar el estupor de progresistas uruguayos y extranjeros que ya murmuran hablando de fascismo y represión, "Pepe" Mujica explicó que con su proyecto "se busca reeducarlos mediante la disciplina; queremos darle a los adictos la herramienta de la auto disciplina para poder vencerse a si mismos".

No se han dado mayores precisiones acerca del modo de implementación de este nuevo enfoque en la lucha contra la drogadicción aunque es, sin dudas, un cambio importante en el enfoque de este problema y de sus posibles soluciones. Celebro que un Presidente latinoamericano deje de tener una actitud tan poco comprometida y proponga un proyecto para la restaurar la dignididad del ser humano que cayó en ese infierno.

Por estos tiempos, los niños, adolescentes y jóvenes están muy bombardeados ya que hay apología de la droga por todos lados: desde la música misma, cualquiera sea el género, que incitan a su consumo y hasta personajes del arte y el deporte que muchas veces son venerados como dioses paganos que se muestran como (pseudo)modelos de rebeldía contra "el sistema".

En la Argentina, con el confuso discurso de los derechos humanos, el Estado Nacional se está mostrando más proclive a despenalizar el consumo personal de estupefacientes lo que sirve de una cortina de humo que apaña a narcotraficantes que siguen alegremente haciendo sus negocios a costa de las vidas que la droga está consumiendo.

Muchas veces es el mismo medio el que empuja a los drogadictos a buscar sustancias tóxicas como vías de escape a una realidad que no les sonríe como ellos quisieran: familias rotas, círculos de amistades dañinos, desempleo y marginación, todo un cóctel explosivo. Es por ello que, a primera impresión, lejos de ser algo represivo, la idea de Mujica puede tener su veta razonable al buscar crear espacios más positivos para generar una mejor rehabilitación.

Ahora bien, lo que no sabemos si Mujica se animará a hacer es a enfrentar al mismísimo narcotráfico, que tiene en el Uruguay prácticamente un paraíso fiscal para inversiones y negocios non sanctos. De muy poco sirve si se invierten recursos para sanar a nuestros chicos si por otro lado quienes les facilitan las drogas andan sueltos.

Es una tremenda hipocresía ver como las endebles democracias latinoamericanas crean programas de recuperación de adictos, con mayor o menor eficacia, mientras que por otro lado es el narcotráfico el que financia campañas electorales y realiza importantes inversiones. Es por ello que muchas veces los gobernantes no tienen libres ni sus conciencias ni sus manos como para dar por terminado con la tragedia social que es la droga... ¿será capaz José Mujica?, ¿podrá también Cristina Fernández?

viernes, 26 de marzo de 2010

Gioja también tiene un cuchillo bajo el poncho

Se va avecinando el 2011 y los mucha-chós peronis-tas van mostrando sus dientes.

Es evidente que el liderazgo de Néstor Carlos Kirchner ya no es tan sólido como en otros momentos y, por lo bajo, es severamente cuestionado por otros dirigentes que quieren abrirse camino. Entre ellos, está el sanjuanino José Luis Gioja y es por ello que está empezando a ser mirado de reojo por la Presidente Fernández y su marido.

Mientras el Frente para la Victoria trabaja para imponer a Kirchner como candidato a presidente por el Partido Justicialista para el próximo año, el gobernador sanjuanino mandó un mensaje para nada simpático a través de la Agencia DyN cuando afirmó "Creo que el candidato va a surgir de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias, como manda la reforma política sancionada recientemente, sino ¿para qué hemos hecho la ley?". Mientras algunos ya no han resistido confesar sus aspiraciones personales de suceder a Cristina Fernández en la Casa Rosada, Gioja opta por un prudente silencio para hablar de sus propias pretensiones.

José Luis Gioja es un zorro viejo de la política. Muy astuto y de gran capacidad para negociar. Supo construir una sólida estructura de poder en San Juan al punto de que es el "señor feudal" de esta provincia cuyana.

Gioja tiene una extensa trayectoria en la política. En 1973, con tan solo 24 años de edad, fue Secretario Privado del entonces Gobernador de San Juan Eloy Camus. Tuvo militancia en Montoneros y, a poco de que los militares asaltaran el Gobierno Nacional en 1976, estuvo detenido en un centro clandestino. Luego de haber sido legislador provincial, en la década de los 90 fue uno de los fieles soldados de Carlos Menem en el Congreso de la Nación siendo diputado y luego senador nacional hasta el año 2002 cuando, luego de haber estado involucrado seriamente en la Causa de las Coimas en la Cámara Alta, logró ser Gobernador de San Juan luego de haber hecho arduas y efectivas gestiones para asfixiar política y económicamente a la gestión aliancista en el Ejecutivo Provincial.

Siendo legislador nacional, Gioja trabajó para crear el marco legal que hoy regula la actividad minera, con altísimos beneficios para los inversores extranjeros, casi nulos controles ambientales y regalías. Hoy, junto con Barrick Gold y demás empresas mineras que están despojando las riquezas naturales de San Juan, Gioja cosecha lo que sembró durante los años 90.

Una vez que asumió como Gobernador, se alineó rápidamente con el kirchnerismo por una cuestión eminentemente "pragmática": el gobierno de Néstor Kirchner disponía de una frondosa billetera para "ayudar" a quien previamente se le arrodillara. Aunque nunca abandonó el justicialismo orgánico, Gioja nunca tuvo vergüenza para cambiarse al bando político que más le conviniera: fue menemista, luego duhaldista y ahora, hasta nuevo aviso, kirchnerista.

Podríamos decir que ha imitado la receta con la que los Rodríguez Saá se perpetuaron en la Provincia de San Luis: compra de periodistas influyentes, censura de cualquier manifestación opositora, un férreo y déspota control del Partido Justicialista y, especialmente, la apuesta a obras faraónicas que generan un gran impacto en la ciudadanía.

Así, Gioja impulsó la terminación del Centro Cívico, el cual fue durante décadas una mole de cemento. Gestionó fondos de la Nación para contratar al Grupo Petersen, propiedad del oscuro empresario Enrique Eskenazi, para concretar una obra de la cual nunca hubo una clara rendición de gastos. La inauguración de dicho edificio público contó con la presencia de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández.

La docilidad política de Gioja y de sus legisladores nacionales para con los Kirchner fue "premiada" por la Casa Rosada con "generosos" giros de dinero estatal para obras impactantes como la construcción del Dique Caracoles, el Dique Punta Negra, el Estadio Único y hasta la parquización de la Avenida Circunvalación.

La gran política de Estado fue el desarrollo de la minería y, sobre todo, la protección de los intereses de las empresas del rubro. San Juan puede esperar. Gioja maquilla el escandaloso saqueo de recursos no renovables hablándonos de una "minería responsable" que nos regala fuentes de trabajo y aumento en la recaudación de impuestos provinciales.

