martes, 26 de enero de 2010

Papel de la corrupción argentina

Papel Prensa S.A. es una empresa que dedicada a la producción de papel para la impresión de 170 diarios de la República Argentina y acarrea con una historia controversial en nuestro país.

Actualmente, la propiedad de su paquete accionario de esta empresa está distribuido entre el Grupo Clarín (49%), La Nación (22,49%) y el Estado (27,46%), y cotiza en Bolsa. Constituye un nuevo campo de batalla entre el kirchnerismo y "los que desinforman". Desde hacen varios años, el directorio de esta empresa está manejado por representantes de estos dos diarios quienes, en reunión de Directorio en donde también hay funcionarios gubernamentales, se deciden los cupos a vender a los restantes periódicos de todo el país. Por ser los dueños de la empresa y por su gran envergadura, Clarín y La Nación reciben un trato preferencial a la hora de comprar papel para imprimir sus publicaciones.

La semana pasada, en uno de sus discursos, la Presidente Cristina Fernández volvió a cargar contra el sector de la prensa argentina más influyente cuando afirmó "Sería bueno una mirada introspectiva de ustedes acerca de las cosas que se escriben, que se dicen con absoluta libertad. Estoy dispuesta a morir para que sigan escribiendo las mismas mentiras que escriben todos los días en su diario con la misma libertad que lo hacen siempre". Fernández apuntó contra Papel Prensa, punto sensible de Clarín y La Nación cuando disparó "Un ejemplo muy claro fue el de Papel Prensa, que fue vendida a precio vil un mes antes de entregar el gobierno al doctor Alfonsín. Uno siente muchas veces que la Justicia es independiente del Gobierno, pero no tal vez de la oposición y no tal vez de grandes y poderosos intereses".

El capítulo que siguió en esta "guerra" fue cuando el Ministro de Economía Amado Boudou dispuso que Papel Prensa tenga un precio único en todas sus ventas a todos los periódicos, independientemente de la cantidad que éstos demanden.

A su turno, Papel Prensa intentó defenderse de las duras acusaciones de la Presidente comunicando que "Se ha hablado de un supuesto 'precio vil' –continúa la desmentida-. Sería importante destacar en este punto: 1) que jamás esta empresa ha tenido conocimiento de reclamo alguno de los vendedores y 2) que para poner en funcionamiento la fábrica por parte de los actuales accionistas se requirió una inversión de más de 200 millones de dólares". En dicho comunicado, la empresa recogió el guante y, como representante del Estado Nacional, le pegó a la primera mandataria afirmando "Más inexplicable aún resulta la mención a una intervención del Ministerio de Economía del gobierno del Dr. Alfonsín en el proceso de adquisición de las acciones. Como se dijo, dicha operación se había concretado siete años antes. La única resolución de dicho Ministerio vinculada a Papel Prensa corresponde al año 1985 y justamente no se refiere a los accionistas privados sino a la obligación del Estado de retirarse de la empresa a partir del segundo año de su puesta en marcha, o sea 1980. En efecto, cabe destacar que el Estado Nacional viene incumpliendo el Pliego de Bases y Condiciones (decreto 43 del año 1971, que dio origen a la empresa), el contrato original (celebrado en el año 1972) y el Estatuto Social, que lo obligan a dejar la empresa, tema que es infructuosamente tratado en todas las asambleas de Papel Prensa, año tras año desde hace más de 25 años".

La Nación publicó una curiosa nota que tituló "La intimidación a los medios como método", en donde critica duramente la intromisión de Guillermo "Patota" Moreno, el inefable Subsecretario de Comercio Interior, en las decisiones de la empresa. Nuevamente, cuando sus mezquinos intereses se ven amenazados, los empresarios periodísticos hablan de "ataques a la libertad de prensa". Todo fue a raíz de que Moreno denunció ante el fuero Penal Económico ciertas irregularidades en las actas de la compañíay, a su vez, Boudou protestó por el descarado favoritismo de Papel Prensa hacia Clarín y La Nación a la hora de vender su preciado producto.

El grave error que cometió la Presidente Fernández fue, precisamente, poner al frente de su avanzada nada menos que a ese funcionario, quien hace de la prepotencia su modo predilecto para proceder. Moreno obtuvo de Boudou la delegación de facultades para tener injerencias en el Directorio de Papel Prensa, llegando inclusive a amenazar a quienes se opusieran a sus disposiciones.

Para colmo de males de la Casa Rosada, el juez federal en lo Contencioso Administrativo Ernesto Marinelli anuló la resolución que establecía el trato igualitario de todos los diarios argentinos en Papel Prensa. El Juez Marinelli cuestionó Moreno que no tiene facultades para erigirse como autoridad de aplicación de la Ley de Abastecimiento.

El Diario Página/12 aporta un detalle no menor en este conflicto legal: Papel Prensa tiene como abogado patrocinante a Juan Carlos Cassagne, el mismo letrado administrativista que ocupa sus horas laborales en defender a Martín Redrado. Además de trabajar para el ex titular del Banco Central, Cassagne fue procesado en 2008 por defraudación al Estado por su participación, como director, en la firma Thales Spectrum. El letrado también ocupó un lugar en la extinta Aguas Argentinas.


