miércoles, 12 de agosto de 2009

Subsidios para emparchar todo

Partamos de la base que siempre que todo aumento de precios en cualquier bien o servicio que uno quiera consumir es siempre antipático. Eso sí, todo lo contrario es cuando uno es el que está del otro lado del mostrador: mientras más alto sea el precio que la gente esté dispuesta a pagar por lo que uno ofrezca, mejor.

El Gobierno Nacional dispuso el aumento en las tarifas de la luz y el gas, lo cual provocó un gran malhumor en la gente que fue escuchado por la oposición y los medios de prensa. Por esas cuestiones de las mañas de la política, estos aumentos fueron dejados para después de las elecciones del 28 de junio, sino la derrota oficialista hubiera sido, lisa y llanamente, catastrófica.

Los aumentos en el gas orillaron hasta el 400% en los casos de los que "más consumen", partiendo de la premisa errónea de creer que si uno consume mucho gas es porque se es millonario. En otras palabras, "se cobra según la cara del cliente", se castiga al que aparenta "tener más" y así se enardecen más los resentimientos sociales entre los mismos argentinos.

El estúpido eufemismo "que la crisis la paguen los ricos" que algunos gustan repetir solo sirve para acentura divisiones en el pueblo que no nos llevan a ningún lado y solo sirve para que el que esté gobernando haga de las suyas... claro que los únicos que "tienen más" y permanecen impúnes de toda condena son los mismos Kirchner (en su residencia de El Calafate, ¿habrán aumentado las tarifas?).

Fortalecida tras la derrota kirchnerista en las últimas elecciones, junto con los principales medios de prensa bonaerenses, la oposición ejerció una fuerte presión en el Congreso de la Nación para que se dé marcha atrás con lo que denominó "tarifazo". Esta reacción en consecuencia del oficialismo no se puede explicar desde una supuesta apertura de sus oídos, sino desde el debilitamiento político que acusa actualmente.

Julio De Vido, el inefable Ministro de Planificación Federal, se presentó a dar explicaciones en la a Comisión de Energía de la Cámara de Diputados de la Nación en donde prometió que será el Estado Nacional el que se hará cargo de los desfasajes de precios de las empresas que tienen a su cargo la prestación de los servicios. De Vido anunció que "A través del Enargas vamos a reponer el 100 por ciento de los subsidios a la electricidad y el gas para los meses de junio y julio y el 70 por ciento (de esas compensaciones) en agosto y septiembre", es decir, estamos hablando de dinero de todos los argentinos: unos 493 millones de pesos. Respecto a los casos de las personas que ya abonaron las facturas de los servicios, el Ministro indicó que "A los que hayan pagado la factura sin el subsidio, el bimestre siguiente les va a llegar la devolución de lo abonado de más como crédito en la factura".

El Gobierno de Cristina Elisabet Fernández tiene su gran cuota de responsabilidad en este caos en el sentido de que nunca tuvo el coraje de reconocer a la crisis energética como tal y, tal como sucede con la evidente caída de los salarios reales, subsidios mediante, se fue manteniendo artificialmente los precios de las tarifas de los servicios. Para disimular la falta de una política seria en materia de recursos energéticos, hasta el año 2008, el Estado Nacional destinaba unos 10.000 millones de dólares anuales en subsidios, de los cuales más de la mitad se gastaba en importación de gas de Bolivia y fuel oil de Venezuela (de pésima calidad y precio altísimo). Antes, en el 2007, casi se secó la represa del Comahue para generar energía como fuere sin prever lo que pueda pasar en el futuro.

Otro punto en el que falló garrafalmente el oficialismo es en no reconocer la dimensión de la crisis financiera internacional. En macroeconomía, se hablan de los ciclos que atraviesan la economía a través del tiempo: la historia misma comprueba que se viven periodos de expansión después otros de recesión. Lo que no siempre es fácil de predecir cuánto dura cada ciclo, ya que eso es muy variable debido a la multiplicidad de factores que así lo determinan. Así como la economía mundial experimentó un gran crecimiento en estos últimos años, desde el segundo semestre del año pasado se está viviendo un momento de retracción de los indicadores macroeconómicos.

Por un lado, los Kirchner usan esta crisis internacional para excusarse de sus propias ineficiencias pero, por lado, el Gobierno no hace acuse de recibo y sigue con un alto nivel en el gasto público. La Presidente Cristina Fernández no tiene el coraje de tener que realizar ajustes para salvar las finanzas públicas. Pero que no se me malinterprete: ajuste no significa menos dinero para educación y salud, sino evitar despilfarros morbosos como son mantener Aerolíneas Argentinas y Austral (todos perdemos más de seis millones de pesos POR DÍA), estatizar la televisación del fútbol, seguir repartiendo planes sociales que no aportan en nada a la cultura del trabajo y a la economía formal, cobrar a la actividad minera lo que realmente hay que cobrarle.

Como en algún momento el Estado Nacional tenía espaldas suficientes como para maquillar la economía con fuertes subsidios a empresas y particulares, todos nos creímos lo de la reducción de la pobreza y la reducción del desempleo, más eso de que está perfecto que las tarifas de los servicios permanezcan congeladas. Y ahora, los argentinos nos encontramos cara a cara con una realidad que no queríamos ver ya que, como al Ejecutivo Nacional se le están vaciando las arcas, estamos saliendo de una suerte de alucinación.

Mediante los aprietes ejecutados por Guillermo "Patota" Moreno con controles de precios y prohibiciones en las exportaciones, sumados a la ya crónica inestabilidad jurídica argentina, se ha hecho de este país un lugar cada menos atractivo para las inversiones privadas. Luego, la ecuación es lógica: mayor inestabilidad de las reglas de juego produce menos inversión que, a su vez, implica menor producción de bienes y servicios, lo que a su vez se traduce en mayor desempleo y aumentos generalizados y sostenidos de los precios de bienes y servicios finales (lo que conocemos vulgarmente como inflación).

El kirchnerismo, ávido de recaudar y recaudar únicamente para sostener su perversa estructura de poder en nombre del eslogan "un país para todos", se empeñó en ahorcar hasta el límite al sector productivo de la Argentina: se castigó al que producía y vendía mucho, se castigó al que hizo que su actividad sea rentable, se prohibieron exportaciones a algunos productos. El sector agropecuario ha sido el que ha sufrido los más encarnizados ataques del Matrimonio Kirchner, al punto en que los ganaderos han perdido mercados en el exterior (¡Ahora Uruguay exporta más carne que la Argentina!, ¡Gracias, Sra. Presidente!) y siguen cerrando más y más tambos mientras el precio del litro de leche en las góndolas de los supermercados sigue subiendo.

Millones de argentinos estamos ahora contentos porque no nos aumentan la luz y el gas. Nos pasa porque estamos acostumbrados a pensar desde nuestros bolsillos y no alcanzamos a ver todo en su contexto: yo me pregunto, ¿somos conscientes de lo que vendrá?. Voy un poquito más allá: como pueblo, ¿nos haremos cargo de las consecuencias?. Parece que, si por la gente misma fuera, que todos los servicios públicos sean gratuitos.

Aparentemente, el pueblo argentino que se creyó el cuento que le contó la Presidente de la Nación respecto a que acá no falta energía y que el precio de los servicios públicos está donde debe estar... Hay que decir que, si pensamos que estos parámetros son correctos, estamos muy lejanos de la realidad.

Como sucede con otros problemas estructurales de la Argentina como la pobreza y la falta de cultura del trabajo, no toda la responsabilidad es del actual Gobierno. En gestiones presidenciales anteriores, no se hicieron las cosas como se debía, ni cuando el Estado Nacional fue el empresario que proveía los servicios públicos ni cuando después privatizó y dijo ser mero contralor. Como ejemplo de una crónica adolescencia de políticas energéticas podemos recordar que, hoy en día, las provincias de Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa carecen por completo de tendidos de gas.

Tenemos que ser realistas: los precios de las tarifas públicas están en nivel que es mantenido artificialmente a fuerza de subsidios. Con los precios que pagamos actualmente por los servicios públicos, ninguna empresa podría subsistir. Dado el marco internacional y nacional que hoy nos habla de una recesión, es de esperarse que el Estado Nacional, tal vez más temprano que tarde, se quedará sin fondos para seguir poniendo el dinero que falta para que las empresas prestatarias de los servicios sigan funcionando. Y cuando ese dinero público se agote, será inevitable el tan temido "tarifazo".

Son muchos los que se quejan afirmando sin fundamento que estos aumentos son porque el Estado quiere llenarse de dinero cobrando más cara la luz y el gas: no creo que sea así, porque liberando las tarifas de esta manera, hace que el Estado evite tener que seguir conteniendo su suba con fondos públicos.

Queda en evidencia que el "modelo" que tanto defiende el kirchnerismo depende exclusivamente del dinero que haya para repartir en subsidios varios. Cuando ese dinero se extingue, pasa el efecto de la alucinación de "redistribución de la riKeza" y caemos en la cuenta de que no se ha contribuido favoreciendo el crecimiento sustentable de la economía argentina.

Mantener ésto así como está es creer en la eficacia de las medidas oficialistas que son meros "parches". No hay que ser demasiado inteligentes como para mirar un poco más allá y darnos cuenta de que, si no se tiene la valentía de tomar medidas de fondo e incentivar inversiones en el sector, el sistema energético argentino colapsará no dentro de mucho...