Para repuntar su alicaída figura a nivel nacional, José Luis Gioja impulsó la realización de la Fiesta Nacional del Sol
, la cual no tiene ningún arraigo en la tradición ni en la historia de San Juan y solo sive para mostrar a la Provincia y a la Argentina, la gestión de un gobernador (corrupto) que quiere ser Presidente de la Nación. De hecho, para la última edición, Gioja contrató nada menos que Mirtha Legrand y Susana Giménez para que presenciaran la elección de la Reina Nacional del Sol. Todo le salió redondo. De la rendición de los elevados gastos de la mencionada fiesta, aún no hay noticias de la que se realizó en este año ni en los años anteriores; se sospecha que Legrand y Giménez vinieron a cambio de un millón y medio de pesos para que dieran el presente en la "Fiestita" de Gioja y para hablarnos de "lo lindo que ahora está San Juan", omitiendo opinar sobre minería y medio ambiente.

Con una Gobernación que cuenta con altos índices de aprobación popular que es favorecido por la prensa adicta, Gioja se está avocando a encontrar su oportunidad para saltar al centro de la escena de la política nacional.

Tal como hicieron Eduardo Duhalde con Carlos Menem y, a su vez, Néstor Kirchner con Duhalde, no debemos extrañarnos si dentro poco vemos a un Gioja despotricando contra los Kirchner con tal de hacerse de un importante espacio de poder en la Argentina.

Eso sí, los que aguardamos un amplio debate sobre las propuestas concretas para un mejor país, debemos esperar sentados mientras esta gente se consume en la hoguera de sus ambiciones personales.

Y, sí. Todo es posible en este país.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Democraticemos la Memoria, por favor

El día de hoy es un feriado solemne en toda la República Argentina, debido a la iniciativa de Néstor Kirchner para recordar el Golpe de Estado que ocurrió el 24 de marzo de 1976 y celebrar el "Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia".

Se supone que vivimos en democracia... pero este Gobierno Nacional y las agrupaciones adictas nos quieren señalar qué hay que recordar y cómo hay que recordarlo. Y no solo eso: con prepotencia e intolerancia, nos quieren inculcar una ideología llena de odio, en donde se terminan metiendo a muchos en una misma bolsa llegando al punto de que los militares y policías de hoy heredan el extraño privilegio de ser blanco de represalias.

Quienes hoy perversamente lucran con la sangre de aquellos que fueron malogradas por despotas militares nos quieren hacer repetir como loros eso de "Ni olvido ni perdón". A esta gente no le interesa que los argentinos vivamos en paz ya que ninguna sociedad puede construirse sobre el odio y la venganza. Para mantener vivos a esos fantasmas, han inventado burdamente parodias de secuestros como los casos de Juan Evaristo Puthod y Luis Ángel Jerez y la desgracia de Julio López, como así también esas ridículas amenazas que la Presidente Fernández habría recibido en pleno vuelo en helicóptero desde la Casa Rosada.

Me tiene harto toda esta retórica de izquierda y de derecha. Con tanto "pragmatismo" de nuestros políticos, ya ni sabemos quién es verdaderamente comunista y quién es capitalista. Hubo una "izquierda" que, desde fines de los 60, sin consultarle nunca al pueblo, intentó eludir la Constitución Nacional y nos quiso imponer por la fuerza un gobierno marxista; como sus ideas no prendían en el grueso de la ciudadanía, sembraron el terror con muertes y atentados. Hubo una "derecha" que terminó siendo funcional a los Estados Unidos al diseñar un plan criminal para exterminar a esos revoltosos comunistas como si fueran cucarachas, sin brindar la posibilidad de un justo juicio previo y, peor aún, utilizando al Estado Nacional para tal fin.

En el medio, quedó todo un pueblo acorralado por la violencia de extremistas en donde pagaron con su vidas cientos de inocentes. El militar que mató aseguró hacerlo en "defensa de la Patria" y el guerrillero que asesinó lo llevó a cabo "por sus ideales". Ya no sirven excusas ni justificativos de unos y otros: se es asesino, independientemente de la ideología que se porte.

He conversado con adolescentes y jóvenes en estos días y he visto como, sin comprometerse demasiado con el estudio de la historia de nuestro país, se prenden livianamente en el "Nunca Más" que escuchan de algunos de sus mayores y referentes sociales. Otro tanto sucede también en ciertos recitales y estadios de fútbol resuena en medio de las muchedumbres eso de "el que no salta, es militar". En Facebook, se lanzó una movida de poner como imagen de perfil una silueta en blanco como homenaje virtual a los desaparecidos entre 1976 y 1983. Me resulta paradójico que muchos de esos chicos que hoy defenestran a nuestras Fuerzas Armadas como institución, ostentan orgullosos algún souvenir del Che Guevara y hasta veneran a Fidel Castro, dos personajes que, si bien rompieron con el sometimiento cubano hacia los Estados Unidos, con violencia anularon las libertades individuales de los cubanos en un regimen en donde sistemáticamente los derechos humanos.

Para vivir en paz, la Argentina necesita reconciliarse con su propia historia y el primer paso es el perdón. Tengamos en cuenta que PERDONAR NO ES OLVIDAR: perdonar es tener la capacidad de pacificar la propia mirada sobre un hecho doloroso para poder rehacer el propio camino... ¿aprenderemos finalmente?

martes, 23 de marzo de 2010

Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por "jóvenes idealistas"

Argentino del Valle Larrabure nación el 06 de junio de 1932 en la Ciudad de San Miguel el Tucumán. Era el menor de siete hermanos, en el seno de una familia humilde.

En una misma noche, la del 11 de agosto de 1974, el Ejército Revolucionario del Pueblo asaltaba dos organismos militares. Uno de ellos era el Regimiento de Infantería Aerotransportado nº 17, de Catamarca, donde la actuación de la guardia y de la policía provincial impidieron el copamiento, con el resultado de dos terroristas muertos y uno herido. A su vez, dos policías también quedaron con impacto de bala.

En el otro hecho, perpetrado contra la Fábrica Militar de Villa María, el resultado fue muy distinto. Allí, cinco kilómetros afuera del radio urbano, la acción de setenta guerrilleros fuertemente armados logró vulnerar las defensas del perímetro castrense, gracias a la complicidad de un soldado conscripto, apellidado Pettigiani.

El ataque se inició aproximadamente a las 10 de la noche del sábado, cuando por el tiempo invernal la mayoría de la población vecina ya estaba recluída en sus hogares. A esa hora, quince subversivos coparon el motel “Pasatiempo”, ubicado a unas nueve cuadras de la planta militar. Varias parejas guerrilleras, llegadas con anterioridad, ya habían ocupado habitaciones del establecimiento, que en pocos minutos se convirtieron en cuartel general del operativo. Entre los treinta ocupantes armados, una decena vistió con prontitud uniformes militares, mientras que con otro grupo, alejado del lugar, se mantenían conversaciones radiales.

La llegada casual del automóvil de una pareja, que al ver la oscuridad del edificio supuso que estaba cerrado y optó por regresar hacia Villa María, desbarató en parte los preparativos. Asustados, algunos de los guerrilleros que actuaban en el exterior como “campanas” comenzaron a disparar sin resultado contra el automóvil, gracias a lo cual se puso en movimiento un operativo policial en la zona.

Varios grupos de guerrilleros se lanzaron en consecuencia al ataque contra la Fábrica Militar, mientras frente al motel era muerto por los terroristas el cabo Marcelino Cuello. La policía provincial tuvo, igualmente, cuatro heridos.

La acción del soldado Pettigiani, que junto con otros dos había formado una célula en la Fábrica, permitió que la guardia de los portones de entrada fuera reducida por la acción traicionera desde el recinto. A la vez, en el perímetro castrense, donde se alojaban los oficiales superiores con sus familias –entre ellos Argentino del Valle Larrabure, su esposa, los dos hijos del matrimonio y el pequeño incorporado meses atrás al grupo-, se estaba desarrollando una reunión de amigos.

En el instante de abrirse el portón de acceso, y pese a que continuaba el enfrentamiento en el motel, los guerrilleros que penetraron sumaban más de sesenta.

Divididos en grupos que conocían perfectamente la distribución de los hombres a esa hora, así como la ubicación de los materiales, los guerrilleros intentaron secuestrar al Teniente Coronel Osvaldo Jorge Guardone, que se hallaba en su casa. El militar, que segundos antes había percibido movimientos extraños, organizó rápidamente su defensa, entregándole un arma a cada integrante de su familia que sabía manejarla, así cayó muerto uno de los asaltantes que había irrumpido en su vivienda; los restantes componentes del grupo se dieron a la fuga.

A todo el personal que estaba en la reunión, entre los que se contaban el Mayor Argentino del Valle Larrabure y el Capitán Roberto A. García, se le ordenó que se tiraran al piso, el Mayor Larrabure rápidamente se identificó como la persona de más alta jerarquía militar de la fiesta y pidió tranquilidad y que no se les hiciera daño a ninguna de las personas allí congregadas. Los dos militares fueron tomados de rehenes. Cuando fueron llevados hacia un automóvil, el Capitán García intentó fugarse; fue acribillado por la espalda y mal herido, junto al Mayor Larrabure, fueron subidos al vehículo con el que se dieron a la fuga. A la mañana siguiente el Capitán García, gravemente herido, dándolo por muerto, fue abandonado. Larrabure, en cambio, golpeado brutalmente,comenzaba su largo peregrinar hacia su calvario.

En otros sectores, los 50 o 60 soldados que constituían la dotación de la planta resistían en forma desordenada. La mayoría estaba ya disponiéndose para el reposo, cuando los extremistas, vestidos de soldados u oficiales, se interpusieron entre ellos esgrimiendo armas.
Dos horas después de haber ocupado la Fábrica, los atacantes dejaban el lugar con un camión cargado de fusiles FAL, ametralladoras, explosivos, armas cortas, y uniformes. En otros diez vehículos, parte de los cuales habían permanecido estacionados sobre la ruta y en medio de pastizales, huyeron los guerrilleros llevando consigo a sus muertos –habrían sido dos- y a siete u ocho heridos.

El soldado José Carlos Fernández y el Suboficial Alberto Albornoz eran, entretanto, los efectivos de Ejército peor heridos, junto al Capitán García, quien apareció abandonado en un vehículo con varios tiros en el abdomen, signos de quemaduras de cigarrillos y fractura de un brazo y de una pierna, producidos durante torturas de que fue objeto durante el breve cautiverio. De las 10 heridas de bala, siete le fueron inferidas durante las torturas.

De Larrabure, igualmente secuestrado, no hubo huellas y García no pudo aportar datos.
Horas después del copamiento, al intentar la fuga ante un control policial, chocó espectacularmente un Fiat 128 robado la noche anterior. Herido, fue retirado de entre los hierros del rodado un tucumano apellidado Sánchez, mientras que a su lado estaba el cadáver del médico José Luis Boscaroli, viejo conocido de las autoridades por sus actividades subversivas. Sánchez reconoció que ambos habían participado del ataque de Villa María. El soldado Fernández ya estaba en estado de coma profundo…

En la fecha del golpe, ya tenían los terroristas a un militar en sus manos: el Teniente Coronel Jorge Roberto Ibarzábal, secuestrado en Azul.


EN CAUTIVERIO

El 28 de febrero de 1975, Narciso Aurelio Larrabure, uno de los hermanos del militar, del cual no se tenían noticias, salvo por conmovedoras misivas enviadas desde la prisión del ERP –y remitidas por medio de los terroristas-, publicaba en el diario “Córdoba” una carta dirigida al cautivo:


“Querido hermano:

Sé de los problemas y vicisitudes que estás pasando. No sólo vos tenés este problema. En el andar diario veo la preocupación del ciudadano, llámese amigo nuestro, conocido; sea profesional, empleado, comerciante, obrero, estudiante, sacerdote, incluídos en esta gama muchos de los adversarios políticos que yo tuve hasta ayer.

Todos, queridos hermanos argentinos, expresan por igual su más decidido apoyo ante tu problema y reiteran permanente solidaridad con tu persona. Dentro del dolor, comparto la alegría de escuchar lo que de ti expresan. Todos esperan el día de tu liberación. No estás solo. Contás con el apoyo espiritual y material de todo aquel que te conoce, y por lo tanto meritúa tu persona.

Hermano mío: No debes desfallecer. Debes tener fe en este cautiverio que estas soportando. No te abandones ni espiritual ni físicamente, hacé ejercicios indicados, pensá sin temor a equivocarte que en días o meses deberá llegar el entendimiento entre los hombres de este suelo, y todo quedará como recuerdo, caro sí, pero recuerdo al fin.

Entonces podrás decir como fray Luis de León a sus discípulos: “Y como decíamos ayer…”. Y así podrás seguir trabajando como lo has hecho siempre para tu Patria, con esa auténtica y desinteresada vocación de servirla que tenés.

Cariños de Moña, tu querida sobrina, Maria Aurelia; te manda muchos besos tu desconsolada hermana gringa. Un abrazo de tu hermano que no te olvida ni un segundo. Hasta dentro de poco…

Cariños, Toti.

P.D. –En estos momentos sos para la subversión un “trofeo de acción”. En la paz no lejana, éstos se devuelven. Vale”.


Este mensaje nunca llegó a ser leído por Larrabure, a quien sus carceleros le impedían ya leer diarios o revistas, e inclusive escuchar la radio.


Un mes más tarde, y ante el silencio total de los secuestradores, a los cuales el primer texto invitaba indirectamente a establecer contacto, Narciso Aurelio Larrabure publicaba una segunda carta. Al pie de ella consignaba su teléfono y dirección en San Miguel de Tucumán.

“Tucumán, 31 de marzo de 1975.


