lunes, 17 de mayo de 2010

PRO-cesado

Un poco por su propia torpeza política y otro tanto por presión de la Casa Rosada, Mauricio Macri vive su momento político más difícil al ser procesado judicialmente por orden del Juez Norberto Oyarbide por la causa de las escuchas telefónicas de las que fue encontrado responsable.

Desde que estalló este escándalo y se supo que Oyarbide tomaría las riendas de la investigación judicial, el final estaba cantado: Macri está acusado de liderar una asociación ilícita junto a Ciro James y Roberto "El Fino" Palacios dedicada al espionaje (ilegal) de a su cuñado, Néstor Leonardo, y a Sergio Burstein, principal referente de la Asociación Familiares Víctimas del atentado a la AMIA.

Leonardo, casado con Sandra Macri, no es de la simpatía de la familia del Jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y estaba siendo seguido para intentar encontrarle alguna evidencia comprometedora en su vida privada para provocar la ruptura del matrimonio con la hermana de líder del PRO. Por su parte, Burstein, muy cercano al Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, era investigado porque es un enemigo declarado de Palacios.

Sin lugar a dudas, Macri cometió un tremendo error al incorporar al "Fino" Palacios a su gobierno. Palacio arrastra un historial poco feliz: ex Comisario Mayor de la Policía Federal Argentina, está sospechado por encubrimiento en la causa del atentado a la AMIA, fue señalado como uno de los máximos responsables del accionar policial entre 19 y 20 de diciembre de 2001 en los tristes sucesos que desencadenaron la caída de De la Rúa como Presidente de la Nación y en el año 2004 fue despedido por Néstor Kirchner del máximo cargo de la PFA por las escuchas telefónicas suyas que lo vinculaban con uno de los imputados del secuestro y muerte de Axel Blumberg.

Otro error de Macri fue nombrar, a instancias de Gabriela Michetti, a Guillermo Montenegro en su gabinete como responsable de la cartera de Seguridad y Justicia en donde trabajó codo a codo con "El Fino" Palacios. Antes de llegar al gobierno porteño, Montenegro fue juez federal que obró a favor del kirchnerismo: entorpeció la investigación en el Caso Skanska que comprometía seriamente a Julio De Vido y fue también responsable de enviar a la justicia de Santa Cruz el expediente con la investigación de los fondos desaparecidos de esa Provincia cuando era administrada por los Kirchner; como era previsible, el juez Losada clausuró la investigación. Con esos antecedentes como magistrado adicto al poder, podemos entender el increíble sobreseimiento de Guillermo Montenegro.

Esta medida ha sido festejada por el kirchnerismo que ve complacido como uno de sus principales enemigos queda empantanado en medio de una confusa causa judicial. Está descontado que la defensa de Macri presentará la apelación correspondiente ante la a Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal y, de ser confirmado el procesamiento por dicha Cámara, estará complicada su continuidad como jefe del gobierno porteño.

Desde que salió a la luz este escándalo, diversos funcionarios del Gobierno Nacional se han turnado en los medios de comunicación para exigir la renuncia de Macri como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Desde su tribuna, los mercenarios del Diario Página/12 y el programa televisivo "6 7 8" han puesto la lupa sobre este dirigente opositor como parte de toda una operación oficialista para desgastar a un eventual rival del oficiualismo de cara a las elecciones presidenciales del 2011.

Hay que decir que no solo por ser constantemente "desestabilizado" por el Gobierno Nacional, Macri ya ha dado sobradas muestras de su incapacidad como estadista al no poder liderar el gobierno porteño conforme a las grandes expectativas que supo crear. Pero no nos engañemos: Macri no es tan solo una víctima.

Un recurso político que dispone Mauricio Macri es negociar con otras fuerzas anti-k para impulsar un juicio político al impresentable Norberto Oyarbide. No es casual la gran celeridad con la que Oyarbide procesó a Macri, mientras se mostró lento y errático en las causas del presunto enriquecimiento ilícito de Néstor Kirchner y Cristina Fernández y la investigación sobre la oscura gestión de Ricardo Jaime como Secretario de Transporte de la Nación, entre otros casos que comprometen al kirchnerismo. El Consejo de la Magistratura, dominado por el Frente para la Victoria, tiene frenados pedidos de juicios políticos (además de la causa por encubrimiento de prostitución que pesa en su contra) contra Oyarbide lo que funciona como una Espada de Damocles que pende sobre este polémico magistrado por lo que termina siempre actuando conforme a los intereses del actual Gobierno Nacional.

El kirchnerismo sonríe. Macri está en camino a su debacle política... ¿quién será el próximo?

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