domingo, 6 de junio de 2010

Real motivo de que "Clarín" y Carlotto ataquen a Grassi

escrito por Julio A. Ramos
para Ámbito Financiero
(Artículo publicado el día 07 de marzo de 2006)

Estela de Carlotto es una mujer de logros humanitarios indudables, reconocidos aquí e internacionalmente, por recuperar más de 80 nietos de desaparecidos durante el Proceso militar. Como casi siempre sucede en ciudadanos que alcanzan una relevancia así en la Argentina son utilizados por los famosos «entornos» para fines particulares, consuetudinariamente mezquinos. Horacio Verbitsky, por ejemplo, la usó de máscara para que presidiera, fuera de su elogiable Abuelas de Plaza de Mayo, una Comisión por la Memoria, que maneja cuantiosos fondos públicos bonaerenses. La consecuencia era descontada: la misma Estela de Carlotto terminó denunciando públicamente que Horacio Verbitsky le falsificaba la firma en cheques.

En estos días Carlotto fue usada nuevamente por quienes tienen otra aspiración no menos deleznable: apropiarse de la Fundación «Felices los Niños» que hace 12 años creara desde la nada el sacerdote Julio Grassi. Se trata del organismo privado más importante del país en la ayuda a los «chicos de la calle». La provincia de Buenos Aires tiene un solo instituto oficial para menores con un costo por cada niño, por la burocracia estatal que impera, 11 veces superior al de la Fundación privada de Grassi en Hurlingham.

Grassi la hizo crecer, hasta atender la inusitada cifra de 6.400 chicos abandonados, desde filiales también en varias provincias e inclusive en la Capital Federal en base a continuas campañas personales en medios y gestión ante funcionarios y grandes empresas para obtener donaciones. Eso le dio una difusión personal inevitable con lo cual surgieron las envidias y recelos, típico de nuestra Argentina. Envidia por parte de aquellos que creen que para ascender no hay que crecer con esfuerzo propio sino serruchar pedestales para que desciendan los que están arriba a la altura de los mediocres. Los recelos son de aquellos a los que tan bien definió un ex militar y luego brillante periodista y funcionario, Francisco Manrique, que impulsó para el país desde el PAMI al Prode. «En la Argentina hemos inventado -decía- la guillotina horizontal para quienes se atreven a destacarse y levantar la cabeza.» A la señora Carlotto en estos días le pusieron también una guillotina horizontal en sus palabras.

Llegó a llamar «monstruo» al sacerdote en declaraciones que ella sabe que por su trayectoria repercutirían en alguna prensa -no la prensa ética desde ya- para «condenar por los medios» y atemorizar a los 3 magistrados que lo juzgarán. ¿Qué culpa tiene Grassi de que se haya retirado como damnificado el último de sus denunciantes, Oscar Aguirre, hoy de 23 años y con anterior seudónimo «Gabriel», y se retractó el segundo de seudónimo «Ezequiel»?


• Realidad

Prácticamente no hay nada con qué acusar a Grassi, es la realidad. Por eso los interesados en tomar su Fundación recurrieron al prestigio de la señora Estela de Carlotto para que condene «verbalmente», para que se desinforme a la opinión pública y surja algo así como un «familiares de Cromañón». Pero resulta que es al revés: los 7 chicos que vía Miriam Lewin e Irene Baiss, «Clarín» introdujo en aquel perverso e inventado programa «Telenoche investiga», de María Laura Santillán por «Canal 13» se retractaron todos. Al contrario hay miles de juicios de familiares que necesitan educar a sus hijos en la Fundación (que brinda desde nurseries atendidas por monjas, a jardín de infantes, primaria y hasta Polimodal a chicos de la calle que envían los jueces de menores). La señora Carlotto, por ejemplo, no apareció cuando el mismo «Clarín» maquilló a una adolescente para que pareciera niña, denunciar falsa «prostitución infantil» en Salta y salir en «Telenoche». Pese a tal aberración hoy Carlotto coincide con ese diario que fue sancionado en la Justicia.

