miércoles, 25 de agosto de 2010

Criminalización de la oposición

En el día de hoy, la Presidente de la Nación Cristina Elisabet Fernández encabezó un acto en donde anunció pomposamente que su Gobierno presentará denuncia judicial por apropiación ilegal de acciones de Papel Prensa Sociedad Anónima, dejando seriamente involucrados a los Diario La Nación y Clarín.

Según consigna el sitio web de la Presidencia de la Nación, Cristina Fernández presentó hoy el informe sobre la actuación administrativa establecida en la resolución 126 de la Secretaría de Comercio Interior del Ministerio de Economía de la Nación de fecha 31 de marzo de 2010, documentando los hechos ocurridos en torno a la transferencia accionaria a favor de Sociedad Anónima de La Nación, Arte Gráfico Editorial Argentino Grupo Clarín y La Razón Sociedad Anónima, del capital social de Papel Prensa Sociedad Anónima.Al respecto, la primera mandataria expresó "Tengo la obligación de dar un encause a esta situación que lleva 33 años de manejo oscurantistas con prácticas desleales".

Previo al discurso presidencial, se dio lectura al mencionado un informe que el oficialismo tituló "Papel Prensa, la verdad" y que fue elaborado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

La Sala Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada lució colmada en donde se se vieron a los funcionarios del Gobierno Nacional, el Diputado Nacion Néstor Kirchner, el Secretario General de la Confederación General del Trabajo Hugo Moyano, los alcahuetes gobernadores provinciales, dirigentes "sociales", además de los actores Andrea Del Boca y Gastón Pauls. Fue llamativa la ausencia de representantes de la Unión Industrial Argentina quienes, a pesar de haber sido formalmente invitados, comunicaron que decidieron abstenerse de participar del acto.

Entre los dirigentes genuflexos que se dieron cita en ese acto estuvo el Gobernador de San Juan José Luis Gioja. El sanjuanino pasó inadvertido para la prensa bonaerense aunque, horas antes de partir hacia Buenos Aires, ante los mercenarios periodistas sanjuaninos, se mostró de acuerdo con esta avanzada del kirchnerismo con la tremenda caradurez de abogar por la libertad de prensa, cuando en su misma Provincia él es el primer censurador de todo aquello que huela a oposición.

Sobre el final de su extenso discurso, la Presidente tuvo un párrafo especial para Brian Toledo, el adolescente de tan solo 16 años, que recientamente fue galardonado con una medalla dorada en lanzamiento de jabalina en los Juegos Olímpicos de la Juventud que se están desarrollando en Singapur. Aunque no lo decía directamente, exitista como todos los argentinos, Fernández quiso atribuirse la histórico presea de Toledo contando que, antes de viajar hacia esa competición internacional, el joven logró semejante hazaña porque recibió un consejo "presidencial" (¡!):  “Yo le dije, ‘Brian, ponele la bandera argentina y clavala lo más lejos posible’”... (y pensar que algunos califican a Cristina Fernández como "brillante oradora")

Desde su atril, ante los aplausos fáciles de siempre y por cadena nacional, la titular del Ejecutivo Nacional aprovechó para responder a la Editorial del Diario Clarín titulada "El Gobierno avanza en Papel Prensa para controlar la palabra impresa" disparando certeramente "Esto demuestra que Clarín cree que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa", en clara alusión a los desmanejos que La Nación y Clarín vienen haciendo con la distribución de papel para los periódicos impresos... es por eso que ahora que son los Kirchner quieren hacerse del lugar de privilegio que ostentan Magnetto, Noble, Mitre & Cia..

En el año 1973, un año después de que el Presidente (de facto) Agustín Lanusse decidiera privatizar el 51% de Papel Prensa, el joven empresario Diego Gravier, ya poseía el 80% del total de las acciones entregadas a particulares, luego de haber realizado transacciones poco transparentes. En 1976, Gravier falleció en un extraño "accidente" a bordo de una avioneta, tras lo cual su familia fue "convencida" de la conveniencia de entregar todas las acciones que poseía de Papel Prensa a Fapel, sociedad constituida por los diarios La Nación, Clarín y La Razón; poco tiempo después, los dueños de La Razón vendieron su porción a Clarín.

