sábado, 26 de diciembre de 2009

No hay peores sordos que los que no quieren oirse

Anoche, en el programa "A Dos Voces" que habitualmente emite Canal Todo Noticias, se dio el esperado debate acerca de la Minería en la Argentina entre el Diputado Nacional Fernando "Pino" Solanas y el Senador Nacional César Ambrosio Gioja.

El mecanismo del debate en cada bloque del mencionado programa televisivo fue que cada uno tenía dos minutos para hablar (nunca respetado por ninguno de los dos), cinco minutos en los cuales se conversa y un minuto para que cada uno al cierre de cada bloque. Tres temas fueron los centrales: explotación y contaminación, explotación económica de recursos naturales y política minera modelo tributario.

Arrancó Gioja mintiendo descaradamente asegurando que no tiene "ninguna relación comercial con las empresas mineras" y hasta se dio un tiempo para elogiar a Solanas en su labor como cineasta, aunque criticó por "parcial" a Tierra Arrasada, el último documental en donde se cuestiona la minería. Confesó ser productor de arcilla desde hace más de treinta años y que nunca fue proveedor de la actividad minera, dijo que no defiende a las empresas mineras ni a la minería en si misma, sino a los intereses de su Provincia y de la Nación. Admitió la necesidad de replantear al renta minera, que debe tener otra aplicación desde que se instrumentó la ley que rige esta actividad.

A su turno, Solanas fue directamente al grano cuando acusó a la megaminería de estar estropeando el medioambiente por los millones de litros diarios de agua que consume, la acumulación del cianuro residual en diques de cola, la voladura de cerros con cientos de kilos de explosivos que dejan polvillo en el ambiente. Solanas que lamentó que no se hubiera presentado el Gobernador José Luis Gioja, dijo que no se opone a la minería, sino a la "megaminería", es decir, a gran escala que destruye la naturaleza del lugar cuyo daño costará "decenas de años" en reparar.

Durante los cinco minutos para debatir, ambos legisladores manifestaron una lamentable intransigencia para escuchar al otro. Sin escucharse mutuamente, por varios minutos, ambos hablaban al mismo tiempo. Gioja le echó en cara a Solanas el hecho de haber votado a favor en Septiembre de 1995 el "esquema legal" que hoy rige en la actividad minera. Ante el dura acusación recibida, el cineasta intentó excusarse diciendo que solo firmó el Dictamen en comisión, pero que no hay prueba alguna de que él haya votado la Ley; Solanas agregó que "en aquel momento desconocía los impactos desvastadores que iba a tener esta minería".

Ya desencajado y desafiante, el senador sanjuanino le pidió al legislador opositor que nombre "un solo caso demostrado de contaminación". Sin perder la calma, Solanas citó a lo ocurrido en Bajo La Alumbrera que, ubicada en Catamarca, trajo consecuencias negativas al medio ambiente de la Provincia del Tucumán lo cual está demostrado por Gendarmería Nacional. Ya en ridículo una vez más, el sanjuanino gritaba "eso no es verdad".

Equivocadamente, "Pino" Solanas citó al caso del agua que se consume en Jáchal, la cual tiene una contaminación natural. El artista contó que recorrió personalmente la zona del norte de San Juan en donde conversó con los jachalleros y recibió quejas por el mal estado del agua y acusaciones contra la Mina Veladero. Quienes llevamos años viviendo en San Juan sabemos que la contaminación del Río Jáchal responde a una cuestión de la mineralización con boro y arsénico que desde décadas atrás existe en la zona.

Gioja habló de desarrollo económico de la mano de la minería y de control ambiental. Bla, bla, bla. Muchos eufemismos y pocas realidades en San Juan.

Solanas habló del tratado binacional argentino-chileno de integración minera firmado entre los entonces Presidentes Menem y Frei en donde se les concede a las empresas mineras ciertas concesiones territoriales en detrimento de la soberanía de ambos países.