A los jóvenes secuestradores de mi hermano, el Ingeniero militar Argentino del Valle Larrabure.

Jóvenes: He esperado con reflexiva fe en ustedes, y por eso les escribo ahora, durante los ocho meses desde que vuestro grupo secuestró a mi hermano, el Ingeniero militar Argentino del V. Larrabure.

Leída la carta que por medio del diario “Córdoba” ustedes hicieron llegar, la cual está escrita de puño y letra por mi hermano desde su prisión, él nos anuncia que vuestra sentencia sobre su persona es la de “prisionero de guerra”.

Ahora bien, en todos los contactos que logré con vuestros subalternos correos, a pesar de haber cumplido con toda solemnidad sus múltiples instrucciones, no he logrado una entrevista con la cúspide de vuestro movimiento ni con mi hermano, para poder certificar que realmente le dan trato de “prisionero de guerra”, y más aún, certificar sobre su salud y vida.
Todo hasta ahora, fueron palabras.

Medito, averigüo, comparo y les expreso: por conversaciones mantenidas con padres y hermanos de jóvenes que integran vuestros movimientos y se encuentran detenidos, me entero de que no hay ninguna dificultad –padres y hermanos- en entrevistarse, conversar y comprobar personalmente el estado de salud y trato personal de quien está privado de libertad. ¿Y vosotros? ¿Vuestro ejemplo?

Espero y ratifico mis anteriores procederes que tuve con vuestros correos al ofrecerles mi vida, la del suscrito, la de mi señora esposa y la del tesoro más preciado que poseo, mi hija como las vuestras, María Aurelia, de 9 años, para garantizar mi lealtad y pureza para las entrevistas. Ustedes conocen los lugares de desplazamientos para concretarla.
Dios ilumine vuestras decisiones.

Narciso Aurelio Larrabure, Mendoza 606, 3º, B.
Teléfono 26969, Tucumán”.


Días antes de cumplirse el año del secuestro, en diarios de Córdoba y Buenos Aires aparecía una solicitada de la familia, expresando la esperanza en el reencuentro. En cuanto a las misivas que el Mayor Larrabure pudo enviar a los suyos, tres de ellas estuvieron fechadas el 8 y el 22 de octubre de 1974, y enero de 1975.


“Querida María Susanita:


Por las razones conocidas no puedo acompañarte en tu cumpleaños, pero sí te llegará mi amor de padre, a través del espacio, de la distancia. Cumples 18 años. Toda una señorita. Debes tener la entereza para sobrellevar este infortunio y estar dispuesta a esperar lo peor.
Dale un beso grandote a mamá, dile que la extraño muchísimo, lo mismo que a Arturo, a Jorgito y a ti. Cuiden a mamá. Estudien. Si te va a visitar Pola para tu cumpleaños, o si le escribís, dale un fuerte abrazo extensivo a sus padres. A mis hermanos, cuando vayan, también dales un gran abrazo.

Saludos al personal militar, civil, amigos y alumnos. Un beso grandote para los cinco. Mi tirón de orejas para ti. Tu padre…”.


Dos semanas más tarde, el 22 de octubre, Larrabure conseguía anuencia de sus carceleros para remitir una segunda carta a sus familiares, especialmente dirigida a su esposa, a la cual afectuosamente llamaba “Marisita”.

“No bajes la guardia Marisita, y seguí adelante. Nita y los chicos te ayudarán y podrás continuar conduciendo la familia. Les agradezco infinitamente a mis hermanos, y a todos los amigos, personal del Ejército y de la Fábrica que te ayudan en esta emergencia. A mis hijos y ahijado especialmente, que no olviden mi mensaje: aun suceda lo peor, no deben odiar a nadie, y devolver la bofetada con poner la otra mejilla.”.



En el texto, el prisionero intentaba tranquilizar a los suyos y procuraba demostrar la continuidad de la relación con consejos sobre la marcha de la casa, la educación de los hijos y otros detalles. Pero ya en enero de 1975, cinco meses después del secuestro, la letra de Larrabure se hacía, por párrafos, difícil de descifrar.

Tras referir que “he vivido momentos muy inciertos, pero creo que los voy superando”, en esta nueva carta, dirigida a “Querida Marisita, queridos hijos María Susana y Arturo Cirilo, queridos Jorgito y Nita”, Larrabure expresa:

“Si están todos juntos sean fuertes. No tengan mucha esperanza en volverme a ver. Sepan que siempre los quise mucho. A vos, Marisita, un beso fuerte y la refirmación de mi amor…

A mis hijos les dedico lo mejor de mí, los quiero con toda mi alma. Tuve desesperación cuando creí que habían sufrido algún daño. Cuiden a su mamá...”.

Tras recordar a su madre, a sus hermanos, amigos, colaboradores de la Fábrica de Villa María, y a muchas personas más que evidentemente estaban grabadas en su estima, Larrabure concluía:

“Marisita, fuerza y adelante. Te adoro con todo corazón. Quiero que esta carta la leas a todos a quienes tú creas que corresponde”.

Tal como se comprobó posteriormente, el Mayor Larrabure estaba cautivo, en esta parte del período, en Rosario, adonde había sido llevado el día 3 de noviembre. Nada pudo establecerse sobre la ubicación de la prisión anterior, ni tampoco sobre los motivos del traslado, que coincidió con un drástico empeoramiento del trato. Tal como lo entendía Larrabure mismo, su muerte estaba decretada.


Las investigaciones sobre su paradero, entretanto, no avanzaban. Las precauciones de los terroristas y la magnitud del aparato logístico con que contaban, impedía aproximación. Por supuesto, las cartas que el secuestrado escribía en su celda de Rosario, eran despachadas desde Córdoba. Los correos a los cuáles aludía en sus avisos el hermano, no conducían a nada y parecieron ser, más que nada, parte de una cruel acción psicológica para destruir a la familia.

Larrabure, entretanto, escribía poemas que eran filosofía y credo. El credo de un hombre que evaluaba en largas horas el único patrimonio inajenable que la naturaleza le otorga: la vida, el amor y la muerte.


LA RESISTENCIA


Larrabure era Ingeniero químico. Nunca había pensado que podría ser prisionero de nadie; pero como sabía ser hombre y soldado, también supo ser prisionero.


En el centro de secuestradores de la casucha de Garay esquina Bariloche, en Rosario, dio pruebas de su temple, invocando a Dios, cantándole a la Patria o a su mujer y a sus hijos, o escribiendo fórmulas químicas en el mismo cuaderno, para conservar sus facultades intelectuales. También hacía crucigramas, que él mismo armaba.

Sus ataques de asma ya no merecían atención por parte de sus carceleros. El recinto donde se lo tuvo durante más de nueve meses tenía dos metros de largo por metro y medio de ancho, y junto al catre había un retrete portátil. La celda se hallaba bajo un negocio de mercería, atendido por una mujer joven. En la vivienda habitaban, además, el marido, su madre y las dos criaturas del matrimonio. Un cuadro típico de un modesto barrio de nuestras ciudades. O de cualquier ciudad del mundo.

