sábado, 27 de marzo de 2010

La hora del eco-imperialismo.. ¿más mentiras verdes?

125 países alrededor del mundo han anunciado su adhesión a la propuesta de la World Wildlife Fund (W.W.F.) para que, en el día de hoy, se realice un apagón para ahorrar energía eléctrica en lo que se ha denominado "la Hora del Planeta" para que todos tomemos conciencia del "cambio climático".

De esta manera, la W.W.F. incita a "promover que los gobiernos aprueben leyes y ratifiquen un tratado internacional que reduzca las emisiones de CO2". Afirman que entienden que el cambio climático "es la consecuencia de las formas en que nos vinculamos con la naturaleza y aprovechamos los recursos naturales. Entre ellas, la sobreexplotación de los recursos, la deforestación, el uso de energías no renovables y los estándares de consumo".

Si hay algo que le tenemos que reconocer a todo este movimiento ecologista es su efectiva publicidad que utiliza, con la cual logra instalarse en primera plana de los principales medios de comunicación de todo el mundo, en donde suman elogios y nadie se atreve a criticar.

Según diversas organizaciones ecologistas, entre las que se destaca Greenpeace, todos estos cambios bruscos de clima que estamos observando serían producto del aumento de Dióxido de Carbono en la atmósfera terrestre, lo cual estaría directamente correlacionado con el aumento de la población humana en el Planeta.

Por cambio climático, ecologistas hablan de sensible aumento de las temperaturas en todo el mundo, mayores catástrofes naturales (más huracanes, lluvias torrenciales y sequía en algunos lugares del mundo, más frío en el Norte de Europa, escasez de agua, supertormentas, etc.), cambios de medios y de animales, extinción de especies, nuevas especies, aumento de los niveles del mar ue hará desaparecer islas y amenaza seriamente a ciudades costeras, aumento de plagas y enfermedades y problemas en la agricultura y, por consiguiente, más hambre en el mundo.

Con la prédica del miedo para generar más pánico, los ecologistas sostienen que el cambio climático mataría unas 300.000 personas por año. Las exigencias de esas agrupaciones "verdes" van más allá del mero cuidado de ecosistemas, apuntan directamente al ser humano como único causante de las debacles climáticas y es por eso que exigen la reducción de la cantidad de personas sobre este mundo. Dicho de otra manera, según la muchachada verde, somos demasiados en el Planeta Tierra y, para salvarlo, debemos considerar que hay gente que sobra...

Lo cierto es que parece haber quedado en el olvido el fracaso que resultó ser la Cumbre sobre Cambio Climático que se celebró en la Ciudad de Conpenhague en diciembre de 2009. Allí, los agoreros del cambio climático tenían altas expectativas de esparcir más aún su locura en todo el mundo... pero el principio del fin fue cuando salieron a la luz correos electrónicos que se enviaban entre científicos de la Intergubernamental Panel of Climate Change (I.P.C.C.) en donde reconocían como adulteraban mediciones ambientales para enardecer la paranoia por el supuesto cambio climático.

En medio del ridículo, días después del fracaso estrepitoso en Copenhague, presentó su renuncia el secretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer. A su vez, Al Gore, ex Vicepresidente de los Estados Unidos y uno de los principales predicadores del apocalipsis climático, suspendió diversas conferencias que tenía programadas sin previo aviso; dicho sea de paso, la contradicción de Gore es tremenda porque él mismo estaba en el Gobierno de los EE.UU. cuando fue su país uno de los pocos que se negó a suscribir el Protocolo de Kioto en donde la mayoría de las naciones del mundo se comprometieron a reducir sus emanaciones de Dióxido de Carbono.

Mucho se dice con lindos y contundentes slogans... pero poco es lo que se investiga a fondo acerca del tan mentado cambio climático. Hay varias pistas que hacen pensar que ésta es otra movida digitada por la O.N.U. para seguir alineando a países.

Lo que no nos dice esta gente es que en la comunidad científica no hay unanimidad de criterios a la hora de hablar del tan mentado cambio climático. Desde que existe, en el Planeta Tierra el clima ha mostrado tiempos de relativa estabilidad como así también momentos de grandes alteraciones que ha modificado ecosistemas enteros y ha hecho desaparecer especies. El C02 humano es de solo 6000 ó 7000 millones anuales de toneladas, reconocido oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas, lo cual no es significativo en la atmósfera en done se estiman unas 750.000 millones de toneladas.

