lunes, 8 de noviembre de 2010

Murió Massera... ¿que en paz descanse?

Massera entrevistado en la televisión argentina
por (sus admiradores) Bernardo Neustadt y Mariano Grondona
En el día de hoy, a los 85 años de edad, falleció Emilio Eduardo Massera en el Hospital Naval de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Nació en la Ciudad de Paraná en Octubre de 1925 e ingresó a la Escuela Militar de la Armada en 1942, en donde hizo una gran carrera. Confeso simpatizante peronista (de hecho, entabló amistad con Don Juan Domingo), en 1974 fue nombrado Almirante. Luego de recibir muchas condecoraciones en el ámbito universitario y en el militar, tanto en Argentina como en otros países, Massera se unió a Jorge Rafael Videla y Orlando Ramón Agosti para derrocar a la Presidente María Estela Martínez en Marzo de 1976. Ante el caos social que reinaba en el país, las Juntas Militares se propusieron imponer por la fuerza un régimen para aplastar las "ideas opuestas a la civilización occidental y cristiana"

Ya en el poder, Massera se creyó "el" poder, como si fuese un redentor de la Patria. Pero fue el rostro de la perversidad que tuvo aquella Junta Militar para someter a un país entero que, con el pretexto de combatir la subversión, sembró el terror en el pueblo. Dirigió numerosos procedimientos de detenciones, secuestros, torturas y asesinatos de todos aquellos que "molestaban" al Gobierno de Facto; hizo de la escuela Superior de Mecánica de la Armada fuera como una sucursal del infierno en la Ciudad de Buenos Aires, ya que fue el centro de detenciones clandestinas de mayor importancia.

Uno de los casos más emblemáticos fue el de Elena Holmberg, diplomática que trabajaba en el centro piloto ubicado en 1978 en la Ciudad de París por el Presidente (de facto) Videla para contrarrestar la campaña contra la dictadura argentina que se desarrollaba en Europa. Holmberg denunció que Massera había entregado un millón de dólares al terrorista Mario Firmenich a cambio de comprometerse a no perpetrar atentados durante el Mundial Argentina '78; luego de haber revelado semejante información, la diplomática fue trasladada en diciembre de ese mismo año a Buenos Aires y, en enero de 1979, apareció su cadáver.

El número de desaparecidos es algo aún incierto y objeto de discusiones arduas y hasta de oscuros negocios de oportunistas disfrazados de activistas de los "derechos humanos". De todas maneras, así haya sido uno solo el desaparecido, ya es algo grave.

Además de la sistemática persecución de opositores al régimen, hay que decir que aquella Junta Militar se caracterizó por favorecer a corporaciones transnacionales y de aumentar notablemente la deuda externa de nuestro país.

Ya en 1985, luego de que el entonces Presidente Raúl Ricardo Alfonsín impulsara el histórico Juicio a las Juntas, Emilio Massera fue acusado de 83 homicidios calificados, 623 privaciones ilegales de la libertad, 267 aplicaciones de tormentos, 102 robos agravados, 201 falsedades ideológicas de documentos públicos, cuatro usurpaciones, 23 reducciones a servidumbre, una extorsión, dos secuestros extorsivos, una supresión de documentos, 11 sustracciones de menores y siete tormentos seguidos de muerte. En diciembre de ese año, fue condenado a prisión perpetua, reclusión por tiempo indeterminado e inhabilitación absoluta para ocupar cargos de por vida.

De los tres integrantes de aquella Junta, Massera fue el que tuvo más aspiraciones políticas. En Septiembre de 1978, poco después del Mundial de Fútbol que se disputara en nuestro país, Massera decidió alejarse del Gobierno para dedicarse a construir su propio espacio de poder, para lo que fundó el Partido "Democracia Social" (¡!). Llegó a ser candidato a Presidente de la Nación en 1983.

Años más tarde, en 1990, fue beneficiado por el Indulto que decretó el Presidente Carlos Saúl Menem, para lo que contó con el mayoritario apoyo del Partido Justicialista. En los años siguientes, se dieron episodios en los que la justicia argentina y hasta la de otros países procesó a Massera, aunque él lograba eludir esgrimiendo razones de salud.

Massera candidato a... ¡Presidente de la Nación!
En 2003, la suerte cambió para Massera y muchos otros genocidas cuando el Congreso de la Nación anuló las Leyes de Obediencia Debido y Punto Final con los que habían quedado impunes muchos criminales. Lo que debió haber sido justicia por la memoria de las víctimas del Terrorismo de Estado, se convirtió en una venganza institucionalizada de aquellos que apoyaban y apoyan los movimientos guerrilleros que deseaban hacerse del poder en nuestro país.

Al igual que otros de sus "compañeros", reivindicó el accionar de aquel Gobierno de Facto. Massera fue uno de los principales actores de esa Argentina de las confrontaciones que tanto hemos padecido a lo largo de nuestra historia. La muerte lo terminó salvando del necesario purgatorio de sus crímenes contra la humanidad.

Massera es de esos siniestros personajes que ensució a una noble institución como lo es la Armada Argentina. Lamentablemente, en este país se habla mal de los militares en términos peligrosamente generalizantes, en lugar de poner nombres y apellidos a los nefastos personajes que cometieron atrocidades.

También es preciso, en mi modesta opinión, que así como necesitamos que esos genocidas sean juzgados y condenados sin prerrogativa alguna, deben ser puestos en el banquillo aquellos que también despreciaron nuestro sistema republicano y demócrata y que, con el uso de las armas, intentaron usurpar el poder constitucional. Hoy en día, muchos de esos no solo que se pasean entre nosotros pontificando sobre "derechos humanos" sin ponerse siquiera colorados, sino que son parte de este Gobierno Nacional. 

Acá no hay dos demonios. Acá no hay asesinos "buenos" y asesinos "malos". Solo cuando la Justicia nos alcance a todos por igual, podremos hablar de democracia.

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