A la celda de Larrabure y a la contigua, ocupada sucesivamente por varias personas que fueron secuestradas con fines extorsivos y que luego reconocieron el lugar, se llegaba a través del “placard” del dormitorio de la pareja. Las celdas “A” y “B”, denominadas así en los brevísimos diálogos que los secuestrados podían oir, carecían de otra luz que la de un tubo fluorescente encendido o apagado a criterio de los terroristas. En la celda B, un industrial fue testigo del temple de Larrabure ante la muerte, cuando lo oyó cantar el Himno Nacional frente a sus asesinos.

Un mes antes, en la última carta que pudo hacer llegar a su familia, Larrabure consolaba todavía a su mujer: “espero nos encontraremos pronto”. Pero, inclusive, su estado físico era grave. Había perdido cuarenta kilos y el asma lo asfixiaba con creciente frecuencia. No tenía con quién hablar. Sólo el “capitán” encargado del centro de detención, que venía ocasionalmente, estaba autorizado para contestar las preguntas del detenido, siempre que tuviera voluntad de hacerlo.

Hay indicios firmes de que se le exigió a Larrabure que pasara al bando subversivo. Su negativa fue determinante para que en ningún momento cediera el rigor sobre su persona, y para que al final se lo asesinara.

“A Dios, que con tu sabiduría omnipotente has determinado este derrotero de calvario, a Ti te invoco permanentemente para que me des fuerzas.

A ti, mi muy amada esposa, para que sobrepongas tu abatido espíritu por la fe en Dios. A mis hijos, para que sepan perdonar.
Al Ejército argentino, para que mantenga orgulloso los colores patrios.
Al pueblo argentino, dirigentes o dirigidos, para que toda la sangre derramada conmueva a la reflexión para dilucidar que somos hombre capaces de hacer nuestro destino sin ideas y formas de vida foráneas y ajenas.
A mi tierra argentina, ubérrima y acogedora, hoy escenario de luchas fraticidas. Para que cobije mi cuerpo y me dé paz”.

Así, con palabras que justificaban que en una “solicitada” el personal de la fábrica de Villa Maria dijera que Larrabure podía alinearse en la fila de los Generales Moscón y Savio, comenzó el militar cautivo su diario, breve y frustrado, en las postrimerías de su agonía. No tenía ya noción ni del tiempo ni de los hechos exteriores; de ahí que recurriera a todo lo que dentro de sí había edificado a lo largo de 43 años de vida.


“No escribo para el insulto ni formulo personalismos, más bien me impulsa escribir, este cautiverio que me sume en las sombras, pero que me inundó de luz”
, acotaba Larrabure. Con todo, no podía omitir la referencia a sus captores:

“Mis enemigos son medrosos y pusilánimes ante iguales o superiores. Pero impulsivos, cortantes y autoritarios ante inferiores, débiles y desarmados… Aquí hay soledad de voces y ausencia total de facciones vivas. La cara es reflejo del alma…y los mentados “carceleros del pueblo” son capuchas móviles, insensibles, endurecidos por resentimientos de profundas raíces. Son carceleros sin alma.


…No puedo imaginar qué ventura de halito bondadoso y sutil pretende acariciar su accionar delictivo, qué hace que su carroña se transforme en doradas mieses.

… Estar cautivo de estos revolucionarios antiimperialistas, que arroban sus ideas en los “sobacos” del imperialismo que nace de la idea de los placeres fáciles, del poder asequible sin espera, del dinero, diciendo ser antiburgués cuando huelen a burgués desde que se amamantaban de los pechos de sus madres.

Estar cautivo de estos “próceres” es como estar atrapado en una telaraña, donde sustraídos del medio nos vemos imponentes para líberarnos pero mantenemos la esperanza de una muerte.

Sabía ya que la subversión en su estrategia y en su táctica busca crear el caos nacional. En su estrategia están los revolucionarios burgueses con coches, mujeres, departamentos, buenas “pilchas” y cuentas en el extranjero.

Su escenario es multinacional, hablan de “revolución en América latina” y sus representantes se reúnen en Praga, que como es de suponer les permite recibir instrucciones de un ”buen señor maestro en revoluciones” que supongo no se llama García ni Fernández ni Pérez…

…Estoy celosamente custodiado por encapuchados cuyos cambios de guardia constato por el cambio de calzado que usan o por las manos…Estos son mis carceleros, mis jóvenes encapuchados que resignan con su agresiva actitud la milenaria disposición que a la juventud la caracteriza por su ternura, por su amor.

…Aprecio que mi celda es una excavación porque carece de ventanas y una de las paredes laterales está burdamente revocada a cemento. El frente es de idéntica composición. El contrafrente es una pared de ladrillos huecos y una reja de aproximadamente 40 por 60 y el costado una divisoria de madera compactada. La puerta de igual material da a un pasillo, donde vi otra lúgubre y húmeda celda.

…Dos tubos de plástico negro de unos dos centímetros de diámetro conectan con el exterior y permiten la aireación mediante un extractor eléctrico cuyo funcionamiento depende de mis captores. Yo padezco la terrible desventura de pensar que puede dejar de funcionar y aumenta mi congoja de sentirme ahogado en este nicho donde el aire húmedo y enrarecido aumenta el asma que quebranta mi fuerza física.

¡Oh Dios, no permitas que muera ahogado, asfixiado, desesperado!

…Estoy confundido y quiero ordenar mis ideas. No sé cuándo es de noche ni cuándo es de día. Las horas no están marcadas por el reloj. Me son dichas por mis “piadosos” carceleros encapuchados y por Radio Rivadavia, que ellos sintonizan y puedo escuchar mientras me vigilan…

Pero hoy, prisionero, sin entender la razón de mi cautiverio, el tiempo sólo sirve para dimensionar un tiempo transcurrido y un futuro cada vez más cerca de mi muerte o de mi liberación…

Oh Dios… ¿Podré encandilar un día mis ojos con la luz del sol y palpitar mi corazón agitadamente junto a mi amada esposa, hijos y demás queridos? Si no me quitan lápiz y borradores podré confeccionar mi propio calendario…

…Mis carceleros me han brindado entrevistas para hablarme de política. Por supuesto, política revolucionaria empapada de Mao Tse Tung, Regis Debray, Giap, Ho Chi Minh, Guevara y demás. Les expresé que mi formación es eminentemente técnica y no siento vocación, o prácticamente me fastidia la política. Para prepararme me han entregado la bibliografía correspondiente pero persisto en mi obstinación de mi poco apego a tales
estudios e insisto en que deseo libros de matemáticas o física o química…

Este vivir sin querer vivir, este transcurrir del tiempo sin ser dueño de él me hace volcar a diario a profundas meditaciones. Ellas me reencuentran con Dios, en quien deposito mi esperanza, de quien guardo infinita fe y me someto sumiso al destino que me dé y al recuerdo permanente de mis seres queridos, que vivirán una pesada cadena de dolor por esta separación e incertidumbre de mi destino…

…Las marañas de este largo tiempo traen a mi memoria un libro que habré leído hace más de 20 años, Mis prisiones, de Silvio Pellico. Allí el autor componía una autobiografía en que cuenta su prisión por causas políticas, allá por 1820. Estaba encerrado en celdas pero disponía de carceleros sin capuchas, que ya en el primer día se ofrecen de comprarle vino y se horrorizan cuando Pellico les dice que no bebe, por cuanto entonces, según ellos, se le hará insoportable la soledad de la prisión. Pero son carceleros que tienen cara y traducen alguna consideración para con los que sufren allí. El autor de Mis prisiones relata que en la soledad y el silencio de su celda se reconforta con su devoción a Dios y el recuerdo de los seres queridos que añora. Un día, una Biblia le permitirá deambular en profundas meditaciones y muy pronto, un día, se acerca a las rejas de su celda un niño, hijo de ladrones, que vive cerca y crece al amparo de la cárcel donde su padre purga una pena. Pellico le arroja un pan, y advierte enseguida que la criatura es sordomuda. El pequeño agradece con cariñosos gestos y así a diario se establece una comunicación por señas y muestras de gratitud y el ferviente deseo del preso de mantener esas comunicación, que en su soledad está llena del candor del niño, que arrastra sus signos de tantas desgracias…”

Es curioso cómo, poco antes de su secuestro, había vuelto a la memoria de Larrabure el recuerdo de este libre, durante una de las clases que dio ese año en el colegio de las Hermanas de Villa María, donde se desempeñaba como profesor. Su gusto por la docencia, que ya había ejercido en la Universidad Católica, no se traducía sólo en explicaciones científicas. Espontáneamente, siempre dejaba en sus clases algo más, aquello que debe ser el encuadre de los conocimientos técnicos. Refiriéndose a Pellico, había acotado Larrabure en aquella ocasión que nadie sabe todo lo que conserva en su corazón y en su intelecto, hasta que el dolor y la soledad se lo revelan…

Siguiendo con el “diario”, que en muchas partes revela una debilidad física extrema, reiteraciones y superposiciones, se hallan otras referencias al agravante de las condiciones de encierro representado por el encapuchamiento, o sea, por la absoluta despersonalización de sus guardianes.

“La falta de distancias, la visión del día y de la noche, la mirada de piedad, la comunicación con el interior y con el exterior, la mirada a cara descubierta de los carceleros, el cruce de miradas amigas con otros presos de igual destino, la aparición de un médico viejo y otros detalles por el estilo que se daban en el libro de Pellico, eran un sustento que por lo visto falta en estas “modernas y justicieras cárceles del pueblo”

Al parecer, también en su encierro en Rosario, Larrabure fue –a su pedido- visitado por un médico o por alguien que se presentó como tal. Le entrega un mensaje con el número telefónico de familiares en Buenos Aires, para que les diga que está bien.

“La capucha asiente…, pero por los ojos tuve el convencimiento de que la capucha es solamente estuche de un hombre que está técnicamente preparado para ejercer la medicina, pero carente de sentido de piedad. También este hombre debe tener cualidad de verdugo. Sí, éste también es un hombre frío, nacido indudablemente para manejar el hacha que secciona una cabeza en el cadalso, donde cae sanguinolenta, con un torso y extremidades dan estertores al ser tocados por una brutal muerte…Al ver sus ojos vi la malicia calculadora del sádico…”

“…La negra capucha que esconde sus mejillas desencarnadas de la muerte, me espera paciente. En una espera que procura lenta para gozar de mi impotencia y de mi desesperanza se nutre su ansia fatídica, sabiendo que no será vana. Después del médico, no mejoraron las condiciones. Amargo sabor de hiel ví en los ojos fríos por el orificio de su capucha, ojos de ave voraz que goza de que la carroña de mi cuerpo sea devorada en amarga espera…

“…Un encapuchado que viene me dice hoy: “Mayor, no se desespere y no trate de quebrantar su prisión. Usted permanece en la cárcel del pueblo porque el Ejército al que usted pertenece, lo ha abandonado.

“No estoy abandonado, estoy acompañado por la fe infinita de Dios y por el amor de mis seres queridos, amigos y mi Ejército, que no me abandonará jamás, porque el hizo mi carácter, él perfeccionó mi intelecto y en él aprendí a esperar también a la muerte, con templanza.

“Usted, mayor, tiene una evidente inestabilidad emocional, pero igual, habiéndolo abandonado el Ejército, puede conseguir su libertad.

“Le pregunté a cambio de qué.

“Acepte trabajar como asesor de nuestras fábricas y será libre.

“Por ese precio, no (le contesté)…

“Larrabure, usted tiene un desequilibrio emocional que no le permite apreciar exactamente su situación. Piense y hablaremos.

“Sí, hablaremos, para que se consolide cada vez mas mi fe y mi fidelidad.

“… Hijo mal parido sería trocar este encierro por una libertad física, mientras mi alma se envilecería con el fango de estos miserables… Están en la revolución, hoy son sus prisioneros, entraron ayer y seguirán, porque deben seguir como el río que no se detiene…

“El asma altera mis nervios y mis sentidos están atentos a que el extractor de aire no me traicione. El humo de los Camel me ahoga en la estrechez de mi pocilga. Los cigarrillos que fuman mientras me cuidan me hace mucho mal…

“Humedad, humo, y creo sentir cada tanto el croar de ranas, ranitas verdes que miran las estrellas del cielo. A diario, motores de automóviles ponen una nota acústica a esta vida…

“… Esta mi pensamiento en dar alimentación a mi cuerpo para que no se extinga como una vela por consumo de estearina. Sin embargo, veo que mis fuerzas decrecen, siento altibajos emocionales, insomnio, inapetencias, indisposiciones estomacales y una aguda cistitis…

“Hago gimnasia moviendo mis brazos y piernas en flexiones interminables, porque quiero fatigarme. A pesar de ello no puedo dormir y debo recurrir al carcelero y me entregan Valium 5…

“… Busco fuerzas en mi espíritu azotado para superarme. Sé que no debo quebrantarme, no claudicar sino para morir en Dios que estos pervertidos sin fe insultan, pero también tengo lucidez para darme cuenta de que en algunos momentos hay zumbidos que me cruzan la cabeza y estoy en un estado de inconciencia y siento voces de personas muy caras a mi corazón…

“Calladamente pido a Dios que no me abandone a una locura que seria humillante…, quiero morir de pie como el quebracho que al caer hace un ruido que es un alarido que estremece al monte. Quiero morir de pie, invocando a Dios en mi familia, a la Patria en mi Ejército y a mi pueblo no contaminado… Dios misericordioso, te pido humildemente esta gracia, protege mi espíritu para que mi vida pueda cesar como la serena llama de una vela que se extingue”.
Las hojas desordenadas, sucias muchas, de escritura muy irregular, se suceden.

