lunes 8 de marzo de 2010

Susana Trimarco, retrato de una madre valiente que busca a su hija

La explotación sexual mueve miles de millones de dólares por año en todo el mundo. Es, tristemente, uno de los negocios más rentables que existe junto al narcotráfico y del tráfico de armas. Niños, adolescentes y jóvenes son introducidos en ese infierno. Así, en cada ciudad, en cada provincia, vemos mujeres y travestis en la vía pública ejerciendo la prostitución. Lo que nuestros ojos no ven es que en esos seres humanos que venden sus cuerpos se esconden historias de vidas destruidas, de abusos, de violencias y,claro está, de infelicidad. Al igual que quienes "consumen" prostitución, las autoridades públicas son cómplices con su indiferencia como también lo son los diarios y revistas que publican avisos clasificados en donde se ofrecen "servicios sexuales".

Susana del Valle Trimarco, está casada y es madre de un muchacho y una chica; era empleada del Gobierno de la Provincia de Tucumán. Su hija se llama María de los Ángeles Verón, estaba en pareja con Divid Catalán con quien eran padres de una hermosa niña a la que llamaron Sol Micaela; estudiaba licenciatura en arte y trabajaba en una pequeña despensa que habían puesto junto a su pareja.

La vida de esta familia tuvo un giro inesperado y dramático cuando en la mañana del 03 de abril de 2002, Marita salió de su casa para hacerse un control ginecológico en la Maternidad, dependiente de Salud Pública Provincial para nunca más volver.

Marita Verón fue secuestrada por una mafia dedicada a la explotación sexual de mujeres y, al día de hoy, su paradero es incierto. Su madre movió cielo y tierra intentando dar con su hija: no tuvo miedo de sumergirse en el perverso mundo de la prostitución, en donde pudo conocer historias de vidas rotas por la lujuria de quienes no les importa mansillar el cuerpo de una mujer a cambio de dinero.

En ese camino tan duro, Susana Trimarco se enfrentó cara a cara con delincuentes de los más peligrosos, sufrió amenazas y ataques pero, gracias a su valentía y abnegación, logró rescatar a casi cien chicas de las garras de los explotadores sexuales.


El relato de una madre valiente

"Como era metódica, decidieron con su marido no tener más hijos hasta que la situación económica de la pareja se consolidara y pudieran ofrecer a sus hijos una educación y una formación esmerada, a la vez que contención hogareña. Como los anticonceptivos afectaban su salud por los antecedentes con corticoides, resolvieron que se haría colocar un DIU (Dispositivo Intra Uterino). Fue a un ginecólogo y le explicaron los pasos preparatorios para la colocación del dispositivo. Tenía una vecina, Patricia Soria, que era enfermera de la Maternidad y le dice que no gaste dinero ya que ella tenía un novio o pareja que era jefe de personal, un tal Miguel Ardiles, quien la recomendaría para evitar las largas esperas para ser atendidos. Allí sólo tenés que pagar 20 pesos. A mí no me gustaba la idea porque los hospitales públicos suelen ser deficientes en cuano a asepsia. Ella confiaba que todo saldría bien y también tenía en cuenta que el médico particular le cobraba 315 pesos y en la Maternidad sólo debía pagar 20 pesos. Al final me convenció.

Fue, buscó a Ardiles, él la hizo anotar con la enfermera, la
atendió el médico Tomás Rojas, quien le indicó un Papanicolau y una radiografía de ovarios. La llaman para el otro día y le dicen que tiene que llevar su documento de identidad para que se lo sellen, cosa que me llamó mucho la atención. Incluso le dijo a la enfermera que ella sabía su número de documento, pero ésta insistió en que debía portarlo por cuanto debían sellarlo. Yo no sé si era ese detalle o toda la situación y mi instinto de madre, pero yo tenía una mal presentimiento. Volví a insistir, pero ella estaba confiada. "Quedate tranquila, mamá, cuando tenga que hacerme los estudios vos me acompañás", contó Susana.

"El día 3 de abril de 2002 nos levantamos a las siete de la mañana y tomamos unos mates —continúa el relato materno—. Yo tenía que hacer unos trámites en la Caja de Popular de Ahorros de la provincia de Tucumán. Dejamos a Micaela con su padre, David, y ella dijo que iría y regresaría en poco tiempo, luego se ocuparía de los quehaceres de la casa. Se puso una remerita mía porque estaba un poco caluroso y ella no había llevado una prenda liviana cuando vino a casa. Llevaba la remerita turquesa, un jean y unas zapatillas usadas. Salió en puntillas para que no la escuchara su hija, que la seguía mucho, y en la puerta me dio un beso. Hizo unos pasos, se volvió y me dijo: "mamá, comprá la tintura porque mirá cómo tenemos las raíces". Es que nos teñíamos el pelo la una a la otra. Me repitió "quedate tranquila que enseguida vuelvo", y se fue ligerito. Yo me quedé en el porche, mirándola, sin saber que no volvería a verla nunca más." "Regresé a casa como a las 12:30 —recuerda Susana Trimarco—.

Yo andaba en el centro y me sentía mal, estaba muy inquieta, preocupada, así que apenas me desocupé tomé un remise y me volví a casa. Cuando llegué, estaba David jugando con Micaelita. No bien bajé del auto le pregunté a mi yerno si había regresado Marita. Me dijo que no y que tampoco había llamado por teléfono. Pensé que ahí nomás le habrían hecho los estudios. Entré, preparé el almuerzo pero tenía los ojos pendientes del reloj. A las 14 llega mi marido y pregunta por Marita. Le digo que no había llegado y él se extrañó que no haya llamado a la casa o a su teléfono celular para avisar que tardaría. Ya estábamos preocupados todos. Sirvo la comida, pero mi marido dice "no voy a almorzar. Me voy a la Maternidad a ver qué pasa con mi hija. Tengo un mal presentimiento. Algo le ha pasado, algún accidente, alguna cosa… Tomó las llaves de auto y se fue. Fue a la Maternidad y preguntó por los consultorios, pero estaba todo cerrado. Se volvió por las calles que podría haber ido o vuelto Marita, pero no encontró nada. Vuelve a la casa y me dice: "ya vamos, presiento que algo malo le ha pasado a mi hija". Entonces me puse a llorar y volvimos los dos a la Maternidad. En
la casa quedaron David con la chiquita, por si acaso Marita regresaba para que la casa no esté con llave.

En la Maternidad comenzamos a recorrer todo, que es como un laberinto en la zona de consultorios, pero todo estaba vacío.
Habló con personal de seguridad y preguntó por el jefe de personal, el señor Ardiles. Entonces el hombre me pregunta quién me dijo que era jefe de personal. Yo le respondo que él había dicho. No. Me dice el hombre, él sólo es personal de limpieza acá. Pero en estos momentos no está. Le expliqué la situación y me dice que era imposible que estuviera allí pues ya todo estaba cerrado y no quedaban médicos, ni enfemeras, ningún personal. Entonces comenzamos a dar vueltas por el parque que está al lado de la Maternidad, por las calles adyacentes y nada. Volvimos a la casa y no teníamos noticias. Dcidimos ir al barrio donde vivía Marita y hablar con la enfermera, Patricia Soria, para ver si sabía algo. Ella la había mandado a hablar con este tipo y él era el último que había estado con Marita. Pero nos cansamos de llamar a la puerta. En la casa no había nadie. Cuando regresábamos a casa le digo a mi marido que vamos a denunciar el caso a la Policía. El me dice que vamos a los hospitales a ver si había tenido algún accidente. Finalmente fuimos a la Policía, pero no nos quisieron tomar la denuncia. Nos dijeron que había que esperar 24 horas, que podría haberse ido a algún lado o algo así. Pasaban las horas y nosotros seguíamos en la búsqueda. Hablamos por teléfono con las amigas de su grupo más íntimo y a ninguna la había llamado ni tenían noticia alguna. Tampoco los familiares sabían nada. Volvimos a la Policía y exijo que se tome la denuncia. Luego va mi marido con el esposo de Marita y a él le toman la denuncia. Después voy yo y hago otra denuncia, como madre.