8 comentarios:

Irma dijo...

¡¡¡Que entrada por favor... totalmente de acuerdo!!!! yo me pregunto? ¿como terminaremos? o como llegaremos al 20011? no sabes los que no tienen gas natural como sufren y los que pueden comprar los tubos es como oro en polvo hablo de corrientes porque mi hermana vive en Cap. de corrientes, y es un sufrimiento cocinar y todo lo que se necesita para vivir comodamente y la luz no saben lo caro que es en esa provincia, y seguramente en todas las provincias que son muy pobres, y si, pagan los impuestos para que en el calafate se calienten bién.

Anónimo dijo...

HABLÓ EL PRESIDENTE DE LA COMPAÑÍA REESTATIZADA

Admiten que AA generó más déficit que el año pasado

Mariano Recalde dijo que en julio la pérdida será de U$S 50 millones contra los US$ 48 de 2008. Se mostró esperanzado en que, “una vez que pase la crisis”, se reducirá la cifra. “Aunque no habrá superávit”, completó.

El presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, admitió este jueves que la empresa estatal arrojará en julio un déficit mayor al del año pasado, cuando la administración kirchnerista se hizo cargo de la línea de bandera, a manos del grupo Grupo Marsans.

"En julio, (el déficit) estará alrededor de los 50 millones de dólares", reconoció Recalde y dijo que en el mismo mes del año pasado "se perdieron 48 millones de dólares, un poquito menos".

De todos modos, precisó que "en 2008, los ingresos que tuvo la compañía fueron el doble", y puntualizó que "no es un problema exclusivo de Aerolíneas Argentinas, sino que todas las compañías del mundo fueron afectadas drásticamente por la recesión internacional".

El presidente de AA acusó al Grupo Marsans de haber sido "muy eficiente en su plan de vaciar" a la línea de bandera nacional, y lo acusó de "robar bienes de la empresa".

Asimismo, estimó que "una vez que pase la crisis, se reducirá mucho el déficit" de la compañía, pero subrayó que "eso no quiere decir que vaya a haber superávit".

"Si la política se mantiene, el objetivo es sostener Aerolíneas Argentinas como un servicio público que comunica a la Capital Federal con un montón de destinos que no son rentables", subrayó el funcionario en declaraciones a radio Mitre.

Señaló que "durante su primer año, la gestión estatal mejoró muchísimo los números de la compañía". En cambio, indicó que "la gestión privada no fue ineficiente, sino muy eficiente en su plan de vaciar Aerolíneas Argentinas para transferir todos los recursos hacia Air Comet, la empresa aerocomercial del Grupo Marsans".

Afirmó que "no hubo falta de inversión, sino que se robaron bienes de la empresa para trasladarlos al Grupo Marsans, desde sucursales de Aerolíneas hasta repuestos, material aeronáutico y aviones".

Recalde aseguró que "cuando pase la crisis que afecta a todas las aerolíneas del mundo, seguro subirá bastante la recaudación" de Aerolíneas, y añadió que "si a eso se le suma un plan de reestructuración del gasto, el déficit se va a reducir mucho".

Además, puntualizó que "si se renueva la flota, cosa que ya empezó a hacerse y concluirá a fines de 2010, la empresa será más viable", aunque. De todos modos, precisó que "el año pasado, los ingresos que tuvo la compañía fueron el doble", y puntualizó que "no es un problema exclusivo de Aerolíneas Argentinas, sino que todas las compañías del mundo fueron afectadas drásticamente por la recesión internacional".
Destacó que "Air France anunció que despedirá casi 5 mil empleados; Alitalia perdió 200 millones de euros; Iberia, 93 millones; British Airways salió a colocar bonos por casi 500 millones de dólares para cubrir deudas; y Singapore va a reducir 17 por ciento su oferta".

Agregó que "en la Argentina además hubo una merma del turismo muy importante producto de la gripe A".

(http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=28003)

mario dijo...

Hola Irma:

Así como están las tarifas, es más que obvio que están subvaluadas...

Pero, cabe preguntarse también: los servicios públicos de transporte, el agua, la luz y el gas tienen una calidad que justifique que las empresas prestatarias de servicios tengan la sufiente autoridad moral como para exigirnos que les paguemos más?

Saludos.

Anónimo dijo...

César Gioja: "No es un impuesto, es un cargo, que es una figura nueva..."

Urgente24 - El senador nacional César Ambrosio Gioja (San Juan-Frente para la Victoria) es hermano de José Luis Gioja, el gobernador de San Juan. También es el padre de Alejandro Gioja, titular de Bentonitas-Santa Gema, que trascendió como proveedora de Barrick Gold y Techint en el proyecto Veladero-Pascua Lama. Su participación en el programa A 2 Voces, por la señal TN, el miércoles 12/08 fue antológica, cuando el senador nacional Gerardo Morales (Jujuy-UCR) le pidió que definiera qué es un 'cargo' como el aplicado por el Gobierno Nacional a las tarifas de gas. El senador nacional Gerardo Morales, presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, sonrió y desafío a su contrincante, su colega también senador César Gioja, ante la mirada de los periodistas Marcelo Bonelli y Gustavo Sylvestre:

-Ustedes aplicaron un impuesto a las tarifas de gas. No lo pueden hacer por decreto.

-No, no es un impuesto -dijo Gioja, abogado, además de político profesional.

-Sí, es un impuesto.

-No, no es un impuesto.

-¿Ah, no? ¿Y qué es?

-Es un cargo.

-Un cargo es un impuesto.

-No, un cargo es un cargo.

-Soy contador público nacional, mire si no sabré de impuestos. Un cargo es un impuesto.

-No, un cargo es un cargo.

-Pero (mirando a los periodistas) que defina que es un cargo.

-Es una figura nueva, que no existía.

-En la contabilidad que se aprende en la universidad, eso no existe.

-No, es que eso es nuevo. Vos ya habías salido de la facultad...

Todos los presentes en el estudio de TN estallaron en una carcajada. Probablemente, también muchos televidentes. El atajo elegido por el senador Gioja para fundamentar que existe el cargo y no es un impuesto resultó antológico.

Ambos senadores nacionales debatían acerca del "cargo extra-tarifario" aplicado (y hasta septiembre, suspendido) por el Gobierno Nacional sobre las tarifas de gas.

Otro fragmento del diálogo entre ambos senadores:

-Morales, el cargo es para cubrir las importaciones de gas desde Bolivia y del GNL que llega por barco, y para invertir en incrementar la producción de gas.

-Gioja, no hay inversiones porque hay desconfianza. ¿Quieren inversiones? Traigan confianza y las inversiones llegan solas.

-No me podés decir eso. Ningún otro gobierno en la historia argentina invirtió tantos recursos en la energía. El Estado aplicó recursos en este gobierno como nunca antes.

-Pero no alcanza con el dinero del Estado. ¿Qué privado te va a destinar recursos si mañana le cambian las reglas de juego? Mirá lo que pasó con la exportación de gas a Chile.

-Eso fue una barbaridad, ¿cómo le vamos a vender gas a Chile? No somos Venezuela o Bolivia, con tanto gas. Nunca le tendríamos que haber vendido gas a Chile.

-Gioja, ustedes hicieron las cosas mal y por eso aplican el impuesto.

-No es un impuesto.

-Digan que se equivocaron en la política energética y en la facturación.

-Nos equivocamos en la facturación.

-Ah, ¿lo reconocés?

-Sí, yo no voy a defender lo indefendible. Nos equivocamos y tenemos que corregirlo.

-Anulen el decreto.

-No hay que corregirlo.

-No tienen cómo relacionar el poder adquisitivo con el consumo.

-Sí, ya lo tenemos resuelto. Se llama R3.3 y R3.4, esos consumidores pueden pagar el gas sin subsidios y tendrán que hacerlo.

-Gioja, se van a volver a equivocar. En Jujuy un R3.3 es una familia tipo que tiene cocina y calefón y consume más 1.800 m3 sin tener un gran poder adquisitivo.

-En San Juan tenemos medido que el R3.3 son 4.000 hogares...

-Se van a equivocar otra vez...

(http://lasemanaonline.com.ar/inicio/index.php?option=com_content&view=article&id=626:cesar-gioja-qno-es-un-impuesto-es-un-cargo-que-es-una-figura-nuevaq&catid=45:notas&Itemid=82)

Irma dijo...

Anónimo, yo también lo vi a Gioja con Morales, la verdad es un cara dura, otra palabra no me sale, hay que segui difundiendo para que esto se termine.

Irma dijo...

Hola Mario, veremos como viene la proxima facturas, es raro que volvierón atrás? si era un bochorno total, pero a esta gente nada le conmueve y por suerte que la clase más baja es la que recibió esas boletas locas y que el periodismo le dió con un palo si no todo pasaba.
todos tus posteos son excelentes, un beso

mario dijo...

Hola Irma

No sé si sabías que César Ambrosio Gioja quiere ser el próximo Gobernador de San Juan y ni hablar sabe, está donde está únicamente por ser hermano de Jospe Luis.

La marcha atrás con el "tarifazo" es pura demagogia. Insisto con un concepto: hay que revisar el costo de los servicios públicos pero también exigir a las empresas que cumplan con su parte brindando servicios acordes. A la empresa que no le guste invertir más y mejorar sus prestaciones, que se le dé de baja a la concesión.

Gracias por tus elogios.

Saludos.

Anónimo dijo...

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