lunes, 27 de diciembre de 2010

¿La casa está en orden?

A dos meses de la muerte de Néstor Carlos Kirchner, Argentina va arribando al final del 2010 sumida en un caos. En la Ciudad de Buenos Aires, ombligo de nuestro país, a diario vemos escenas lamentables de violentas protestas callejeras que terminan costando vidas humanas; en el resto de nuestro país, la inflación sigue devorándose el poder adquisitivo de los salarios y padecemos crisis energética y escasez de combustibles.

Patotas desorientadas, esclavizadas por el cínico clientelismo son los que toman las calles pisoteando los derechos de todos los demás.

Como sucede en las grandes cuestiones, en vez de hacerse cargo de los problemas, el Gobierno Nacional culpa a los demás de los problemas. Culpa al empresariado de la inflación, culpa a la oposición de los desmanes ya conocidos, culpa a la prensa de difundir solo "malas noticias" (para eso, es mejor leer Página/12 o cualquiera de los medios del Grupo Szpolski).

Ahora, conocidos los escándalos suscitados en Constitución, funcionarios de la Presidente Cristina Fernández salieron a acusar directamente a Eduardo Duhalde. Y sí, Aníbal "Baúl" Fernández y "Flopy" Randazzo, por citar algunos casos de los acusadores del ex Presidente y ex Gobernador de Buenos Aires, conocen muy bien las mañas de quien fue hasta no hace mucho su venerado jefe político. Nilda Garré, Ministro de Seguridad, se puso en sintonía a sus compañero y señaló "Este clima tiene una intencionalidad política que apunta a generar una sensación de vacío y debilidad de la presidenta que sería funcional a un precandidato que se vende como que sabe y puede, acerca del manejo de la conflictividad"... efectivamente, Garré apunta al modus operandi de los hijos de Don Juan Domingo: armar los líos, culpar a los demás y, después, presentarse como los salvadores mesiánicos de la Argentina.

Todo este caos contrasta toda la prédica de bienestar que todo el kirchnerismo tiene a flor de labios. Si tan bien estamos, si no hay inflación, no hay inseguridad, no hay desempleo, si el país está creciendo como nunca en 200 años... no sufriríamos esta realidad.


Lamentablemente, para la Presidente Fernández, (y para todo su fan club) no hay INDEC que tape esta realidad.

1 comentario:

AGUSTIN dijo...

Sumale que no hay plata, sumale que no hay nafta, sumale que no irá la Presidenta a la asunción de Dilma en Brasil... qué dan todas esas sumas?

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