martes, 8 de septiembre de 2009

Crisis agropecuaria: de cifras y sus lecturas

En el día de hoy se conoció la noticia de que, según datos recabados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos en el Censo Nacional Agropecuario, en la República Argentina ha disminuido notablemente la cantidad de explotaciones agropecuarias.

Los Diarios La Nación y Perfil, de tinte claramente opositor al kirchnerismo, hicieron la comparación entre los años 2002 y 2008 e informaron que en ese periodo cerraron unos 59.943 emprendimientos. Yendo a las cifras, se puede interpretar que en 2002 existían 333.533 establecimientos; en 2008, esa cifra cayó 18% y se redujo a 273.590. Con datos aún sin terminar de procesar, durante estos años, se observa que la situación ha empeorado sensiblemente en las provincias de Buenos Aires, Corrientes, Mendoza y Santiago del Estero, mientras que en La Pampa, Catamarca y Jujuy no se observaron cambios significativos; solo Santa Cruz es la única provincia que ha experimentado un incremento en la cantidad de explotaciones agropecuarias.

Yendo un poco más atrás en el tiempo, se observa que entre los censos efectuados entre los años 1988 y 2002 se había constatado la desaparición de 87.688 explotaciones agropecuarias. Según el Diario La Nación, la Mesa de Enlace explicó esa disminución con la incidencia negativa que tuvo la vigencia de la Ley de Convertibilidad que impuso el entonces Presidente Carlos Saúl Menem.

Durante el año pasado, la recolección de información se vio dificultada debido a la negativa de los productores de dar información a los encuestadores estatales como una forma de manifestar su descontento con la ¿política agropecuaria? de la Presidente Cristina Fernández. En consecuencia, para evitar esos desencuentros, como somos “hijos del rigor”, el INDEC ha comunicado que "A partir del 1 de noviembre de 2009 se hará exigible el Certificado de Cumplimiento Censal para realizar trámites bancarios y ante organismos nacionales y provinciales".

Las lecturas de estas cifras recientemente publicadas en Internet pueden ser variadas y, como sucede con tantísimas otras cuestiones, estará siempre condicionada por la óptica de quien las analice. Nadie puede preciarse de ser puramente objetivo a la hora de evaluar una realidad determinada.

Me parece oportuno desapasionar el análisis de todo favoritismo o rechazo al kirchnerismo para poder ver y analizar todo en su contexto. Si bien es cierto que la crisis agropecuaria se ha acentuado mucho durante estos últimos años, es igualmente real que acarreamos males desde hacen décadas.

En mi caso particular, observo variables que hablan de que nos pueden hacer pensar que el campo está atravesando uno de sus momentos más difíciles en toda su historia, ya que los pequeños productores no se adaptan a los cambios cada vez más vertiginosos de estos tiempos y, por otro lado, no son debidamente contenidos por el Estado Nacional.

Es una realidad que las nuevas tecnologías aplicables a las actividades agrícolas y a las ganaderas permiten hacer más trabajo con menos recursos humanos pero, también es innegable que, por una cuestión de costos, esa modernización no está al alcance de la mayoría de los pequeños productores. De esta manera, aquel que dispone de dinero suficiente para equiparse puede aprovechar la oportunidad no solo de hacer buenos negocios sino también de expandirse adquiriendo campos que venden o alquilan los productores de menor envergadura.

Claro que el necesario cambio cultural de toda esa gente que trabajó toda su vida de una determinada forma no se logra de un día para otro. Con un mundo cada vez más globalizado, quien quiere acceder a mercados locales y foráneos debe aggionarse no solo a las nuevas tecnologías sino que deben abrir sus mentes para realizar una reformulación de sus formas de producción y, sobre todo, comercialización.

Por otro lado, está el perverso desentendimiento de parte del Gobierno Nacional que deje librado a su suerte a miles de trabajadores rurales que son desplazados por estos cambios en la forma de producir. ¿En dónde radica la ineptitud del Estado Nacional? Es una triste realidad que productores primarios ven sus márgenes de rentabilidad cada vez más reducidos debido a los altos costos de producción que se suman muchas veces a la presión tributaria que ejercen los Estados Nacional, Provinciales y Municipales. Como están hoy planteadas las cosas, la red de comercialización está perjudicando escandalosamente a los pequeños productores: a lo largo y a lo ancho del país, independientemente de lo que se produzca, hay un injusto desfasaje entre la ganancia de aquel que durante todo el año está trabajando la tierra para obtener los frutos y lo que terminan embolsando quienes comercializan.

Néstor Kirchner y Cristina Fernández pregonan la “redistribución de la riqueza” a los cuatro vientos y con ello pretenden justificar toda su prepotencia y su particular manera de interpretar la realidad. Ahora bien, si vamos a los hechos, su inacción en esta cuestión produce inevitablemente la concentración de la riqueza porque pueden progresar únicamente aquellos que disponen de capital para equiparse y hacer frente a los requerimientos de los mercados modernos.

Los argentinos debemos aprender que la situación socioeconómica de nuestro país no es exclusiva responsabilidad del gobierno de turno. Para bien o para mal, por acciones u omisiones, a la Argentina la hacemos entre todos.

En este caso particular de la situación del campo, no solo que se requieren no solo políticas concretas de parte del Gobierno Nacional sino, como en todos los órdenes, un plan a largo plazo que sea pasible de ser ejecutado. El Estado debe dejar de ser un “socio” caro para el productor.

Por otro lado, los productores agropecuarios, pequeños y grandes, deben asumir que trabajar en el sector privado implica asumir riesgos. Un concepto básico que se debe poner en práctica es que cuando uno decide llevar adelante cualquier emprendimiento está arriesgando su propio capital, es decir, emprender cualquier actividad lleva implícita la posibilidad de que las cosas no salgan como uno espera y que se puede perder en ese juego. Es por eso que se necesita sintonizar todas las acciones en pos de reducir al máximo todas las circunstancias negativas que puedan comprometer seriamente una inversión. Pero pasa que en este país no solo que no se procura estar a tono a los tiempos que cambian sino que, invariablemente, se termina culpando siempre a los políticos de las propias frustraciones sin asumir lo que nos toca a cada uno.
La crisis de nuestro campo se va tornando por momentos agobiante y, tratándose la Argentina de un país basado en la actividad agrícola-ganadera, repercute en toda nuestra economía. Está en todos nosotros que esta crisis nos termine aplstando más y más o que se transforme en una formidable oportunidad de cambio y crecimiento.

5 comentarios:

Irma dijo...

que fotito no? parece que no vamos a volver a ver una nueva, y así seguimos... e iremos a parar a la mismisima M, si llegamos a diciembre.

mario dijo...

Tengamos esperanza, Irma.

Para que Dios es argentino porque la Argentina ha resistido muchas veces a los argentinos.

Irma dijo...

Hay veces que es tanta la corrupción que mi esperanza se va al tacho.
Creo que los k superararón a todos los gobiernos o desgobiernos que hemos tenido.

Pablo de Córdoba dijo...

Hablando de corrupción:

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-105277-2008-06-01.html
(junio 2008)


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-104951-2008-05-27.html
(mayo 2008)

http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/economia/2-104949-2008-05-27.html

medueleelasia dijo...

Coincido con Pablo de Córdoba. Como se puede ver en las noticias que linkeó, la gente de la Mesa de ¿Enlace? no representa los intereses de los pequeños y medianos productores. El sector agrícola es el que más beneficios tiene a la hora de pago de impuestos. No contentos con eso, evaden por cifras millonarias y son uno de los más grandes empleadores en negro que hay. Y como sus políticas son las de un actor cuyo único objetivo es deslegitimar constantemente ya no sólo al gobierno, sino también al Estado como tal.
Y si no pueden ver cómo no les es de agrado la decisión tomada por Cristina K acerca de las retenciones cero para pequeños y medianos productores. Ahora la queja es sobre la desconfianza que les genera la decisión (??). Evidentemente ya se busca cualquier argumento.

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-131613-2009-09-11.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-131642-2009-09-12.html

No soy kirchnerista, simplemente intento tener una mirada menos Carriotista (o apocalíptica, como quieran llamarle) de la política. Este es el gobierno elegido por el pueblo. No es el mejor, pero tampoco es el peor. Los argentinos tenemos la muy antidemocrática costumbre de hacer que los presidentes se vean obligados a renunciar antes de cumplir su mandato. La gente de la Mesa de ¿Enlace? se maneja de manera muy soberbia y altanera. Se "van de boca" con sus palabras, amenazan con tractorazos a la Casa Rosada y dicen que a los peones hay que "enseñarles cómo votar". Esto demuestra qué tanto le pueden interesar los intereses de otros. Acá hay que acatar lo que decimos o se pudre todo, faltó que dijeran.

Y así estamos, con gente que apoya a golpistas como éstos. Necesitamos ENLACE en serio, necesitamos observar defectos, pero también virtudes; hay que reclamar las cosas que falta hacer, pero reconocer las que se hicieron.

Saludos.

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