Y seguimos buscando. Entre familiares y amistades eran más de cincuenta personas movilizadas con vehículos.
Mi marido se pasó una semana sin dormir buscando con el comisario Sánchez, que era de la comisaría donde pusimos la denuncia. Comezamos a hacer afiches con la fotografía de Marita y los pegamos por toda la ciudad, fuimos a los medios, no dejamos rincón sin revisar."


PRIMER SEÑALAMIENTO HACIA LA RIOJA

"La Policía nos mandaba de un lado a otro y nada. Hasta que mi marido fue con unos afiches para la zona roja del parque 9 de Julio y comenzó a preguntarle a las chicas si la habían visto. Mientras tanto, la Policía nos madaba a las villas miseria, de donde vanían datos que la habían visto aquí y allá, que estaba drogada, que estaba alcoholizada. La Policía me preguntaba si estaba bien de la cabeza. ¡Cómo no iba a estar bien, si era una chica sana, inteligente! Así nos tenían de un lado para el otro, mintiéndonos. En la zona roja encontramos una mujer que había sido violada, vendida y traída a La Rioja. Ella dijo: "a esta chica yo la vi". Y nos dio la pista de La Rioja. Y nos dio el nombre de un tal Taibo, relacionado con la venta de drogas y que está fichado por la Policía de La Rioja porque tiene antecedentes. El hombre fue detenido, pero negó todo. No obstante, de ahí comienzan a aparecer datos y todas las pistas apuntaban a La Rioja."


OTRA DESVIACION POLICIACA

"Habían pasado unos 15 días y nosotros nos preparábamos para venir a La Rioja. Nos llama el comisario Lisandro (un atorrante que nos desvió) y nos dice que una mujer le había dicho que había visto a Marita en la localidad rural de Chañar; que andaba perdida entre los cañaverales y que ahí la había tirado un auto. Suspendimos el viaje y nos fuimos hacia Chañar. Anduvimos más de cien personas buscando surco por surco, en las acequias, en las quintas, gritando su nombre. Pero todo era mentira. Después nos enteramos que en ese lugar había una chica, Clarita Valdez, quien tenía problemas mentales y solía vagar por esos lugares. Pero todas las pistas apuntaban a La Rioja. Aparte de Taibo aparecieron nombres como el de Daniel Milhein, que está metido en el ambiente de la prostitución y trabajaba con Liliana Medina; está Pablo Milhein, que es hermano del anterior, un tal González, que trabajaba de remisero para Liliana Medina y que actualmente está preso; está el hermano de la Jesús Rivero, que también está metido, comenzó a aparecer mucha gente que se mueve en ese ambiente".


UN CRUDO TESTIMONIO


Hay una chica que ha sido rescatada de la casa de la Daniela Milhein, que se llama Fátima Mansilla y tiene dieciséis años. Ella dijo: "Yo dormí a la par de Marita". Mientras a nosotros nos mandaban a los cañaverales, a mi hija la tenían en una residencia de Yerba Buena. Esta mafia alquila residencias con alquileres de mil o mil doscientos pesos y las usan como corrales para juntar a las chicas que secuestran. A esta chica le dieron pastillas, la durmieron, la metieron en una de esas residencias y después no las sacan más. Las mantienen en un régimen de esclavitud.

Fátima dijo: "A mí me secuestran el día 27 de mayo, me llevan a una casa de éstas, me encierran. Cuando me despierto, vi al lado mío a su hija. La identifiqué por los afiches que había visto antes de ser secuestrada. Marita estaba dormida. Cuando yo desperté, me quedé quietita porque por una puerta entreabierta veo a Daniel Milhein con otras tres personas. Yo no quería que sepan que estaba despierta, porque cada rato venían a vernos. Cuando Marita se despierta, se sienta en la cama y estaba como perdida. Yo le pregunto de dónde venía. Entonces me dijo: ‘me trajeron de La Rioja. Yo soy de Tucumán’. Tenía puesta una remerita blanca, una pollerita y zapatillas. Le ponían inyecciones para mantenerla dormida, dopada". Había pasado más de un mes, así que la habían traído a La Rioja, la volvieron a llevar y la tenían en esa casa."


DESCONFIANZA JUDICIAL

"Se solicitaron vía exhorto varias medidas de investigación. Nos decían en el juzgado de Tucumán que cuando estaba el juez (Daniel) Moreno de turno no había que pedir nada, que había que esperar que pase el turno de él para solicitar las medidas.

Entonces yo me enojé con el fiscal y le dije que no iba a seguir permitiendo esto porque ya había pasado mucho tiempo y la Justicia no me daba respuestas sobre mi hija. Para que se realicen algunas diligencias no podía estar esperando que no esté de turno un juez que no quiere hacer justicia.

Entonces tomé la determinación de venir a La Rioja. Hablé con el Dr. Moreno, aclaramos muchas cosas. Creo que tendría que haber venido antes.
Ahora estamos acá porque ya va para tres años que no tenemos respuestas y queremos que la Justicia nos dé esas respuestas. Nosotros sólo queremos recuperar a nuestra hija, saber qué pasó y qué pasa con ella. No puedo dar datos sobre los procedimientos que estamos impulsando porque el sumario está bajo secreto y no queremos entorpecer nada."


RECUPERACION DE 19 SECUESTRADAS

"Buscando a Marita en La Rioja hemos recuperado a diecinueve chicas —precisa Susana Trimarco—. Todas en el negocio de Liliana Medina y tenían de15 a 19 años de edad. Estaban secuestradas. Para mantenerlas sometidas las golpeaban, las tenían encerradas, las drogaban, también amenazaban con matar a algún miembro de la familia. En el caso de Marita, según testimonio de Andrea Romero, una de las chicas recuperadas, la amenazaban con matar a su hija y a mí. Andrea Romero (15) cuenta que mataron a una chica delante de ella y de castigo la acostaron al lado del cadáver. No recuerdo si era en Desafío o Candilejas. Acá en La Rioja todos los procedimientos que se hacían con intervención de la Policía local daban resultados negativos. En el 2003 hablé con el ministro de Justicia y Seguridad de la nación, Dr. Gustavo Véliz, y le pedí que gestionara la intervención de Gendarmería, porque no confiaba en la Policía riojana. En el primer allanamiento que se hace con personal de Gendarmería, encontramos a Andrea Romero. Ella apareció gritando "auxilio, por favor. Estoy aquí en contra de mi voluntad. Me trajeron de La Pampa". Eran dos chicas, pero a la otra no se la pudo rescatar en esa oportunidad. Recién se logró encontrarla el año pasado. La tenía secuestrada el "Negro" Luna y la chica es de apellido Zelaya. A la causa la tiene el Dr. Alejandro Arce. Este Luna tiene un corte en la cara, estuvo preso en Tucumán en la causa de Marita y lo trajeron aquí por esta chica. Según ella declara, la tenían durante el día encerrada en una casa, bajo llave, a veces no le daban ni de comer. Por la noche la llevaban en una camioneta al local donde la obligaban a prostituirse. Andrea Romero, cuando declara todo lo que había vivido, tenía miedo de que la maten a su amiga (Zelaya)."


NOMBRES DE LA RED DE TRATA DE BLANCAS

La desaparición de Marita Verón ha movilizado a sectores de la sociedad que mostraban cierta indiferencia ante temas de seguridad y fueron tomando conciencia de que las cosas no sólo pueden ocurrirles a los otros, sino que los "nosotros" también están expuestos. En el ámbito de los organismos de seguridad, de la provincia de Tucumán, el "caso Marita" actuó como hilo conductor para seguir la trama de una red de tratantes de blancas que opera principalmente en el Noroeste argentino y extiende sus contactos y ramificaciones a todo el país e incluso al exterior.

