lunes, 12 de octubre de 2009

Potosí, metáfora del 12 de octubre

Hoy es 12 de octubre y, como en varias lugares de esta parte del mundo, es feriado en conmemoración de la llegada de los españoles a lo que hoy conocemos como el Continente Americano.

En el otro lado del Atlántico, más precisamente en España, celebran la Fiesta Nacional de España que, hasta hace poco, se llamaba "Día de la Hispanidad" con el que los ibéricos festejan un aniversario más de la llegada de Cristóbal Colón y su gente a estas tierras.

De este lado del mar, hemos sido enseñados en las escuelas con una visión "romántica" de la invasión europea y la progresiva fundación de ciudades. Aunque, a decir verdad, aquellos hechos poco tuvieron de idealismo y romanticismo, ya que la ambición desmedida fue el motor de la llegada de la mayoría de aquellos hombres. Hoy en día celebramos aniversarios de fundaciones de ciudades pero poco y nada recordamos de aquellas que existían antes de la llegada de los invasores.

Se nos dijo desde pequeños que se trató del "Descubrimiento de América" y de "Nuevo Mundo", siendo ésta una visión claramente europeizante de los hechos. Aunque, en los últimos años, en nuestro continente se ha dado una suerte de revisionismo acerca de la historia americana y se nos habla de genocidio, de un brutal exterminio de pueblos originarios y de un morboso saqueo de riquezas.

Los españoles y portugueses que fueron atreavesando estos vastos territorios buscaban afanosamente oro y plata para llevarse (sin pagar nada a cambio, claro) hacia sus países de origen. Así, florecieron ciudades alrededor de explotaciones mineras en donde no solo se acababan con los recursos de la madre tierra, sino que miles de aborígenes murieron al ser obligados a trabajar en condiciones inhumanas en las explotaciones que regenteaban los europeos.

Ubicado a más de 4000 metros de altura sobre el nivel del mar, Potosí con su cerro emblemático que en su momento fue riquísimo en plata, es un claro ejemplo emblemático de lo que implicó la llegada de los españoles a lo que hoy llamamos América.

El cerro en cuestión se llamaba Sumaj Orko ("cerro magnífico", en quechua) fue descubierto por los incas, aunque su explotación minera corrió por cuenta de los españoles quienes lo llamaron "Cerro Rico".

Una vez que este famoso cerro fue descubierto por los invasores en Abril de 1545, cayeron como "moscas a la miel" cientos de extranjeros a hacer dinero a costa de los aborígenes, quienes eran sometidos y puestos a trabajar en la mina hasta morir. En pos del "progreso" que traía la minería (este verso me resulta hoy familiar), cientos de nativos fueron transportados como animales hasta Potosí para ser la mano de obra barata que precisaban los españoles.

El Virrey Francisco de Toledo instituyó la Mita, sistema que consistía en que los "indios" y esclavos traídos desde África debían trabajar en condiciones infrahumanas: durante seis meses seguidos, con jornadas laborales de doce horas, sin descanso en un lugar en donde el oxígeno escasea y las temperaturas son altísimas configurando un ambiente insalubre. Así, a cambio de "espejistos de colores", el trabajo minero produjo toneladas de plata que fueron llevados a Europa y, en América, dejó impúnemente miles de vidas consumidas.

El cerro fue perforado hasta el hartazgo, llegando a tener unas 5000 bocaminas y socavones. Al pie del mismo, se fueron asentando cada vez más europeos hasta conformar una ciudad de 160.000 habitantes que fue llamada Villa Imperial de Potosí, muchas más que las que en aquellos tiempos se encontraban en las principales ciudades del "Viejo Mundo", como Londres o París. Mientras tanto, ciudades como Nueva York o Buenos Aires tenían poblaciones que no llegaban a los 10.000 personas.

En Potosí se edificaron fastuosas palacios y mansiones, teatros, casas de juego, escuelas de baile y monasterios y templos católicos en la que, en plenos Siglo XVII se convirtió en la ciudad más importante de toda América.

Hacia 1650 la explotación minera llegó a su punto máximo y, desde ahí, el esplendor de esa ciudad colonial empezó a menguar hasta estos días. Hacia 1780, la población se había reducido a unas 35.000 almas. La explotación del estaño, mineral de inferior valor económico, fue lo que impidió que Potosí se convirtiera en un pueblo fantasma y que tiene en el turismo a una industria que le da una nueva oportunidad.

Hoy en día, mientras mucha de su riqueza está en otras latitudes, Potosí es un departamento del Suroeste de la República de Bolivia, país que padece una situación socioeconómica dura desde hacen décadas. Muchos bolivianos emigraron a otros países huyendo de la pobreza de su propia patria; en otros países sufren la discriminación pero, como una ironía del destino, consideran que es mejor soportar esas afrentas antes que permanecer en su propio país.

El Cerro "Rico" hoy, mudo testigo de los pecados del colonialismo

Ahora bien, hay que ser cuidadosos con toda esta onda revisionista que hay de nuestra historia por que no todas las consecuencias de aquel encuentro de dos mundos han sido nefastas.