Actualmente, el paquete accionario de Papel Prensa S.A. está distribuido de la siguiente manera: Clarín tiene el 49% de las acciones, el Estado Nacional el 27,5% y el restante 22,5% está en manos de La Nación; asimismo, tiene una particicpación en el 60% del mercado del papel para diario en todo el país, abasteciendo a unos 170 medios escritos en Argentina.

Es repugnante leer al Diario La Nación como jura que la adquisición de Papel Prensa al Grupo Gravier llevada a cabo el día 02 de noviembre de 1976 fue una operación "absolutamente legal y pública", que la Sra. Lidia Papaleo (viuda de Gravier) actuó sin ningún tipo de presión aunque su familia fue posteriormente arrestada al año siguiente cuando se conoció "la conexión del grupo Graiver con la organización armada Montoneros, vínculo que en marzo y abril de 1977 desencadenó el repudiable secuestro de varios miembros de ese grupo por la dictadura militar". Es un insulto leer a La Nación (y a tantos otros pasquines igualmente hipócritas) que hoy "repudian" el terrorismo de Estado cuando en aquellos años brindaban sonrientes con el entonces Presidente (de facto) Jorge Rafael Videla. En Febrero de 1988, hubo una causa judicial que investigó al Gral. Lanusse por malversación de fondos, al Grupo Gravier por violación del pliego de condiciones en la adquisición de acciones de Papel Prensa y a la Junta Militar por encubrimiento y omisión de denuncia por la operación de transferencia de acciones y posterior interdicción de los Graiver... cuatro años más tarde, todo prescribió sin ningún personaje acusado.

Nuevamente, la visión de los hechos de la Presidente Fernández es escandalosamente parcializada. Qué poco creíble fue ver hoy a la Jefe de Estado hablar de "libertad de prensa" con una cuadro gigantesco de Juan Domingo Perón a sus espaldas, personaje que se caracterizó por perseguir y censurar a todos los periodistas que se animaran a criticarlo en sus años de apogeo.

Si bien La Nación y Clarín no tienen las manos limpias, tampoco las tiene el Grupo Gravier que históricamente fue señalado como financista de Montoneros (algo que con este Gobierno nunca será investigado). Hoy está instalado por el Gobierno Nacional que ser "progresista" es ensalzar a aquellos "jóvenes idealistas" que a fines de la década de los 60 y parte de los 70 querían llegar al poder por medio del uso de las armas y no por los votos de la gente, torturando y matando a quien se les ponga enfrente. Y sí, hoy está "de moda" juzgar a todos los jerarcas militares que también sembraron el espanto, mientras los terroristas que tenían en jaque a la paz social del pueblo argentino se pasean como señores pontificando sobre "derechos humanos".

Mientras todas las causas judiciales que involucraban al kirchnerismo (enriquecimiento ilícito de la Familia Kirchner, el Caso de Southern Winds, el Caso Skanska, las valijas de Antonini Wilson, la Mafia de los Medicamentos, entre tantas otras) se empantanan "asombrosamente", los opositores al régimen se ven en serios problemas con la Justicia como son los casos del Jefe del Gobierno Porteño Mauricio Macri y el Diputado Nacional Francisco De Narváez.

En este caso puntual, solo las autoridades de Clarín y La Nación pueden ser acusadas de crímenes de lesa humanidad... pero la Presidente no se rasga las vestiduras por crecimiento "vertiginoso" del empresario Sergio Bartolomé Szpolski, cabeza visible del grupo que posee medios como Radio América, Diario El Argentino, Revista Veintitres, 7 días, Newsweek Argentina, Buenos Aires Herald, entre otros. Pese a contar con antecedentes poco limpios (fue tesorero de la A.M.I.A. hasta que fue expulsado por las mismas autoridades de esa entidad por malversación de fondos...), el bueno de Szpolski no solo que escapa a cualquier sospecha de parte de la Casa Rosada sino que sus emprendimientos son estimulados con una jugosa pauta oficial... ¿cómo hace? simple: sus periodistas son complacientes para con el kirchnerismo.

