sábado, 23 de enero de 2010

Aníbal Fernández y su vínculo con el Triple Crimen

Investigación a cargo del periodista Christian Sanz

¿Qué dirá Aníbal Fernández ahora? ¿Insistirá en decir que no conoce a Martín Lanatta, hoy principal acusado por el Triple Crimen de Gral. Rodríguez?

En las últimas horas, Diario Clarín publicó la confesión judicial de Lanatta respecto a sus contactos con el kirchnerismo. Según consigna el matutino, “confesó a la Justicia que es amigo de Alejandro Giancristóforo, dirigente de la corriente peronista que lidera el jefe de Gabinete y ex hombre de confianza del director del RENAR, Andrés Meiszner”.

Agrega Clarín: “
Giancristóforo fue desplazado del RENAR luego de 3 años de contrato cuando estalló el caso. Es hijo del fallecido dirigente del PJ de Quilmes Sebastián Giancristóforo, quien se hacía llamar Cacho Rey. El amigo de Lanatta había sido nombrado como personal contratado en Migraciones en enero del 2006 a través de un decreto del entonces presidente Néstor Kirchner refrendado e impulsado por Aníbal Fernández”. Exactamente lo mismo fue publicado por este medio en octubre de 2008.

Es más, oportunamente, cuando Lanatta fue detenido en el marco de la investigación del triple crimen, Tribuna de periodistas anticipó que Aníbal Fernández debía comenzar a temblar por lo que este pudiera decir a la Justicia.

“Sólo Lanatta sabe todos los secretos de lo acaecido y esto provoca un gran temor en el seno del kirchnerismo, ya que su cercanía con ciertos funcionarios de primera y segunda línea del gobierno, es algo que ya no puede ocultarse”, aseguró este cronista en esa oportunidad.

El hombre señalado

Lanatta, CUIT 20-23787091-4, nacido el 02/09/1973, ha sido, hasta hace muy poco, una suerte de funcionario inorgánico del Registro Nacional de Armas (RENAR) –amén de instructor de tiro-, dependencia presidida por Andrés Meiszner, hijo del secretario Ejecutivo de la AFA José Luis ídem, relacionado estrechamente al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. A su vez, Lanatta trabajó a las órdenes de este último cuando se encontraba al frente del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires en el año 2001. ¿Casualidad?

En el marco de ese cargo informal, ha gestionado cuatro permisos de portación de armas al fallecido Sebastián Forza, a pesar de que este último poseía diversas denuncias referidas a temas vinculados a la salud pública y escándalos similares.

A esta altura, hay una pregunta que cae de madura, ¿por qué nadie ha llamado a declarar aún a Andrés Meiszner?


Zona liberada

El 7 de agosto de 2008, Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, fueron citados a una promisoria reunión en el supermercado Wal Mart de Sarandí. La persona que requirió su presencia fue el referido Martín Lanatta, pero nunca estuvo allí, lo cual hace presumir a los investigadores acerca de la posibilidad de que se hub
iera liberado la zona para cometer el triple asesinato.

Desde el Wal Mart, los tres jóvenes se habrían dirigido a una supuesta reunión en una vivienda ubicada en la calle Videla 631 de la localidad de Quilmes –requisada hace unas horas-, donde habrían sido ultimados y luego llevados
en un camión frigorífico -¿de La Serenísima?- hasta la localidad de Gral. Rodríguez, donde a su vez se plantó una falsa “escena de crimen” con la complicidad de lo más granado de la política de esa zona de la provincia.

Surgen aquí nuevas preguntas: ¿quién tiene el poder suficiente como para lograr liberar la zona de Quilmes con tanta eficiencia? ¿cuál es el nombre del reputado funcionario que maneja con mano férrea esa zona del conurbano bonaerense?

La respuesta es sumamente sencilla. Es el mismo funcionario que presionó a la Justicia en este año y medio para que no avanzara h
asta donde debía llegar.

Es el mismo que llevó la investigación para el lado de l
a efedrina.

Es el mismo que hoy tiembla pensando cómo puede incriminarlo el detenido Martín Lanatta en esta trama maldita.

Es, en definitiva, el ministro más sospechado del gabinete kirchnerista.

¿Hace falta mencionar su nombre?


Testigo en peligro

La trama del triple crimen de Gral. Rodríguez no deja de deparar sorpresas. No sólo han aparecido a lo largo de los meses vinculaciones que comprometen a personajes del poder de turno y una trama que llega hasta el financiamiento de la campaña del Frente para la Victoria del año 2007, sino que van apareciendo personas clave en el marco de suicidios poco claros.