El modus operandi es casi siempre el mismo. Sea por "entregadores" o por "inteligencia" propia, "marcan" a la chica que les interesa como pieza de caza para someterla a explotación sexual. Luego, en un operativo tipo comando la "levantan" en un vehículo y de inmediato, por medio de la violencia (golpes y amenazas) la hacen tomar conciencia de su flamante condición de esclava. Para facilitar el traslado, se valen de somníferos u otras drogas. Cuando la víctima recobra su lucidez ya está en manos de regentes de prostíbulos donde de inmediato la obligan a comenzar a "trabajar".

El comisario Jorge Eduardo Tobares es un hombre de Inteligencia de la Policía de Tucumán. Desde hace tiempo viene trabajando en la investigación del caso Marita Verón. Pudo penetrar bastante en la red de tratantes de blancas del Noroeste y conoce los nombres de los principales operadores.

Estos son algunos de ellos, proporcionados por el funcionario al Diario "El Independiente".

En La Rioja opera Liliana Medina (presa), secundada por sus hijos, el "Chenga" (preso) y Gonzalo Gómez, que son mellizos. También está Patricia Fuentes, también hija de Liliana Medina. María Azucena Marques (presa), ha trabajado diez años con LM y ha llegado a ser encargada de distintos prostíbulos. Ella se encargaba del "Candy", "Chenga" Gómez, se encargaba del "Desafío" y Gonzalo, el mellizo, se encargaba de "Candilejas".

También en la capital lo tenemos a Fernando Pierri (hijo). Trabaja con el sistema VIP a través de teléfonos celulares. Tiene mujeres que trae de otras provincias y algunas de aquí de La Rioja. Publican avisos en los diarios y hacen citas tanto en domicilios particulares como en hoteles.

Después están otros que son dueños de whiskerías, como "Dori", Dorila Mendoza, dueña de "Caricias". Era pareja de Antonio "Pájaro" Rosas. El "Pájaro" Rosas padre y el "Pájaro"Rosas hijo, son proxenetas que llevan a las mujeres de un lado para el otro. Se manejan dentro del ambiente de la prostitución con total impunidad y aún fuera de los límites nacionales.

La zona de Chilecito es manejada por Raúl Pierri y su hija, Patricia, que se encarga de boliche que está en Nonogasta y que se llama "Mimo`s". Pierri está extendiendo sus prostíbulos por la zona oeste. También estaba construyendo otro boliche en la zona de Talamuyuna.

Pierri maneja la zona de Villa Unión. Trasladan a las mujeres en distinos medios de movilidad. Ultimamente se manejaba en una Trafic. Lleva las mujeres hasta Villa Unión, las hace trabajar y las trae de vuelta. Ahí trabaja en coordinación con el "Beto" Corzo, con Marcelo (que le dicen "Cochino") y con Luis Olguín. Estos son proxenetas que llevan mujeres a otras provincias, en estrecho contacto con gente de Córdoba, Tucumán y Santa Fe.

En la capital, están los cuatro hermanos Moreno (cordobeses) que manejan "Five Star" y "Buen Star" que cambió de nombre y se llama "Play Boy". --Hay una versión que dice que estos boliches son de propiedad de Rubén Ale, de Tucumán. El nombre "Five Star" traducido al castellano es "Cinco Estrellas" y así se llama la flota de remises de los Ale en Tucumán—.

Tienen alguna discrepancia con Dorila Mendoza. Hace poco han tenido un tiroteo. Fueron gente del "Pájaro" Rosas y Dorila Mendoza por un lado y los Moreno por el otro. Dicen que habría sido por la posesión de una chica, pero en este ambiente se venden las mujeres como ganado. El precio oscila entre 1.500 y 3.000 pesos. Depende, si la chica es menor tiene mayor cotización.

Si hablamos de conexiones interprovinciales, Liliana Medina, los mellizos Gómez (Chenga y Gonzalo), Mariana Bustos (esposa del Chenga), Patricia Funes, comandados todos por la primera, tienen estrecha vinculación con Río Gallegos. En Río Gallegos existen las "casitas". En las casitas están Daniel Moyano, Blanca Moyano e Isabel Moyano, que son quienes manejan las casitas. Los dos grupos hacen intercambio de chicas, se las venden o hacen trueque.

El padre del "Chenga", Coco Gómez, vive en Santa Fe, en Fronteras. También es tratante de blancas y enfrente de su casa vive un proxeneta que es el encargado de llevar y traer mujeres. El padre del "Chenga" no sólo se maneja en Fronteras sino en la ciudad de Santa Fe.

Por su parte, la gente de Raúl Pierri, tiene estrecho contacto con el "Pájaro" Rosas (padre e hijo), con el Beto Corzo, con Marcelo (El Cochino) y con Luis Olguín. Se manejan más bien vía Santiago y Córdoba. En Santiago del Estero el que manda la batuta es Iturre. Tienen contacto con Víctor Hugo y René Marchisio que viven en Frías y tienen un prostíbulo en Recreo. Tienen un hermano que vive en Carlos Paz, también de apellido Marchisio.

En general todos están vinculados de alguna manera porque tienen asuntos "comerciales" muy estrechos. Esos asuntos comerciales son lisa y llanamente compraventa de mujeres.


CULTO QUE INCLUIRÍA SACRIFICIOS HUMANOS

Pareciera que el afán de trascendencia, de proyección hacia el "más allá", tiene también expresión en este ambiente de valores trastrocados —dice el comisario Jorge Tobares—, porque esta gente practica un culto propio.

En el "Desafío", en la planta alta, que está frente al salón, tienen la imagen de la Pomba Gira. Es una mujer con una túnica negra y representa a una prostituta muerta en no sé qué circunstancias. Liliana Medina y el "Chenga", adoran a esta imagen y le ofrecen sacrificios.

Para sorpresa mía, en una oportunidad estuve en Córdoba presenciando unos allanamientos que hizo Gendarmería en tres whiskerías. Una se llamaba Pomba Gira e incluso le daban una tarjeta a los visitantes por una consumisión. En este ambiente, esta imagen es objeto de culto en el que se mezclan magia negra, macumba, rituales propios y sacrificios. Y tengo entendido que no sólo se sacrifican animales (suele ser una cabra negra), sino que también le ofrecerían sacrificios humanos. La imagen de la Pomba Gira está entronizada en lo alto, en una mesa, mirando hacia el salón. Está iluminada con una o más velas. Es la patrona del "trabajo". Este culto está muy relacionado con San La Muerte, un santo popular a quien tanto se le puede pedir para el bien como para el mal


POSIBLE CONEXIÓN CON EL CASO ANNA WÜRGLER

Una de las hipótesis que se manejaban por la desaparición de la bióloga suiza, Annagreth Würgler, es un posible secuestro e introducción al tenebroso mundo de la explotación sexual de mujeres. Lo que nunca se dijo es en qué se basaba ese supuesto. Un detalle importante es aportado por el comisario Tobares y es el que relaciona a Alcides Cuevas, el principal sospechoso de esa causa, que permanece detenido, con la red de trata de blancas del Noroeste argentino.

"Tengo información por entrecruzamiento de llamadas telefónicas y sé, por ejemplo, que Marcelo ("Cochino") tiene conexiones telefónicas con Alcides (César) Cuevas y a la vez con Raúl Pierri y con los Marchisio, de Frías", dice Tobares.

El comisario tucumano se puso a disposición del juez de Villa Unión, Walter Moreno, para aportar datos que maneja Inteligencia de la Policía de la provincia del norte y que revelan la posibilidad de una conexión con la red de trata de blancas.


