martes, 22 de diciembre de 2009

7 años sin Nicola Henkler, desaparecida en Bariloche

Un par de días de que el montañista alemán Andreas Colli desapareciera en San Juan, el 22 de diciembre de 2002, la joven Nicola Henkler desapareció en la Ciudad de San Carlos de Bariloche.

Nacida en la Ciudad de Dortmund (Alemania) y de profesión fisioterapeuta, Nicola llegó a la Argentina para conocer la imponente Patagonia. Se alojó en el albergue "La Bolsa del Deporte", ubicado en Palacios y Elflein, y salió a dar una caminata de "tres horas". Algunos testigos afirmaron que ella no se veía de buen ánimo y que se le notaba una gran tristeza en su rostro, lo que abonó la hipótesis del suicidio.

Inés Tomba, a cargo del albergue en donde se alojaba Nicola, consideró anormal que no hubiese regresado al albergue esa noche y asegura haber informado a la policía, pero recién al día siguiente le aceptaron la denuncia. Recién cuando iniciaron la búsqueda, no encontraron nada que hiciera pensar alguna tragedia: entre las pertenencias que Nicola dejó en dicho albergue se halló una bolsa de dormir, ropa, la fotocopia del pasaporte y un pasaje desde Santiago de Chile hacia la Ciudad de Auckland (Nueva Zelanda), reservado para marzo del presente año.

Ante la falta de resultados, los familiares de Nicola Henkler recurrieron a la Policía de Alemania que para intentar develar el misterio. El 01 de enero de 2003 llegó a Bariloche Fred Henkler, hermano de Nicola, junto a Roger Krenz y Tomas Siring, periodista y camarógrafo respectivamente del canal Sat-1 de Alemania para investigar este misterio en el lugar de los hechos pero no encontraron evidencias contundentes que ayuden a esclarecer este caso. En el año 2005, un llamado anónimo alertó a la Policía Federal de que Nicola habría sido vista en un prostíbulo en la localidad entrerriana de Chajarí, por lo que el Juez Miguel Ángel Gaimaro Pozzi dispuso que se investigara.

Jorge Tobar, ex Comisario de la Policía Tucumana, fue el primero en hablar de la posibilidad de que Nicola Henckler haya caído en el infierno de la trata de personas. Solo en el año 2006, se denunció la desapairición de 476 mujeres en toda la República Argentina. En declaraciones a Diario La Nación, Tobar mencionó que Nicola habría corrido la misma suerte la turista suiza Annagreth Wügler y Fernanda Aguirre, adolescente entrerriana desaparecida en 2004; sobre la explotación de mujeres, Tobar fue categórico: "Está probado que existe en el país un sistema de proxenetas que vende chicas como si fueran ganado, las desplaza por el país y las explota. Las conexiones están probadas, al menos entre Tucumán, Córdoba, Santiago, La Rioja, Salta y Santa Cruz".

La familia de Nicola negó en todo momento que ella podría haber tenido problemas depresivos y, ante la ausencia de respuestas de de los investigadores, pareció ser la única interesada en el esclarecimiento de ese caso. Al día de hoy, nada se sabe qué pasó con Nicola...

Nicola Henckler: otra desaparecida en democracia, ¿a quién de nuestros gobernantes le interesa esclarecer este caso?


La Trata de Personas, el infierno en la Tierra

Uno de los dramas más terribles y más ignorados en este mundo es el de la trata de personas, que esa esa forma de esclavitud a la que millones de personas, especialmente mujeres y niños en todo el mundo son sometidas por siniestros personajes. Son procesos tan perversos como estudiados por los cuales las víctimas, siempre en situación de desamparo o miseria, son secuestradas de sus lugares de orígenes para ser transportados hacia otros sitios para la explotación sexual o laboral, la adopción ilegal, el comercio de órganos, el tráfico de droga o la participación forzada en conflictos armados.

El proceso de "reclutamiento" suele tener pasos que se repiten en la mayoría de los casos. La víctima es detectada y sus movimientos son estudiados: la forma de acercamiento puede ser a través de seducción, falsas promesas laborales o, bien, lisa y llanamente, por el secuestro.

