domingo, 9 de agosto de 2009

Pobre Argentina

En el marco de la tradicional colecta "Más Por Menos" que se realizará en este país, el Papa Benedicto XVI, líder de la Iglesia Católica Apostólica Romana, llamó a "reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social" en la República Argentina, lo que despertó una gran polémica en este país.

Según informa el Diario La Nación, Benedicto XVI se inspiró en los informes de los obispos argentinos y en su encíclica Caritas in Veritate para escribir esa breve misiva. En lo que puede considerarse un claro respaldo al episcopado argentino, el Papa utilizó la misma expresión utilizada por el cardenal primado, Bergoglio, cuando habló en el Vaticano el 14 de marzo pasado. El mensaje del Santo Padre también está inspirado en los últimos documentos de la Conferencia Episcopal Argentina y en los informes del nuncio apostólico, Adriano Bernardini, además de la última encíclica papal.

Mientras el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) habla de un 15% de los argentinos que están viviendo bajo la línea de la pobreza, la Iglesia Católica maneja otros datos: según un informe del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), a fines del año 2008, un 34,5% (aproximadamente, unas 12.500.000 de personas) de quienes habitan en el territorio nacional estaban viviendo en la pobreza. Dicha institución religiosa estima que ese porcentaje se habría incrementado en este año debido al impacto de la crisis financiera internacional.

Semanas atrás, el presidente de la comisión de Pastoral Social del Episcopado argentino, monseñor Jorge Casaretto, ya había advertido un tremendo aumento de la cantidad de pobres en la Argentina.

El viernes pasado, 07 de agosto, la Iglesia Católica recordó especialmente a San Cayetano, uno de los santos que paradójicamente es uno de los más populares pero es uno de los que menos se sabe de qué fue de su vida en esta tierra. El culto a ese santo nacido en Italia en 1480, roza el paganismo dado el alto grado de superstición que ronda alrededor de su célebre estampa. Precisamente, durante la Misa en honor a San Cayetano que congrega a miles de fieles desposeídos en el templo ubicado en el Barrio de Liniers de la Ciudad de Buenos Aires, el Cardenal Jorge Bergoglio se hizo eco de las palabras de Benedicto XVI al afirmar durante la homilía que "Vivimos con situaciones de pobreza escandalosa, de falta de trabajo, o estas enfermedades que masivamente, con gripe y dengue, pegan más duro por la falta de justicia"; pero, tan medido como firme en sus palabras, Bergoglio dijo que "no hay que buscar justicia, pan y trabajo con sed de venganza y odio, hay que buscarla con la fe de los cristianos, y con eso sobra".

Las reacciones en la gente ante la contundencia del mensaje papal han sido dispares, aunque prevaleció la argentineada de "matar al mensajero" en vez de detenernos en el mensaje. Ésto es, en vez de contrastar los dichos de Benedicto XVI con la realidad, surgieron críticas hacia la persona del Papa y la Iglesia Católica: que las riquezas del Vaticano que tendrían que repartir entre los pobres, que los curas abusaron de los pobres durante 2000 años, que los sacerdotes católicos son abusadores de menores y otras cosas más.

Es curioso como muchos censuran todo lo que haga el Papa: ya sea porque habla o porque calla. Al margen de las críticas bien hechas o malintencionadas, es innegable la gran acción social que la Iglesia Católica Apostólica Romana desarrolla en todo el mundo atendiendo orfanatos, comedores, escuelas, universidades, hospitales, cárceles.

De parte del Ejecutivo Nacional, quien tomó la palabra ante los micrófonos fue Aníbal Fernández, Jefe de Gabinete, quien, fiel a su costumbre, intentó embarrar la cancha reclamando al periodismo argentino que "no le hagan decir al Papa lo que no dijo". Por su parte, el ex Presidente Néstor Kirchner tuvo la saludable actitud de evitar la confrontación al comentar "Yo comparto las declaraciones del Santo Padre. Siempre la pobreza y la exclusión social son un escándalo" y se jactó de "tener autoridad moral para hablar de pobreza porque nosotros la hemos reducido".

En San Juan, según Diario de Cuyo, repentinamente el Gobierno Provincial admitió que ha crecido la pobreza (por ende, parecen admitir que ésto no es Giojalandia). Daniel Molina, Ministro de Desarrollo Humano, explicó la difícil situacion de muchos sanjuaninos "Se debe fundamentalmente a la crisis económica internacional, que ha tenido su efecto fundamentalmente en aquellas personas que han perdido sus empleos, a partir de la retirada de algunas empresas o de la reducción de personal en algunas que siguen instaladas".

Es decir, cuando las cosas aparentan andar bien, nuestros políticos se arrogan los méritos pero cuando la mano viene cambiada, la culpa es de los demás...

