sábado, 11 de diciembre de 2010

Dios no atiende en Capital

Los enfrentamientos en el Parque Indoamericano
La Ciudad de Buenos Aires ha sido escenario de un nuevo episodio de violentos enfrentamientos que, hasta el momento, dejan como saldo lamentable la muerte de Bernardo Salgueiro, de 24 años de edad, y de Rosemary Puña, de 28 años.

En este caso, todo se debió a un enfrentamiento entre ocupantes de unas viviendas construídas en el Parque Indoamericano ubicado en Villa Soldati, la Policía Federal Argentina y  el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En ese predio de 130 hectáreas, una parte fue ocupada irregularmente por decenas de familia que se instalaron a fin de construir sus propias viviendas apoyados por la Asociación Madres de Plaza de Mayo que encabeza Hebe Pastor de Bonafini.

Por orden judicial, las Policías Federal y Metropolitana fueron a desalojar a los habitantes de ese complejo habitacional pero chocaron contra la férrea resistencia de ellos. Tal como informa Página/12, la protesta vecinal incluyó la quema de autos secuestrados en procedimientos policiales y que se encuentran depositados en un predio que pertenece a la Federal. De ahí en más se produjeron hechos de violencia entre los manifestantes que desacataban la orden judicial y los uniformados que intentaron dispersarlos con balas de goma. 

Una vez conocida las muertes de esos dos infortunados, quien salió con los tapones de punta fue nada menos que el impresentable Sergio Schocklender, apoderado legal de Madres de Plaza de Mayo, quien, para congraciarse con todo el arco kirchnerista, responsabilizó al Jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cuando declaró “el resultado de la inacción del gobierno de Macri, que sigue produciendo desalojos, pero no construye viviendas para la gente pobre” y explicó que los desmanes se originaron cuando “un grupo de hombres armados intentó ocupar, a tiros, el obrador del barrio que estamos construyendo en la zona de Los Piletones”, volviendo a cargar contra Mauricio Macri cuando contó “el portón por el que ingresaron las personas que iban armadas estaba custodiado por la Policía Metropolitana, que no hizo nada para evitar la agresión que sufrieron los serenos y la gente que se encontraba en el lugar”.

En ese consorcio se estaban por instalar inmigrantes provenientes mayoritariamente de Bolivia y de Paraguay, quienes abandonaron la Villa 20 para afincarse en el Indoamericano. Entre ellos, abundan historias de marginalidad como la de Salgueiro, una de las víctimas fatales, quien residía en dicha villa donde alquilaba una habitación de tres por tres por la que pagaba la suma de 400 pesos.

En medio de tanta confusión, aparecieron los oportunistas de siempre para sacar su tajada de todo este lío. Agrupaciones minoritarias de izquierda que actualmente se hacen llamar "organizaciones sociales" se arrimaron para agitar más los ánimos y lanzar cobardes acusaciones sin hacerse cargo de nada, claro.

El gobierno porteño salió a defenderse culpando indirectamente al Ejecutivo Nacional. El jefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad Horacio Rodríguez Larreta afirmó que en nuestro país existe "una ley muy permisiva respecto de la migración: viene la gente y al poco tiempo de estar en la Argentina pide una vivienda, usurpa, después viene el juez Gallardo que obliga al Estado a dar una vivienda. Nuestro Gobierno no puede resolver los problemas de vivienda del Conurbano y el Mercosur".  A su vez, Macri metió a todos en la misma bolsa cuando dijo que hay que "trabajar juntos para combatir la inmigración descontrolada. Los vecinos no quieren que proliferen más organizaciones mafiosas".

Desde el Gobierno Nacional, no se tardaron en culpar de todo a Mauricio Macri. El Ministro de Justicia Julio Alak declaró que “Si el Gobierno de la Ciudad no supo mantener la guarda del predio, no es una cuestión nuestra, a no ser que se quiera trasladar a terceros responsabilidades de gestión que son propias”. Alak anunció que pasó a disponibilidad a dos oficiales jefes y a tres suboficiales de la Policía Federal involucrados en los desmanes.

La siempre polémica Hebe Pastor de Bonafini firmó un comunicado que reza “La Asociación Madres de Plaza de Mayo repudia enérgicamente las declaraciones del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, que expresan, de manera contundente, su concepción racista y discriminatoria. La persecución de los nazis empezó así, queriendo renegar de una raza y persiguiendo a los inmigrantes.

Es más grave que, en este caso, estas personas cuentan con el apoyo de una organización paraestatal como Madres de Plaza de Mayo. Otra organización que lucra con la usurpación de tierras es la Federación Tierra y Vivienda que lidera el polémico Luis D'Elia. Ambas agrupaciones no solo tienen la protección política del Gobierno Nacional, sino que reciben frondosos subsidios para llevar adelante sus "proyectos".

Apañando a estos patoteros, no se favorece la igualdad de oportunidades en el pueblo argentino. Cualquier persona que quiera vivir como un ciudadano civilizado en una vivienda digna, debe adquirir un lote con todas las de ley y luego pagar la construcción de una vivienda; sabemos muy bien que lograr este sueño no es una empresa sencilla, debido al alto costo de los inmuebles y de los sacrificios que ello demanda.

Un bebé abandonado por sus padres...para que "custodie" el lote usurpado
Desde los albores de la historia de nuestra Patria, gracias al privilegio de contar con el principal puerto comercial, Buenos Aires se ha constituido en el centro neurálgico de la Argentina. A lo largo de más de 200 años de historia, miles de argentinos abandonaron sus provincias para tentar una mejor suerte en la "Reina del Plata". Esa gran migración no solo que hizo crecer a Buenos Aires, sino que incrementó la densidad en los alrededores de la principal metrópolis de este país. En las últimas décadas, quienes llegan a buscar un mejor futuro no solo son del "interior" del país, sino que vienen también de países limítrofes, especialmente desde Paraguay y poblacionalBolivia. En esta ciudad se cuentan 21 asentamientos.

Al margen de ello, por más necesidad que haya, nada justifica la usurpación de tierras fiscales. En estos asentamientos proliferan las edificaciones improvisadas que ponen en riesgo la integridad de quienes las habitan; asimismo, hay quienes además de apropiarse de un lote sin pagar un peso por ello, luego usufructúan vendiendo y alquilando inmuebles. 
Es una triste realidad que, ante el desbordante crecimiento poblacional, el déficit habitacional es todo un drama en Buenos Aires. Actualmente, se estima que más de medio millón de personas no pueden habitar en una vivienda propia... Que la ciudad capital de la Argentina solucione su drama habitacional suena a quimera porque es una consecuencia de la pésima distribución de la riqueza en nuestro país... Y Macri, lejos de intentar dar soluciones, ha ido reduciendo paulatinamente al Instituto de la Vivienda por lo que ese organismo se ha quedado prácticamente sin posibilidades de dar esperanzas a la gente.

Como sucede siempre en la Argentina, nadie cuida la cosa pública: en nuestro país los bienes "públicos" no son del pueblo, sino de nadie. Lo vemos a diario como nuestros gobernantes regalan alegremente el dinero sin preocuparse mucho por su destino... habría que ver si procederían de igual manera si todo ese circulante saliera de sus propios bolsillos. ¡Qué fácil es ser generosos con el dinero ajeno!

2 comentarios:

Hector dijo...

Con el tema de los inmigrantes, el gobierno y sus allegados lo primero que hacen es citar la Constitucion y las leyes que fomentan la inmigracion...

Ojala se acordaran de la Carta Magna para otros temas tambien...

No es un problema que venga gente de otros paises, el tema es que la gran mayoria se concentra en Buenos Aires y alrededores.
Quiza hacen falta politicas, para "repoblar" el interior del pais, buscando que la gente tenga las mismas posibilidades de progreso, trabajo, salud o estudio en Jujuy o Corrientes (por ejemplo) que en Capital Federal.

Hay otra cuestion y son los inscrupulosos de siempre que manipulan a la gente necesitada y los incitan a usurpar tierras.

Lo que temo (y se esta viendo) es que esto tenga un efecto dominó y ahora empiezen a "copar" terrenos abandonados, sean publicos o privados...

mario dijo...

Hola Héctor

Personalmente, considero que este drama es ajeno a la inmigración.

Los argentinos no tenemos conciencia de la cosa pública. Acá cualquiera, sea argentino o no, se cree dueño de todo lo que sea fiscal.

Sumado a ésto, en el caso de Buenos Aires, se da una superpoblación por el histórico centralimos porteño que ningún Presidente (salvo Alfonsín) se animó a torcer.

Saludos.

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