Primero fue Ariel Vilán, ex socio de Sebastián Forza, uno de los acribillados en el hecho de marras, quien se arrojó de un noveno piso el domingo 24 de agosto de 2008. Según comentó su propio hermano, Eduardo, a quien escribe estas líneas, “Ariel fue inducido a matarse” por alguien que “evidentemente tienen gran poder”.

Luego, el 15 de noviembre de 2009, apareció virtualmente seccionado en las vías del tren de Villa del Parque, Emiliano Marcos, uno de los más importantes informantes del expediente del Triple Crimen, cuyo testimonio permitió detener a los hermanos Cristian y Martín Lanatta, posibles autores intelectuales del hecho.

Ahora, en las últimas horas, se supo que la novia de Marcos t
ambién habría intentado quitarse la vida, arrojándose a las vías del ferrocarril, luego de escapar de su propia custodia. Afortunadamente, un policía la habría rescatado y ahora está internada en el Hospital Zubizarreta de la Capital Federal.

Un dato: no deja de llamar la atención la similitud de este hecho con la muerte de Emiliano Marcos, a quien se le realizará una nueva autopsia en las próximas horas, a pedido del juez Julián Ercolini, a efectos de determinar si se quitó la vida por voluntad propia u obligado.


El hombre señalado


Emiliano Nicolás Marcos era estudiante de bioquímica y trabajaba en una farmacia ubicada en la Capital Federal. Lo que pocos saben es que su trabajo fue bajo las órdenes de Pablo Héctor Quaranta, uno de los "empresarios" sospechados en la trama de la mafia de los medicamentos y socio de la droguería Odin Concept SRL, perteneciente al siempre sospechado Ibar Esteban Pérez Corradi, uno de los “empresarios” que en estas horas se encuentra en la mira del fiscal Juan Ignacio Bidone por su eventual participación en el Triple Crimen.

Cabe destacar que Marcos se había convertido en un testigo clave en ese expediente judicial.
La Policía se inclinó por un suicidio, pero Natalia siempre dijo que lo habían matado. "Emiliano había logrado todos los objetivos que se había propuesto y teníamos planes. Iba a ser papá. Nadie de la familia lo cree", dijo la mujer hace pocas semanas, luego de hacer trascender que perdió a su bebé por el shock de haber debido reconocer el cadáver de su pareja.

Asimismo, la mujer comentó que Emiliano estaba muy nervioso y angustiado desde varios meses antes de su muerte y que no podía dormir bien. A tal punto, que llegó a fumar hasta dos paquetes de cigarrillos por día. "Quiero que se investigue. Esto no puede quedar así. Lo mataron por su declaración en la causa", manifestó oportunamente la joven.

¿Qué sabía Marcos? Según Natalia, le contó al fiscal Bidonde "el terror que tenían Sebastián Forza y Damián Ferrón (dos de las víctimas) unas semanas antes del crimen por las amenazas que habían recibido de un empresario farmacéutico, con el que habían mantenido relaciones comerciales" (¿Quaranta?).

Asimismo, el joven le contó a la Justicia que conocía al suicidado Ariel Vilán.

Sería oportuno que la Justicia se digne a investigar quién está detrás de las presiones que hoy sufren los pocos testigos que han ayudado a aclarar parte de la trama maldita del Triple Crimen. ¿O habrá que esperar que sigan muriendo más personas?


¿Otra vez el invento de la efedrina?

Hace unos días fui invitado a la televisión para hablar de los últimos detalles del triple crimen de Gral. Rodríguez, más que nada porque había sido detenido uno de los autores intelectuales del hecho, a quien yo señalé en agosto de 2008, mucho antes de que los medios siquiera lo mencionaran. Se trata de Martín Lanatta, un funcionario inorgánico del Renar muy cercano al jefe de Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández.

Vale un paréntesis a la anécdota en este punto, ya que siempre sostuve que el asesinato de los “empresarios” nada tenía que ver con efedrina, sino con la mafia de los medicamentos y los aportes de campaña del Frente para la Victoria del año 2007, donde se blanqueó dinero, presumiblemente del narcotráfico.


Hete aquí que en su momento fui duramente
cuestionado por salirme del libreto oficial de la efedrina y por señalar a un personaje como Lanatta, tan vinculado al kirchnerismo. El propio Mauro Viale me trató de “golpista” por decirlo, desconociendo en ese mismo acto la esencia intrínseca del trabajo periodístico. Meses más tarde, volvió a convocarme para reivindicar mi trabajo investigativo.

