viernes, 4 de junio de 2010

Maldita vecindad

Entre tantas predicciones apocalípticas y acusaciones disparadas al viento, la Diputada Nacional Elisa Carrió lo anticipó: el Gobierno de Uruguay liderado por José Mujica se equivocó al votar a Néstor Kirchner como Secretario General de la UNASUR confiándose en la palabra de Cristina Fernández que iba a levantar el corte de Gualeguaychú.

Tabaré Vázquez, antecesor de Mujica en la presidencia uruguaya, se había negado enfáticamente a apoyar a Kirchner en la UNASUR a quien responsabilizó de este insólito conflicto binacional.
Mujica cambió y fue por otro camino: soportó todo tipo de críticas en su país por haber apoyado a Kircner en su caprichosa cruzada para llegar a la Secretaría General de la UNASUR, esperando recibir como contrapartida la colaboración del Gobierno que lidera Cristina Fernández liberando el corte que un puñado de irresponsables mantienen sobre la Ruta Internacional 136.

El hiperoficialista Página/12 realizó un particular análisis de ese encuentro que Fernández y Mujica mantuvieron en Uruguay. Ese pasquín tituló con una frase de la primera mandataria argentina que elude cualquier responsabilidad respecto a este conflicto y pone un manto de dudas respecto a su accionar de cara al futuro inmediato: “Sólo perjudica a Fray Bentos y Gualeguaychú” (...), como si el corte de esa ruta internacional fuera indiferente al resto de la Argentina, a todo el Uruguay, y al tráfico comercial que une Brasil y Chile.

Apenas la Presidente Fernández arribó a la Estancia Anchorena, su par uruguayo le preguntó sin rodeos “¿Qué vamos a hacer con el río Uruguay, con la planta de celulosa y con la salud de todo el río?”. Fernández salió con un poco claro “Vamos a abordar un monitoreo serio” pero no dio precisiones en qué consistirán esos controles "serios" que ella propone ni, mucho menos, asumió en ningún momento la gran responsabilidad que el kirchnerismo tiene por haber azuzado a los manifestantes.

En lo que fue toda una declaración de principios, la Presidente Fernández sostuvo que “En la Argentina no hay ningún condenado por un corte. Esto es, a mi criterio, una deficiencia del sistema que no me sería imputable”. En definitiva, después de la crisis del año 2001 que provocara forzadamente la renuncia de Fernando De la Rúa, cualquier agrupación se cree dueño de cualquier calle o ruta de nuestro país; nuestros políticos carentes de toda autoridad moral, cayeron fácilmente en la demagogia de no solo no condenar esos actos patoteros y antidemocráticos sino que muchas veces los justificaron y hasta alentaron. De ahí en más, aparecieron delincuentes autodenominados "dirigentes sociales" que ejercieron un increíble señorío sobre masas de desposeídos y se adueñaron de las vías públicas; en consecuencia, en la República Argentina se acentúa cada vez más nuestro desapego a la ley y a los respetos de los derechos de los demás.

Mujica recurrió a su paciencia para volver a pedir una respuesta concreta a la Presidente Fernández cuando respondió con mucha lógica El piquete que está cortando ese puente no lo va a resolver el Uruguay. Lo tienen que resolver los propios argentinos, con su Gobierno y su sociedad. Nosotros tenemos que ayudar a que ese proceso madure”... pero, sin dar precisiones y haciendo gala de su labia, Cristina Fernández dijo que se respetará el fallo del Tribunal de la Haya.

Los Kirchner no tienen coraje para hacer cumplir la Ley. No se trata de "reprimir" ni "mano dura", simplemente hacer cumplir celosamente la Constitución Nacional y todo el marco legal que se fundamenta en ella y que nos rige como sociedad, le pese a quien le pese.

Fue precisamente Néstor Carlos Kirchner quien, siendo Presidente de la Nación, cuando en Mayo de 2006 llegó hasta Gualeguaychú en donde se hizo aclamar por una multitud mientras desafiaba prepotentemente al entonces Presidente del Uruguay Tabaré Vázquez. Fue precisamente Cristina Elisabet Fernández la que catalogó de "causa nacional" a la protesta del pueblo de Gualeguaychú contra Botnia.