UN TESTIMONIO ESPELUZNANTE

Andrea Aurora Darrosa tenía quince años cuando fue secuestrada en Aristóbulo del Valle (Provincia de Misiones) y fue obligada a ejercer la prostitución durante ocho años en La Rioja hasta que logró escapar, en mayo del año 2003. Este es el testimonio que rindió por ante la Fiscalía de Instrucción de Sexta Nominación, con asiento en la ciudad de Tucumán y a cargo de la Dra. Adriana Reinoso de Cuello.

La testimonial forma parte del expediente por la investigación de la desaparición de Marita Verón. A continuación la reproducimos íntegramente por su valor testimonial de una realidad sobre la que quienes deberían tomar intervención prefieren adoptar la política del avestruz:
"Cuando yo tenía quince años mí mamá me manda a Aristóbulo del Valle, de Misiones, a la casa de mi hermano, Aníbal, y ahí me quedé quince días cuidando a mi sobrinito porque mi cuñada iba a tener familia. Yo tenía una chiquita de tres meses, llamada Vanesa Soledad, y la dejé con mi mamá. Cuando estaba por volver a mi casa, ya que mi hermano me iba a llevar, salgo a las doce del mediodía a comprar pan en un kiosco. Cuando volvía a la casa de mi hermano, dos cuadras antes de la casa, estaba estacionado un auto rojo donde había cinco personas, y se bajan dos hombres del auto para agarrame. Después me enteré que eran el "Chenga" y el "Negro" Tula.

Adentro del auto estaban Carlos Luna, Patricia Medina, hija de la vieja Liliana, y Antonella Smith. Me pegan un sopapo y yo me caigo, entonces ellos me levantan y me suben al auto. Adentro del auto me atan los ojos y me atan las manos para atrás y me ponen un revólver en la cabeza. Me llevan a La Rioja, donde llegamos al otro día a las tres de la tarde. Ellos se turnaban para manejar, y no me dejaron bajar ni para ir al baño. Me llevan a la whiskería "Candy", donde me meten adentro de una pieza, ahí estaba Liliana Medina, Claudia Márquez, Paola Ceballos y Graciela Beatriz Arce.

Después de un tiempo, la Liliana me dijo que el "Negro" Tula era el que me tenía el revólver en la cabeza. Ese mismo día me bañan, me cambian, me pintan, me arreglan el pelo y me hacen salir en el salón a trabajar. Me obligan porque yo no quería, tenía vergüenza y sin embargo me han enseñado a trabajar a los golpes. Yo lloraba y no quería saber nada. Me ponen de nombre artístico Yanina.

De ahí agarra la vieja Liliana y me lleva a la casa de ella, que queda en la ruta 5 a la vuelta de Candilejas, y me empieza a chamuyar de que me iba a dar plata, que me iba a mandar a mi casa. Pero siempre eran mentiras ya que nunca me mandó a mi casa. Después me hicieron teñir el pelo de rubio y me hicieron rulos como tengo ahora, en la peluquería "Julio", en avenida Córdoba, de La Rioja. Siempre nos mandaba acompañada con alguien a la peluquería, con la Claudia o la Patricia o la Paola Gaitán. Yo estaba de lunes a viernes en la casa de la vieja Liliana y los sábados desde las doce de la noche hasta el otro día a las tres de la tarde trabajaba en el Candy. Después me volvía a llevar de nuevo a la casa de vieja Liliana. Nunca me dejaba ir sola, ni salir sola a ningún lado. En la casa yo limpiaba, baldeba toda la casa, me hacía lavar la ropa del hijo, es decir del "Chenga" y de los encargados Tabo Chepeño y Pupi Chepeño.

La vieja Liliana me pegaba mucho, casi todos los días, porque me pedía que hiciera quinientos o seiscientos pesos los días que trabajaba en el Candy y si yo no llegaba me pegaba. Un día me pegó en la cabeza y todavía tengo un coágulo y me duele. Cuando llegaba loca a la casa también se desquitaba conmigo.

Una vez la Liliana se puso loca porque no tenía plata para pagarle a una brasilera que trabaja en el "Candy", y me llama porque ella estaba en el segundo piso, y la agarró a la brasilera y la desnucó y la tiró abajo, es decir desde el segundo piso cayendo en un patio de cemento, muerta. Entonces me agarra a mí del cogote y me hace poner cabeza abajo y me amenazaba que me iba a tirar si yo abría la boca y me decía que me iba a matar y a quemar, porque total, ni mi familia me iba a buscar. Después había movimiento de los encargados dentro del salón, con bolsas negras de residuos, pero no ví en qué auto la sacaron a la chica muerta. No recuerdo el nombre de la brasilera, pero hacía dos meses que estaba ahí en "Candy".

Cuando iban chicas de Tucumán a trabajar a La Rioja, algunas estaban embarazadas. Entonces la vieja Liliana, junto con la Claudia Márquez, las hacía abortar metiéndoles una sonda con alambre. Yo las veía porque ella les ataba las piernas en el respaldar de la cama, y las tenía ahí media hora a las chicas. Después las hacía alzar piedras y cuando les sacaba el bebé lo tiraban en la basura.

La vieja Liliana preparaba tres líneas de cocaína con la tarjeta de teléfono y me daba una pajita para que aspire una línea yo, otra aspiraba ella y otra el "Chenga". Ella me decía que era para que no sea tan tonta en el salón con los clientes y para que yo trabaje más. También tomábamos cerveza, whisky, piña colada, vodka, fernet con coca que nos invitaban los clientes."

LA FAMILIA VERÓN QUIERE SABER POR QUÉ SE LA INVESTIGA

El abogado de la familia de Marita Verón presentará hoy un recurso de habeas data ante la Justicia Federal a fin de que se le informe si existe una investigación en marcha sobre esta familia y en base a qué presunción delictiva. Por otra parte, se supo ayer que se habrían producido serias discrepancias entre la comisión policial tucumana y la policía local, lo que habría motivado que tome intervención el Ministerio del Interior de la Nación.

La policía tucumana, encabezada por el comisario principal Jorge Eduardo Tobares, entiende que sus colegas retacean colaboración a las tareas investigativas que pretenden desarrollar en esta ciudad. Por otra parte, desde la Policía riojana se habría remitido a su similar de Tucumán un pedido de informe de filiación de los miembros de la familia Verón.

En base a ello y ante la presunción de que existe por parte de la policía riojana una investigación en marcha de los familiares de la chica desaparecida, el abogado Ibáñez presentará hoy un recurso de habeas data a la Justicia Federal. Entiende el letrado que resulta cuanto menos contradictorio que se pretenda investigar a la familia de la víctima de un delito grave mientras se muestra una actitud remisa para avanzar en pos del esclarecimiento de éste.

En tanto, no se registraron acciones de trascendencia ayer en torno a la investigación que se impulsa para dar con el paradero de María de los Angeles Verón, la joven tucumana secuestrada en su provincia y que, según numerosos testimonios, fue traída a La Rioja donde se la mantenía prisionera y se la obligaba a ejercer la prostitución.

El abogado de la familia Verón, Saúl Ibáñez, había solicitado medidas que están a la espera de ser provistas por el juez de Instrucción de feria, Daniel Enrique Moreno.

(fuente: http://www.casoveron.org.ar/)

13 comentarios:

Anónimo dijo...

TRAFICO DE PERSONAS

La nueva esclavitud: se venden chicas desde 150 pesos

Es un negocio de mafias, que crece en el país porque la trata de personas no tiene castigo. Hay redes desplegadas en las principales ciudades. Organismos internacionales cuestionan a la Argentina por el vacío legal.

