miércoles, 22 de diciembre de 2010

"Yo-no-fui", un clásico argentino

Balbín y Videla, una sociedad de hecho
Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez fueron sometidos a juicios por crímenes de lesa humanidad y fueron condenados a cadena perpetua por tormentos y asesinatos cometidos en la Unidad Penitenciaria Nº 1 del Barrio de San Martín, en la jurisdicción del III Cuerpo del Ejército entre abril y septiembre de 1976. Junto a estos dos ex militares fueron también  juzgados otros 28 personajes que recibieron condenas de distinta índole.
Videla y Menéndez ya fueron juzgados y condenados por otras atrocidades en otros juicios, siendo ya destinados a purgar sus delitos en cárceles comunes.

Lo novedoso de este nuevo episodio fue que, durante su alegato, además de volver a justificar la dictadura militarJorge Videla señaló que el emblemático líder radical Ricardo Balbín (1904 - 1981) le habría pedido que motorizara "cuanto antes" un Golpe de Estado contra el desastroso gobierno constitucional de María Estela Martínez. Según las palabras del Dictador, durante una cena que compartieron en la casa de un amigo en común unos 45 días antes a aquel 24 de marzo de 1976, Balbín le habría dicho "Si van a hacer lo que pienso que van a hacer, háganlo cuanto antes. Terminen con esta agonía. Ahora, general, no espere que salga a aplaudirlos. Por mi educación, mi militancia, no puedo aceptar un golpe de Estado".
Semejante acusación revolvió el avispero y, en vísperas de un año año electoral, referentes de la Unión Cívica Radical salieron con los tapones de punta a cruzar al ex Presidente de facto. Ricardo Alfonsín, precandidato presidencial, declaró  "nadie duda de la actitud de Balbín con relación al golpe y el esfuerzo que hizo para tratar de preservar las instituciones en aquel momento" y disparó contra Videla afirmando "Jorge Rafael Videla, que Dios lo perdone, no califica moralmente; es una persona que no tiene ninguna autoridad moral, no vamos a establecer equivalencias entre la palabra de Ricardo Balbín y la palabra de un dictador genocida". Por su parte, Ernesto Sanz fue lapidario diciendo "A esta altura de la vida lo que haga o diga Videla, en términos de perversidad, no sorprende. Me sorprendió sí que después de haber hablado en un montón de juicios es la primera vez que hace una apreciación sobre el Dr. Ricardo Balbín, eso es un acto de cobardía; Balbín no está vivo para defenderse".

Hoy en día nos cuentan una historia bastante distorsionada. De repente, quienes también atentaban contra la paz social desde la guerrilla hoy son los "héroes", los "jóvenes idealistas". Sin ir más lejos, durante aquellos años, tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández permanecían desentendidos del drama nacional porque estaban muy "entretenidos" haciendo crecer el patrimonio familiar rematando deudas hipotecarias y dejando a gente en la calle; es más, Kirchner apareció como parte de las "fuerzas vivas" de la Provincia de Santa Cruz que apoyaban a los dictadores (lo vemos en la fotografía de abajo). En tal sentido, en una entrevista concedida a Revista Noticias, el controvertido Miguel Bonasso sintetizó el papel que los Kirchner jugaron en los años 70 contando "Su participación fue muy periférica, mientras a mí me buscaban para cortarme en pedacitos como un salame, Kirchner hacía usura con los departamentos en Santa Cruz. Después, comenzó una utilización mercantilista de los derechos humanos".

Néstor Carlos Kirchner, hoy martirizado luchador de los derechos humanos,
 junto al general Oscar Guerrero, discípulo de Camps,
en un acto oficial durante la dictadura. (Foto: Diario "Correo del Sur")
En contrapartida a la frivolidad de la Familia Kirchner, hubieron dirigentes peronistas que tomaron cartas en el asunto como Carlos Menem, Carlos Corach, Herminio Iglesias y Saúl Ubaldini, entre otros.

Si hablamos de los militantes de la Unión Cívica Radical, así como Balbín nunca se opuso abiertamente a los militares de aquel entonces, Raúl Ricardo Alfonsín tuvo la valentía de ejercer su profesión de abogado para defender causas de desaparecidos y fue el único referente político que rechazó públicamente la Guerra de Malvinas.

Hay que recordar que el Terrorismo de Estado no arrancó en Marzo de 1976, sino fue una constante durante décadas anteriores, en distintos gobiernos que pasaron por la Casa Rosada.


Golpistas no golpeados por la "historia"

A decir verdad, y mal que les pese a todos la muchachada radical, el acercamiento de Balbín a los jerarcas militares no es una noticia nueva. En la biografía que el polémico historiador Felipe Pigna escribió sobre Ricardo Balbín, se enumeran varios hechos en los que el líder radical no solo que apoyó a los jerarcas militares sino que hasta negó la existencia de desaparecidos. Asimismo, ese encuentro entre el radical y el genocida fue descripto detalladamente en el libro "Nadie fue" que escribió Juan Bautista Tata Yofre y que fue publicado en el año 2006.

Por estos tiempos en donde prima un revisionismo histórico un tanto caprichoso, además de señalar a esos nefastos militares como únicos responsables el descalabro institucional, hoy nadie se hace cargo de haber simpatizado y apoyado a los golpistas. No descubrimos nada al reconocer que, tanto en 1976 como en otras oportunidades, quienes atentaron contra la democracia contaron con el apoyo de amplios sectores de la sociedad argentina: partidos políticos, sindicalistas, periodistas, empresarios, sectores de la Iglesia Católica, Estados Unidos, otras potencias mundiales y países tan subdesarrollados como el nuestro.

Perón, Perón... ¡qué grande sos!
La historia de nuestro país está llena de personajes que protagonizaron tristes capítulos, pero no todos son medidos con la misma vara.

El venerado Juan Domingo Perón fue quien expulsó de su movimiento político a Montoneros al no perdonarles la escalada de violencia que provocaron y que tuvieron como culmen el violento asesinato (y aún impune) del sindicalista José Ignacio Rucci. Para el perverso Don Juan Domingo, Montoneros dejó repentinamente de ser "la juventud maravilllosa" para ser simplemente "imberbes" y blanco de una sangrienta cacería que él mismo diseñó. A poco de morir el santo patrono de los justicialistas (¿?), desde las sombras, José López Rega lideró la creación de la Alianza Anticomunista Argentina, popularmente conocida como "La Triple A", tenebrosa organización paraestatal con la que se persiguió, secuestró, torturó y asesinó a militantes de izquierda.

Si vamos a condenar al infierno a todos los golpistas, Perón es uno de los más tristemente célebres y aún impune: participó del golpe de Estado que acabó con el Gobierno de Hipólito Yrigoyen y, años más tarde, ya desde el seno del G.O.U. (¿"Grupo de Oficiales Unidos"?) reincidió participando activamente del derrocamiento de otro Gobierno, el de Pedro Pablo Ramírez, en el año 1943. Si a ésto le sumamos la admiración del Gral Perón para con Adolph Hitler y Benito Mussolini, estamos en presencia de un personaje nefasto; de hecho, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Perón brindó asilo y protección a líderes nazis... hablar de esto con un adulador de Perón es una tarea que desafía la propia paciencia porque, no solo que no escuchan ni leen otras versiones de la historia, sino que a ellos le sobran argumentos para justificar todos los yerros de Don Juan Domingo llegando al punto de mostrarlos como virtudes de su amado líder.

No basta con el juicio y castigo a algunos culpables. Si vamos a revisar nuestro pasado, debemos hacerlo con seriedad y despojados de toda ideología, para que la justicia sea libre e imparcial. Los argentinos somos mandados a hacer para culpar a los demás de todo y no hacernos cargo nunca de lo que nos toca. Necesitamos autocrítica, sino nunca aprenderemos la lección.

2 comentarios:

AGUSTIN dijo...

Interesante enfoque.
Molesta el doble discurso K, y su nada glorioso pasado.
Tengo entendido que la causa que investiga el accionar de la Triple A está caminando en un Juzgado Federal, luego de que se entendiera que el grupo terrorista fue armado desde el Estado (y por ende, imprescriptibles sus delitos).
Lento, pero viene...

mario dijo...

Hola Agustín:

A mí moleta mucho el doble discurso K y la mirada distorsionada de nuestra historia.

Ojalá se haga justicia para todos. Escuchamos muchas veces "Ley pareja no es rigurosa" y creo que así como se enjuicia a los militares que cometieron atrocidades, hay que poner en el banquillo a otros que cometieron crímenes.

Saludos.

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