lunes, 9 de noviembre de 2009

La Argentina al diván

“Un amigo sale poco de su casa, tiene razón, allá afuera todo el mundo va armado… Desvelado tengo el corazón, mi sierra eléctrica no cierra los feriados” (Andrés Calamaro)


escrito por Alejandro Chighizola (Periodista)


Se viven tiempos difíciles. Tiempos que nos conducen a una especie de trastorno colectivo. La Argentina de hoy es carne de diván. Por momentos paranoica, por momentos esquizofrénica, regularmente bipolar, ansiosa, angustiada, con pánico y con todo por resolver, paralizada en una guerra de mensajes que van des lo catastrófico hasta lo utópico y esperanzador.

Es difícil comprender cual es la verdadera patología, o si tenemos un poco de todo.

Desde la oposición, muchas veces el mensaje es apocalíptico. Los grandes Holding de medios se ocupan de profundizar este mensaje que produce angustia y pánico. La Ley de Medios les dolió y su venganza es hacer que su opinión publicada baje a modo de mensaje fulminante.

Gobiernos democráticos de Latinoamérica fueron fustigados en la última reunión de la S.I.P., llevada a cabo en Buenos Aires la semana pasada. Estos gobiernos, no son elegidos al azar, son aquellos que ponen en aprietos los intereses de estos medios que son los intereses del Vigía de Occidente.

Esto quedó demostrado en las conclusiones de esta última reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), donde, se nuclearon estos grupos de propietarios de Medios, que nacieron al amparo de la Agencia Nacional de Inteligencia norteamericana (CIA), que alguna vez trató como ángeles tutelares de la Libertad de Prensa a Anastasio Somoza, Fulgencio Batista, Jorge Rafael Videla, Rafael Leónidas Trujillo; que apoyo el Golpe de Pinochet en Chile, que elogió a los dictadores bolivianos de la elite política- minera que derrocaron a Paz Estensoro y aplaudió a dictadores como Plinio Salgado o Garrastazú Médici , entre otros, que jamás se quejaron de Duvallier, ni de Stroesnner, ni de García Meza hoy se rasgan las vestiduras en un continente que avanza hacia un futuro de independencia colonial.

Ayudada por el heterogéneo abanico opositor, el mensaje de los grandes medios produce una argentina en pánico, donde se va desde la denuncia de movimientos sociales armados hasta la descripción de estar viviendo en un país gobernado por el caos.

La escalada de violencia, produce también angustia y pánico, pero nada dicen estos señores de que esta violencia es producto de la marginalidad, la pobreza de solemnidad, la falta de futuro y esperanza, fruto de quienes vendieron y venden la Patria y expulsaron al noveno círculo a casi el 50 por ciento de la población.

Los mismos que ayer pedían un Estado mínimo en el orden del pensamiento neoliberal, hoy se quejan de que el Estado no los proteja del fruto de sus políticas: marginales jugados a matar o hacerse matar, condenados aunque no vayan presos a morir como alguna vez ellos mataron.. Háganse cargo.

De nada me sirve que la Iglesia me diagnostique una “pobreza escandalosa”, mientras algunos de sus miembros dialogan y se codean con los que la provocan y no denuncie a la par a las riquezas escandalosas fruto de la degradación y la corrupción.

En San Juan, una provincia “K”, supuestamente, quienes defendemos algunos proyectos del Gobierno Nacional como la Ley de Medios o la Ley de extracción compulsiva de ADN (Si un Estado no puede ni siquiera garantizar la identidad de sus habitantes, para que sirve) somos marginados y ninguneados, mientras que los medios “bendecidos” en cifras millonarias, mientras hablen bien de Gioja, pueden pasarse la vida denostando al Gobierno al cual pertenece el gobernador. Hasta cuando este doble juego. Hasta cuando permitirá el “señor de la billetera” que destruyan a la Presidenta que apoya su Gobernador. ¿Quien manda en San Juan? ¿No es esto un poco esquizoide? Gentes más solventes que yo, podrán trazar un diagnóstico de la situación y del enrarecimiento del clima político fogoneado desde estos grandes grupos de prensa.

Para terminar con la violencia, hay que educar y generar fuentes de trabajo. Esto las transnacionales no lo van a hacer. Habrá que avanzar en la nacionalización de los recursos naturales, para que la riqueza de nuestra tierra derrame para todos y no solo para los grupos acumularios, escondidos en sus Favelas de cinco estrellas.

La Argentina Bipolar que apoya movimientos sociales, que quiere un Estado más fuerte, pero que sociabiliza con la Barrick y su reguero de destrucción y pobreza..
Allí afuera, la calle ya fue ganada por los marginales, la pobreza, la angustia, la vida jugada cuando recién comienza, la falta de futuro y de fe. Allá afuera de sus fortalezas, de nuestras casas, las balas de la miseria, nos acechan a todos.

Los diarios y la televisión en la última semana sembraron un panorama de miedo. Detrás de estos intereses están Vila, De Narváez, Manzano, la S.I.P., Duhalde, Magnetto, Rendo, Saguier, Grobocopatel, la sinarquía, los vendepatria y sus esbirros de pluma fina. Son los que se codearon con la dictadura a cambio de Papel Prensa. Apoyaron todos los golpes desde Uriburu a la fecha y hoy se sienten amenazados en democracia. Los que están amenazados, en el mejor de los casos, son sus intereses económicos, que no son precisamente los de la Argentina.

Es muy complejo diagnosticar esta Argentina de hoy. Pero al menos cayeron algunas caretas y sus intereses salieron a la luz.

Las cosas cambiaron porque para aquellos a los que la vida de un pobre nunca les importó un pito, saben que su vida hoy está en riesgo ante los frutos de sus políticas de marginalidad y aislamiento social.

Para finalizar, pareciera que todo el arco opositor, como una renovada Unión Democrática se trasladó a la Derecha. Del otro lado, están los que tienen un pensamiento nacional y quieren poner límites a tanta violencia y desatino, en la inteligencia de comprender que solo con educación y trabajo, con igualdad de oportunidad y esperanza y con orgullo nacional, cambiaremos este destino de diván, hoy inevitable por los intereses en pugna. Los que quieren una sociedad más justa y solidaria. Eso debe ser el “Pensamiento Nacional”, supongo.

Mientras tanto habrá que seguir luchando hasta que caiga la última careta y en base a un diagnóstico de verdad y justicia, renazca la paz y la esperanza. Que termine con tanta locura y paranoia, que cambie nuestro destino hacia una Nación más sana.

Lo digo yo, que nunca termino de levantarme del todo del diván.

1 comentario:

Pablo de Córdoba dijo...

Muy bueno el artículo, me gustó.

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