Paraguayita ardiente. 5 pesos real". "Caribeña, dulce bomboncito", "Mulata infartante, super completita", "Paola, negra mota", "Paraguayitas 24 horas ¡jóvenes y bonitas!", "Nuevo plantel. Todas fiesteras". Estos avisos en los diarios, volantes repartidos cada noche en Corrientes y Callao, ofertas por correo electrónico, repentinas renovaciones de staff en los prostíbulos y el aumento de secuestros de chicas jóvenes, que desaparecen a veces por años, son pistas que llevan a un mundo oscuro, mafioso, impune a la Justicia y tolerado por una parte de la sociedad que paga por sexo sin preguntarse qué hay detrás.

Hay circuitos de esclavitud moderna, con peso económico, complicidades desde estamentos del poder y humillación tarifada: en el país se puede comprar una mujer pagando entre 150 pesos y 5.000 pesos, afirma la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Hay proxenetas que las ofrecen en alquiler, en acuerdos sin papeles por una semana o 45 días, por 100 o por 500 pesos. Si la chica es más joven y más linda, es más cara. Es un "sistema de plazas", que les sirve a los explotadores para hacer rotar a los planteles de sus prostíbulos y no "aburrir" a los clientes. Al no ser un delito federal, los tratantes saltan de provincia en provincia, para dificultar las investigaciones que se inician en una jurisdicción y no pueden continuar inmediatamente en otra. Esa circulación se da, por ejemplo, en un triángulo que abarca el norte de Buenos Aires, el sur de Córdoba y el sur de Santa Fe (ver mapa de la página 34).

La trata de personas es el tercer negocio más rentable del planeta, detrás del tráfico de drogas y la venta de armas. Genera ganancias por 32 mil millones de dólares anuales, según estimaciones. Increíblemente, en la Argentina todavía no es considerado un delito. El Congreso discute proyectos de ley que apuntan a solucionar el bache institucional.

Como no figura en el Código Penal, los expedientes judiciales suelen confundir este crimen con otros, como la reducción a la servidumbre, el secuestro, los delitos migratorios o la explotación laboral. No hay cifras oficiales, pero Clarín consultó a fuentes vinculadas al tema y detectó que el fenómeno está en auge:

# La Oficina de Asistencia a la Víctima (OFAVI), que comenzó a interesarse en estos casos hace cuatro años, cuando escuchó los pedidos desesperados de ayuda de un grupo de jóvenes dominicanas, intervino en nueve casos de trata en 2004, en 27 casos en 2005 y en 42 casos en lo que va de este año.

Anónimo dijo...

# La Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos de Inteligencia del Congreso calcula que hubo más de 400 casos en los últimos tres años. "No tenemos estadísticas anteriores para comparar, pero es claro que el problema crece", se indicó.

# Desde comienzos de 2005, el Estado repatrió a 50 personas a Paraguay y a Brasil. Cifras extraoficiales de funcionarios de Migraciones sugieren que la trata de personas mueve aquí unos 100 millones de dólares anuales.

Dos informes internacionales advirtieron este año que las cosas no están bien. En junio, el Departamento de Estado norteamericano incluyó a la Argentina en la lista de países "en observación", por no cumplir con los "estándares mínimos" para la eliminación del tráfico de personas. Mencionó concretamente la falta de una ley antitráfico y reclamó "mayor esfuerzo" en la persecución de los traficantes.

Y en abril, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito evaluó que la Argentina tiene una "incidencia media" como país receptor de mujeres y niños que son traídos contra su voluntad para ser explotados. Advirtió además que se llevan chicas argentinas a Italia y a España, aunque con un nivel de "incidencia baja".

No necesariamente tiene que haber una frontera en el medio: el 80 por ciento de los traslados compulsivos y posterior sometimiento se da dentro del país, de zonas pobres a grandes ciudades. "Yo lo vi, nadie me lo contó, a chicas de Misiones les meten el verso y les prometen un sueldo de 6.000 pesos por mes si aceptan trabajar en Ushuaia. Cualquiera se deslumbra, pero terminan como esclavas, muertas de frío. Se las llevan a las zonas mineras de la Cordillera o a los puertos de la Patagonia. El problema es que, si hablás, te liquidan, como hicieron con nuestra dirigente rosarina, Sandra Cabrera", señala Elena Reynaga, presidenta de la Asociación de Meretrices Argentinas.

La captación de mujeres se da hoy a través de engaños por Internet, chateos, castings para ciertas películas, promesas de dinero fácil, invitaciones a fiestas swingers, señuelos en boliches bailables y servicios de búsqueda de pareja.

"Hay que sospechar también cuando aparecen desconocidos que ofrecen trabajo en zonas pobres, casa por casa, o hacen circular el rumor de que necesitan mozas o niñeras para trabajar en otra provincia, por un buen sueldo", explica Susana Fraidenraij, coordinadora de un estudio sobre la trata de personas en la Argentina que será presentado por la OIM en diciembre.

Un simple relevamiento te lefónico por los avisos que ofrecen sexo permite percibir tensión detrás de las cálidas bienvenidas. "Lindo, te puedo hacer lo que quieras....Pero, ¿cómo me vas a preguntar si me trajeron engañada? Mentira. Y si alguien te dice que es verdad, la matan", dijo una voz, primero vestida de cariño, después de temor, pero no de silencio: "Mirá, te sacan los documentos y no podés hacer más nada, dependés de ellos, pero no puedo hablar, dejame trabajar lindo, por favor".

Reynaga, líder de las meretrices, confirma: "A las dominicanas les cobran 4.500 dólares para devolverles el pasaporte".

Anónimo dijo...

La sustitución de identidad se da mediante la retención o el cambio de documentos, el uso de DNI falsos o a veces verdaderos, más útiles para burlar controles migratorios. Testimonios de víctimas, especialistas y fuentes legislativas, judiciales y de fuerzas de seguridad permiten profundizar aún más la descripción de estas organizaciones.

No existe en el país una mega red que monopolice el negocio, sino más de 20 redes, desplegadas por las principales ciudades y con ramificaciones puntuales. A veces, una red está compuesta por varios miembros de una misma familia. Necesitan cubrir distintos roles, que van desde las tareas de inteligencia para el reclutamiento de las víctimas, hasta el secuestro, la vigilancia para que no escapen, la "domesticación" mediante golpes y torturas, y el control de sus rendimientos laborales. "Una chica en buenas condiciones atiende entre 10 y 15 clientes por día y le deja una ganancia al proxeneta de 10 o 15 mil pesos por mes. Si el cabaret tiene seis u ocho chicas, la recaudación mensual es de unos 80 mil pesos. Muchos pueden morder de esa torta", grafica un asesor del Congreso.

"El cliente —señala Fraidenraij, de la OIM— no necesariamente sabe que es cómplice del negocio y hubo muchos casos donde gracias a ellos las chicas pudieron escapar del infierno, porque les prestaron un celular para llamar a la familia o porque las sacaron del prostíbulo".

Los rescates suelen ser como en las películas: padres a puro tesón que siguen las pocas huellas que encuentran en búsquedas que duran semanas, meses o años, y se arriesgan frente al peligro. El 12 de noviembre, la sección Policiales de Clarín narró la hazaña de un papá que pudo sacar a su hija de un local rutero de Santiago del Estero. Susana Trimarco de Verón, la mamá de Marita Verón, secuestrada en Tucumán el 3 de abril de 2002, llegó a disfrazarse de prostituta para conseguir datos sobre su hija en el ambiente de la noche (ver "La mamá que se vistió de..." página 33).

Denuncias bajo investigación advierten que las redes designan a "cuidadoras" encargadas de vigilar a los hijos de las prostitutas mientras ellas trabajan. Los chicos pueden ser utilizados para presionar a las mujeres si no cumplen con las exigencias de la explotación. "Yo podía ver a mi hijo una sola vez a la semana", contó una de las chicas que pudo escapar y recibir ayuda.

