jueves, 10 de diciembre de 2009

Julio López y la industria del odio setentista

Miguel Osvaldo Etchecolatz nació en el año 1929. Era policía de activa participación en los grupos de tareas que dirigían militares en su lucha contra la subversión en aquellos años. Etchecolatz era un estrecho colaborador de Ramón Camps, jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires durante los años de dictadura, que está señalado como el organizador del operativo que consistió en la detención de estudiantes secundarios que se conoció como "La Noche de los Lápices".

En el año 1986, fue juzgado y luego condenado a 23 años de prisión por protagonizar numerosos casos de secuestros, torturas y asesinados pero fue beneficiado por la Ley de Obediencia Debida, por lo que recuperó su libertad. En el 2003, por pedido de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, el entonces Presidente Néstor Kirchner impulsó la derogación de las polémicas Leyes de Punto Final y Obediencia Debida, lo que significó una marcha atrás en las liberaciones de militares implicados en crímenes.

El primer enjuiciado fue, precisamente, Miguel O. Etchecolatz. Entre los testigos que lo acusaban estaba Jorge Julio López. Jorge Julio López nació en el Partido de General Villegas, Provincia de Buenos Aires en el año 1929. Ganaba el pan trabajando como albañil y militaba en una unidad básica del Partido Justicialista. Según sus propias palabras, entre 1973 y 1977 habría estado secuestrado en un Centro Clandestino que funcionaba en la localidad de Arana, próxima a la Ciudad de La Plata.

El testimonio aportado por el Sr. López fue curiosamente contradictorio. Al principio del juicio afirmó no haber visto a Miguel Etchecolatz en el Centro de Detención en donde se lo acusaba de haber torturado; pero, poco después, con toda una operación mediática, López se desdijo y no dudó en incriminar a Etchecolatz como responsable de ese centro clandestino. Sea como sea, el Gobierno de Néstor Kirchner calificó como "fundamentales" los datos aportados por López para condenar al ex policía.

El Tribunal Oral Federal Nº de la Ciudad de La Plata encontró culpable a Etchecolatz y lo condenó a cadena perpetua. El día 18 de septiembre de 2006 fue visto con vida por última vez Julio López. Poco después, a los 77 años de edad, desapareció...

El Gobierno Nacional y toda su corte montonera sintió avivar más su resentimiento. Montaron un perverso circo mediático con manifestaciones callejeras, panfletos y charlas en universidades. Se hizo además una gran campaña mediática en donde el Presidente Kirchner, sin tener pruebas en su mano, acusaba vehementemente a militares genocidas que se habrían molestado con el testimonio de López en el Juicio contra Etchecolatz.

Con la investigación empantanada, en Febrero de 2007, la Diputada Nacional Nora Guinzburg del bloque PRO-Recrear presentó un proyecto para conformar una Comisión Bicameral para poder investigar paralelamente la desaparición de López. Increíblemente, el mayoritario bloque kirchnerista rechazó la iniciativa... quedaba en evidencia que, en realidad, al kirchnerismo le había dejado de interesar lo que sucedió con Julio López.

Lo cierto es que es casi seguro que Julio López esté muerto y, por ende, se llevó consigo el secreto de la trama oscura de su desaparición. Ya en 2007, en diversas oportunidades, funcionarios del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires que lideraba Felipe Solá se mostraban "desesperanzados" de encontrar con vida a López.

Lo llamativo del caso es que Jorge Scanio, aseguró a la policía bonaerense haber visto a López en Octubre de 2006 en una estancia en San Miguel del Monte custodiado por varios hombres. En la mañana del 27 de diciembre de 2006, Scanio salió al aire por Radio Continental en donde sostuvo sus dichos asegurando haber visto con vida a Julio López; se armó un gran revuelo en la audiencia de esa radio pero todo quedó "tapado" con la desarición de otro militante kirchnerista: Luis Ángel Gerez.

Puntero kirchnerista y cercano al narcotraficante Emilio Pérsico, Gerez aseguró ante la Justicia Argentina haber sido secuestrado y torturado por el ex Comisario Luis Patti en la causa que determinó que el ex Intendente de Escobar no pudiera asumir su banca en el Congreso de la Nación. Muy "enojado", Kirchner dió un duro discurso por cadena nacional cargando contra "los viejos resabios del pasado que atentan contra las instituciones" y que habrían privado ilegítimamente de la libertad a Gerez y agitando odios setentistas... 40 minutos después de que hablara el santacruceño, como "primicia absoluta", el oficialista Canal 7 dio la noticia de que apareció Gerez con vida en la localidad bonaerense de Garín, ya que los secuestradores se habrían atemorizado por las fuertes palabras del entonces Presidente de la Nación. Gerez dio una conferencia en donde no aceptó ninguna pregunta y dejó más dudas que certezas sobre la veracidad de su supuesta odisea personal. Tiempo después, Luis Gerez se excusó ante la prensa dando cátedra de "derechos humanos" reflexionado "Se necesitaron 30 años para entender que en la Argentina hubo un genocidio. La gente va a necesitar tiempo para entender el secuestro".

Otro caso extraño fue el de Juan Evaristo Puthod, titular de la "Casa de la Memoria" de Zárate (Prov. de Buenos Aires) y militante kirchnerista, quien aseguró haber sido secuestrado y torturado el día 29 de abril de 2008. Puthod es también tildado como "activista de los derechos humanos" y jura haber estado secuestrado por "grupos de tareas" durante ¡seis años!, entre 1976 y 1982. Lo llamativo de su historia es que nunca se presentó como querellante contra los jerarcas militares hasta el año 2004 cuando, convencido por Sara Cobacho, por entonces Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, declaró haber sido víctima del Terrorismo de Estado. Hasta ese entonces se ganaba la vida trabajando como remisero y luego de su declaración fue nombrado al frente de la "Casa de la Memoria" y empezó a trabajar en un programa de radio sobre "derechos humanos".

Como ocurrió con Gerez, Puthod apareció unos días después a unas 20 cuadras de su "Casa de la Memoria", con complicaciones producto de su diabetes. Como ocurrió con Gerez, más allá de las mediáticas acusaciones contra "los represores de siempre", nunca se supo a ciencia cierta que fue lo que realmente pasó.

La maquinaria del odio revanchista de los 70 es una industria que genera dinero y, por lo tanto, conviene a varios que sigan sus movimientos funcionando aceitadamente. La verdad no importa, solo sembrar más y más odios mientras algunos activistas de "derechos humanos" engrosan sus patrimonio personales. Tampoco importa defender los derechos humanos de tantas víctimas de la pobreza y la inseguridad de todos estos años de democracia...

Tanto en los casos de López, Gerez y Puthod tienen varios puntos en común: circunstancias poco claras, ataque a la "extrema derecha", izquierda agitada y sedienta de venganza, boom mediático y nada después. Todos esos casos fueron diluyéndose en el olvido, gracias a esa extraña habilidad que el kirchnerismo tiene para instalar y desinstalar temas en la sociedad argentina.

Si repasamos esos tres casos, podemos esbozar algunos cuestionamientos.

Con trantos procesos en contra dirigidos por Jueces presionados por el Gobierno Nacional, ¿en qué les conviene a esos represores hacer desaparecer a esos tres "testigos"?, ¿cómo sabemos que existen aún los grupos de tareas que operaban en la Década de los 70?, si existieran, ¿quiénes los financiarían y los protegerían?.

Si miramos para otro lado, podemos deducir que, de ser ciertas, esas "desapariciones" sostienen la peculiar visión sobre los derechos humanos del pasado que esgrimen los Kirchner, los Bonafini, los Carlotto y demás. Con el discurso de los "30.000 desaparecidos" (cifra nunca demostrada ni por asomo), se ha montado toda una lucrativa estructura de organizaciones clientelistas que dicen ser "activistas de derechos humanos"...

Esas "desapariciones" no pueden ser atribuidas a oscuras agrupaciones del pasado sino a patotas que HOY operan con impunidad y protección del Estado Nacional.

¿A quiénes realmente les conviene que no aparezca Julio López? Creo que ya podemos ir respondiendo a esta pregunta... ¿no te parece?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Las Madres de Plaza de Mayo condenaron a reclusión perpetua a Martínez de Hoz

A falta de un proceso judicial, en un juicio simbólico realizado en la Plaza de Mayo, un jurado integrado por las Madres resolvió declarar "culpable" al ex ministro de Economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, por los delitos de "genocidio" represivo y económico, y lo condenó a la pena de "reclusión perpetua por tiempo indeterminado".

Martínez de Hoz está imputado en una causa que investiga el secuestro, en 1976, de los empresarios textiles Federico y Miguel Gutheim, padre e hijo, detenidos el 5 de noviembre de 1976 por decreto del Poder Ejecutivo, según recordó el abogado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Pugliese, quien hoy actuó como fiscal en el juicio ético al ex funcionario de la dictadura, en Plaza de Mayo.

Según detalló el letrado, "la detención de Federico y Miguel Gutheim fue paralela al intento de Martínez de Hoz de concretar en China un intercambio con empresarios ingleses y del país asiático, en el que los Gutheim no querían participar".

Los Gutheim estuvieron detenidos en el Departamento Central de la Policía Federal y en la cárcel de Caseros más de cinco meses y los liberaron el 6 de abril de 1977. En 1985 prestaron testimonio en el histórico Juicio a las Juntas Militares.

Otra causa que se imputa al ex ministro de Economía es la llamada "causa Olmos", que denuncia la "ilegalidad" de la deuda externa asumida por la dictadura militar durante la gestión de Martínez de Hoz y que, tras prescribir, fue remitida al Congreso de la Nación, sin que hasta ahora éste se haya pronunciado.

Por último, existe otra causa que tiene que ver con el intento de estatización de la empresa Italo Argentina de Electricidad durante la gestión de Martínez de Hoz como ministro de Economía de la dictadura. "El funcionario que se opuso a esta iniciativa de estatización, el español Juan Carlos Casariego de Bel, director de Inversiones Extranjeras, desapareció la noche del 15 de junio de 1977, y nunca más se supo de él", relató Pugliese. Agregó que "la empresa Italo tenía un valor de diez millones de dólares, y se la intentaba comprar en 400 millones".

Además de estas causas, a Martínez de Hoz se lo considera igual de responsable de los delitos de lesa humanidad por los que fueron condenados los jefes de la Junta Militar.

(http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-136764-2009-12-10.html)

Irma dijo...

Pero que bueno lo de las madres valientes... si tantos les molestas todos los genocidas del proceso, matenló a todos y se termina... ya estoy podrida de toda esta lacra, la Michelé le matarón al padre y que hizo Ella en Chile cuando murió Pinochet??? dejemosno de joder y miremos para delante, que los que matan ahora son muchos más y nadie hace nada esos no tienen D:H: mangas de ineptos solo saben robar del más alto cargo al más pichi, igual a las madres y abuelas que ganan la plata sin laburar. Perdón Mario si me pasé pero todos los blog estan teñidos de los 70 y nadie tiene la verdad entera.

mario dijo...

Irma:

Bajá un cambio. No se trata de matar al que piensa distinto, sino a aprender a convivir en paz como una nación civilizada.

Tenés razón que nos hace falta una mirada más amplia de los 70... y también del resto de la historia argentina como de nuestra actualidad.

Saludos.

Irma dijo...

Yo digo Mario porque como hacen desaparecer gentes ahora actualmente,porque a los genocidas no le hacen lo mismo, y se termina la historia de los 70, y vamos a ver y a escuchar más lo que nos estan matando ahora, si esta gente no es mejor que Ellos estan juzgando al re pedo, porque jamás van a declarar y menos ser culpables, antes van a morir y van a reivindicar,lo que hicierón o les mandarón a hacer, y no van a hablar por que ellos estan viejos y van a morir y no van a contar quienes hicierón lo que Ellos no mandarón a hacer, te lo digo por que se porque conozco la historia de ambos lados, un abrazo.
En este momento estoy escuhando a Menendez, y se va a morir diciendo lo mismo....

mario dijo...

Lo de los 70 es un tema muy espinoso. Menéndez fue un criminal, es indefendible.

Pero como Menéndez, habría que poner en el banquillo también a los Bonasso, a los Verbitsky, a los Taiana, a los Garré, a los MIcheli, a los Puiggros, etc.

Saludos.

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