martes, 27 de octubre de 2009

Uruguay decide entre dos caminos

Por estos días, la República Oriental del Uruguay deberá decidir quien será el futuro presidente de ese país sucediendo a Tabaré Vázquez. Luego de las elecciones generales celebradas el pasado domingo, tal como se esperaba, la disputa quedará reducida entre José Mujica, del Frente Amplio, y Luis Alberto Lacalle, del Partido Nacional (llamado también "Blanco").

Luis Lacalle y José Mujica, casi antagónicos entre si: la ciudadanía uruguaya decidirá

Tabaré Vázquez ha logrado realizar una gestión que le ha valido un alto reconocimiento popular de parte de su gente, ya que hay sondeos que afirman que el 70% de los uruguayos aprueba lo hecho por primer mandatario. La altísima imagen positiva de Vázquez es el gran sostén que tiene Mujica para esperar se el próximo Presidente de Uruguay.

La elección despierta grandes expectativas en Sudamérica porque, de alguna manera, se podrá ver si esta parte del continente profundiza su giro hacia la izquierda. Desde su Venezuela "Bolivariana" (¿?), Hugo Chávez ostenta hoy de presidentes afines a su figura egocéntrica y, claro está, adictos a sus petrodólares que presta a tasas de interés superiores a las del Fondo Monetario Internacional y con los que sostiene agrupaciones políticas que son en realidad fuerzas de choque, milicias paralelas para amedrentar y censurar opositores. En efecto, Argentina, Bolivia y Ecuador, comandados por los Kirchner, Morales y Correa conforman actualmente el eje chavista. Últimamente, al igual que Michelle Bachelet en Chile, el uruguayo Vázquez se mostró distante del "bolivariano" y se acercó más al modelo que exitosamente implementa Luiz Inacio Lula Da Silva en Brasil.

Ex guerrillero tupamaro, de 74 años de edad, José Mujica es tan carismático como verborrágico aunque despierta cierta desconfianza en el electorado por su simpatía con Hugo Chávez y, especialmente, Fidel Castro. Durante las décadas los 60 y los 70, Mujica fue hecho prisionero por cuestiones políticas por los gobiernos de facto que sometieron a Uruguay; luego de la reinstauración de la democracia en aquel país, funda el Movimiento de Participación Popular (MPP), dentro del Frente Amplio. Durante la actual Presidencia de Vázquez, Mujica fue Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, cargo que abandonó para avocarse a esta carrera para llegar a ser el próximo titular del Ejecutivo Nacional. Aunque, Mujica buscó mostrarse despegado de su pasado ultracomunista cuando alentó a inversores extranjeros diciendo "Este es un país pequeño pero serio en el que vale la pena invertir".

Por su parte, Luis Lacalle, referente del tradicional Partido Nacional y ex Presidente de Uruguay entre 1990 y 1995, intenta seducir a los votantes hablándoles de su "experiencia" como estadista. Abogado y periodista, Lacalle es identificado por quienes gustan de rotular gente como "de derecha".

En las elecciones, Mujica resultó ser el vencedor obteniendo el 48,16% de los votos pero no le alcanzó para ser elegido Presidente de la Nación en primera vuelta, más teniendo en cuenta que su principal oponente apenas llegó al 28,94%. Ahora tendrá la difícil misión de tener que vencer en segunda vuelta a los dos partidos tradicionales del Uruguay, los blancos y los colorados, quienes han unido fuerzas en la figura de Lacalle para intentar desbancar a las huestes de Vázquez.

Durante esta elección, se hicieron dos plebiscitos:

→ la anulación de los artículos 1°,2°,3° y 4° de la Ley 15848 de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, que pone un límite a las causas contra los militares uruguayos que sometieron a su país con gobiernos de facto; aprobada en 1986, tras el retorno a la democracia y en el primer gobierno de Sanguinetti, del Partido Colorado, y ratificada posteriormente en las urnas en un primer plebiscito en 1989, el Frente Amplio intentó convencer al pueblo uruguayo de volver a revisar causas judiciales contra los que participaron de las dictaduras pero, en esta ocasión, el pueblo uruguayo optó nuevamente por mantenerla imponiéndose el "NO" con un ajustado 52,64%.

Voto epistolar, otra iniciativa del Gobierno de Tabaré Vázquez que consistía en permitir que uruguayos residentes en el exterior puedan votar desde sus lugares de residencia pero que fue rechazado con un 63,07% de votos negativos.


Una relación bilateral sin muchos cambios

Históricamente, la Argentina ha tenido una relación de hermandad con Uruguay. De los países limítrofes, es acaso el país con el que mejor nos hemos llevado... hasta que llegaron los Kirchner y todo el descalabro diplomático por la instalación de Botnia en la localidad uruguaya de Fray Bentos.