Una vez que han sido capturadas, son sometidas a distintos procesos de denigración. En el caso de las chicas captadas para ser obligadas a ser prostitutas, son sometidas, violadas y quebradas en su integridad a través de diferentes mecanismos como la droga que es usada para tenerlas bajo control y, una vez que se vuelven adictas, se convierte en una “recompensa” por su "colaboración" con sus secuestradores. Otra manera de extorsionarlas es dejándolas embarazadas y chantajeándolas luego con su propio hijo; también suelen amenazarlas con tomar represalias con sus familiares.

En todo el mundo, la trata de personas es uno de los negocios ilícitos que más dinero genera, ya que mueve miles de millones de dólares en todo el mundo por lo que figura en segundo lugar, por debajo del tráfico de drogas. Este flagelo es estudiado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

La prostitución es una de las actividades que más recibe personas víctimas de esclavitud, lo que es favorecido por la indiferencia de los gobernantes, jueces, periodistas y gente de cada lugar.

La Argentina no es ajena a este infierno. En 1875, la prostitución fue legalizada en la Argentina: se delimitaban zonas para su ejercicio, había un registro de prostitutas y se prohibía que menores de 18 años fueran parte de ese negocio salvo que hayan sido "iniciadas" antes de haber cumplido esa edad. Esta ley favoreció en crecimiento de este vil negocio que, por aquellos años, tenía a rufianes extranjeros que se convertían en "empresarios" llegando hasta "exportar" mujeres hacia otros países.

La Constitución Nacional prohibe explícitamente toda forma de esclavitud en su Artículo 15: “En la Nación Argentina no hay esclavos: los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta Constitución; y una ley especial reglará las indemnizaciones a que dé lugar esta declaración. Todo contrato de compra y venta de personas es un crimen del que serán responsables los que lo celebrasen, y el escribano o funcionario que lo autorice. Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan quedan libres por el solo hecho de pisar el territorio de la República”.

La Ley 26.364/08 habla sobre la Prevención y Sanción de la Trata de Persona y Asistencia a sus Víctimas incorporó la tipificación del delito en el Código Penal argentino. Esta Ley define como trata de personas:

→ la captación, el transporte y/o traslado, ya sea dentro del país, desde o hacia el exterior,

→ la acogida o la recepción de personas mayores de dieciocho (18) años de edad, con fines de explotación, cuando mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima, aun cuando existiere asentimiento de ésta (art. 2).

→ Además, se entiende por trata de menores el ofrecimiento, la captación, el transporte y/o traslado, ya sea dentro del país, desde o hacia el exterior, la acogida o la recepción de personas menores de dieciocho (18) años de edad, con fines de explotación. Existe trata de menores aun cuando no mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima. El asentimiento de la víctima de trata de personas menores de dieciocho (18) años no tendrá efecto alguno (art.3).

Actualmente, en nuestro país, aunque los casos se dan en todos lados, las provincias en donde se registran más casos de desaparición de personas son Buenos Aires, Santa Fe, Neuquén, La Rioja, Córdoba,Entre Ríos,Tucumán y Río Negro.

En la Argentina, desde 1999, trabaja "Missing Children - Chicos Perdidos en Argentina", una organización sin fines de lucro que se dedica a trabajar para recuperar los niños y adolescentes que son secuestrados en nuestro país. Difunden su actividad promoviendo medidas de prevención, como así también, trabajando a la par del Estado para dar encontrar a las criaturas perdidas.

Mientras algunos bregan por la legalización de la prostitución, el Estado Nacional y los Provinciales no solo deben brindar talleres de concientización, sino que urgen medidas más valientes como investigar en el oscuro mundo de la prostitución en donde abundan historias de abusos de todo tipo y se esconden villanos que hacen dinero a costa de vidas robadas, como así también quienes se dejan llevar por su lujuria y pagan por un burdo contacto genital. Como tantas cosas en la vida, es responsabilidad de todos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Un peluche en el prostíbulo.

Por Mons. Jorge Eduardo Lozano.

Daniela tiene 13 años y está en 6º grado en una escuela del norte argentino. Cuando forman en el patio de tierra colorada para izar la Bandera de la Patria, ella es la más alta. Se atrasó dos años porque ayuda en casa cuidando a sus hermanitos y a algunos hijos de los vecinos. Es una tarea que desarrolla muy bien y le gusta. De grande dice que va a ser maestra jardinera.

Una vecina le contó a su mamá de una sobrina que trabaja en Buenos Aires cuidando los hijos de una familia de plata: "A Verónica le va muy bien. Gana unos pesos y le hacen estudiar el secundario. Si sigue así, dicen que va a ir a la facultad".