Hemos vivido unos seis años de expansión económica en el plano internacional que hizo que el consumo aumentara en casi todo el mundo, incluyendo la demanda de alimentos que está ligada a las exportaciones argentinas. El aumento de las exportaciones fue capitalizado por el Gobierno Nacional para que tanto la balanza de pagos tenga un saldo positivo, lo cual se reflejó en un aumento en las reservas del Banco Central de la República Argentina. Con este marco favorable, de la mano del despotismo de los Kirchner, la Argentina dilapidó una gran oportunidad de convertir el gran flujo de divisas en crecimiento sustentable, ya que la política oficiliasta se basó en alimentar su estructura de poder dilapidando recursos públicos en base a cuantiosos subsidios a gobernantes "amigos" y programas sociales que no han funcionado como deberían.

Es increíble que un país rico en recursos naturales como la Argentina tenga que ser un país subdesarrollado. Para explicar esta brutal paradoja, observamos que lo más tentador y común en los argentinos es culpar a los políticos de todos nuestros males, como si el pueblo mismo no tuviera culpa alguna.

Eso sí, sería también injusto que culpáramos exclusivamente de la pobreza en Argentina al Gobierno de Cristina Fernández. Para encontrar las raíces de los males que acarreamos los argentinos, habría que remontarse a los tiempos coloniales en donde una serie de decisiones gubernamentales desacertadas que se recrearon y reinventaron en las décadas subsiguientes nos fueron dejando en este doloroso presente. Asimismo, el pueblo argentino con acciones y omisiones contribuyó significativamente a este descalabro.


La pobreza según el Gobierno Nacional

Hay que ver qué se considera pobre y qué no, según la particular visión del Gobierno de Cristina Fernández. Según los datos estadísticos que maneja el INDEC, para no ser pobre, una familia tipo (padre, madre y dos hijos) se arreglan mensualmente con solo $ 1.000 (sí, con mil pesos...).

La línea de pobreza es, según el INDEC, un concepto normativo que significa el valor de todos los bienes y servicios que se consideran necesarios para que el hogar satisfaga las necesidades básicas. El punto de partida de dicha metodología es el cómputo del valor de la Canasta Básica de Alimentos, o conjunto de bienes que satisfacen las necesidades nutricionales y toma en cuenta los hábitos de consumo predominantes. El valor monetario de esta canasta corresponde a la Línea de Indigencia. Para determinar dicha Canasta, se consideran inicialmente los valores recomendados por los nutricionistas respecto de las cantidades mínimas de calorías y otros nutrientes –por ejemplo, proteínas, hierro o ciertas vitaminas– que requieren personas de distinto género y edad, y que realizan actividades de diferente intensidad.

Respecto al mercado laboral, el INDEC informa que la desocupación está sobre el 8,4% de la población en el primer trimestre de 2009. Sin duda, es una cifra que, comparada con los muchos años de menemismo, está mucho mejor.

Ahora bien, si uno se detiene a analizar qué es lo que mide este famoso índice, tendríamos que revisar algunos conceptos que se manejan a la hora de realizar dichas mediciones:

→ Población Económicamente Activa: la integran las personas que tienen una ocupación o que sin tenerla la están buscando activamente. Está compuesta por la población ocupada más la población desocupada. Población ocupada: conjunto de personas que tiene por lo menos una ocupación, es decir que en la semana de referencia ha trabajado como mínimo una hora (en una actividad económica). El criterio de una hora trabajada, además de preservar la comparabilidad con otros países, permite captar las múltiples ocupaciones informales y/o de baja intensidad que realiza la población. Para poder discriminar dentro del nivel de empleo qué parte corresponde al empleo de baja intensidad, pueden restarse del empleo total aquellos que trabajan menos de cierta cantidad de horas (por ejemplo los subocupados). La información recogida permite realizar distintos recortes según la necesidad de información de que se trate, así como caracterizar ese tipo de empleos.

→ Población Desocupada: se refiere a personas que, no teniendo ocupación, están buscando activamente trabajo. Corresponde a desocupación abierta. Este concepto no incluye otras formas de precariedad laboral tales como personas que realizan trabajos transitorios mientras buscan activamente una ocupación, aquellas que trabajan jornadas involuntariamente por debajo de lo normal, los desocupados que han suspendido la búsqueda por falta de oportunidades visibles de empleo, los ocupados en puestos por debajo de la remuneración mínima o en puestos por debajo de su calificación, etc.

→ Población subocupada horaria: se refiere a los ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y están dispuestos a trabajar más horas. Comprende a todos los ocupados en empleos de tiempo reducido (incluye, entre otros, a agentes de la Administración Pública Provincial o Municipal cuyo horario de trabajo ha sido disminuido) y están dispuestos a trabajar más horas.

→ Población subocupada demandante: se refiere a la población subocupada (por causas involuntarias y dispuestos a trabajar más horas) que además busca activamente otra ocupación.