Este encuentro ha dejado desazón del otro lado del Río de la Plata porque no obtuvieron la reacción política que necesitaban de los argentinos. Mientras los Asambleístas de Gualeguaychú han endurecido más aún su postura, Pepe Mujica resumió posteriormente a los periodistas argentinos con un hilo de esperanza “Queremos que las dos sociedades pasen por ese puente. Lo vamos a lograr porque lo imposible cuesta un poco más”... ¿será una quimera pacificar esta relación bilateral?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Asambleístas versus Gobierno, el escándalo que viene

DENUNCIAS CRUZADAS Y LO QUE EL KIRCHNERISMO QUIERE OCULTAR

El levantamiento del corte de rutas que llevan adelante hace años los asambleístas de Gualeguaychú, no será nada sencillo de resolver, no al menos en el corto plazo. Tan es así, que el gobierno debió promover una denuncia penal para poder “convencer” a los activistas para que desbloqueen el puente internacional que une a la Argentina con Uruguay. Estos, a su vez, han prometido dar batalla —por ahora, judicial— y presentaron esta misma mañana un petitorio ante la Municipalidad gualeguaychuense.

Mientras tanto, el gobierno enfrenta sendos cuestionamientos en el marco del mismo tema. Por un lado, diputados de la Coalición Cívica presentaron esta mañana un pedido de juicio político contra el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro de Justicia, Julio Alak, por la eventual coacción que ambos vienen efectuando contra los asambleístas. “Hacen caso omiso a la Justicia y pretenden imponer su voluntad a cualquier costo, en un claro incumplimiento sus funciones de gobierno", afirmaron los legisladores en un comunicado que trascendió en el día de ayer.

Por otro lado, el abogado Enrique Piragini radicó una denuncia penal ante la Cámara Criminal y Correccional Federal, para que se investigue la posible comisión de los delitos de “violación y omisión de los deberes de funcionario público” por parte de Néstor y Cristina Kirchner por “tolerar el persistente e ilegítimo corte de rutas que vienen realizando los Asambleístas de Gualeguaychú, perjudicando el desarrollo socioeconómico”.

En la presentación, el letrado asegura que existe una “clara omisión a sus deberes”, la cual “quedó patentizada cuando ahora desde el gobierno nacional se promovieron causas civiles y penales, en una actitud tan incoherente que deja en claro el cambio de actitud respecto de esta delicada cuestión, siendo que desde el Ejecutivo se toleró, alentó y financió a los vecinos ambientalistas de cuyo seno surgió la ex Secretaria de Medio Ambiente de la Nación Romina Picolotti, hoy cercada judicialmente por sus desmanejos al elevar exponencialmente la plantilla de empleados en esa repartición, y la distracción de millones de pesos en perjuicio del erario público”.

Según Piragini, los asambleístas habrían cometido trece delitos, desde “entorpecer el tránsito” hasta el “atentado y resistencia a la autoridad”, pasando por el “homicidio culposo” (sería por el motociclista que murió al chocar contra un acoplado en 2009), las “amenazas agravadas”, la “apología del delito” y la “sedición”.

En ese marco, el abogado solicita una “profunda investigación” para determinar quién instigó “tales conductas antisociales, y fundamentalmente si el Estado Nacional apoya económicamente a tal movimiento vecinal”.



El escándalo que viene

En las últimas horas, los asambleístas de Gualegaychú han decidido tomar el “toro por las astas” y comenzaron a tomar contacto con diversos medios de comunicación.

Allí, dejaron trascender que, de ser necesario, darán a conocer el apoyo —incluso económico— que recibieron en su momento por parte del gobierno central para llevar adelante los cortes que los llevaron a la celebridad.

La fotografía que ilustra la presente nota, donde se ve al entonces presidente Néstor Kirchner apoyando a los asambleístas, es ilustrativa en ese sentido.

Como sea, el kirchnerismo no cederá en la pulseada; los activistas menos aún. Ergo, lo que se viene será para alquilar balcones.

Christian Sanz
Especial para MDZ On line

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina