sábado, 24 de abril de 2010

Eco-locos de Gualeguaychú

Los Asambleístas de Gualeguaychú están enardecidos por el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que dictaminó que, si bien Uruguay incumplió con el artículo 7 del Tratado del Río Uruguay, no hay razones para que Botnia deje de funcionar.

Tal como se prevía, prevalecieron los intereses de la República Oriental del Uruguay por sobre el capricho de un puñado de argentinos que puso en jaque una relación bilateral entre dos países hermanos. Hasta los mismos "ambientalistas" eran concientes de sus casi nulas posibilidades de triunfar en La Haya, por lo que ya habían adelantado que no abandonarían el piquete en caso de que el Tribunal se manifestara contra sus exigencias prepotentes.

La lectura del extenso veredicto estuvo a cargo de Peter Tomka, presidente a cargo de la CIJ, quien sostuvo que "Uruguay no transmitió sus evaluaciones o las transmitió luego de haber otorgado las autorizaciones para las dos plantas de celulosa. Uruguay dio prioridad a su legislación interna y no cumplió con su obligación de notificar a la Argentina a través de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU)".

Cuando el fallo despertaba sonrisas en Gualeguaychú, al hablar sobre la contaminación ambiental de Botnia, Tomka comunicó que "La Corte desestima, en base a la documentación presentada, que la tecnología utilizada por la pastera no cumpla con la utilización de las mejores técnicas para el tratamiento de afluentes". Semejante pronunciamiento fue un mazazo para los piqueteros.

Ya causa gracia que el argumento que los entrerrianos intentan esgrimir es la violación de Uruguay a un tratado internacional cuando fueron ellos los primeros en despreciar hasta la mismísima Constitución Nacional cuando se adueñaron arbitrariamente del tránsito en una ruta que une a dos países.

Desde hace tiempo que la lucha contra Botnia ha dejado de tener un sentido claro. Informes científicos echaban por tierra una por una a todas las acusaciones de la gente de la Asamblea de Gualeguaychú. Al principio, fue el entonces Presidente Néstor Kirchner el dio todo el respaldo político (y financiero) que hizo que esta causa adquiera la dimensión de ser una cuestión nacional. El zénit de la relación entre los piqueteros y Kirchner fue cuando Romina Picolotti, abogada cordobesa que era Presidente y Fundadora de Fundación Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDH) y asesora de los asambleístas entrerrianos, fue desginada Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

Un minúsculo grupo de personas se había tomado la atribución de ser amos y señores del paso fronterizo entre las ciudades de Gualeguaychú y Fray Bentos, generando notables pérdidas económicas a miles de personas. Aún así, sin que nadie se percatara, los asambleístas hacían excepciones para dejar pasar a algunos privilegiados hacia el Uruguay. A esa gente no les importó mantener interrumpido el tránsito internacional pero levanaron el corte solo para que hinchas del fútbol argentino puedan pasar al vecino país para alentar al Seleccionado que dirige Diego Maradona cuando jugó contra su par uruguayo en la Ciudad de Montevideo por las Eliminatorias para el Mundial Sudáfrica 2010. Pero, poco a poco, los piqueteros fueron perdiendo respaldo político.

Al haber suscripto a este reclamo de la gente de Gualeguaychú, Greenpeace queda nuevamente en ridículo. Muchas veces la publicidad efectiva de la muchachada de la Paz Verde hacen que sean bien considerados en distintos países pero, poco a poco, queda cada vez más evidente su corrupción y sus mezquinos intereses que subyacen solapados bajo un discurso pretendidamente ecologista.

Ya desconcertados no solo que la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú continuará con su "plan de lucha" sino que, tras saber que el gobierno Nacional les ha pedido que cesen con el corte de ruta, han disparado duras críticas para Cristina Fernández y José Mujica, Presidentes de Argentina y Uruguay, respectivamente.

Quien nuevamente se mostró "solidario" con los asambleístas fue el dirigente rural Alfredo de Angeli, quien no solo sigue respaldando el corte, sino que vaticinó
"la perseverancia va a llevar a que un día Botnia se vaya del lugar donde está".

Esta actitud de desprecio por las leyes y la justicia es muy de la idioscincracia argentina. En algún momento, esto fue avalado por Néstor Kirchner pero, afortundamente, Cristina Fernández marca una diferencia y ha prometido que se respetará el fallo... llegado el caso, ante la intransigencia de la patota ambientalista, ¿actuará el Estado Nacional para garantizar el tránsito por la Ruta 136?

4 comentarios:

camaleonx dijo...

Yo noté lo mismo, pero hay más detrás de bambalinas: parece que el reclamo es, en realidad, porque la imagen de la pastera los perjudica por el lado turístico.
Por algo el complejo que 'realmente' contaminó el río con materia fecal (que primeramente fue tomado como culpa de Botnia), jamás fue cerrado y las explicaciones de la intendencia apuntan a ese objetivo claro.
Te dejo un post que hice al respecto donde aporto un poco más:
http://camaleonx.wordpress.com/2010/04/23/algo-huele-mal-sobre-el-rio-uruguay-y-no-es-botnia/

Mercenarios ilegales denunciando mercenarios legales. Sólo aquí...

Saludos
PLPLE

mario dijo...

PLPE

Tu post esta muy bueno. Saludos.

Ramon dijo...

Con el debido respeto...
usted esta seguro de lo que pasa en Gualeguaychú?, ha estado en Arroyo verde o ha conversado con gente de Gchu?

Aprecio la libertad de expresion, pero creo que para opinar hay que tener conocimientos o fundamentos.

Entiendo que hoy no es sorpresa ver a un pescador enterriano hablando sobre mineria o a un sanjuanino sobre el rio Uruguay. El tema es que muchos hablan, solo para llenar espacio en los foros y pocos tienen argumentos de lo que expresan.

mario dijo...

Ramón

Por una cuestión de tiempos y, especialmente, de dinero no he podido star personalmente en la Ciudad de Gualeguaychú.

Pero, para opinar sobre esta controversia, leí informes periodísticos y científicos de diversa índole para tomar mi posición y poder vertirla en esta página. Si Ud. se toma tiempo para leer todos los post que escribí sobre este tema, podrá ver que en todos cito las fuentes en las que me baso para decir lo que digo.

Si Ud. no vive en San Juan puede opinar tranquilamente sobre minería si se toma el trabajo de informarse debidamente. Personalmente, no censuro a quienes opinan distinto a mí: es más, me parece siempre productivo intercambiar pareceres si es en un marco de mutuo respeto.

Al margen de que uno pueda estar de acuerdo o no con lo que postula la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú, me parece totalmente inadmisible el recurso patotero de cortar una ruta internacional. Es algo totalmente antidemocrático y violatorio de la Constitución Nacional.

Sepa Ud. que acá en San Juan no somos pocos los que criticamos la forma en que es llevada adelante la actividad minera y nos manifestamos de diversas formas... pero no cortamos puentes, rutas ni calles.

Considero que es cuestión de saber convivir como una sociedad civilizada y, sobre todo, no solo defender los propios derechos sino también saber respetar los derechos ajenos.

Saludos cordiales.

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