→ Población subocupada no demandante: se refiere a la población subocupada (por causas involuntarias y dispuestos a trabajar más horas) que no está en la búsqueda activa de otra ocupación.

→ Población inactiva: conjunto de personas que no tienen trabajo ni lo buscan activamente. Puede subdividirse en inactivos marginales e inactivos típicos según estén dispuestos o no a trabajar.


En otras palabras, son varias las aristas del mercado del trabajo que son analizados por el INDEC. Aunque, generalmente, a la hora de hablar de una bonanza o malaria en materia laboral, reducimos la mirada sobre el índice de desempleo, dejando de lado realidades duras e injustas como las que viven los subocupados.

Otro detalle a tener en cuenta es que, según la particular manera de ver la realidad, para hablar de desocupados y subocupados, el Estado Nacional no cuenta a los miles de argentinos que son beneficiarios de planes sociales como Plan Jefe de Hogar, Plan Familia, Plan de Empleo Comunitario y las innumerables variedades de pasantías y contratos en negro que pagan los Estados Nacional, Provinciales y Municipales.

A los seres humanos nos gusta entender y explicar nuestra realidad midiendo y comparando. Sea lo que sea. Muchas veces cuando se quiere hacer un diagnóstico de la actualidad de un país o una provincia, suelen tomarse datos macroeconómicos para sustentar afirmaciones. Claro que en estadística, todo índice puede ser manipulado tanto por el investigador como el que los interpreta para acomodar los índices a sus intereses.

Sería lamentable limitar el debate en los porcentajes para hablar de nuestra realidad socioeconómica. Que hayan seres humanos viviendo en condiciones indignas, en Argentina o en donde sea, ya es un escándalo. Urge un mayor compromiso de la ciudadanía en la vida política del país. Urge una mayor salud en las instituciones democráticas para salvaguardar los intereses de la Patria y de cada uno de los argentinos... y nuestros representantes en el Gobierno deberían de una buena vez priorizar el bien común por encima de sus intereses sectarios... ¿es mucho pedir?

4 comentarios:

Carla dijo...

Espectacular este informe, lo has redactado muy bien.
creo que la pobreza en la Argentina es un crimen!

Anónimo dijo...

Hola Carla:

Gracias por el elogio. Saludos

Anónimo dijo...

MURIÓ UN NENE DE DOS AÑOS POR DESNUTRICIÓN EN SALTA

Advertencia wichi: "Si muere un niño más vamos a volar el gasoducto"

Los pueblos originarios están asentados sobre reservas de gas y petróleo. Tres caciques piden ayuda.


Bartolomé tenía dos años recién cumplidos cuando el 2 de julio pasado falleció en el hospital de General Mosconi, al norte de la provincia de Salta. En su certificado de defunción consta que la causa de su muerte fue “deshidratación grave como consecuencia de un cuadro de desnutrición”. En el apartado donde se consigna la opinión de los padres, la aclaración del profesional refiere: “Madre no habla (por idioma), aborigen”. No se trata de un caso aislado. A pocos kilómetros del centro de la ciudad –alguna vez emblema de la riqueza hidrocarburífera nacional, hoy explotada por empresas petroleras multinacionales– una integrante de la misión wichí Nueva Generación, Julia Barrios, de 33 años, agoniza sobre un colchón, a la intemperie, junto a su pequeña bebé de cinco meses. Ambos están desnutridos y no reciben asistencia alimentaria por parte del Estado.

“El municipio y la provincia ya no abastecen nuestros comedores ni otorgan los subsidios en tiempo y forma”, asegura Eduardo Paliza, uno de los líderes de las diez comunidades originarias de Mosconi que vinieron hasta Buenos Aires para denunciar la terrible situación por la que atraviesan los integrantes de las etnias del noroeste argentino.

“La vida de nuestros hijos no se negocia, hacemos responsables a las autoridades por cualquier otra muerte evitable que ocurra entre nuestros hermanos”, asegura Paliza. Y advierte: “No vamos a permitir que se nos muera un solo chico más de hambre, porque si esto ocurre, vamos a volar el gasoducto que pasa debajo de nuestras tierras y que se lleva las riquezas de nuestro subsuelo a razón de 30 millones de metros cúbicos de gas por día”.

(http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=27818)

Irma dijo...

Pero a Grondona Cristina le recibió al toque y a las madres del paco a las madres de los empresarios muertos o asesinado en Gral Rodrigues estan pidiendo a gritos que le reciba Cristina, y ni muuuuu, y así tantos otros y a Grondona siiii? a los del Campo lo bisicletean y lo mismo hacen tiempo con los politicos y esa estupidez del dialógo, cual?..... por Dios

Se ha producido un error en este gadget.

La Hora en Argentina