La oferta era buena. A la Rusita -así le dicen a Daniela por sus cabellos rubios y ojos claros- le gustó la idea. Además, también en esos meses se habían sumado para probar suertes parecidas Maribel, Celeste y Guanda, que eran de familias conocidas de unos pueblos cercanos.

La despedida fue sencilla y sin mucha emoción. Daniela llevaba puesto un vestido rosado con puntillas blancas y los zapatos de la comunión, que le apretaban un poco, pero eran los únicos que tenía. Como estaba lloviendo mucho fue inevitable salpicarse con barro colorado. Las habían ido a buscar dos matrimonios en dos autos. Antes de partir se sacaron varias fotos con toda la familia y algún vecino.

Daniela llevaba un bolso pequeño y un osito "aviador" de peluche. Desde chiquita soñaba con poder mirar cómo serían las casas y los árboles desde el cielo.

Después de andar unas 5 horas pararon en una estación de servicio. Mientras compraban unas galletitas, sonó el celular de uno de los matrimonios. Con cara de preocupación uno de los hombres les dijo que las familias de Buenos Aires habían tenido que viajar de urgencia por unos días, y que esperarían en una casa por ahí cerca hasta que regresaran. Ya estaba entrando la noche. Hicieron dos horas más de viaje y algunas se durmieron. Llegaron a una casa rara y oscura cerca de una ruta, y allí las dejaron. Nunca más vieron a esos matrimonios.

Dos hombres y una mujer grandes llevaron a las cuatro chicas a una pieza con dos camas. Allí iban a dormir. Les dijeron que para pagar la comida de "esos días" y mandar plata a casa iban a tener que acostarse con algunos hombres y hacer lo que ellos les pidieran. Cuando Maribel dijo que no con un grito, la mujer le dio un sopapo que le hizo salir sangre de la boca, y uno de los hombres le pegó con el cinturón. Después se la llevaron, dijeron que a otra casa.

A las tres les sacaron la ropa que tenían puesta y les dieron ropa de "mujeres grandes", que ellas no conocían. Ellas sabían que dejar que los hombres les hicieran cualquier cosa estaba mal. Una vez la mamá de Guanda le contó que un vecino había violado a su sobrina y cómo le había arruinado la vida a la pobrecita. Ellas también habían escuchado que alguna compañera de la escuela o alguna vecina era sometida sexualmente por el papá o el padrastro o por alguno de los hermanos, y nadie las protegía.

Esa noche, ya muy tarde, las sacaron a patadas de la pieza y las hicieron "trabajar" por primera vez en otros sucuchos. Había mucho olor a vino, a cigarrillo, a humo. Se veía muy poco y la música estaba muy fuerte. Fue horrible.

Anónimo dijo...

"Sus leves huesos en cruz /meciéndose en suave luz/ el tipo que la acaricia / y ella novicia llorándose", tomado del tema Novicia, de Víctor Heredia, parece escrito para ellas.

A las dos semanas las separaron a las tres, y ya no volverían a verse. Permanecían unidas por el horror y el espanto.

Les retuvieron los documentos. Cada tanto las atormentaban mostrando la foto de la familia y amenazando con hacer mucho daño a alguno de sus seres queridos ya tan lejanos. Noche tras noche les hacían sentir la humillación.

A Daniela la llevaron a otro lugar y a los 3 meses, a otro; así, cada tanto la cambiaban. Varias cosas ella recuerda como "una vez". Y es así que "una vez" una de sus compañeras logró escaparse. A los tres días la encontraron y "la pagó cara". Le pegaron un buen rato delante de algunas, y otras cosas que la Rusita prefiere no contar. Era castigo para la fugitiva y advertencia para las otras.

En otra ocasión "una vez" escuchó en la radio una propaganda por el Día del Niño y se puso a llorar. Cada tanto le pasaba. Para el Día de la Madre, Día del Padre, Navidad... ¡Cuántos recuerdos arrancados y robados!

Como a los dos años la hicieron quedar embarazada. Así nació Lautaro. Una mujer grande se encargaba de cuidarlo mientras ella trabajaba. Si alguna vez se quejaba, ahora la amenaza era con "la luz de sus ojos".

Dos o tres veces al año caía la policía. Ella nunca supo cómo en esos lugares se enteraban antes y a las que eran más chicas las sacaban rápido en un auto que siempre estaba listo para escapar.

También la obligaron a drogarse y la hicieron adicta para tener un modo más de retenerla y obligarla a "portarse bien" con los clientes. Se acordaba de que cuando "era chica" portarse bien era otra cosa.

Una noche "falló" el aviso o no arrancó el auto, y llegó la policía.

La Rusita tenía 17 años. Algunos de los clientes se fueron. A los "dueños" del local los llevaron presos. No se sabe si por mucho tiempo.

Daniela no se acuerda en qué "casa de tolerancia" quedó su oso "aviador" de peluche. No se acordaba de sus sueños de maestra jardinera o de mirar las casas o los árboles desde el cielo. Había estado viendo la vida y los hombres desde el infierno.

La vergüenza y el miedo son sus compañeros permanentes. La primera le impide volver a casa y encontrarse con su gente. El segundo es por si la vuelven a secuestrar. Le cuesta mucho vencer la adicción. Y como una ventana hacia la esperanza, la mirada y la sonrisa de Lautaro le dan fuerza cada día.

Conoció días y días, horas y horas de pasillos y salas de espera: comisarías, hospitales, juzgados, oficinas, psicólogos, trabajadores sociales... En un par de ocasiones reconoció a dos de sus "clientes". No sabe si ellos la reconocieron.

A los 3 meses el prostíbulo volvió a abrir sus puertas con el nombre "Tus sueños hoy". Y aquí no ha pasado nada. ¿No ha pasado nada? ¿Podemos decir que aquí termina la historia de la Rusita?

Daniela, Maribel, Celeste, Guanda y cientos por año -también varones- son secuestrados con engaño o con violencia, y dedicados a la explotación sexual en las rutas o ciudades para la diversión (?) y el placer (?) de enfermos o sanos cómplices del secuestro, la tortura y la humillación de niños, niñas y adolescentes. Dinero, poder manchado con sangre que brota de los cuerpos frágiles y las ilusiones vulneradas.

Anónimo dijo...

De víctimas y victimarios

La trata no es "un tema". Son vidas destruidas. Derechos pisoteados.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Internacional de los Derechos del Niño, la Constitución Nacional, las constituciones provinciales y hasta los libros sagrados de las diversas religiones son tirados al retrete más lleno de excremento con cada niño o niña que es secuestrado y torturado para el comercio sexual.

Durante el año pasado, en operativos policiales fueron rescatadas de las redes dedicadas a la trata de personas 257 mujeres, de las cuales casi 80 eran adolescentes. ¿Es esto todo? ¿O será la punta del iceberg y lo más grueso aún está oculto? ¿Pensaste, lector? Yo pienso lo mismo.

Con ocasión de la reciente sanción de la ley nacional Nº 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas ha habido excelentes artículos e investigaciones periodísticas que nos acercan esta realidad que nos duele.

Vivimos en una sociedad esquizoide o farisaica. Al decir de Jesús, "filtramos el mosquito y nos tragamos el camello". ¿Cómo?: prohibimos el uso de animales en el circo para diversión de los niños, pero no se controla y condena el uso de los niños para divertir a algunos adultos; o parece aceptable si son mayores de edad. Qué loco, ¿no? Y, además, a los lugares donde tales cosas suceden se les llama "casas de tolerancia". ¿Puede creerse?

En todo esto hay una "lógica" (?) perversa, que es la de pensar -o aceptar- que la sensación de vacío y soledad o de frustración afectiva de alguno deba ser "consolada" o saciada por una mujer (joven o adulta), obligada a hacerlo por dinero o por violencia.

O que ese "hombre", que suele comer en casa o reunirse con amigos, alguna noche "necesita" que alguien (una mujer) con poca ropa le sirva una copa, y que además por lo que paga esté habilitado para acariciar o reclamar caricia genital u otro sometimiento. Y que esto sea aceptado socialmente como "normal". ¿No será tiempo de proponer y legislar para que quien esta carencia tenga se arregle en casa como pueda? Para esos "hombres" que viven en la ciudad o trabajan en la ruta y se sienten solos y necesitados de afecto, ¿no habrá que pensar en construir en cada estación de servicio de combustible un gabinete psicológico para quien esté deprimido, y una máquina que expenda bebidas y le susurre cosas chanchas al oído? ¿Parece ridículo esto? A mí también. Pero me parece más horrendo lo de ahora.

Al que le quepa el sayo, que se lo ponga. Ya vemos qué producen los cobardes y corruptos.

