lunes, 29 de marzo de 2010

"Las mentiras más exitosas de Cristina"

Por Jorge Oviedo

El gobierno de Cristina Kirchner ha logrado instalar algunas ideas entre quienes no son sus ciegos y fanáticos seguidores. A fuerza de repetir consignas llenas de falsedades, hay gente bien intencionada que les cree. Con otras, como las falsificadas estadísticas oficiales a partir del copamiento del Indec utilizando incluso métodos patoteriles, no han tenido éxito. Nadie cree, por ejemplo, en el índice de precios al consumidor oficial.

La siguiente es una breve e incompleta lista de las falsedades económicas con las que el Gobierno consigue confundir a muchos:

■ "Hay inflación porque hay crecimiento"

No resiste el menor análisis. Desde 2002 en adelante la economía se recuperó primero y creció después. Primero sin inflación. Pero cuando las políticas oficiales se volvieron claramente inflacionarias, en lugar de cambiarlas se comenzó a falsificar las estadísticas, persiguiendo y humillando a los técnicos que las confeccionan.

En 2009 hubo recesión y sin embargo siguieron subiendo los precios, a punto tal que la Argentina fue uno de los países con más inflación en el mundo. En Uruguay el año último el PBI continuó aumentando, y sin embargo, la inflación fue menor que en la recesiva Argentina.


■ "No hay que hacer ningún ajuste, porque ajuste es mala palabra"


La Presidenta ha conseguido instalar la intangibilidad del aumento del gasto público. Su nivel es, además, sacrosanto. Los políticos opositores tiritan cuando en público algún oficialista los desafía diciendo que ellos no van a hacer un ajuste. Y se apresuran a decir con vergüenza: "Nosotros tampoco". El gasto público astronómico, el más alto y probablemente el más ineficiente de la historia, es intocable.

Pero ¿está bien que la hija del matrimonio gobernante utilice un avión de la flota oficial para ir y venir a Río Gallegos, donde vuela regularmente la hiperdeficitaria Aerolíneas Argentinas? ¿Es razonable que se envíe un avión presidencial para llevar un jarrón a una residencia patagónica de los Kirchner o para hacerles llegar los diarios cuando ellos están allá? ¿Es lógico y prudente que se hayan gastado fortunas para que personajes oscuros de la administración contraten jets ejecutivos como si fueran multimillonarias estrellas de rock? Si es discutible que el Gobierno pierda millones por día subsidiando una aerolínea, que para colmo sigue siendo propiedad de un grupo privado, ¿cuánto menos razonable es que se dilapide más de un millón de pesos por día para subsidiar a la AFA con el "Fútbol para todos"?


■ El Gobierno no hará ningún ajuste

Error, el ajuste es la inflación. La recaudación de impuestos relacionados con los precios, como el regresivo IVA, que es el que más recauda en el país aunque el gobierno se dice progresista, sube con la inflación. Mientras, a los beneficiarios del gasto social que cobran sumas fijas, como la asignación universal por hijo, el dinero cada vez les rinde menos, gracias a la inflación. Al que paga, cada vez le cuesta menos pagar, mientras que al que cobra, todos los meses le alcanza para menos. ¿No es eso ajuste?


■ "La renegociación de la deuda en 2005 fue la más exitosa de la historia"


La primera pregunta lógica es: ¿entonces por qué hay que reabrirla? Desde finales de 2005 los Kirchner dijeron que los que no habían aceptado entrar al canje no cobrarían nunca más un centavo. Sacaron las sumas impagas de las estadísticas y pidieron en el Congreso una ley cerrojo que impidiera a cualquier administración futura reconocer esos pasivos. Muchos economistas, políticos y periodistas dijeron entonces que la situación era insostenible, que la Argentina no podía dejar un default de 20.000 millones de dólares impago sin sufrir consecuencias como altas tasas de interés y falta de acceso a los mercados. Hoy la Presidenta dice que hay que pagar como sea, porque si no las tasas de interés serán altas y el crecimiento menor. Acusa de conspiradores que quieren defaultear a quienes dijeron que la ley cerrojo era una tontería, pero mandó a derogarla.


■ "Las reservas fueron ahorradas por todo el pueblo argentino"


No es correcto. Las reservas son, como dice la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, en gran medida producto del superávit comercial. Y el superávit comercial es generado en la Argentina por empresas privadas. Las empresas estatales, como Aerolíneas o el sistema de medios públicos, tienen déficits horrorosos, de manera que generan pérdidas y necesitan permanentes subsidios para sobrevivir.

De manera que el Banco Central para incorporar dólares a sus reservas necesita comprarlos. Pero los adquiere emitiendo deuda. Imprime pesos, que son una deuda con sus tenedores. O entrega letras y bonos (Lebacs y Nobacs), que son otra deuda. Cuando se usan las reservas para pagar deudas del Tesoro pierden respaldo los pesos y las Nobacs y Lebacs, que en parte tienen los bancos y por lo tanto respaldan los depósitos. Las reservas serían un ahorro si hubieran sido con superávit propio y no con instrumentos de deuda.

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