La existencia de mano de obra esclava —como se comprobó en el incendio de un taller clandestino en Caballito, el 30 de marzo pasado, con seis muertos como resultado— es otra de las expresiones de la trata de personas, sobre todo si las víctimas llegaron engañadas y trabajaron privadas de su libertad. Igual, el principal objetivo del tráfico y la trata es la prostitución, por sus amplios márgenes de ganancia.

Hay mafias que alquilan residencias por 1.000 o 2.000 pesos para mantener a las chicas en cautiverio. Usan esas quintas y galpones como corrales.

(http://www.clarin.com/suplementos/zona/2006/11/26/z-03215.htm)

Anónimo dijo...

FUERON PASADAS POR LA FRONTERA MAS CALIENTE

Historias de rescates de chicas captadas en Paraguay

Luisa Martínez, de 33 años, se había quedado sin trabajo y en el afán de sortear su pobreza se acercó a una agencia de empleos cercana al concurrido Mercado de Abasto de Asunción. La jefa de la oficina le ofreció "cambiar" su difícil situación por 800 pesos mensuales como empleada de hogar. Le dijo que apenas requería de su cédula de identidad y la decisión de viajar a Buenos Aires lo antes posible. Tras 18 horas de viaje, en Retiro le aguardaba el patrón, que la embarcó por otras 10 horas hasta el partido de Coronel Dorrego, a 650 km de la Capital Federal.

Allí el patrón le comunicó su futuro destino, el trabajo de prostituta. Luisa se resistió, la amenazaron, pero no se doblegó. "El patrón me pateó. Me abofeteó. Me maltrató 48 horas. Casi no comí. La última noche, de madrugada, el guardia se quedó dormido y aproveché para escapar por una ventana. Me lancé desde tres metros. Se me fisuró el tobillo. Caminé. Pregunté por la estación de policía. Pude llegar y allí me comunicaron con la embajada paraguaya", relató la mujer. La atendió el embajador Orlando Fiorotto, que fue a rescatarla en persona.

"Había ido a Buenos Aires a trabajar, para poder pagarle los estudios a su hija. Estaba dispuesta a morir para defender su integridad física. Era muy tozuda y muy íntegra la señora", explicó Fiorotto a Clarín.

El caso derivó en un operativo conjunto entre las autoridades judiciales argentinas y paraguayas para desbaratar una organización binacional que traficaba mujeres. La dueña de la agencia de reclutamiento fue detenida y procesada. En Paraguay, una ley reprime con hasta 6 años de cárcel a los culpables de estos delitos.

En Coronel Dorrego fueron rescatadas otras 20 chicas. "Se les pagaba con alimento y con un poco de ropa. Le vendían por ejemplo una pollerita de 10 pesos y le cobraban a precio sobrefacturado de 40. Cada una tenía una tarjeta mensual con casillas en las dos caras. De un lado figuraba la cantidad de hombres por día (hasta 10 o 15) y al otro lado sus deudas. Al final del día no tenían un centavo en la mano", explicó Fiorotto.

Anónimo dijo...

"El cafisho ejerce un superpoder sobre ellas. Es el encargado de esclavizarlas, de imponer una organización interna que impide salir a las mujeres", precisó.

Para circular entre Paraguay y Argentina casi no hay restricciones para la trata de mujeres y chicos. La barrera que serían los controles aduaneros no existe.

Una niña de 14 años, rescatada en el operativo de julio de 2005, había sido cruzada en moto por el puente San Roque González de Santa Cruz, que une Encarnación con Posadas, sobre el río Paraná. El "motorista" la entregó a un intermediario, que fue el encargado de darle la "mercadería" al solicitante del "servicio".

Según la policía, un 70% del tráfico de mujeres paraguayas tiene como destino la Argentina. La circulación de personas entre los dos territorios ha sido secularmente natural desde que en los tiempos de la colonia española Juan de Garay partió desde Asunción para refundar Buenos Aires con 80 paraguayos en 1580. Gobernantes de los dos países han tratado de parar la migración ilegal, con poco éxito. Los hijos de paraguayos y sus descendientes —estimados en más de dos millones— constituyen una fuerza electoral importante, fundamentalmente en la provincia de Buenos Aires y ciudades cercanas.

En la trata con fines de explotación sexual y pornografía, las "exóticas" paraguayas figuran en lugares de preferencia en la Argentina, "como serían las checas en Alemania", se explicó. "En el tiempo que estuve de embajador —agregó Fiorotto— rescatamos más de 70 chicas".

En el Chaco, Ramón Gómez Verlangieri, el ex cónsul paraguayo, protagonizó otro rescate a fines de 2005 en la localidad de Roque Sáenz Peña, a 160 km de Resistencia. "Entramos como clientes y constatamos que todas las mujeres eran paraguayas", relató. Y con ayuda de la Gendarmería rescataron a 17.

La prostitución se ejerce a precios miserables. Entre 2005 y parte de 2006, unas 300 mujeres paraguayas fueron rescatadas de prostíbulos argentinos, según la Organización Internacional de Mujeres. Pero desde 2000, las víctimas suman 500. Paraguay pasó a ser un país de origen de trata de personas por un alarmante crecimiento de las desigualdades sociales.

(http://www.clarin.com/suplementos/zona/2006/11/26/z-03403.htm)

Anónimo dijo...

BUSCA A SU HIJA Y SALVO A 96 CHICAS DE LA EXPLOTACION

La mamá que se vistió de prostituta

La amenazan, la espían, le tienden celadas, le mandan pistas falsas por mail, le dicen que la van a matar, pero ella va al frente, no se achica. Susana Trimarco de Verón sólo suelta una lágrima de emoción cuando ve a su nieta Micaela correr y jugar sola. En ese momento, la ausencia de su hija, María de los Angeles Verón, se le viene encima. "Recorrí todo el país buscándola. Había salido de su casa el 3 de abril de 2002, iba a ponerse un DIU. Sonó raro que le pidieran el documento, pero fue igual. Desde entonces, no aparece. Me dijeron que la vieron en un prostíbulo de La Rioja, en un negocio de Olavarría, tal vez pasando la frontera con Brasil. Se la llevó una mafia que trafica personas. Yo sé que me quieren matar, pero la voy a seguir buscando hasta que la encuentre, eso va a pasar".

La lucha de Susana no es en vano: mientras busca a su hija, ya rescató a 96 mujeres de las garras de los tratantes de personas. "Desde que me puse al frente de la búsqueda de Marita Verón, primero en Tucumán, pero enseguida en todo el país, acompañé operativos judiciales y me metí en ese mundo horrible, donde las chicas me reconocen y se me acercan para contarme que están esclavizadas, encerradas, golpeadas. Les digo que se decidan y salgan en ese preciso instante. Muchas me dieron pistas para seguir el rastro de Marita".

La charla con Clarín se interrumpe unos segundos, cuando Susana vuelve a lagrimear. "Contále que un día te disfrazaste de prostituta para conseguir información", la alienta Miriam Medina, mamá de Sebastián Bordón, el estudiante asesinado hace nueve años por la policía mendocina. "Es cierto —se recompone Susana— me vestí como ellas, me metí en las whiskerías, hablé con los travestis en la ruta, necesitaba datos. Voy a hacer cualquier cosa para encontrar a mi hija", que cuando desapareció tenía 23 años.

Susana quiere armar una fundación que ayude a las víctimas de la trata de personas y reclama al Congreso que sancione por fin una ley que castigue ese delito.

Tiene una página web, cuya dirección es www.casoveron.org.ar. Allí hay un resumen del caso y una reseña con informes sobre el tráfico humano a nivel mundial.