“… Hoy me siento convulsionado, angustiado, una profunda pena oprime mi pecho. Y me siento sumamente tensionado, nervioso. Mi mente se agita y parece percibir no se que conjunto de sensaciones extrasensoriales, y me invade una desesperante gana de llorar o de gritar, de patear el tabique de mi celda mientras los ojos vigilantes del joven de la capucha siguen inquisidores mi movimiento nervioso en esa ratonera… En mi meditación creo haber comprendido que el estado de paroxismo es producido por un hecho irreversible. Siento quizás la laxitud de haber captado un mensaje de despedida, de un ser muy querido. ¿Habrá sido de mi esposa, de mi madre pobre, de mis hijos, de mis hermanos?

Sorpresivamente sentí voces de mi hija y salí en su búsqueda y me encontré con tres hombres y una mujer joven que hablaba en una habitación. Les vì sus caras y la contracción de sus mejillas pálidas, supongo ante la presencia de un hombre que tienen cautivo y los encuentra desarmados. Lamentablemente, mi estado de alucinación y mi cuerpo quebrantado no me ayudan en la gresca que hubo. Sè que rompì un vidrio, pero fuí desvanecido y cuando desperté estaba maniatado de pies y manos en el camastro…”

Aquí se interrumpe este recorrido de sufrimientos y cavilaciones llevadas al papel. Posiblemente al descubrir las hojas o al tomarse por primera vez el trabajo de leer lo que el secuestrado escribía, los terroristas decidieron impedirle la escritura.


LA MUERTE

A partir de esas imprecisas fechas, que se sitúan en el comienzo de 1975, ya nada se sabe de cómo se desarrolló el cautiverio. Si hubo nuevos intentos de obtener su deserción, evidentemente terminaron como el primero. Si Larrabure, en un momento dado logró reunir las suficientes fuerzas para lograr una fuga – el episodio de que da cuenta el diario no lo habìa sido – a mediados de agosto de 1975 terminó con las torturas de que fue objeto y su ahorcamiento el 19 de ese mes.


O tal vez, los cabecillas del ERP, al llegar esa fecha, creyeron que ya se habían ensañado suficiente con su noble vida, y resolvieron cortarla por fin.

Para el marxismo, la degradación de la sociedad y la marcha hacia el poder van mancomunadas. Se trata de la difamación y degradación de las instituciones, de los próceres, de las leyes, de las costumbres, de las tradiciones y también de las expectativas de evolución que crecen en un pueblo.

Pero también el objetivo de la difamación y degradación de cada persona. Se ataca su personalidad a efectos de producir un estado de shock. Los hombres de sólida moral y ética, de sistema psíquico asentado sobre la disciplina o la fe inconmovible en Dios, difícilmente son minados; pese a los estados de postración que confiesa periódicamente en su diario el mayor Larrabure, no se observa deslizamiento alguno de su personalidad hacia la traición, la duda o la desesperación sobre los ideales de Dios, Patria y familia que son la constante en su pensamiento.

Para los marxistas, la lealtad carece por completo de toda condición espiritual superior. De hecho la reducen a una combinación de dependencia económica y de obediencia, que puede ser manejada mediante la presión, con elementos de rigor, necesidad y sujeción. El tema de la lealtad ocupa, curiosamente, mucho espacio en los textos de psicología destinados a los planificadores marxistas.

Cómo quebrarla, por medio de técnicas psicopolíticas que están altamente desarrolladas, es una de las ciencias mejor dominadas por la subversión. En el diario que se halló en la finca de Garay 3254, en Rosario, cuando fue descubierta por las autoridades, no hay indicio de que a Larrabure se lo hubiera sometido a ningún otro tratamiento que no fuera el de la tortura física y psíquica, para que claudicara o pereciera. Inclusive, en la década de los años 70, y en nuestro país, la aplicación de métodos psicopolíticos por la subversión armada no se observó.
Dada su evolución en el extranjero, no debe descartarse de que cualquier intento futuro de la violencia terrorista sea complementado con ella.

A Larrabure, en cambio, se lo sometió a toda la gama de sufrimientos que, sin refinamiento y técnicas científicas de avanzada , debían llevarlo al colapso mental o físico.

Inclusive en uno de los párrafos de sus anotaciones se lee que “este estado anímico tan especial, pienso, es producto de un lento envenenamiento a que me someten mis captores. Son frecuentes mis trastornos estomacales….”

“¿ Hasta cuándo, hasta cuándo esta locura sin sentido de tenerme aquí?“, preguntaba Larrabure en su desesperación, que sólo abarcaba aspectos de su existencia física. De ahí que en ningún momento claudicara.

El 19 de agosto de 1975, el industrial que ocupaba la celda contigua a la de Larrabure, sin saber de quién se trataba, oyó durante largos ratos una voz entrecortada por accesos de tos, que rezaba. Hacia el atardecer, según supuso, oyó que ese mismo compañero de encierro, en voz muy alta, si bien con evidentes problemas respiratorios o de de garganta, cantaba el Himno Nacional. Luego hubo ruidos distintos, que no pudo interpretar, y finalmente un silencio largo como si el ocupante de la celda vecina hubiera sido evacuado.

Pasado el mediodía del sábado 23 de agosto, la comisaría 18º de la policía provincial santafecina recibía una llamada. La voz, de un hombre que evitó cualquier detalle identificatorio, informó que en un zanjón próximo al cruce de la avenida Ovidio Lagos y calle Muñoz, poco antes de la salida de la ruta 178, había “ un bulto que les va a interesar”.

En el lugar, despoblado, casi frente a la abandonada estación El Gaucho, del Ferrocarril Belgrano, un grupo de niños ya había descubierto el llamativo paquete de revestimiento plástico. Sin embargo, habituados a la frecuente aparición de cadáveres o de bombas, se hallaban en prudente espera frente al bulto.

Al acercarse la policía se encontró con un documento del mayor Larrabure. Desenvuelto con cautela el envoltorio, en su interior se encontró el cadáver de un hombre de “impresionante delgadez”, según el testimonio de los responsables de la macabra operación, “colocado sobre un colchón muy angosto, posiblemente de material sintético, envuelto en una sábana y en una frazada”.

El cuerpo estaba vestido solamente de un pantalón pijama y un pullover en mal estado. En el cuello había marcas profundas de estrangulamiento o ahorcamiento.

En uno de los dedos, un anillo con las iniciales completas de Larrabure dejaba pocas dudas de que se trataba de su cadáver. De la frazada saltó el carnet de conductor a su nombre, expedido por las autoridades de Villa María, Córdoba.

Trasladado el cadáver al Hospital Municipal Central, el médico forense dictaminó que el cuerpo había permanecido congelado durante por lo menos 36 horas, y de que la muerte databa de 27 horas antes del hallazgo. Además de las marcas del ahorcamiento, se observaron en el cuerpo señales de golpes, así como lesiones producidas por larga permanencia en posición cúbito-dorsal.