Lo grave es que ser opositoras al régimen kirchnerista implica estar sospechado de criminalidad. Pero si se es "amigo" del poder, cualquiera zafa... ¿ésto es Justicia?, ¿ésto es división de poderes?... ¿ésto es democracia?

3 comentarios:

TodosGarcas dijo...

jajajaja me morí de risa con lo de "brillante oradora". Estamos jodidos, creo que tus dudas del final no tienen respuesta... ¿O sí?

mario dijo...

Todos Garcas:

Y sí, los Kirchner parecen no tener límites, al punto de que parece que oponérseles será ser acusados por la Justicia que ellos mismos digitan.

A veces pregunto demasiado, sí... pero no puedo evitarlo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Gobernar es reciclar (por Pablo Rossi)

La Argentina de los Kirchner tiene curiosidades únicas. Disfraza sus batallas cruentas por el poder con excusas sorprendentes.

En 2008 fue contra el monopolio de la soja (el yuyo, según la Presidente). En 2010 es por el igualitarismo del papel.

Una semana perdió el país en el intento del Gobierno por reinventar una oscura historia setentista que pusiera a Héctor Magnetto en la cárcel y diera su golpe de gracia al Grupo, autor supuesto de todas sus desgracias.

Cadena nacional durante setenta minutos, 22 mil fojas elaboradas con sutileza de carnicero por Guillermo Moreno y sus creativos del Indec y una confusa explicación de hechos con errores evidentes que fue desmentida el día después.

¿Salió algo mal o este juego de truco mentiroso es parte de la estrategia?

Lo cierto es que nuevamente, cuando los números de la economía benefician y las energías podrían estar concentradas en atraer inversiones o combatir la inflación, el dueto gobernante cae en su vicio preferido: organizar otro casting de enemigos de la Patria para disfrazarse de héroes.

O son excelentes actores que distraen a la popular mientras sus amigos capitalistas se enriquecen (y los enriquecen) con la minería, el juego, el petróleo y las obras públicas, o su compulsiva psicología los arrastra a la autodestrucción.

Algo similar ocurrió en julio de 2008 cuando el Senado rechazó la resolución 125 sobre el campo. Néstor Kirchner enfurecido le pidió a su mujer que renunciara para convertirla en mártir de la oligarquía posmoderna y de los medios concentrados.

Hace pocas horas, desde San Juan, tierra en la que reina la prensa oficialista que adocena con publicidad su amigo José Luis Gioja, el ex presidente pidió acabar con “la dictadura mediática” no sólo de Clarín sino también de sus “ocasionales aliados”.

Eso le hizo escribir al Consejo Nacional Justicialista en un comunicado similar a otro de hace dos años, en el cual el Partido condenaba al campo por golpista y a quien lo defendiera por “destituyente“.

Libreto repetido, palabras similares, tiempo malgastado. ¿Final idéntico?

Hace un año pagaron un alto precio electoral por sus “vendettas” y muchos opositores hoy esperan, con cierto masoquismo, que la nueva iracundia contra los medios distribuya temor en buena parte del electorado.

Sería una paradoja del destino que aquella frase revolucionaria de los setenta: “mientras peor, mejor”, se les volviera en contra.

Los empresarios que pegaron el faltazo al show de Papel Prensa y cometieron la osadía del desaire, esperan la venganza de la AFIP, la SIDE, Moyano o los piqueteros oficiales.

Hasta los más cercanos a la Casa Rosada están perplejos por ese afán de estropear la convivencia que ejerce el matrimonio con pasión exacerbada. Pocos entienden y muchos temen que esta vez la apuesta redoblada provoque una bancarrota del capital político que empezaban a rescatar.

Pero Néstor y Cristina se sienten dueños del destino manifiesto de las vanguardias iluminadas. Les sobra patrimonio y ambicionan la historia grande de los mártires. Por eso gobiernan desde el pasado, reciclando odios.

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