Néstor Kirchner pecó de populista y demagogo al no saber poner orden y hacer valer la Constitución Nacional ante el patoterismo de los miembros de Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú quienes se han hecho amos y señores de Ruta Internacional 136 que une ambos países.

Por esa inaceptable ineptitud de Néstor Kirchner es que, como nunca en casi doscientos años de historia, hemos tenido un conflicto diplomático con nuestros hermanos uruguayos al punto que, debido a una denuncia de Argentina contra Uruguay, la Corte Internacional de Justicia de La Haya es quien deberá tener la última palabra.

Durante estos años, el Presidente Tabaré Vázquez se mantuvo firme y se negó sistemáticamente a negociar una salida con el Estado Argentino mientras perdure ese despreciable corte de ruta de parte de los entrerrianos.

Esta sorda disputa sumó un nuevo capítulo cuando los asambleístas decidieron unilateralmente levantar el corte solo para permitir que hinchas argentinos puedan pasar al Uruguay para poder presenciar el partido decisivo de la Selección Argentina que dirige Diego Maradona contra su similar uruguayo; con una tremenda caradurez, Raúl Subiaf, asambleísta de Gualeguaychú, contó que “Lo resolvimos en 15 minutos, se impuso la posición de dejarlo pasar”.

La estupidez de esa gente llega al punto que parece que es muchísimo más importante un simple partido de fútbol que el paso de gente que necesita trabajar o ir de vacaciones atravesando esa ruta; teniendo en cuenta que en la Argentina residen miles de ciudadanos uruguayos que necesitaban ir hacia su país de origen para votar en las elecciones nacionales, los asambleístas sacaron a relucir, una vez más, su patoterismo impune cuando advirtieron que no los dejarían pasar. La nota de color la puso Roberto Stirling, ciudadano uruguayo residente en Chile, quien viajaba en su automóvil para poder votar en su país en medio de una lluvia torrencial logró atravesar el piquete argentino aprovechando un momento de distracción de los manifestantes entrerrianos; la "osadía" de ese uruguayo fue calificada en su tierra como una "hazaña" y, sobre el corte de ruta, Stirling no dudó en afirmar que "Nos dimos cuenta de que la gente que está bloqueando no tiene ideas serias sobre el porqué de la acción".

Es muy probable que el tribunal que entiende en esta controversia finalmente falle a favor de Uruguay, quien ha demolido los pobres argumentos de los argentinos. De todas maneras, los asambleístas entrerrianos ya adelantaron que solo acatarán un fallo favorable a sus exigencias y que desoirán cualquier resolución que los contradiga.

Tanto Lacalle como Mujica ya adelantaron que, de una u otra forma, mantendrán la postura del Presidente Vázquez. Ambos candidatos pidieron a la Presidente Fernández que haga levantar el corte de la ruta internacional; en el caso de Mujica, verborrágico y frontal, pronosticó que para resolver este diferendo "Habrá que tener paciencia asiática".



En medio del clima proselitista que se vive en la hermana República Oriental del Uruguay, el periodista Alfredo García presentó su libro "Pepe Coloquios" en donde hace un retrato del actual candidato a Presidente por el Frente Amplio en base a catorce entrevistas mantenidas.

De ese libro, de este lado del Río de la Plata resonaron con fuerza las crudas palabras con las que José Mujica, postulante a Presidente que es el preferido del kirchnerismo, habló de los argentinos:

→ sobre los Kirchner, afirmó "es de lo mejor que han tenido de izquierda, pero los Kirchner son peronistas patoteros, de izquierda, pero una izquierda que mamma mía, una patota. Dios me libre"

→ de los dirigentes de la Unión Cívica Radical, dijo que "son buenos, pero nabos".

→ al ex Presidente Carlos Saúl Menem lo definió como "mafioso y ladrón"

→ respecto al conflico del campo del pasado año, fue certero al reflexionar "El campo y el gobierno despedazaron el país al pedo, son todos unos burros. Tenían una cosecha de soja 25 de mil millones de dólares y se pelearon, lo evaporaron todo"

→ acerca de los argentinos en general, no tuvo piedad para definirnos como "No se puede creer que la Argentina es un pueblo de tarados, porque tiene una intelectualidad potente y pensadores importantes".


Para evitar probables conflictos en la relación bilateral, el autor del mencionado libro salió a decir que esas definiciones de "Pepe" Mujica "fueron sacadas de conexto"... aunque no las desmintió... de todas maneras, ¿con qué fundamentos algún argentino podrá refutar estas afirmaciones contundentes de Mujica?

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