Vincent Gray, integrante del I.P.C.C., denunció que todo lo que la O.N.U. predica acerca del cambio climático es una farsa. Gray dijo de si mismo “He sido un Experto Evaluador del IPCC desde su primer gran informe en 1990. El IPCC se ha distinguido por proporcionar pruebas de que el clima de la Tierra ha sido dañado por los cambios que han originado las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero". Este científico reconoció que son cada vez sus colegas que descreen de la teoría del calentamiento global y sintetizó que “Convertir la teoría del cambio climático en un arma para emprender una campaña destinada a empobrecer el mundo”, ya que los informes publicados por la I.P.C.C. quieren imponer a “crecientes restricciones a la actividad económica”.

Es curioso que solo tienen prensa los científicos que gustan asustar a la gente con catástrofes naturales que serían culpabilidad del hombre (¿?) pero no hay micrófonos para los que disienten exponiendo sus argumentos... ¿quién se beneficia con todo ésto?

1 comentario:

Anónimo dijo...

APAGON DE IDEAS

Por Ernesto Lloveras

Es de lamentar que San Juan estuvo nuevamente ausente en una iniciativa mundial en lo referente a la problemática ambiental. Mientras el planeta se oscurecía como reacción indubitable contra el fracaso de la Cumbre de Copenhague, en la cual no asistió la Presidenta de la Nación, y los funcionarios que teóricamente nos representaron, pasaron desapercibidos, no solo para los organizadores, sino para el mundo que esperaba otra actitud, de mayor compromiso por parte de la delegación argentina. Nuevamente las autoridades de nuestra provincia “Se olvidaron” de organizar y coordinar acciones con los sectores y organizaciones ambientalistas locales, para ejecutar una eficiente tarea de difusión, sobre los graves efectos del Cambio Climático, que repercuten en todos los rincones de la Tierra. ¿Será que en una provincia donde la megaminería tiene prioridad y protección absoluta desde el Estado, la defensa del Medio Ambiente se torna incompatible?
El hecho de haberse coordinado con el Diario local una fotografía con el Centro Cívico con algunas luces apagadas, no logra engañar a toda una sociedad que sigue observando impávida, la ausencia irregular de un Seguro Ambiental para las explotaciones mineras, a pesar de lo exigido por el Art. 22 de la Ley General del Ambiente. Ningún funcionario sanjuanino, incluidos los diputados, salieron a exigir la devolución de los 144 millones de pesos que iban a ser destinados a solucionar problemas ambientales en las provincias, y que finalmente fueron destinados a cubrir los gastos de la televisación del “Fútbol para Todos”, siendo nuevamente postergadas las inversiones ambientales, de las provincias que sufren diferentes flagelos, como la desertificación, la tala indiscriminada de bosques, o los efectos de la explotación minera con uso de sustancias químicas, en las nacientes de los ríos.
El Gobierno de San Juan, dio nuevamente muestras de que no le interesa la protección del Medio Ambiente. En una jornada en que el mundo entero organizó en los cinco continentes una acción simple, como es el apagón durante tan solo una hora, para llamar la atención de los líderes sobre el Calentamiento Global, aquí todo pasó desapercibido. Ni siquiera los medios de difusión informaron previamente la iniciativa, a efectos de explicar a la gente sobre la importancia de esta movida internacional, en la que se acoplaron cuatro mil ciudades de 130 países, incluidos íconos como la Torre Eiffel, la Puerta de Brandenburgo, las Pirámides de Egipto, el Partenón Griego, y hasta el Obelisco de Bs. As. Una foto en un diario no basta, es casi una burla, si ello no va acompañado de hechos concretos y permanentes, que conviertan la protección del ambiente, en una verdadera política de estado. Quizá este último criterio sea ingenuo al esperar que se concrete, en una provincia que desde sus mas altas autoridades impulsaron el veto a la ley de Glaciares, que dejaron a estas reservas hídricas sin protección legal alguna, justo cuando 180 proyectos mineros, se aprestan a plantar sus banderas trasnacionales, a lo largo y ancho de nuestra Cordillera de Los Andes.
Mientras esto sucede, nos imaginamos cómo San Martín se retuerce en su tumba libertadora, ante esta nueva generación de gobernantes, que facilitan de manera cómplice, los pésimos negocios con extranjeros ávidos de lucro fácil.

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