Personalmente, no soy partidario de predicar el odio y avivar deseos de venganzas. Nada se puede construir tomando al odio como cimiento. Todos esos crímenes son partes de nuestra historia, parte de nuestra identidad.

Es peligrosamente simplista culpar exlusivamente al colonialismo español de la pobreza y la marginalidad que quedó en América. Muchos personajes que nacieron en estas tierras y que hoy son venerados (Domingo Faustino Sarmiento, entre ellos) como patriotas fueron partidarios de la entrega de nestros recursos a manos extranjeras y del exterminio de los pueblos originarios.

Revisando nuestra historia, considero que las declaraciones de independencias de las naciones latinoamericanas, a la larga, resultaron ser meros eufemismos porque quienes tuvieron la tremenda responsabilidad de regir los destinos de los pueblos "americanos" favorecieron el colonialismo que mutó a formas más sutiles regenerándose hasta estos tiempos.

Como sabiamente se dice por ahí, al pasado no lo podemos cambiar, el futuro nunca llega y lo que nos queda es el presente. Es preciso aprender de todo lo vivido y reformular nuestra mirada a estos días que vivimos y saber amar y defender lo nuestro.

Para leer más sobre Potosí, visitar: http://www.potosi.com.bo/

6 comentarios:

Cato® dijo...

Así todo: el "Genocidio de los pueblos originarios" ¿Donde está?

Podemos encontrar las mismas caras, los mismos rasgos faciales, desde los estados del Oeste de EE.UU hasta Ushuaia. distinto el caso del Este de los EE.UU donde sí se exterminó al aborigen.

Dejemos de demonizar a España. La Hispanidad hoy es reemplazada por un indigenismo socialista e incluso separatista. La Evangelización de América, quizas el mayor de los tesoros de la Hispanidad hoy es pisoteado incluso con la anuencia de nuestros "padres obispos" y sacerdotes.

Que hubo abusos, no lo discuto, pero dejemos de hacer de la excepcion la regla general.

A mi en la escuela me enseñaron una cosa; y 20 años despues enseñan otra totalmente distinta. sinceramente no entiendo.

mario dijo...

Estimado Cato

Coincido con vos. Como expongo en este post, para explicar la desaparición de pueblos originarios habría que buscar entre muchos criollos y no tanto en los españoles.

Hoy en día hay ciertos puntos que predominan en el pensamiento "progre", entre ellos está "bien visto" hablar de genocidios, una palabra tan manoseada como lo es la discriminación.

Personalmente, la Evangelización de este continente es una de las consecuencias saludables de este encuentro de dos mundo que, claro está, tuvo sus vetas traumáticas.

Saludos cordiales.

Pablo de Córdoba dijo...

El Genocidio sigue ocurriendo, pero ya no al estilo de la conquista español con un objetivo claro y declarado, sino más bien como la conquista hecha por los anglosajones, mediante la expulsión y el "ninguneo".


Abajo un extarcto de http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/118075-37628-2009-01-12.html

"el avance de la frontera agropecuaria, festejado por empresas y la clase política, es padecido por campesinos y pueblos originarios, que son desalojados de sus territorios ancestrales. Según el Censo Agropecuario 2002, sólo en cuatro años, más de 200 mil familias fueron expulsadas de sus históricas chacras, en el mayor de los casos ubicadas en las afueras de las grandes ciudades.

El Movimiento Campesino Indígena acusa a la industria sojera de contaminar aire, agua, alimentos y suelo y de intoxicar comunidades rurales. Estudios médicos puntualizan los efectos sanitarios de los pesticidas. “Los síntomas de envenenamiento incluyen irritaciones dérmicas y oculares, náuseas y mareos, edema pulmonar, descenso de la presión sanguínea, reacciones alérgicas, dolor abdominal, pérdida masiva de líquido gastrointestinal, vómito, pérdida de conciencia, destrucción de glóbulos rojos, cambios de coloración de piel, quemaduras, diarrea, falla cardíaca, electrocardiogramas anormales y daño renal”, asegura una recopilación de estudios realizada por el médico de la UBA Jorge Kaczewer, especializado en ecotoxicología.


Y cómo es el proceso por ejemplo: (nota: Tierra Arrasada: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-105270-2008-06-01.html)


Entre 1994 y diciembre de 2007, Chaco perdió el 80 por ciento de sus tierras fiscales. El número es aún más estremecedor si se tiene en cuenta que por lo menos la mitad se habría malvendido y está en manos de sociedades anónimas de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Se trata de una maniobra sin antecedentes, sumergida en un proceso judicial que está por dar pasos importantes. De acuerdo a los datos del Instituto de Colonización local, el Estado chaqueño pasó de tener 3.500.000 de hectáreas a 650.000 en diciembre de 2007. Una organización mixta de funcionarios públicos e intermediarios denunciada por primera vez en 2002 pero que habría seguido actuando vendió las tierras hasta por 1,14 peso la hectárea. Dos fiscales pidieron la “nulidad” de las ventas. En los próximos días se espera una resolución judicial que abra el camino para que al menos una parte de esas tierras vuelva a manos del Estado provincial.