El éxito de la Fundación y su autor sumó primero el recelo de aquel ex obispo de Morón monseñor Justo Laguna, ya retirado, que no apoyó a Grassi porque sentía molestia por el éxito de la Fundación que estaba justo frente a su obispado. Por ejemplo, Laguna obligaba a Grassi a atender también una parroquia lejana recargándolo más de trabajo. Conocía el obispo la mafia judicial en el fuero penal de primera instancia de Morón, el «Macondo judicial argentino» se lo llama, y guardó silencio con lo cual los alentó.

Otro celoso es el psicólogo Enrique Stola, que se encarnizó con la Fundación. El tuvo la supervisión de «Gabriel» y «Ezequiel» y ambos desistieron o se retractaron lo cual desesperó. La jueza de San Isidro Mirta Ravera Godoy, ofendida porque Grassi no la tomó como asesora legal en su Fundación (no podía pagarle un sueldo alto), el fiscal general de Morón Federico Nieva Woodgate -propuesto por aquel justicialista Horacio Román, dirigente político que, para dar un detalle, en la última elección interna se robó en un colectivo todas las urnas con votos de su jurisdicción y las entregó al día siguiente de los comicios- es otro enemigo. Hoy Woodgate no quiere ir a declarar al juicio contra Grassi y, a su vez, le inició una insólita investigación a los 3 jueces (en niveles de cámaras para arriba es normal la Justicia en Morón) que deberán juzgar a Grassi (ver vinculada). Otros atacantes fueron los ex empleados separados de la Fundación que señalaban a los chicos para filmarlos engañados para «Canal 13»; igualmente los vecinos de Grassi que temían se expropiaran sus tierras para ampliar la Fundación. Hoy ya no temen. Por la campaña anti-Grassi del fuero penal primario de Morón en combinación con «Canal 13» se paró el crecimiento -muchos sonríen- de la Fundación. Ni le han quedado aquellas alcancías para recoger vueltos en monedas del pago de peajes en el Camino del Buen Ayre.

En sus sorprendentes palabras carentes de real sustento la señora Estela de Carlotto mencionó «los poderosos intereses detrás del padre Grassi». ¿Qué «poderosos» pueden ser si el que trata de amedrentar jueces para obligarlos a condenar a Grassi es nada menos que el monopolio «Clarín»? La propia presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo tiene enorme poder -aunque no sea económico- y se lo hacen utilizar, como se vio.

Además, ese fiscal general del insólito Morón judicial, Federico Nieva Woodgate, domina un grupo de 4 fiscales y los utilizó y sigue utilizándolos permanentemente contra el sacerdote tras ponerse en marcha el complot judicial. Hasta jueces tiene en contra Grassi, como Humberto Meade, que debió ser separado de la presunta -en realidad falseada- causa contra Grassi de posible corrupción de menores precisamente por «prejuzgar» (obviamente en contra del religioso) y Meade es «juez de garantías» (?).


• Lamentable

Por eso, se dice en Morón que si usted atropella sin querer a un ciclista súbalo al auto cuidadosamente y llévelo a la jurisdicción próxima de Haedo si quiere asegurarse real justicia. Es lamentable ver estas formas de falta de equidad y de violación del debido proceso en focos judiciales zonales, sobre todo bonaerenses. La señora Carlotto no sólo prejuzgó al religioso para que «Clarín» lo difundiera ampliamente -inclusive el último domingo su día de alta venta- para influir en la opinión pública y condicionar el juicio. También acusó a los miembros del Tribunal Nº 4 de Morón de tener un «acuerdo» con la defensa de Grassi. Cualquier abogado, hasta un recién recibido, sabe que si alguien desiste de ser «particular damnificado», como hizo «Gabriel» por carta manuscrita, que es una forma contundente, no puede asumir tal carácter su abogado, en este caso Juan Pablo Gallego que usa a la señora Carlotto. El único que puede estar en un juicio como «damnificado» es quien se siente tal, no su abogado. También es inimaginable que letrados como los que tiene Grassi -Jorge Sandro, Adrián Maloney, Luis Osler, Andrea Novello y Laura Fechino- puedan jugar su prestigio en un intento de «arreglo» así. Sucede que aplicar lo que dice la ley en Morón es difícil.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Fuente: La Política Online