En la causa de Marita Verón hay 13 procesados firmes y otros 11 sospechosos podrían quedar involucrados en las próximas semanas, según fuentes judiciales. El juicio oral está previsto para abril, cuando se cumplan cinco años de la desaparición.

"Me quisieron atropellar, me mandaron psicólogos truchos, para husmear, hasta me ofrecieron detectives, que querían sacarme plata", cuenta Susana, que tuvo que vender la casa de su hija para solventar los gastos de la búsqueda. Su mensaje final es un llamado a la sociedad: "Nos tenemos que unir todos, porque esto le puede pasar a cualquiera".

(http://www.clarin.com/suplementos/zona/2006/11/26/z-03302.htm)

Irma dijo...

Lo que hace una mamá por su hija no??? Seguramento no está en Argentina, es muy bonita!!! que les importará a estas mamá lo que pasa con el dinero que se quieren robar los KK No? en vez de invertir en todas estas cosas más la inseguridad!!! Dios mio!!! y pensar que muchos de estos gordos que estan en el gobierno y en la policía son dueños de los prostibulos, por eso no se encuentran muchas....

Anónimo dijo...

SOCIEDAD › EL CASO DE UNA CHICA
DESAPARECIDA EN TUCUMAN QUE REVELO LA TRAMA DE UNA
RED NACIONAL QUE TRAFICA JOVENES PARA LA PROSTITUCION

“Las mujeres se venden como ganado”

Un comisario tucumano que investigó el secuestro de Marita Verón reveló a Página/12 el trasfondo de las bandas que trafican mujeres y se mueven con total impunidad, amparadas por policías y funcionarios judiciales. La chica es buscada en la misma zona donde desapareció la turista suiza en La Rioja. La relación con el caso Fernanda Aguirre.

“Estas cosas parecen una película, pero la realidad que vive el país es que hay un sistema de crimen organizado que captura a mujeres y las vende para ponerlas a trabajar en prostitución con un régimen de esclavitud.” El comisario principal Jorge Tobar, integrante de la División de Inteligencia de la policía de Tucumán, ya no quiere quedarse callado. La causa que se abrió después del secuestro y desaparición de María de los Angeles Verón, hace exactamente tres años, ha sido elevada a juicio oral menos de quince días atrás y en ese mismo acto se cerró la etapa de investigación: “Usted no me debe nada, por mi parte la causa terminó”, le dijo la fiscal Adriana Reinoso Cuello a Tobar. La Justicia ya no busca a Marita Verón. Sin embargo, son débiles los indicios de que podrían haberla matado, y muchas las versiones de que estaría siendo explotada sexualmente en algún burdel de este país o de España. De hecho, la información reunida por Tobar en este último sentido permitió a Interpol rescatar a 25 jóvenes que habían sido vendidas como ganado en pie a proxenetas de Vigo, Burgos y Bilbao; 19 de ellas eran tucumanas y muchas salieron de la zona de Chilecito, en La Rioja. El mismo lugar de donde desapareció la turista suiza Annagreth Wügler. En coordinación con el abogado de la familia Verón, la familia de Annagreth la busca en los prostíbulos de esa provincia.
“¿Y qué cree que pasó con Fernandita Aguirre? Yo la detecté en Santiago del Estero e informé con precisión el lugar exacto. Se hicieron 19 allanamientos en la provincia, el último fue el sitio marcado. La vieron por los menos tres hombres, gente confiable, profesionales. Claro, resulta que hay un ahorcado que la habría asesinado ¿es que ahora se ven muertos? ¿Es tan difícil encontrar un cuerpo? Yo creo que no.” Tobar es enfático. Sentado en el patio de una casa baja, en una ciudad que acomoda su ritmo bajo una lluvia tenaz que lleva cuatro días sin detenerse, el comisario principal –el segundo grado más alto al que puede llegar un policía en Tucumán– acusa. Pero sin perder el sentido de pertenencia: “Me siento apoyado por el jefe de la policía provincial. Y he tenido el orgullo de trabajar con la comisaria Liliana Rubino de Blanco, de Interpol España, y me he dado cuenta de lo que significa contar con los medios, el apoyo y la voluntad política para desbaratar estas bandas. Acá, en cambio, falta todo. Y eso que las conexiones de la red están probadas, al menos entre Tucumán, Córdoba, Santiago, La Rioja, Salta y Santa Cruz”.
Las palabras de Tobar, pensadas, escritas varias veces en comunicaciones a sus superiores, en informes confidenciales que obran en la causa por la privación ilegítima de la libertad de Marita Verón, llegan en la misma semana en la que se conoció un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos que sitúa a la Argentina como una zona de riesgo en relación con los derechos humanos por el “severo” problema de “tráfico de personas”, que deriva en “explotación sexual y laboral”. Se supone que la Argentina está comprometida en la erradicación de este delito que implica usar a las personas –sobre todo a las mujeres– como mercancía, lo cierto es que vender a una chica por 2 mil pesos, que es la cifra habitual que manejan los prostíbulos y la que se pagó en uno de La Rioja por Marita Verón, no es un delito. No está tipificado como delito en el Código Penal de la Nación y ni siquiera es considerado “tráfico”, porque no se cruzan las fronteras nacionales.

Anónimo dijo...

Dos mil pesos es la cifra que se supone se pidió como rescate por Fernanda Aguirre, la niña de 13 desaparecida a principios de 2004, cuando todavía se creía que era un caso de secuestro extorsivo. Al poco tiempo se la buscaba en prostíbulos de Río Cuarto donde, tal como probó este diario, la prostitución de menores es un hecho común y perfectamente visible.
¿Dónde está Marita?
Ayer, la mamá de María de los Angeles Verón, Susana Trimarco, y su esposo, Daniel Verón, y decenas de familiares de víctimas de la violencia institucional marcharon por las calles de La Rioja para pedir, paradójicamente, la aparición con vida de la joven, secuestrada a cuadras de su casa en San Miguel de Tucumán por una banda con amplios contactos en el gobierno local (ver aparte). Y es que fue en La Rioja donde otras jóvenes, muchas menores de edad al momento de ser liberadas, coinciden en haberla visto, después de que la banda tucumana la vendiera a una whiskería, El Desafío, supuestamente propiedad de Liliana Medina y su hijo, Fernando “Chenga” Gómez.
Blanca Videz vio a Marita en El Desafío. Tiene 22 años y nunca aprendió a leer; su hija de nueve no tiene documentos y por lo tanto tampoco va a la escuela. Su casa es un galpón a cielo abierto custodiado por perros cimarrones, menos bravos quizá que la misma Blanca cuando empieza a recordar sus días en cautiverio. “Dos veces me han pillado, me han chapado por la espalda la última vez, con un pañuelo en la boca que me durmió y aparecí en La Rioja. Ahí me dijeron que tenía que pagar por lo que había hecho, por haber hablado de la Marita Verón, no me voy a olvidar nunca de ese día porque me hicieron trabajar 24 horas, 1500 pesos hice y no me dieron nada.”
Tenía que pagar, igual que tuvo que pagar la primera vez, con menos de 17, cuando contestó un aviso en el diario que ofrecía “trabajo cama adentro, buen sueldo”. “Me presenté y me dijeron que tenía que ir a La Rioja, pero para mí era una oportunidad de ayudar a mi familia, mi mamá tiene 15 hijos y yo ya tenía unita.” La subieron en una camioneta gris, con vidrios polarizados, y la bajaron en un lugar “oscuro, un boliche donde me dijeron lo que tenía que hacer, pases, tener relaciones sexuales, para pagar lo que debía”. ¿Y qué debía? “Lo que le pagaron a la mujer que me llevó, 1500, pero nunca pagás porque te multan todo el tiempo, dicen que hablaste con una doña, que le faltaste el respeto a un cliente, que miraste mal al don. Te multan y te pegan.” Fue a mediados de 2003: “Marita era una persona triste, no hacía más que llorar, decía que extrañaba a su hija, que había abandonado a su mamá. Ella usaba un conjunto de ropa interior negra y era la mujer de don Chenga, era una doña y no se le podía hablar mucho, estaba a un costado con las otras esposas del dueño, que eran muchas”. Blanca se acuerda con cariño de Marita. Al contrario de otras “doñas”, ella era “buenita y nos daba buenos consejos”.
–¿Cuáles?
–Nos decía que no hagamos enojar al dueño para que no nos peguen. Teníamos custodia todo el tiempo, estábamos siempre encerradas, el único momento lindo era cuando nos bañábamos, porque eran duchas todas juntas y ahí podíamos ver la luz del día, bah, la luz de la oración porque era a las siete de la tarde, y hablar un poco antes de ir al salón. En el salón todo cambiaba.
–¿Cómo te escapaste de ahí?
–Marita nos hizo la gamba para que nos pudiéramos escapar, yo arreglé con un camionero de Rosario, un hombre ya mayor, buenito, ella nos ayudó a ir al fondo y saltar la tapia. Nos dio una carta para su mamá.
–¿La leíste?
–Yo no, porque no sé leer. La llevaba Micaela, otra chica de 14. Nos fuimos cuatro ese día, pero la gente del boliche nos siguió y cuando la policía paró el camión, en la frontera de La Rioja, hizo bajar a todas porque estaban en ropa interior y sin documentos. Yo zafé porque el camionero me escondió bajo la cama que había en la cabina. Esas chicas todavía están encerradas. Pero yo salí y ahí declaré que la había visto.