El auge de las ventas de las tierras del Chaco coincidió con el despegue de la soja por vías de la frontera agrícola del NOA. La dilapidación de las tierras, en cambio, coincidió con la depredación de los montes del Impenetrable, donde las poblaciones aborígenes hoy están caladas por el hambre.

Chaco tiene una superficie total de unos 10 millones de hectáreas. En 1994, las 3.500.000 hectáreas fiscales representaban 35 por ciento del suelo; hoy las 650.000 cubren apenas 6,5 por ciento. En el camino, se perdieron 2.850.000 hectáreas. Por lo menos la mitad se habría vendido en forma irregular, 800 mil de las cuales habrían sido volteadas por el desmonte. Así lo sugirieron en 2002 una auditoría del fiscal del Tribunal de Cuentas de Chaco, Jhon París, y, en 2006, una denuncia penal canalizada por tres empleados del Instituto de Colonización.

Pablo de Córdoba dijo...

Un par de extractos de notas más extensas:

En marcha por otro modelo agrario

En el mundo hay 1020 millones de personas con hambre. Campesinos de 56 países harán marchas. Aquí será en la Plaza de Mayo.
La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) informó este año la existencia de 1020 millones de personas con hambre, el 15 por ciento de la población mundial. Durante los últimos cincuenta años, la FAO –en sintonía con el sector privado, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio (OMC)– insistió en aumentar la producción de alimentos para que ésta derrame sobre las poblaciones en riesgo. “Es una falsa verdad que a mayor producción, menos hambre. Se ha demostrado que esa lógica produjo más hambre y sólo benefició a las empresas, con mayores ganancias. Por eso reclamamos un cambio de modelo”, explicaron desde el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), que hoy se moviliza por el Día Mundial por la Soberanía Alimentaria, un modelo que privilegia la agricultura familiar, contrario a los agronegocios actual. Centenares de campesinos, hombres y mujeres de una decena de provincias, acampan desde ayer frente al Ministerio de Agricultura –a la espera de ser recibidos por autoridades políticas– y marcharán hoy a Plaza de Mayo con sus reclamos históricos.

Soberanía alimentaria es un concepto desarrollado por la Vía Campesina, un movimiento internacional, presente en 56 países, de pequeños productores, trabajadores rurales, indígenas y familias sin tierra. Es el derecho que tienen cada Estado y pueblo a la alimentación y a definir su modo de producción de alimentos de acuerdo con sus propias necesidad, dando prioridad a las economías y mercados locales, y fortaleciendo a los campesinos y a la agricultura comunitaria.

“Lamento anunciar que jamás en la historia de la humanidad ha habido tantas personas que padecen hambre, la mayoría viven en países en vías de desarrollo”, señaló recientemente ante la prensa el director general de la FAO, Jacques Diouf, que insistió con aumentar la producción como posible solución.

Otra más(http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-133537-2009-10-16.html):
Arrancó la “otra” cumbre de ALBA en Bolivia

Más de seiscientos delegados de treinta países empezaron a redactar documentos para entregar a los presidentes que debatirán sobre soberanía alimentaria, bases militares, Honduras, empleo, cambio climático y la creación de una moneda regional.

Las cumbres de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Una de ellas reunirá hoy y mañana a un grupo de presidentes que debatirán sobre soberanía alimentaria, bases militares, Honduras, empleo, cambio climático y la posible instauración del Sucre, una moneda regional para sustituir al dólar y al euro. Otra cumbre, de movimientos sociales, comenzó ayer para elaborar “mandatos” que los jefes de Estado deberían cumplir. El presidente Evo Morales definió al ALBA como “un sindicato de presidentes que luchamos por la unidad latinoamericana, en defensa de nuestros recursos naturales, para que nunca más caigan en manos de los intereses imperialistas y transnacionales”.

mario dijo...

Pablo

Es tremendamente doloroso el panorama que describís.

Pero, disiento con vos en el punto de que no es culpa de ciertos sectores agropecuarios y de empresarios foráneos y coterráneos. ¿Quién les permite tales excesos? Los gobiernos... y esos gobiernos de donde vienen? de nosotros mismos que los avalamos con nuestros votos.

Personalmente, descreo totalmente de los propósitos nobles del ALBA. Solapado con el verso de la cuestión latinoamericana y anti-imperialista, el impresentable Hugo Chávez está pergueñando su propia estructura de poder en esta parte del mundo, logrando instalar gobiernos afines a su maldito egocentrismo, como pasa con Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, Zelaya en Honduras y los Kirchner en Argentina. Es como que ellos nos quieren seducir diciéndonos que así romperemos con el imperialismo capitalista... pero, al fin y al cabo, nos iremos con el imperialismo chavista, que es igual o peor que éste que nos oprime hoy en día.

Fijate como es hoy Venezuela: no hay lugar para el disenso, cualqueira que piense distinto a Chávez es acusado de desestabilizador e inmediatamente censurado (te suena familiar ese estilo de política?)

Yo no quiero eso para mi país.

Saludos

John dijo...

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