viernes, 26 de marzo de 2010

Gioja también tiene un cuchillo bajo el poncho

Se va avecinando el 2011 y los mucha-chós peronis-tas van mostrando sus dientes.

Es evidente que el liderazgo de Néstor Carlos Kirchner ya no es tan sólido como en otros momentos y, por lo bajo, es severamente cuestionado por otros dirigentes que quieren abrirse camino. Entre ellos, está el sanjuanino José Luis Gioja y es por ello que está empezando a ser mirado de reojo por la Presidente Fernández y su marido.

Mientras el Frente para la Victoria trabaja para imponer a Kirchner como candidato a presidente por el Partido Justicialista para el próximo año, el gobernador sanjuanino mandó un mensaje para nada simpático a través de la Agencia DyN cuando afirmó "Creo que el candidato va a surgir de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias, como manda la reforma política sancionada recientemente, sino ¿para qué hemos hecho la ley?". Mientras algunos ya no han resistido confesar sus aspiraciones personales de suceder a Cristina Fernández en la Casa Rosada, Gioja opta por un prudente silencio para hablar de sus propias pretensiones.

José Luis Gioja es un zorro viejo de la política. Muy astuto y de gran capacidad para negociar. Supo construir una sólida estructura de poder en San Juan al punto de que es el "señor feudal" de esta provincia cuyana.

Gioja tiene una extensa trayectoria en la política. En 1973, con tan solo 24 años de edad, fue Secretario Privado del entonces Gobernador de San Juan Eloy Camus. Tuvo militancia en Montoneros y, a poco de que los militares asaltaran el Gobierno Nacional en 1976, estuvo detenido en un centro clandestino. Luego de haber sido legislador provincial, en la década de los 90 fue uno de los fieles soldados de Carlos Menem en el Congreso de la Nación siendo diputado y luego senador nacional hasta el año 2002 cuando, luego de haber estado involucrado seriamente en la Causa de las Coimas en la Cámara Alta, logró ser Gobernador de San Juan luego de haber hecho arduas y efectivas gestiones para asfixiar política y económicamente a la gestión aliancista en el Ejecutivo Provincial.

Siendo legislador nacional, Gioja trabajó para crear el marco legal que hoy regula la actividad minera, con altísimos beneficios para los inversores extranjeros, casi nulos controles ambientales y regalías. Hoy, junto con Barrick Gold y demás empresas mineras que están despojando las riquezas naturales de San Juan, Gioja cosecha lo que sembró durante los años 90.

Una vez que asumió como Gobernador, se alineó rápidamente con el kirchnerismo por una cuestión eminentemente "pragmática": el gobierno de Néstor Kirchner disponía de una frondosa billetera para "ayudar" a quien previamente se le arrodillara. Aunque nunca abandonó el justicialismo orgánico, Gioja nunca tuvo vergüenza para cambiarse al bando político que más le conviniera: fue menemista, luego duhaldista y ahora, hasta nuevo aviso, kirchnerista.

Podríamos decir que ha imitado la receta con la que los Rodríguez Saá se perpetuaron en la Provincia de San Luis: compra de periodistas influyentes, censura de cualquier manifestación opositora, un férreo y déspota control del Partido Justicialista y, especialmente, la apuesta a obras faraónicas que generan un gran impacto en la ciudadanía.

Así, Gioja impulsó la terminación del Centro Cívico, el cual fue durante décadas una mole de cemento. Gestionó fondos de la Nación para contratar al Grupo Petersen, propiedad del oscuro empresario Enrique Eskenazi, para concretar una obra de la cual nunca hubo una clara rendición de gastos. La inauguración de dicho edificio público contó con la presencia de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández.

La docilidad política de Gioja y de sus legisladores nacionales para con los Kirchner fue "premiada" por la Casa Rosada con "generosos" giros de dinero estatal para obras impactantes como la construcción del Dique Caracoles, el Dique Punta Negra, el Estadio Único y hasta la parquización de la Avenida Circunvalación.

La gran política de Estado fue el desarrollo de la minería y, sobre todo, la protección de los intereses de las empresas del rubro. San Juan puede esperar. Gioja maquilla el escandaloso saqueo de recursos no renovables hablándonos de una "minería responsable" que nos regala fuentes de trabajo y aumento en la recaudación de impuestos provinciales.

Para repuntar su alicaída figura a nivel nacional, José Luis Gioja impulsó la realización de la Fiesta Nacional del Sol
, la cual no tiene ningún arraigo en la tradición ni en la historia de San Juan y solo sive para mostrar a la Provincia y a la Argentina, la gestión de un gobernador (corrupto) que quiere ser Presidente de la Nación. De hecho, para la última edición, Gioja contrató nada menos que Mirtha Legrand y Susana Giménez para que presenciaran la elección de la Reina Nacional del Sol. Todo le salió redondo. De la rendición de los elevados gastos de la mencionada fiesta, aún no hay noticias de la que se realizó en este año ni en los años anteriores; se sospecha que Legrand y Giménez vinieron a cambio de un millón y medio de pesos para que dieran el presente en la "Fiestita" de Gioja y para hablarnos de "lo lindo que ahora está San Juan", omitiendo opinar sobre minería y medio ambiente.

Con una Gobernación que cuenta con altos índices de aprobación popular que es favorecido por la prensa adicta, Gioja se está avocando a encontrar su oportunidad para saltar al centro de la escena de la política nacional.

Tal como hicieron Eduardo Duhalde con Carlos Menem y, a su vez, Néstor Kirchner con Duhalde, no debemos extrañarnos si dentro poco vemos a un Gioja despotricando contra los Kirchner con tal de hacerse de un importante espacio de poder en la Argentina.

Eso sí, los que aguardamos un amplio debate sobre las propuestas concretas para un mejor país, debemos esperar sentados mientras esta gente se consume en la hoguera de sus ambiciones personales.

Y, sí. Todo es posible en este país.

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