Papel Prensa, medios y negociados con el poder político de turno

Durante la década del 50, los periódicos nacionales importaban el papel para imprimir sus respectivas publicaciones. Fue el entonces Presidente Juan Domingo Perón el que intervino para fijar la cantidad de papel que se le asignaba a cada diario, el cual repartió discrecionalmente conforme al nivel de crítica hacia su gestión (eso es peronismo al palo...). Años más tarde, en 1969, el Presidente (de facto) Juan Carlos Onganía dispuso la creación del Fondo para el Desarrollo de la Producción de Papel y Celulosa con el cual se cobraba a los diarios una "colaboración" del 10% del valor de sus importaciones de papel para poder fabricar una planta de celulosa en nuestro país. Si bien todos los diarios argentinos fueron los que aportaron dinero, fueron muy pocos los que se terminaron beneficiando.

Ya para 1972, luego de que fracasara una licitación, el Presidente (de facto) Agustín Lanusse determinó que el 51% del capital de Papel Prensa sea propiedad de empresarios argentinos y el restante porcentaje quede en manos del Estado Nacional. A tal efecto, Lanusse decidió vender la mayoría de las acciones al grupo integrado por César Augusto Civita, César Doretti, Luis Alberto Rey y Editorial Abril S.A. Al año siguente, Rey ya poseía el 80% del paquete accionario.

Rey estaba ligado al joven empresario David Gravier, cabeza de un grupo multinacional que estaba señalado como financista de Montoneros y que murió en un confuso accidente a bordo de una avioneta en 1976. De hecho, si bien nunca se demostró fehacientemente, muchos decían que Rey era tan solo un testaferro de Gravier.

Para el año 1977, siendo Jorge Rafael Videla el Presidente, la viuda de Gravier fue "convencida" a entregar la totalidad de su paquete accionario a tres diarios: Diario Clarín, Diario La Nación y Diario La Razón. El traspaso de la propiedad de esa empresa fue celebrado en las instalaciones del diario de la familia Mitre, adonde asistieron el Dictador Videla, Héctor Magnetto, Ernestina Herrera de Noble y, el anfitrión, Bartolomé Mitre.

Al momento de informar al país, Diario Clarín publicó una solicitada festejando la propiedad de Papel Prensa, a lo que declaró que se todo se hizo "resguardando el abastecimiento para todos los diarios de su principal insumo, en defensa de la libertad de prensa, de conformidad con una centenaria tradición argentina y respetando uno de los soportes de nuestro estilo de vida" (...)

El periodista Jorge Lanata una interesante nota acerca de la historia de esta controvertida empresa. Acerca de Papel Prensa en los años 80, Lanatta cuenta algunos detalles importantes:

■ Durante la quiebra del diario La Razón la empresa papelera pasó a ser el único activo valioso del grupo. El juez Héctor Foiguel López decidió venderle a Clarín el porcentaje de La Razón. La Cámara de Apelaciones acusó al juez de haber celebrado la venta a “precio vil” y pidió el juicio político al juez de la quiebra. El caso llegó a la Corte, que mantuvo un criterio similar al del tribunal de alzada, llamando a Foiguel López “magistrado indigno” y expresando su “convicción inequívoca de una conducta grave”. De pronto el legislador Alberto Balestrini propuso un juicio político a la Cámara de Apelaciones y todo quedó en la nada. Foiguel López dejó la magistratura y vive ahora con la tranquilidad de sus ahorros.

■ El fiscal Molinas emitió un duro dictamen sobre Papel Prensa el 29 de febrero de 1988, en el que acusó:

→ al ex dictador Lanusse de abuso de autoridad y malversación de caudales públicos.

→ al Grupo Graiver de haber utilizado testaferros en violación al pliego de condiciones.

→ a la Junta Militar de encubrimiento y omisión de denuncia por la operación de transferencia de acciones y posterior interdicción de los Graiver.

→ a todos los representantes del Estado en la empresa por incumplimiento de deberes de funcionario público.

... Cuatro años después la causa penal fue sobreseída por prescripción.


Por aquellos años, Héctor Ricardo García y Julio Ramos, propietarios de los Diarios Crónica y Ámbito Financiero, respectivamente, se animaron a denunciar públicamente los desmanejos de Clarín y La Nación en Papel Prensa. Ramos escribió en su diario "Se regaló Papel Prensa sólo a tres diarios. Luego se elevó el arancel de importación de papel a 44-48% para que no hubiera otra escapatoria que comprarle a esa fábrica a precio exorbitante. Cuando bajó el arancel, con los radicales, y el precio bajó, Papel Prensa no le vende a nadie. A precio bajo sólo se benefician los dueños".

Más cerca en el tiempo, Romina Picolotti, cuando era Secretaria de Medio Ambiente de la Nación, tuvo la "osadía" de poner la lupa en la contaminación de la planta de celulosa que Papel Prensa tiene en San Pedro. Con el conflicto por Botnia en ebullición, Picolotti puso su mira en los residuos que esa empresa vomita en las aguas del Río Paraná. No mucho después, además de su probada ineptitud, Romina Picolotti debió abandonar el Gobierno Nacional en medio de denuncias de corrupción sin que nadie investigue a fondo a Papel Prensa...

1 comentario:

Pablo de Córdoba dijo...

Che, cada vez me gustan más tus posts...es como que los veo más equilibrados cada vez, tratando siempre de poner las dos campanas. Está bueno, y así es como yo pienso que deberían ser todos los periodistas, como los científicos, no jugarse previamente por nada y buscar siempre fuentes y mantener la duda ante todo y la mirada crítica, pues el mundo no es ni por asomo blanco o negro...hay grises y muchos colores. Un abrazo..

Saludos desde Córdoba

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina