miércoles, 27 de enero de 2010

La tragicomedia maradoniana en San Juan

Después de casi 28 años, la Selección Argentina de Fútbol se presentó en la Provincia de San Juan. Anoche, los dirigidos por Diego Armando Maradona vencieron 3-2 al combinado representativo de Costa Rica en el Estadio "Hilario Sánchez" del Club Atlético San Martín.

Antes del partido, Diego Maradona brindó una conferencia de prensa en donde se victimizó por la sanción que le impuso la F.I.F.A. por su exabrupto luego del partido contra Uruguay por las Eliminatorias y, lo que es peor, no mostró signos de autocrítica alguna.

El Gobernador José Luis Gioja tuvo que ver para que los sanjuaninos pudieran disfrutar de este espectáculo muy pocas veces visto y aprovechó el impacto mediático que causa este evento para mostrarse tanto con Maradona como con (el corrupto) Julio Humberto Grondona y Carlos Salvador Bilardo en las obras del Estadio del Bicentenario que el Gobierno de la Provincia está construyendo. Hábil político, Gioja arrancó la promesa de Grondona de un nuevo partido de la Selección en San Juan en caso de salir campeones del mundo en Sudáfrica 2010 (...).

Según cuentan distintas crónicas del partido, ante un buen marco de público, se trató de un partido entretenido, de ida y vuelta. Hay que recalcar que Costa Rica es un equipo que no solo quedó afuera del próximo Mundial, sino que está muy lejos de la élite del fútbol mundial y que, para el partido de anoche, vino con medio equipo de su Selección Sub-20. Poco serio para un equipo como Argentina que se supone está buscando su mejor nivel.

Claro que el resultado es meramente anecdótico, sino lo que importa es ver el rendimiento de algunos jugadores de cara al Mundial que se jugará en este año en Sudáfrica. Mucho no se puede hablar de un funcionamiento colectivo porque se trata de un grupo que es armado casi a las apuradas y que, por ende, no tiene tiempo para amalgamar individualidades para consolidar un juego de equipo.

Son cada vez más los hinchas que se quejan de que futbolistas argentinos que militan en ligas europeas no rinden satisfactoriamente con la camiseta albiceleste y es por eso que reclaman una Selección Argentina conformada con jugadores de la liga local, interpretando que estarían menos contaminados por el dinero y con más hambre de gloria. Lo cierto es que el fútbol doméstico es cada vez más mediocre y, cuando se callan las polémicas y llega la hora de la verdad, sobreabundan ejemplos de futbolistas que acá son venerados como "grandes estrellas" pero que, luego, fracasan estrepitosamente cuando se insertan en equipos europeos.

Para justificar estos partidos, la versión oficial dice que es para que la Selección Nacional se acerque también a los aficionados del inmenso interior del país. Pero, si vemos más en detalle, podremos descubrir fácilmente que ésto de armar este tipo de cotejos internacionales es todo un negocio (otro más en el fútbol) basado en la publicidad y en la televisación. Dólares mediante y con la venia de Don Julio Grondona, el Grupo Santa Mónica logró la exclusividad para organizar estos partidos y obtener su rédito económico por ello.

Otro detalle para destacar es la pedantería de los jugadores argentinos para este partido que en todo momento no solo se mostraron lejanos para con el público sanjuanino sino hasta indiferentes. En la previa, un centenar de sanjuaninos se acercó tímidamente hasta el Del Bono Park, el lujoso hotel en donde se hospedaron pero en ningún momento recibieron saludo alguno. Ni hablar de alguna foto o autógrafo. Después del partido, los jugadores solo hablaron con periodistas bonaerenses y, al llegar al hotel, pasaron sin mirar al público que detrás las vallas los vivaba. Las excepciones fueron Maradona que al menos saludó a la distancia y Martín Palermo que, manteniendo la distancia, se detuvo para firmar un par de autógrafos en unas camisetas que le arrojaron desde la gente.

Pese a ser un entrenador mucho más caro que sus antecesores, Maradona sigue dando muestras de su ineptitud para ese cargo. Las constantes comparaciones con el Mundial de México '86 ya son una charlatenería intolerable y solo para excusarse del caos que es el equipo nacional desde que Diego Armando es el D.T. Pero bueno, tantos escandaletes protagonizados por Diegote son comidilla que entretiene a muchos periodistas mediocres.

Se viene el Mundial y los hinchas argentinos esperamos un milagro para que la Argentina haga un buen papel en esa competición. El éxito quedará a la espera de una repentina inspiración de nuestros jugadores y, más aún, un mal día de los circunstanciales rivales... Demasiadas circunstancias deben confluir, ¿no?

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina