miércoles, 21 de octubre de 2009

La Armada Brancaleone

escrito por Alejandro Chighizola (Periodista)

El bloquismo planea volver de la mano de un disidente: Enrique Edgardo Conti

Hoy está de moda ser disidente. Hay peronistas disidentes (el General más bien los ubicaba como heterodoxos), también están los radicales disidentes, los bloquistas disidentes y podríamos seguir multiplicando indefinidamente cada acto, cada palabra, cada conducta de la política de hoy para que todo aquel que crea que su partido se está separando de la común doctrina o creencia se declare disidente y así seguir generando una infinita generación de disidentes.

Como la policéfala Hydra de Lerna, a cada disidente que se le corte la cabeza, renacerán dos más y no hay Heracles en San Juan que pueda frenar esta multiplicación ideológica interminable.

Pero, para complicar más el análisis, esta provincia, es quizás la que mayor partidos provinciales y municipales tenga el país, nacidos por cierto de las disidencias, siempre nos depara una nueva sorpresa: Aún socio del Giojismo y por ende del Kirchnerismo, algunos sectores creen ver en un disidente a la actual conducción, Enrique Conti, el hombre que devuelva glorias pasadas.

El bloquismo es, en si mismo, disidente con respecto a sus fundadores los hermanos Cantoni. En efecto tanto Aldo como Federico Cantoni, tuvieron un a clara inclinación progresista y de centro izquierda, profundidad social, empuje de ideas revolucionarias, y un coraje, que los llevó al borde de la disolución antes que bajar sus banderas. Aldo Cantoni fue cofundador del Partido Socialista, por ejemplo. Eso era el Cantonismo, el bloquismo es otra cosa.

No quiero redundar una historia que todos conocen. Entrar a indagar entre las bases filosóficas de los Cantoni y el bloquismo que expusieron los Bravo porque los hechos de la historia reciente están a la vista.

Pero en los extraño e inextricable de su historia el Bloquismo agregó un nuevo eslabón cuya madeja deberán desenmarañar mentes más preparadas, pues es difícil comprender como un Partido Político que hace casi 30 años apoya a todos los gobiernos triunfantes se haya desangrado hasta convertirse en un partido con una base de votos tan pequeña.

Tomemos en cuenta: Fue parte del Gobierno del Proceso Militar, Leopoldo Bravo fue gobernador de Galtieri y Pósleman de Bignone. Acto seguido regresa la democracia y apoyan al ganador Alfonsín, paradójicamente uno de los políticos más antiprocesistas y continúan en el gobierno.

Luego viene el guiñe al menemismo en otra jugada antagónica desde lo ideológico y allí comenzó el derrumbe. Y la historia se repitió, porque luego apoyaron a De la Rúa- Álvarez y llegaron al Gobierno aliados a Cruzadistas, Radicales y Frepasistas y nunca más.

Son parte del Kirchnerismo aunque no creo que lo sean desde lo ideológico. Allí jugaron otros intereses. Todos lo sabemos.

Votaron todas con la misma fuerza que apoyaron al Proceso, las leyes del Kirchnerismo, como todas las de Menem y de la Rúa y etc.; pero ya no pudieron volver al poder.

El ex ministro de Alfredo Avelín, ex diputado provincial y ex intendente Enrique Conti, sin embargo, se negó a un nuevo zigzagueo ideológico y en las elecciones donde el peronismo ofrecía tres opciones Menem, Rodriguez Saa y Kirchner, el mostró públicamente su simpatía por Menem. A Conti le tocó perder. Al bloquismo también.

Pero perdió Conti porque su partido finalmente cerró con Gioja en un negocio “redondo” que incluyó el Partido Bloquista a cambio de una misión diplomática, una diputación nacional, un par de concejalías y una Intendencia crucial para Gioja: Iglesia centro de la política minera del gobierno, cuyo edil principal, Marinero, reporta a la avenida Paula Albarracín más que por la sede partidaria de la calle Mitre, lugar por el cual no suele pasar seguido en sus incursiones capitalinas.

Como en la película de Mario Monicelli y Vittorio Gassman, la Armada Brancaleone que era una banda destartalada, Conti deberá suplir los continuos vaivenes de su Partido y presentar, con miras al 2011, un renovado bloquismo que en su incansable viaje a Finisterre, por lo menos les explique a sus pasajeros, cual es el rumbo a tomar.
Este partido, que del revolucionario Cantonismo se trastocó en una especie de partido burgues de multicromáticos pensamientos está aún atado a Kirchner y deberá, como lo exige el Grupo 1852, un sector disidente de la conducción, de sus vaivenes y equidistante del peronismo en cualesquiera de su formas, definirse ideológicamente para volver a ser creíble.

Bloquistas como Miguel Arancibia, por citar un ejemplo, comprometido con el Grupo Aurora enfocan un partido de centro derecha seguramente detrás de algún candidato nacional del amplio abanico que la derecha nos presenta. Este Grupo, es al menos, coherente en sus ideas y honesto en sus pensamientos.

El camino de Conti es muy complejo, más si sigue auto devorándose en la confusión. Este Conti antikirchner, ve si embargo con agrado a Gioja como presidente y lo apoyaría. O sea un referente cabal del Kirchnerismo, es el candidato preferido de un anti “K”.

Los pocos y viejos Cantonistas que quedan, no irán detrás de convertir al Bloquismo en un partido Conservador. Menem ya fue. Los militares no vuelven. Cobos quedó muy pegado a Vila y Manzano y su descrédito ha ido en aumento. ¿Quizás Macri o de Narváez? O Lilita o los radicales de Morales. En algún lugar habrá que estar. Pero ¿En Cual?

Si no define Conti con claridad su posición ideológica, aún estando fuera de la conducción errática actual, no tendrá base de sustentación ideológica y aún sin quererlo, seguirá jugando como la mayoría de los partidos de la oposición, para que el sucesor de Gioja salga de las filas giojistas.

Como Brancaleone de Nurcia, habrá que encontrar un Teofilatto de Leonzi para reñir y definir y redefinir ideas.

Sin contundencia y sin claridad no habrá futuro, porque no se puede explicar fácilmente el pasado.

Para este Conti que desliza sus deseos desde la llanura, el trabajo por debajo es fundamental y su exposición pública vital. Habrá que ordenarse. Olvidarse de las frases irónicas (“Gioja te abraza y por la espalda te clava un puñal” dijo Conti varias veces) si después lo querés de Presidente. Claridad.

Aunque la gran empresa sería volver a las bases del Cantonismo, olvidar el pasado procesista y menemista, redimir la lucha social de los Cantoni y encarar el regreso tras una gesta heroica y revolucionaria.

Aunque para este tipo de gestas, se necesita algo más que un alma repleta de deseos, se necesita una lucha militante y vuelo político. Pero por sobre todas las cosas convicciones ideológicas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Conmoción en el Bloquismo

Todo por un sueldo para los vivos de siempre

1)Indignados por el papelón que están haciendo los dirigentes que ayer aparecían disfrazados de pingüinos y ahora pugnan por acercarse a Cobos o a cualquier instancia opositora, Duhalde incluído, los dirigentes medios del boquismo están preparando una autoconvocatoria pasa pedirles la renuncia a sus cargos a Sancassani, diputado provincial, Graciela Caselles, diputada nacional, y Polito Bravo, embajador en Rusia.

2)Hoy, el increíble señor Rago, dijo que no era kirchnerista sino “albertista”, es decir de Alberto Fernandez, hombre de Cavallo primero, estratega del kirchnerismo después, inventor del famoso “125 Loustau”.

3)Estos son los aliados que inventó y promovió Joe.

4) Muchos dirigentes bloquistas están avergonzados, sienten una especie de afrenta moral cuando ven que a sus máximos líderes los mueve sólo la intención de cobrar sus sueldos.

5) Estuvieron con Los milicos, Alfonsín, con Menem, con Chacho Alvarez, con De la Rúa, con Duhalde, con Kirchner. Ahora quieren apostar por Cobos, o por Macri, o por el que sea, para seguir cobrando el sueldito.

(http://www.diariolibre.info/secciones/noticias/nota.php?id=9478)

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