Irrespetuosamente, Gioja saltó diciendo que iba "a terminar mal" si Solanas seguía diciendo "cosas que no son ciertas" en una amenaza patotera propia de un intolerante. A los gritos, el sanjuanino aseguró que "en Veladero no hay dique de cola", cuando con el Google Earth se puede observar el depósito de residuos áltamente tóxicos que nos está dejando Barrick Gold. Malacostumbrado a que nadie lo contradiga (como pasa siempre en San Juan), como buen Gioja, intentó hacer callar al líder de Proyecto Sur gritando una y otra vez, impidiendo que los televidentes pudieran tomar conciencia de la peligrosidad de la minería a cielo abierto.

En varias oportunidades, el hermano del Gobernador de San Juan recriminó a "Pino" Solanas por no haber visitado la Mina Veladero... pero, claro, cualquier visitante que llegue hasta ese lugar enclavado entre las montañas sanjuaninas no solo que tiene que pedir previamente permiso a Barrick Gold sino que puede ver solo lo que esa empresa minera quiere y le conviene.

César Gioja reconoció que sus socios de Barrick Gold están violando las disposiciones legales que establecen que la obligación de contratar un seguro ambiental argumentando ridículamente que "están buscando en el mundo alguna empresa aseguradora que preste este servicio" (¿¿??)... mientras tanto, siguen volando cerros y perforando glaciares en la cordillera sanjuanina...

Tuvo razón el sanjuanino cuando acusó a Solanas de poner la lupa únicamente en el medio ambiente en San Juan o en Entre Ríos pero miran para otro lado con los desastres que a diario produce la actividad industrial en la Pampa Húmeda, especialmente en Buenos Aires. Por su parte, Solanas fue muy certero cuando echó en cara el pasado menemista de los Hermanos Gioja.
Solanas ya adelantó que se impulsará desde la Cámara de Diputados de la Nación la prohibición de la minería a cielo abierto, a lo que Gioja respondió pidiéndole que se retire de la política y que vuelva al cine... Uno piensa: si César Gioja deja la política, ¿adónde irá? si, como tantos otros políticos nuestros de cada día, lleva décadas viviendo de la función pública...

Los periodistas de TN no obraron correctamente como moderadores del debate, ya que no supieron poner orden en momento en que no se entendía los que los contrincantes expresaban, como tampoco fueron estrictos para hacer respetar las reglas impuestas de antemano.

A mi entender, quedan algunas conclusiones de este Debate:

1- César Gioja, Diario de Cuyo y demás periodistas sanjuaninos alcahuetes son pésimos agentes de prensa de la actividad minera.

2- Fernando "Pino" Solanas es una moda, otro político inventado por la prensa bonaerense, como en algún momento lo fueron Fernando De la Rua, Carlos "Chacho" Álvarez, Graciela Fernández Meijide y Aníbal Ibarra.

3- Los Gioja niegan peligrosamente todas las consecuencias negativas para el medio ambiente de la minería tal como se la ha planteado en este país. Siguen mintiendo y encubriendo los pecados de Barrick Gold, como así también siguen mostrándose a cuidar los intereses económicos de esa empresa.

4- Con este debate, Solanas y Gioja quedaron en deuda con la Nación Argentina: protagonizaron un triste espectáculo en donde repetían una y otra vez sus consignas sin escuchar ni debatir entre ellos. La Argentina nunca avanzará si no se aprende a debatir abierta y respetuosamente.

5 comentarios:

Irma dijo...

Esto lo vi fue un debate medio caluroso, pero no vi el final o a mi no me quedó un final, lo voy a volver a ver ahora para ver si yo no entendi.

Pablo de Córdoba dijo...

Lo leí con interés. Me habían comentado del debate, porque me lo perdí.

La crítica a Solanas respecto del caso omiso que hace en público del desastre comunitario y ecológico (ya consumado) de la agroindustria (gran sojería) en la pampa húmeda (y no tanto) me pareció certera.

Lo bueno de Solanas y su movimiento, es que presenta una oposición más coherente en el tiempo.

Hay que mirar para adelante, y seguir machacando.

Un saludazo

mario dijo...

Hola Irma

Si viste el debate, creo que no queda mucho en claro ya que ninguno de los dos estuvo abierto al diálogo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Minería sí, minería no. Un falso dilema

por CÉSAR GIOJA - SENADOR NACIONAL

Luego de participar de la cumbre mundial sobre el clima global y el medio ambiente en Copenhague, tengo la absoluta certeza de que el logro más importante alcanzado fue poner en evidencia la preocupación cierta y real de toda la humanidad, de todos los países y de todos los gobiernos sobre este problema.

Desde ciertos sectores se planteó el dilema de si Copenhague nos daría o no la solución definitiva al conflicto medioambiental global.

Pero la realidad no se mueve al ritmo de falsas dicotomías, por eso la principal enseñanza de la cumbre mundial es que la resolución a la ecuación entre progreso, calidad de vida y medio ambiente se resuelve sólo si se tiene una visión política integral que contemple a todos los factores en juego.

Los sanjuaninos sabemos que tenemos un ejemplo claro en este sentido, desde hace algún tiempo muchos están envueltos en un planteo mezquino y hasta interesado de "minería sí" o "minería no".

Caer en esta trampa ha llevado a extensos debates desde posiciones extremas que no permiten ver lo que realmente importa e interesa a la sociedad en su conjunto.

Cualquier pueblo sobre la faz de la tierra necesita en primer término contar con un medio ambiente limpio y no contaminado, pero también necesita recursos que posibiliten su acceso a la salud, la educación, la seguridad, al empleo y a todo aquello que ayude a mejorar la calidad de vida.

Los sanjuaninos, por imposición de la naturaleza, comprendemos acabadamente lo que es la utilización de los recursos naturales para el desarrollo y sabemos perfectamente lo que implica invertir en tecnología y control para el uso racional de los mismos. Es sin lugar a dudas el manejo del recurso más preciado, el agua, nuestro mejor ejemplo.

Le buscamos la vuelta con ingenio y esfuerzo a los desafíos que la geografía nos plantea como obstáculos para progresar como sociedad. Nos levantamos como la ciudad más moderna después del "44, construimos una red de riego modelo en Latinoamérica, desarrollamos una agroindustria de vanguardia y expandimos la frontera agrícola sobre el desierto y la montaña, usando la más moderna tecnología de riego por goteo.

¿Qué es lo que aprendimos de todas nuestras experiencias? Que apostando fuertemente a la tecnología, teniendo en claro los rumbos productivos y optimizando y controlando el uso racional de nuestros recursos naturales, los sanjuaninos mejoramos nuestra producción ampliándola en cantidad y calidad, ganando nuevos mercados, generando nuevos empleos, fortaleciendo nuestro mercado interno y potenciando nuestra industria. Es exactamente esto lo que hicimos al integrar la minería metalífera como un motor más de desarrollo.

A lo largo de los últimos años y después de que los "gurúes" nos dijeran que San Juan era económicamente inviable, con orgullo vemos que no solo expandimos nuestra frontera agrícola diversificándola, sino que además promocionamos la radicación de industrias, reconvertimos nuestra vitivinicultura y complementamos la gran minería a la tradicional no metalífera y al desarrollo agroindustrial.

La ventaja de vivir en una tierra como la nuestra es que no nos queda más que buscar, permanentemente, nuevas y variadas herramientas productivas que se complementen a nuestra economía y ayuden a mejorar nuestro bienestar.

Además de la integración con Chile a través de Agua Negra, que nos sacará el estigma de provincia terminal, entre otras cosas, la nueva frontera es convertir a San Juan en el principal productor de energías alternativas del país.

Para concluir, es evidente que reducir el debate sobre nuestro futuro a "minería sí, minería no", es tener, al menos, una visión pobre y estrecha de la realidad, que está muy lejos de la mirada política integradora que los sanjuaninos nos merecemos y que las circunstancias nos reclaman.

mario dijo...

Hola Pablo

COincido con vos acerca de la crítica de César Gioja hacia SOlanas por su omisión acerca de la gran contaminación que productores rurales provocan en la pampa húmeda y en otros lugares del país.

Respecto "Pino" Solanas, dudo de su coherencia. César Gioja ya desnudó la falta de coherencia del cineasta respecto de la minería. De todas maneras, hay que darle tiempo y, recién ahora que está casi en el centro de la escena de la política nacional, podremos analizar la capacidad de Fernando Solanas.

Saludos.

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