Anónimo dijo...

La complicidad de policías riojanos está probada para el abogado de la familia Verón, Saúl Ibáñez: “Ese hecho, por ejemplo, no quedó registrado en ningún lado. El camionero fue golpeado y no se sabe del destino de esas chicas. Pero además, cuando se consiguió un exhorto para allanar El Desafío, el juez lo recibió a la mañana y recién lo ejecutó a la noche.

Tanto Medina como el Chenga estaban advertidos cuando llegó la policía y Marita fue desplazada.” En Tucumán, además, está detenido Darío Andrada, policía riojano, encargado de trasladar a las chicas por el territorio de la provincia con la impunidad de su uniforme.
En aquel allanamiento demorado, de todos modos, se pudo rescatar a una menor, Andrea R., capturada en La Pampa por la banda y obligada a prostituirse durante seis meses. Es una chica de clase media que declaró cuando fue liberada que “no me puedo mirar al espejo, no me puedo tocar el cuerpo ni para bañarme, siento mucha humillación y vergüenza”.
“Yo tengo que respetar a algunas autoridades por su investidura –dice Tobar–, como al juez Walter Moreno, que llevaba la causa en La Rioja. O al que era jefe de la regional La Rioja Capital, Antonio Bonano, y que ahora es secretario de Seguridad, quien no ejecutó la orden de allanar a tiempo. Pero lo que creo es que son demasiado blandos, flexibles, lentos, faltos de autoridad. Esto no pasaría si no hubiera encubrimiento.”
Cómplices VIP
Los últimos datos que hay de Marita apuntan a la banda de Rubén y Fernando Pierri, padre e hijo, socios a su vez de José Antonio “Pájaro” Rosa, y de su hijo, José Argentino Rosa o Pájaro Negro, que actúan en la zonas de Chilecito y Nonogasta, donde desapareció la turista suiza Annagreth Würgler. En manos de esa gente se supone que ella ingresó en el circuito VIP de prostitución –especialidad de estas bandas– con el alias de Mariela. Una comisión “encubierta” la detectó, fingiendo interés en comprar una camioneta 4x4 a Raúl Pierri. “Es que distintos delitos están conectados –afirma el comisario Tobar–, en los prostíbulos se vende droga abiertamente y las mujeres pueden ser cambiadas por camionetas o por droga.”
Para el momento en que se consiguió la orden de detención de los Pierri, éstos estaban reunidos con los Rosa. Los primeros fueron encarcelados; a los seis meses la Justicia tucumana los liberó sin demasiadas explicaciones. En el auto de elevación a juicio se los sobresee por pedido de la fiscal. Sin embargo, el teléfono de Fernando Pierri es publicado en El Independiente de La Rioja en un aviso: “Mariela (...) cumple tus fantasías más salvajes, 24 hs”. Los Rosa, cuya familia incluye un hijo comisario, jefe de la regional Capital de La Rioja, por su parte, no tenían pedido de captura.
Lo cierto es que a estas dos bandas se les probó las conexiones españolas que permitieron a Interpol rescatar chicas latinoamericanas del otro lado del océano. Y actúan en la misma zona en donde desapareció la turista suiza. Sin embargo, Rosa padre se jacta de vivir de una pensión graciable otorgada por el Senado de la Nación a través de Eduardo Menem.

Anónimo dijo...

“Estamos trabajando junto a la familia de Annagreth Würgler, ellos no creen en la investigación del juez riojano Walter Moreno que dice que fue asesinada. Tienen sus razones, no sólo por su actuación en el caso Verón, también una de las testigos de nuestra causa, Andrea Darrosa –dice el doctor Ibáñez– afirma haberlo visto en las ‘whiskerías’ en las que a ella la obligaban a trabajar, propiedad de Liliana Medina.” En su declaración testimonial, Darrosa, secuestrada a los 15 y esclavizada hasta los 24, afirma que la última vez que allanaron un local de Medina –Candy–, “se le avisó media hora antes y nos sacó a todas las chicas”.
Una decena de jóvenes rescatadas y la certeza de que existe un modus operandi para “comercializar” jóvenes y explotarlas generando pingües cajas semanales –una sola chica genera 5 mil pesos por semana y cada prostíbulo tiene entre 15 y 20–, es lo que queda del caso Marita Verón. Ella sigue desaparecida.
–Comisario, ¿usted puede afirmar que las desapariciones de una turista suiza en La Rioja, de otra alemana en Bariloche –Nicola Henkler–, de Fernanda Aguirre y de Marita Verón están relacionadas?
–Sí, está probado que existe en el país un sistema de proxenetas que vende a chicas como si fueran ganado, las desplaza por el país y las explota. Nada de esto sería posible sin encubrimiento.

(http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-49442-2005-04-07.html)

Anónimo dijo...

SUSANA TRIMARCO: "Que apararezca viva mi hija"

Susana Trimarco de Verón no suele quebrarse. Pero desde La Rioja la voz se le hace agua, tal vez por haber tenido que caminar otra vez sobre las últimas huellas de su hija. Es que ayer, cuando el día empezaba a apagarse, junto a otros familiares de víctimas de la violencia institucional como los padres de Sebastián Bordón, Rosa Bru, Norma Cabezas o Raquel Witis, Susana encabezó una marcha para pedir “que me devuelvan a mi hija viva”. En el trayecto por la ciudad se sumaron otras denuncias que hablan de la impunidad en la provincia de los Menem: muertes en la escuela de cadetes de la policía, un caso reciente de gatillo fácil y un grupo de travestis que pedía justicia por una compañera muerta a golpes en una comisaría. Antes de la marcha la familia Verón presentó petitorios para que se incluya el delito de trata en el Código Penal de la Nación –petición que presentaron el martes al secretario de Presidencia Oscar Parrilli– y para que cualquier persona pueda pedir juicio político a un juez en La Rioja –como Walter Moreno–, algo que ahora es imposible.

(http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/49442-16730-2005-04-07.html)

Anónimo dijo...

Annagreth Würgler en facebook
www.annagrethwurgler.blogspot.com
Mi corazon, mi alma y mi vida esta dedicado a este Angel. Ella nunca morira.
Mi ira no tendra limites con todos los que participaron en su secuestro y desaparicion.

La Hora en Argentina