miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Jueces a la carta?

Recientemente, el Diputado Nacional Alejandro Luis Rossi ganó notoriedad mediática a partir de un insólito proyecto que ha presentado para reformar el nombramiento de jueces en la República Argentina.

Luego de que el kirchnerismo ha sufrido algunos reveses judiciales, el hermano del Jefe del Bloque del Frente para la Victoria en la Cámara Baja del Congreso ha liderado una peculiar ofensiva contra el Poder Judicial de la Nación.

La propuesta kirchnerista apunta a que los jueces revaliden su condición de tales a través de la evaluación de su idoneidad de los jueces cada cuatro años; en caso de que un juez no apruebe dicho examen, será sometido a juicio político. De esta manera, el cargo de un juez no será vitalicio.

En una entrevista concedida al complaciente Página/12, Rossi explicó su propuesta afirmando que "transcurridos varios años desde que los consejos de la magistratura eligen a los jueces, podemos evaluar qué perfil de jueces ha surgido para luego poder abordar los cambios en estos órganos". Acerca de su idea de "investigar" el perfil de quienes son postulados para ser magistraados, Rossi aseveró que "Los jueces no son eunucos que nacen de un repollo, meros expertos en derecho. Tienen formación religiosa, política, moral, filosófica, religiosa, social, y miran el derecho a través de esos lentes. Y si no, ¿por qué ante un mismo plexo normativo hay jueces que aceptan el matrimonio gay y otros no?"... (¿acaso los jueces tienen la obligación de coincidir ideológicamente con el poder de turno?)

Rossi fue más allá cuando se quejó de que "el 75% de los jueces de Rosario son socios del Jockey Club y mandan a sus chicos a colegios privados. Los jueces tienen una visión aristocratizada"... Lamentablemente, el santafesino omitió hablar del nivel aristócrata de vida que llevan adelante Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Esta propuesta cae en un tiempo en que todas las instituciones tradicionales son cuestionadas con severidad y, en no pocas oportunidades, con una alarmante liviandad e irresponsabilidad. La Justicia tampoco escapa a esos juicios populares.

Esta movida oficialista no deja de ser demagógica porque es sabido que propuestas de este tipo concitarán adhesión popular, independientemente de su rigurosidad legal. Entonces, no nos extrañemos si en el fondo de todo ésto subyace una presión implícita para los magistrados que no están obrando según los intereses de la Presidente Cristina Fernández.

Hablar de una "reválida" de los jueces en su cargo supone una peligrosa inestabilidad del Poder Judicial. Surgen entonces las siguientes preguntas: ¿Qué garantías tendrá un magistrado que falló en contra de la conveniencia del gobierno de turno de que su examen no será aprobado al momento de rendir?; en el caso puntual del kirchnerismo, ¿quiénes les tomarán esos exámenes?, ¿quiénes tienen la autoridad moral para hacerlo? ¿Hebe de Bonafini?, ¿Estela de Carlotto?, ¿Luis D'Elia?, ¿Emilio Pérsico?

Es muy cierto que necesitamos jueces idóneos y de probada moralidad. Pero, si entre los que están, hay más de uno que deja que desear, deberíamos preguntarnos quiénes los nombraron y en base a cuáles criterios. De todas maneras, cuando el desempeño de un magistrado es deshonroso, el poder político tiene la herramienta del juicio político para evaluarlo y, en caso de ser necesario, removerlo.

Ya que el Diputado Rossi pide ahora capacidad a quienes tienen la delicadísima misión de administrar justicia en este país, sería bueno que los funcionarios del Ejecutivo Nacional y los legisladores, sean los primeros en demostrar fehacientemente a la ciudadanía no solo sus capacidades intelectuales sino también dar pruebas de la ética con la que viven... como sucedería con varios jueces, más de un político debería retirarse para dejar de vivir de la función pública...

2 comentarios:

carlitos dijo...

Para mi sos un pro milico

mario dijo...

para mi, sos idiota útil

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