"Nunca voy a perdonar a Carlotto"
Hebe de Bonafini dice que Carlotto esta metida en "cosas muy pesadas".

Por Pablo Dorfman

Luchadora inclaudicable, polémica, figura-emblema -para bien y para mal- de otros tantos, difícil es no encontrarse con la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y no caer en la tentación de la dicotomía plúmbea. Hebe, "Héroe o demonio".

En una mañana soleada, en el corazón del centro porteño donde las Madres tienen su Casa, Bonafini recibió a La Política Online inmersa en la adrenalina de la cotidaneidad: agendar actos y pedidos, recibir jóvenes de diversos puntos del país en su institución, organizar los pasos a seguir en su plan para erradicar la droga Paco de los barrios pobres y seguir en el ambicioso proyecto de digitalizar todo el archivo con el que cuentan desde 1977, un plan que durará al menos seis años de intenso trabajo.

Sin reservas, como es habitual, Bonafini reiteró su apoyo "al proyecto" del presidente Néstor Kirchner, admitió que la principal pelea que viene en la revisión de los crímenes de la dictadura militar es la de lograr que "los milicos se pudran en cárceles comunes", dijo que la derecha argentina se está "reorganizando con el fascista de Blumberg a la cabeza" y mostró una marcada distancia con la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, tras el acto del 25 de mayo: "No hubo ningún reencuentro. El Presidente nos pidió que fuéramos y fuimos, nada más. Pero entre nosotras no hay diálogo. Ella dijo cosas muy feas de mí, muy falsas y no se lo voy a perdonar nunca".

La Política Online: ¿Cómo fue su reencuentro con Estela de Carlotto, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, en el palco que compartieron el pasado 25 de mayo en la "Plaza del SI" que organizó Kirchner?

No hubo ningún reencuentro. El Presidente nos pidió que fuéramos y fuimos, nada más. Pero entre nosotras no hay diálogo. Ella dijo cosas muy feas de mí, muy falsas y no se lo voy a perdonar nunca.

LP: ¿Cómo recibe el hecho de que dos organizaciones tan emblemáticas de los derechos humanos no mantengan diálogo?

Y lo tomo desde las personas que lo forman. Estela se fue de la organización para hacer Abuelas. Después, se llaman "Plaza de Mayo" y no van a la plaza. Estela nunca va a la plaza. Y después por esta cuestión de que habló muy mal de mí, diciendo que yo viajaba con los pasajes de la ETA, lo cual es una gran mentira, en fin. Yo jamás diría cosas de ella aunque sepa lo que sepa.

Compartimos un palco a pedido del Presidente y nada más, no me quedaba otra. Pero no tenemos nada que ver. Ellos aceptan la reparación, todos los homenajes póstumos, no reivindican a los Hijos como revolucionarios, un montón de cosas.

LP: ¿Que la pareció la aseveración de Luís D´Elía quien manifestó que hizo una camara oculta al conductor televisivo Raúl Portal a pedido de Carlotto?

La verdad yo no me quiero meter. Estela esta en cosas muy pesadas y no me quiero meter en ese terreno. La verdad que de confirmarse sería muy triste.

LP: ¿Pero si Kirchner le pide que haga algo así?

Pero no lo haría nunca. Yo tengo una relación de respeto, jamas el presidente me pediría algo asi ni yo lo aceptaría.

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