lunes, 1 de noviembre de 2010

Kirchnerismo después de Kirchner

Hoy, la Presidente Cristina Elisabet Fernández habló por cadena nacional luego de haber vivido la muerte de Néstor Carlos Kirchner, su esposo y compañero de muchos años.

En un discurso que duró poco menos de cinco minutos, Fernández agradeció las muestras de cariño recibidas durante el velatorio de su marido y dio una muestra más de su patológica obsesión por lo que ciertos medios dicen de ella cuando remarcó que "He leído que este es mi momento más difícil. En realidad es el momento mas doloroso. Yo he tenido en mi vida política y en mi gobierno muchísimas dificultades y adversidades. Pero el dolor es otra cosa". las palabras de la Jefe de Estado pendularon entre algo de tinte emocional y lo netamente político, cuando se dedicó a hablar de un "mejor país" que tendríamos gracias a las dos gestiones presidenciales del kirchnerismo.

Desde la mañana del miércoles pasado en que se produjo el deceso del líder del Frente para la Victoria hasta estas horas, mucha agua ha pasado bajo el puente.

El velatorio en Buenos Aires mostró a gente que espontáneamente se acercó a la emblemática Plaza de Mayo para manifestarse por el ex Presidente de la Nación, como así también hubieron muchos más que fueron movilizados y así dar un buen marco. En medio de la consternación por la muerte de Kirchner, se vieron muestras de lo peor del kirchnerismo, de lo peor del peronismo: la ya inherente intolerancia ideológica que les imprimió Juan Perón y que se tradujo no solo en cánticos e improperios contra la oposición, especialmente en contra del Vicepresidente Julio Cobos (algunos incitados y promovidos por el Canciller Timerman) sino también en el evidente "derecho de admisión" que rigió en la despedida del extinto Presidente del Partido Justicialista.

Además de La Televisión Pública y el Canal Encuentro, se vieron periodistas obsecuentes en América y el "nacionalizado" Canal 9 que pintaban a un Kirchner como una suerte de "mártir". Tuvieron micrófonos ciertos personajes públicos como Horacio Fontova, ¡Florencia Peña! y ¡Andrea Del Boca! quienes resaltaban su "militancia" en la causa kirchnerista.

En una interesante nota publicada en el sitio "Economía para Todos", el periodista Carlos Mira sostiente que la palabra “militante” debe ser, sino la más, una de las más antidemocráticas del vocabulario político. Su significado denota una tarea tendiente a suprimir al otro, en lugar de convivir con él. Los “militantes” tienen una concepción militar de la vida. Se reconocen parte de un color y se juntan con los de su mismo color. Identifican a un jefe, del que reciben órdenes como si estuvieran en un cuartel. No aceptan el disenso, porque su organización mental es vertical; y tienen un desprecio radical por todos aquellos que no sean de su bando. El “ciudadano” es la antítesis del “militante”. El ciudadano no pertenece a un bando; pertenece a la nación. Más allá de sus opiniones, que pueden tener un sesgo u otro, se reconoce parte de un todo con el que tiene una empatía que supera sus divisiones. El ciudadano no anda por la calle con banderas partidarias porque su bandera es la misma del que piensa diferente a él. Puede tener métodos distintos para la realización de un mismo ideal, pero no pone en discusión el formato de ese ideal... yo le agregaría: el "ciudadano" es la antítesis del "kirchnerista".

De repente, Néstor Kirchner fue rescatado como si se tratara de un héroe nacional y se habló mucho de su "sensibilidad social" y de su trabajo por la "igualdad". Por esa maquiavélica habilidad que solo tienen los hijos de Don Juan Domingo, Kirchner fue una vez más presentado como "el que nos rescató del infierno", "el salvador" del País cuando asumió en el año 2003 como Presidente de la Nación... es asombroso como esta gente arma los líos y luego, muy alegremente, se visten de redentores sociales: Carlos Menem "nos rescató" de la hiperinflación... que los grandes grupos económicos, aliados con el peronismo, provocaron para derrocar a Raúl Alfonsín; años más tarde, Eduardo Duhalde nos rescató de la "crisis del 2001" que él mismo, el entonces gobernador de Buenos Aires Carlos Ruckauf y algunos intendentes bonaerenses azuzaron para voltear al desastroso (pero constitucional) Gobierno de Fernando De la Rúa; los kirchneristas nos hablan de un "infierno" que data del año 2003, cuando gobernaba Duhalde... y que ellos mismos aplaudían.

Pero se sabe que pronto bajará la efervescencia y se podrá poner blancos sobre negros y así tomar la real dimensión de este controvertido personaje que ha signado el escenario de la política nacional desde hacen casi siete años. Fiel discípulo de Perón, Kirchner genera amores y odios, pero nunca indiferencia: como Don Juan Domingo, dividió a la sociedad argentina entre oficialismo y oposición, ambos espacios tan heterogéneos como volátiles.

Quien aportó lucidez a la locura generalizada fue, inesperadamente, el piquetero Raúl Castells quien, en declaraciones radiales, sostuvo que "No entiendo a los políticos que teatralizan el dolor por Kirchner" y fue más allá cuando se sinceró "Respetamos el dolor de sus familiares, de su gente, pero nosotros no lloramos a Néstor Kirchner. No nos parece que sea ni un mártir, ni un héroe, ni un patriota, ni un demócrata".

En términos políticos, el impresentable Horacio Verbitsky en el hiperkirchnerista Página/12 recogió (o, tal vez, inventó) palabras de una compungida Cristina Fernández que se dio tiempo en medio de su dolor para ratificar el rumbo político de su Gobierno cuando escribió  “Viste, somos peronistas. Siempre andamos en medio del pueblo y el tumulto. No vamos a cambiar justo ahora.

A pocas horas del sepelio de Néstor Kirchner, funcionarios del Gobierno Nacional y otros dirigentes se apuraron para instalar la reelección de Cristina Fernández como Presidente, intentando capitalizar que la primera mandataria estaría gozando de un altísimo nivel de aceptación. En un acto partidario celebrado en la Ciudad de Buenos Aires, entre gritos (¿desestabilizadores?) de "Fuera Macri", la Ministro de Defensa Nilda Celia Garré declaró “Ya no hay que dudar, Cristina debe ser la próxima candidata. Es la conductora natural de este espacio, incluido el Partido Justicialista”. Ni lerda ni perezosa, Hebe Pastor de Bonafini junto a "Madres de Plaza de Mayo" lanzó un "operativo clamor" para trabajar en la reelección de la titular del Ejecutivo Nacional, diciendo "No sabemos si ella quiere o no, pero somos el pueblo que le pide a Cristina que siga a partir del 2011".

Por el bien del país, esperemos que Cristina Fernández llegue a diciembre de 2011 gobernando como corresponde y honrando a su investidura. Ojalá la Presidente se dé cuenta de que gobierna para todos (y todas) y no solo a los que la vitorean. La Argentina somos todos... y no solo los kirchneristas.

1 comentario:

la misteriosa dijo...

Que buenas pestañas tiene la presi...como hace?Que productos usa?
Que glamuor por Dios...

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