“No se pueden reconstruir los últimos momentos del señor Mayor Larrabure. Quizás se le notificó fríamente que sería ultimado. Quizás él, en algún diálogo de dignidad suprema, provocó que los asesinos se arrojaran sobre el ahorcándolo, al no poder soportar su desafío. O tal vez la ejecución se fue preparando durante un día o dos”, expresó una fuente policial encargada de la investigación.

En un comunicado, la organización Ejército Revolucionario del Pueblo daba cuenta de la muerte de Larrabure, confirmando la fecha del 19 de agosto.

En el comunicado del Comando General del Ejército se informaba, a su vez, de las conclusiones de la junta médica , que dictaminó sobre el cuerpo del infortunado ingeniero militar: “En la región fronto-parietal, zona media, aparece una contusión de forma rectangular de medida cuatro por dos centímetros, similar a la periferia del cotillo de un martillo, presuntivamente. Placas apergaminadas de cuatro centímetros, aproximadamente, en ambas caras internas de las rodillas, producidas en vida, por fuerte compresión.
En tercio medio de la pierna derecha, surco profundo que rodea el contorno anatómico, producto probable de una ligadura compresiva en vida. En el cuello, surco profundo de estrangulamiento de fondo apergaminado, de recorrido horizontal levemente oblicuo, que abarca todo el perímetro, producido posiblemente por torsión desde atrás, ya que no se observan signos de cianosis en sus extremidades inferiores, propias en caso de haber estado suspendido. En los órganos genitales, gran zona congestiva inflamatoria, probablemente por pasajes prolongados de corriente eléctrica. Hay zona escarificada en el tercio superior del tórax, cara posterior, producida probablemente por la permanencia prolongada, en vida, en posición cúbito-dorsal. En el rostro, hemicara derecha, gran zona de congestión, que abarca la región frontal de ese lado, región maseteriana derecha, con gran derrame conjuntival en ojo derecho, presumiblemente provocadas por la acción de golpes o por choque violento con objetos duros. El cadáver presenta signos evidentes de deshidratación grave en vida por falta de líquidos y electrolitos suficiente, ratificado por una rebaja de peso superior a los 40 kilos de su peso en oportunidad del secuestro, según resulta de fichas”.

En el comunicado militar se destacaban el carácter brutal del asesinato y las condiciones infrahumanas del cautiverio de Larrabure, puntualizándose en su parte final:

“El Ejército Argentino recibe hoy a un nuevo mártir, con firme propósito y compromiso de continuar en la lucha contra la subversión hasta su total extinción, para lograr de forma definitiva la paz tan ansiada y merecida por la familia argentina”.

Trasladados a Buenos Aires, los restos de Larrabure fueron velados en el Regimiento I de Infantería Patricios, y su sepelio se llevó a cabo en el Panteón Militar a primera hora del día 25 de agosto, en el Cementerio de la Chacarita. Apenas se había conocido la noticia de su muerte, Larrabure fue ascendido a Coronel, fue el único militar en la historia argentina que ascendió estando en cautiverio cuando fue secuestrado era Mayor, ascendió a Teniente Coronel, y post-mortem ascendió a Coronel.

Mientras tanto, en Tucumán, el Ejército ya había puesto en marcha, desde cinco meses atrás, el Operativo Independencia, que a un elevado costo de vidas determinaría la derrota del audaz intento del ERP de ocupar política y militarmente un área del territorio nacional. Pero sólo con la llegada de los militares al poder, en marzo de 1976, podría ser desarmada toda la guerrilla y dislocado su sistema de apoyo.

Según Mao Tse Tung, “la retirada estratégica es una medida estratégica planificada que adopta un ejército inferior en fuerza cuando estima que no puede aplastar la ofensiva de un adversario más peligroso, con el fin de conservar sus fuerzas y esperar el momento oportuno para derrotar al enemigo. Sólo los partidarios del aventurerismo militar se oponen porfiadamente a semejante paso y propugnan detener al enemigo más allá de las puertas.

De más está decir que los guerrilleros fracasaron en su intento inicial de presentar su virtual desaparición como una “retirada estratégica”. No se retiraron, fueron derrotados y aniquilados.

El sádico asesinato de Larrabure contribuyó indudablemente, junto a otros hechos similares, a movilizar la opinión pública. Sirvió también para establecer la abismal divisoria entre una conducta moral y nacional, y el carácter de los grupos marxistas.

Pero no debe olvidarse que el vietnamita Giap, tan apreciado por los guerrilleros argentinos, había alentado con estos argumentos muy duraderos a los irregulares birmanos, después de una dura derrota:

“Nosotros surgimos la primera vez de la nada, solamente por el poder de una idea. ¿Cómo no seríamos capaces de reaparecer, una y mil veces, en uno y mil lugares, con una bandera u otra, como sea? Mientras existamos, sabremos reaparecer, multiplicarnos y golpear. Cuando regresemos tenemos una historia detrás, y también la historia de nuestra derrota. Para los revolucionarios, todo lo que ocurrió sirve para vencer la segunda vez… o la nonagésimonovena vez.”

De ahí que el martirio de Larrabure, como el de cientos de argentinos, no ha concluído en su vigencia. Todo lo que ha ocurrido debe servir también para vencer la segunda vez, y la nonagésimonona.

El mismo Larrabure en un párrafo de sus anotaciones del cautiverio, pone de relieve el carácter fanático y la fuerza permanente del aparato de odio de la subversión.

“Estos revolucionarios ruedan, y llegan a un instante en que no saben porqué y para qué, pero ruedan.” Obviamente, detrás de ellos hay una planificación mundial fría e inexorable, que mantiene en funcionamiento la maquinaria, y que no se desanima por una derrota. Los campos de batalla son el mundo entero, y el tiempo ilimitado. Las vidas humanas…. lo de menos, aunque sean las de sus combatientes.

Larrabure, del lado nacional, dejó no solo el valor sobrenatural del martirio libremente elegido, elegido de día en día durante más de un año. También dejó escrito como mensaje:
“Morir, pero por ideales que están al amparo de símbolos que nos conmueven el espíritu con la visión de una nación altiva. Ricas pampas, ríos caudalosos, mocetones que sienten la patria por la pureza de sus corazones libres y que ignoran cánticos foráneos y estrellas imperialistas de cinco puntas teñidas de rojo…”

No son muchos los casos de nuestra historia política, en que alguien ha mirado tan en los ojos a la muerte violenta e injusta con tanta conciencia, frialdad y altivez.



Nota: Este texto es copia del capítulo VII titulado “Larrabure” ,del autor Antonio Petric, extraído del libro “Así sangraba la Argentina” de la Colección Humanismo y Terror dirigida por Armando Alonso Piñeiro. Ediciones Depalma, Buenos Aires, 1980.
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