Y nosotros, los adultos -todos-, debemos cuidar a nuestros pequeños con montones de ternura.

Los peluches deben ser guardianes de los sueños en tiempos de blanca inocencia, pero en casa.

Nota: El autor es obispo de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos.

Irma dijo...

a la primera chica que está desaparecida hace 7 años??? yo creo que la tengo en una foto en facebbok o es muy parecida.

Anónimo dijo...

SOCIEDAD › SE REALIZARON 18 OPERATIVOS Y EN 14 SE COMPROBO LA TRATA DE MUJERES, CON TRES DETENIDOS


La otra movida nocturna marplatense

La mayor parte de las direcciones coinciden con las denunciadas por La Alameda y publicadas por Página/12. La protección es tal que seguían abiertas y funcionando. Ahora fueron clausuradas. Detuvieron a tres personas. Había más de un centenar de mujeres.

Por Carlos Rodríguez

Catorce de los 18 operativos realizados en Mar del Plata –entre la noche del sábado y la madrugada del domingo– dieron resultado positivo y se comprobó la existencia de prostíbulos en los cuales se violaban leyes o contravenciones vigentes. En tres de esos lugares fueron detenidas otras tantas personas –dos hombres y una mujer– que podrían ser imputados por el delito de trata de personas, mientras que también se comprobaron contravenciones a la ley de profilaxis, pero en esos casos los responsables fueron dejados en libertad, aunque continuarán siendo objeto de investigación. En los allanamientos, ordenados por la jueza correccional Ana María Fernández, se comprobó la presencia de 40 mujeres extranjeras que estaban ejerciendo la prostitución, entre ellas al menos una menor oriunda de República Dominicana. Fueron demoradas otras 80 personas que se encontraban en los lugares allanados. Setenta eran “mujeres o travestis en situación de prostitución y diez clientes”. Los demorados ya fueron dejados en libertad y los 14 prostíbulos clausurados.

En uno de los prostíbulos fue detenido un hombre de nacionalidad paraguaya que tenía en el lugar a once mujeres que habían sido traídas de ese mismo país. Los principales operativos se hicieron en Ayolas al 2900, en Falucho 4071, un lugar varias veces denunciado por la Justicia Federal marplatense, y en Vieytes 2955. En el caso de Falucho 4071, la investigación tiene un año. Comenzó el 11 de febrero de 2009, con un megaoperativo que realizó, en ese momento, el juez Pedro Hooft. Los operativos que se hicieron este fin de semana estuvieron a cargo de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Mar del Plata. Además de la Justicia correccional participó el fiscal federal Claudio Kishimoto, con objeto de reunir “pruebas útiles” que podrían servir para la investigación que se realiza en ese fuero, relacionadas con la denuncia que presentó el 25 de enero pasado la Fundación La Alameda sobre la existencia de 94 prostíbulos en la ciudad de Mar del Plata.

Kishimoto pidió participar de los allanamientos luego de que comprobó que “la mayor parte de los domicilios sobre los cuales se requerían las órdenes de allanamiento, coincidían con los domicilios que habían sido denunciados ante Fiscalía Federal” por la organización social. Por otra parte, incluso antes de esa denuncia, ya la Justicia federal marplatense había abierto 45 causas que siguen en trámite y en las que hay 15 procesados, diez de ellos detenidos con prisión preventiva.

La fiscalía federal fue la que pidió a la jueza Ana María Fernández que todos los lugares en infracción fueran clausurados y que se dejara un policía de consigna en la puerta, para evitar que puedan volver a ser abiertos. Ayer por la tarde, la mayoría de los sitios tenía un policía en la puerta, aunque en algunos casos no se advertía esa presencia. La jueza Fernández había recibido un pedido para que allanara 80 lugares que serían prostíbulos, pero sólo dispuso 18 allanamientos, luego de realizar una investigación previa para establecer en forma fehaciente que las denuncias tuvieran fundamento.

En 14 de los locales allanados fueron encontradas “mujeres en situación de prostitución”, de acuerdo con la información a la que pudo acceder este diario. En 11 de los casos se labraron infracciones por “violación a las normas contravencionales” y en los tres casos restantes “se iniciaron actuaciones por el delito de trata de personas, de las cuales resultaron víctimas 14 personas”. En esos casos hay tres detenidos, dos hombres y una mujer.

(http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-139836-2010-02-08.html)

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