lunes, 25 de octubre de 2010

Los ángeles que expulsamos

Ellos no cuentan. 

Ellos no hacen piquetes. 

Ellos no salen en televisión ni en los diarios. 

Ellos no son visitados por los políticos (en el mejor de los casos, algunos reciben algunos mimos delante de fotógrafos en campañas electorales). 

Ellos no votan. 

Apenas si son una cifra en una fría estadística en la que la lectura varía según los mezquinos intereses políticos de turno... 

Sus derechos humanos tampoco les importan a las "organizaciones de derechos humanos". 

Nadie organiza marchas por ellos: llegan en silencio a este mundo y se van en silencio.

Dos pequeños niños, Héctor Díaz, de 2 años y Milagros Benítez, de 15 meses, fallecieron recientemente a causa de desnutrición en la Provincia de Misiones. Es una ironía del destino que, en un país como la Argentina  que está dotado de exhuberantes riquezas naturales, por esas cuestiones que tenemos los seres humanos, hayan pibes que mueren de hambre.

Ambos niños estaban inscriptos en el Plan "Hambre Cero" que es promovido por el Programa Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el que se asisten a niños con problemas de alimentación. En Argentina, el PNUD impulsa y provee apoyo técnico sustantivo y de gestión a más de 80 proyectos ejecutados por organismos gubernamentales y de la sociedad civil.  El Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Misiones informó en su sitio web que, una vez que se obtengan los datos más certeros sobre índices de desnutrición y se arribe a un nuevo diagnóstico de situación, el próximo 01 de diciembre comenzarán con el seguimiento a cada hogar, que estará a cargo de un padrino, es decir, una persona encargada del seguimiento del chico y su familia.

Al igual que Eva Duarte, Cristina Fernández es amante del lujo
Con la muerte absurda de esos dos angelitos, salieron a la luz las alarmantes cifras de este drama. En declaraciones al Canal TN, el Gobernador de Misiones Maurice Closs declaró al respecto "Detectamos 6000 chicos con este problema, de los cuales 1000 tenían un problema complejo de desnutrición. Esos mil chicos fueron identificados, se les asignó un padrino por fuera del gobierno, se conformaron los consejos locales y se salió a tratar de resolver caso por caso. Obviamente que algunos de estos chicos se nos van a morir porque la mortalidad infantil es un problema, es una realidad y este plan justamente lo que busca es identificar cada caso". Lejos de asumir alguna responsabilidad por esas dos vidas que se apagaron, Closs aclaró (y oscureció) cuando se explayó diciendo "El año pasado se murieron 329 nenitos, es un índice de mortalidad infantil de 12,3 por mil, en la década del 90 era de 33 por mil. Este año ya se murieron 206 chicos, pero el año pasado a esta altura se habían muerto 253".

La pobreza en la Argentina, como en otros países latinoamericanos, es un problema estructural. Llevamos décadas, siglos padeciendo este flagelo entre constantes promesas de progresos que hemsos escuchado en las bocas de distintos gobernantes que han pasado.

Cualquiera que haya estudiado algo de Estadística sabrá que, con los números en la mano, según la interpretación que se les dé, se pueden decir verdades o mentiras. Cuando se habla del hambre, de la desnutrición y de la mortalidad infantil todo queda reducido a frías cifras que despersonalizan perversamente a este drama. La frase del gobernador misionero citada un par de párrafos más arriba es una muestra despiadada: "obviamente que algunos de estos chicos se nos van a morir..."

Es cierto que hay gente que trabaja anónimamente para paliar este castigo que es ver a bebés y niños sufriendo las consecuencias de la maldad de los adultos. A diario, miles de niños argentinos sufren distintas formas de marginalidad... ante la indiferencia de millones de ¿compatriotas?.

mucha ternura con los niños... para la foto, claro

Actualmente, estamos gobernados por una casta de oligarcas que viven entre lujos y placeres mundanos, totalmente lejanos al grueso de la población a la que aseguran representar. De hecho, el matrimonio Kirchner ostenta un patrimonio familiar que es mensurable en millones de dólares y es por ello que se dieron el lujo de enviar a su hija Florencia a estudiar cine en... ¿una universidad estatal?, ¿la Universidad de las Madre$ de Plaza de Mayo?... no, Flopi está "estudiando" en una universidad en la Ciudad de Nueva York, en la capital del liberalismo que tanto dicen odiar sus padres.

Por más que este Gobierno se precie de progresista, en lugar de manosear cifras, los argentinos debemos humanizarnos al hablar de pobreza y marginalidad. Detrás de esos números que muchas veces son caprichosamente interpretados, se esconden realidades muy dolorosas que podrían mejorarse.

2 comentarios:

diosesargentino JULIANO dijo...

aplausos para tu nota. me da mucha bronca estas "cositas" argentinas.
cuándo se van a dar cuenta que hay gente que no tiene nada, nada, nada.
saludo grande y muy, muy buen post, lástima que tenga que felicitarte por este tipo de notas.

mario dijo...

Hola Juliano:

Sí, esta es la Argentina que nos duele y la que muchas veces es silenciada.... porque incomoda a muchos políticos.

Gracias por tu elogio.

Saludos.

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