La cuestión es que, en el marco del programa al que había sido invitado, me encontré con un abogado lla
mado Franco Chiarelli, a quien había entrevistado meses antes por haber sido el letrado defensor de algunos mexicanos vinculados con el narcotráfico, los cuales aparecen en el expediente que llevaba adelante el destituido –e ímprobo- juez Feederico Faggionato Márquez (recuérdese que fui el primero que en soledad señaló la corrupción de ese magistrado).

Cuando lo vi en el set de TV le pregunté qué hacía allí como invitado, ya que su presencia ya no era relevante en la investigación del triple crimen. No supo responderme.

Luego, durante la grabación del programa de marras, observé con curiosidad cómo Chiarelli volvía a introducir una y otra vez el componente “efedrina” en la trama del asesinato múltiple, lo cual me llevó a encararlo una vez terminada nuestras intervenciones. Cuando salimos del estudio, me dijo algo que me dejó sorprendido: “tres días antes de que aparecieran muertos, los tres pibes vinieron a verme para ofrecer exportar efedrina. Estaban Forza, Ferrón y Bina, cada uno aportando su experiencia en lo que sabían (sic)”.

Cuando escuché eso, quedé sorprendido, ya que, en nuestra entrevista anterior –casi un año antes- Chiarelli admitió desc
onocer a dos de los tres “empresarios” asesinados y jamás habló de tráfico de efedrina.

Pronto, todo cerraría como un paquete de regalo: a la misma hora que salíamos al aire, el abogado Miguel Ángel Pierri –a quien debe reconocerse parte de la responsabilidad de la detención de Lanatta- había dado una conferencia de prensa hablando de lo mismo, de la supuesta reunión para exportar efe
drina por parte de los tres jóvenes.

¿Qué estaba pasando? ¿por qué de pronto apareció la efedrina de nuevo? ¿quién tiró ese dato a los investigadores? Todo empezó a sonar raro nuevamente.


Lo primero que hice fue chequear el dato aportado por Chiarelli, el cual se demostró falso: nunca hubo una reunión en su estudio, no al menos en la fecha que él aseguró. Es más, dos de los tres jóvenes acribillados en agosto de 2008 tuvieron planes diferentes a los mencionados por el abogado en esa misma jor
nada.

Inmediatamente, comencé a rastrear de dónde surgía el dato del encuentro, lo cual no me causó ninguna sorpresa: fue aportado por uno de los seis testigos de identidad reservada que posee el expediente a cargo del fiscal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone. Ahora sí, todo cerraba.


La jugada es brillante, pero no menos torpe. Recuér
dese que el expediente fue virando a lo largo de los meses desde la efedrina a los medicamentos adulterados y los aportes de campaña, lo cual provocó la destitución de Faggionato Márquez por forzar evidencia que no existía (incluyendo el señalamiento a Francisco de Narváez, entonces candidato a legislador). Ahora, luego de que la causa judicial empieza a rozar a funcionarios del gobierno, se intenta volver a “plantar” la pista de la efedrina.

Tan es así, que en las próximas horas se intenta
rá “desdoblar” la investigación a efectos de que, todo lo referido a remedios “truchos” sea aglutinado por el kirchnerista juez Norberto Oyarbide, es decir, la parte más jugosa, la que involucra a funcionarios de primera línea del kirchnerismo.

Es sabido que Oyarbide no avanzará en absoluto más allá de tres o cuatro perejiles y el expediente será cajoneado, como siempre ocurre con las causas que caen en su juzgado.


Mientras tanto, en las próximas horas habrá algunos procedimientos espectaculares, con allanamientos incluidos. Estarán dirigidos especialmente contra Martín Magallanes, ex socio de dos de los fallecidos: Sebastián Forza y el “suicidado” Ariel Vilán.

Será parte del circo que intenta hacer creer a la sociedad que se quiere llegar hasta las últimas consecuencias de un crimen que nada tiene que ver con mexicanos y que en realidad involucra la mano del ministro más poderoso del gobierno de los Kirchner.

2 comentarios:

Irma dijo...

que enjendro de cosas... pero a Fernandez no le entran tiros, cae parado, y esta es la seudo democracia que tenmos desde el 83, no crean que solamente desaparecen gente en este gobierno, ojo !!! en todos los seudo democraticos desaparecierón, y en esta fué nuchos más, y lo digo porque me tocó de muy cerca.
Compran títulos o no lo tienen total cual es??? lo que sabe y mucho es tocar la guitarra las dos...

Cenicienta dijo...

Excelente editorial.

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